martes, 28 de febrero de 2017

ENTREVISTA CON UN OBRERO DE CASA, EN RESISTENCIA DESDE HACE MÁS DE 19 AÑOS

URGE SOLIDARIDAD CON LA RESISTENCIA OBRERA
La Voz del Anáhuac
Marzo 2017
Como publicamos aquí el 9 de febrero
y reprodujimos en la versión impresa de La Voz del Anáhuac, después de 19 años de resistencia, los trabajadores de CASA siguen en la lucha.
Hoy nos entrevistamos con uno de estos compañeros. Primeramente nos encargó trasmitir el agradecimiento de parte de los trabajadores de CASA al Colectivo Azcapotzalco, adherente a la Sexta, por esta publicación. Dijo que para ellos es reconfortante que luego del tiempo transcurrido aún haya miradas y oído atento para la lucha que están dando. Nuestra respuesta es que no hacemos más que cumplir un deber solidario, que somos hermanos de clase, que nuestra mirada y oído son hacia quienes luchan contra los abusos patronales, resisten a pesar de tener todo en contra.
Nos agregó que el desalojo y despojo del predio donde estaba la fábrica es un hecho que se perpetró desde el 13 de octubre de 2015. Que a la medianoche se presentó un grupo de 300 golpeadores a desalojar a la guardia en turno. Que ante la agresividad y superioridad numérica del grupo de choque no tuvieron más que replegarse. Al otro día, cuando se presentó el resto de los trabajadores de CASA, además del grupo agresor había un fuerte dispositivo policíaco para impedir cualquier acción de los obreros.
El predio en cuestión (Av. Ceylán Nº 6, -hoy Jesús Reyes Heroles-, San Pablo Xalpa, Tlalnepantla, Estado de México) estuvo bajo la custodia de los trabajadores desde enero de 1998, cuando decidieron estallar la huelga. Consideran que esa era la principal garantía con que contaban para obligar al patrón a pagarles todo lo que les debe, patrimonio producto de más de 30 años de trabajo. Tiempo antes de ser desalojados habían habilitado el terreno como pensión segura para que los vecinos guardaran sus autos, pidiéndoles una aportación que les ayudara a la resistencia. Fue cuando comenzaron las amenazas de desalojo.
Luego del desalojo acudieron a las autoridades laborales y municipales para que intervinieran, se hiciera respetar la ley y el derecho de los trabajadores, pero, como es ya costumbre en este país, ninguna autoridad ha hecho caso. La única ley que atiende el gobierno es el mandato de los de arriba, de los capitalistas que explotan y roban al pueblo trabajador. El predio sigue invadido. Hoy están agotando los recursos legales para recuperar el predio.

Por eso es que agradecen que se les ayude a difundir su lucha. Y por lo mismo hacemos un llamado a todas y todos los que tienen buen corazón a solidarizarse de todas las formas posibles con estos trabajadores que, pese al tiempo transcurrido, no se han dado por vencidos y siguen resistiendo, ahora en condiciones aún más difíciles.