martes, 4 de abril de 2017

HONOR A MARÍA VIOLETA TECLA PARRA, COMBATIENTE PROLETARIA MEXICANA


El 15 de marzo de 1973 se fundó la Liga Comunista 23 de Septiembre en la ciudad de Guadalajara, hace 44 años. Centenares de combatientes que militaron en esta organización guerrillera fueron encarcelados, torturados, desaparecidos o asesinados por el Estado. Toda una familia: la madre y las hijas e hijos Tecla Parra fueron víctimas de esa guerra de exterminio que ha sido llamada “guerra sucia”. Hoy recordamos aquí a Violeta Tecla Parra, detenida-desaparecida desde el 4 de abril de 1978, hace 39 años, en Monterrey, N.L..
Las causas de esta lucha siguen vigentes. El sistema capitalista sigue explotando, despojando, reprimiendo, humillando al pueblo trabajador. Los obreros, campesinos, estudiantes, profesores, indígenas siguen hoy resistiendo, rebelándose, organizándose, luchando en contra de ese sistema criminal.
La guerra de exterminio contra el pueblo rebelde no acabó con las causas de la rebeldía. Torturó, desapareció, encarceló, asesinó a muchas y muchos hermanos, compañeros, camaradas y sumergió al país en el terror. Las y los revolucionarios tuvieron que replegarse, reflexionar, repensar. Pero no claudicaron, no se rindieron. Hubo algunos que traicionaron, que se vendieron, que se pasaron del lado del enemigo. Pero, aunque diezmados, los verdaderos, siguieron rebeldes. Fue necesario buscar nuevas formas de resistencia, reorganizarse, reinventarse sin perder su esencia, sus principios. Han buscado caminos emancipatorios. Junto con el pueblo han levantado experiencias autónomas, autogestivas en diferentes estados. Se ha comprendido que la revolución no puede ser obra de un puñado de valientes, si no es con el pueblo organizado y luchando, no será.
 
La Familia Tecla Parra formaban parte de una numerosa familia obrera de Azcapotzalco. Cuando Rosendo Tecla y Ana María Parra se casaron, el padre de él les dio uno de los cuartos traseros de su casa para que vivieran, como lo había hecho con sus otros hijos. La madre de Violeta, Ana María Tecla estaba dedicada a las labores domésticas. Empezó a participar en las marchas durante el conflicto estudiantil de 1968, como acompañante de sus sobrinas, que estudiaban en la prepa 5, y de sus hijos mayores, estudiantes de secundaria, quienes militaban en la Juventud Comunista. Los seguía a las manifestaciones de la misma manera que iba con ellos al cine.
La militancia de las mujeres de la familia Tecla se fue acentuando. Georgina Tecla, la mayor de las sobrinas de Ana, recuerda que el activismo político no sólo surgía del deseo de "cambiar el mundo", sino que se volvió una forma de liberarse del ambiente machista de su casa. En las marchas de 1968 y l971 (buena parte de la familia estuvo el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco y el 10 de junio de 1971 en la marcha del Jueves de Corpus), Ana María y algunos de sus hijos -tuvo siete- empezaron a relacionarse con grupos que optaron por la vía armada, como el Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR). Ella estaba otra vez embarazada y tuvo un aborto. Fue a dar al hospital.
Al parecer, los amigos que fueron por ella al hospital eran perseguidos por la policía política, detuvo a todos, incluyendo a Ana, la madre de Violeta, cuando abandonaban el lugar. En 1978, con la amnistía de José López Portillo, Ana María salió de la cárcel para mujeres de Santa Martha Acatitla.
Para Artemisa y Violeta, también hijas de Ana María, la vida era de confrontaciones constantes Violeta, estudiaba en la Prepa Popular de Liverpool. En esos años, la Brigada Blanca entraba y salía de la casa de los Tecla Parra. Llegaban tirando las puertas y gritando: "somos la Brigada Blanca, ¿dónde están las armas?". La primera tenía 18 años y la otra 15 cuando se fueron de su casa. Violeta, estudiaba en la Prepa Popular de Liverpool. Ambas tenían contactos con grupos armados. De Artemisa se supo que en los sótanos de la Dirección Federal de Seguridad "se les pasó la mano" y"murió durante un interrogatorio"….
De Violeta -todavía no cumplía los 16-cuando ingresa como combatiente a la Liga Comunista 23 de Septiembre, integrada a la legendaria y temible “Brigada Roja” comandada por David Jiménez Sarmiento, su primera detención se da el 3 de junio de 1975, días antes elementos de la Dirección Federal de Seguridad (D.F.S.) y de la División para la Investigación de la Delincuencia detuvieron a su hermano Alfredo Tecla Parra, “Rafael”, también militante de la LC23S, quien, como es costumbre en México, luego de intensas sesiones de torturas entrega el punto de contacto que tendría con sus hermanos, Adolfo y Violeta… 
A las 18:00 horas, agentes de los cuerpos represivos antes mencionados interceptan y detienen a Violeta “Elena”, “Laura”, de 18 años en ese entonces y a su hermano Adolfo, de tan solo 14 años, quien no era militante de la Liga…
El mismo día, las hordas represivas mexicanas localizan la “casa de seguridad” que habitaba Violeta, en compañía de su hermano Adolfo, Antonio Gallangos Cruz “Simón” y sus esposa Carmen Vargas Pérez “Sofía”, “La Morena”, ubicado en la calle Bravo número 46 en Chalco, Estado de México, en el cual, afortunadamente no se encontraba nadie en su interior…
Del menor de edad Adolfo Tecla Parra, de 14 años, no se volvió a saber nada hasta el día de hoy, fue desaparecido por la fuerzas represivas mexicanas…
Alfredo Tecla Parra y Violeta tiempo después fueron liberados después de varias semanas de torturas, y después de ser trasladada al penal de mujeres sale libre el 29 de marzo de 1979…
Ya en libertad Violeta se reintegra a la Liga Comunista 23 de Septiembre y es asignada al estado de Nuevo León, donde realiza tareas organizativas y de propaganda, ya ahí se contacta con Pedro Lozano Cantú “Ricardo” y con José Aguilar Sansabaz “Diego”, para integrarse a la brigada “Raúl Ramos Zavala” instalándose en el domicilio de la calle Simón Bolívar, en la Colonia Central de Monterrey, Nuevo León
El 3 de abril de 1978, en la calle N. del Llano entre privada San Martín y Venustiano Carranza elementos de la Brigada Blanca (Brigada Especial) y de la Dirección Federal de Seguridad lograron la captura de Pedro Lozano Cantú, quien en ese entonces ya era pareja sentimental de Violeta, y responsable de la brigada “Raúl Ramos Zavala” de La Liga Comunista 23 de Septiembre, posteriormente es trasladado al Campo Militar Nº 7, donde es sometido a intensas torturas…
Producto de sus declaraciones, obtenidas en base a torturas, los días 4 y 5 de abril de 1978 fueron secuestradas alrededor de 20 personas, entre ellas Violeta Tecla Parra, como consta en el siguiente reporte de las fuerzas represivas.
El 4 de abril de 1978, un oficio fechado en Monterrey y dirigido al entonces Director Federal de Seguridad, informa lo siguiente:
“Monterrey. Como complemento al informe sobre la detención de Violeta Tecla Parra (a) "Cristina",… a las 01:05 horas de este día, se aclara que inicialmente se llevaba como ubicación el departamento número 3 y que al hacer los dispositivos y tocar en el departamento número 3, Violeta Tecla Parra abrió su departamento, teniendo oculta la pistola en su pantalón y cuando ella preguntaba que qué pasaba, un elemento de la Brigada Blanca la reconoció, por lo que tomándola por sorpresa y ella ya con el arma empuñada, pudo abrazarla y al tratar de inmovilizarla, ‘Cristina’ disparó su arma, haciendo 4 disparos, uno de los cuales le pegó a un elemento de la Policía Judicial del Estado…, sin lesionarlo en virtud de que traía puesto un chaleco contra balas […] al someter a ‘Cristina’, se le desarmó del arma que empuñaba, siendo ésta una Colt 38 Súper con 4 cartuchos quemados y 3 útiles, haciéndose notar que dicha persona no portaba chaleco contra balas”.
Según la Dirección Federal de Seguridad, Violeta Tecla Parra habría arribado a la ciudad de Monterrey, en junio de 1977 para hacer contacto con Pedro Lozano Cantú y José Pilar Terrazas Sansabaz, instalándose en el domicilio de las calles Simón Bolívar y Grijalva en la colonia Central de esa ciudad. Posteriormente se cambió al domicilio en donde sería detenida el 4 de abril de 1978.
El 7, 8 y 10 de abril de 1978, los agentes de la DFS en Monterrey informan al Director de la Federal de Seguridad, de las notas periodísticas publicadas en los diarios “El Norte” y “El Porvenir”, mismas que mencionaban la detención de que fue objeto Violeta Tecla Parra y de su traslado a la ciudad de México por elementos de dicha corporación.
La detención de Violeta Tecla Parra fue realizada por un grupo especial creado en 1976 encabezado por Ricardo Condell Gómez, Delegado de la Dirección Federal de Seguridad en el estado de Nuevo León; dicho grupo estaba formado por Pedro Canizalez, Alfredo Enríquez Belmares, Cesar Cortez Vázquez “El Campeón”, Juan Gilberto López “La Larga”, Géner Álvarez de León, Raúl Romero Cisneros “Tiburón I”, Benjamín Maya y Nicolás de Jesús González Vallejo “El Chilango”, entre otros.
El 3 de abril de 1978, se había logrado la captura de José Pedro Lozano Cantú, al día siguiente fue la detención de María Violeta Tecla Parra. Guillermo “El Perro” Lira estuvo al frente de ese operativo y él trasladó a Violeta a la ciudad de México, por órdenes de Miguel Nazar Haro Director de la Federal de Seguridad, según confesó el mismo “Perro” Lira. Al momento de su última detención Violeta Tecla Parra se encontraba embarazada….
Se presume que Violeta Tecla Parra dio a luz a un varón estando prisionera en el campo militar número uno de la ciudad de México, nunca se volvió a saber de ellos, hasta la fecha permanecen desaparecidos María Violeta Tecla Parra y su pequeño hijo…
Honor y gloria eterna a María Violeta Tecla Parra, mujer guerrillera, a las guerrilleras mexicanas que tomaron las armas como último recurso para combatir la explotación, la opresión, la vida lacerante que aún vivimos en México y en todo el mundo, que regaron con su preciosa sangre el árbol de la revolución, que hoy da sus hermosos frutos…
Honor y gloria eterna a la mujer guerrillera de México y el mundo, que siendo madre, novia, esposa, entregó generosamente su valentía, su arrojo, su vida, sin pedir nada a cambio para construir un mundo mejor para los pobres, para los oprimidos de siempre…

sábado, 25 de marzo de 2017

2º ENCUENTRO DE LA SEXTA CON LOS PADRES Y MADRES DE AYOTZINAPA, Café Zapata Vive

2º ENCUENTRO DE LA SEXTA CON LOS PADRES Y MADRES DE AYOTZINAPA,
Café Zapata Vive
Sede Alterna: Juan Escutia Nº 10
San Simón Ticumac,
Del. Benito Juárez
(entre metros Nativitas y Portales)
 “Hace varios días, en los primeros días de octubre, cuando apenas se iba comenzando a entender el horror de lo ocurrido, les mandamos unas palabras. Pequeñas como son nuestras palabras de por sí desde hace tiempo. Pocas palabras porque el dolor no encuentra nunca palabras suficientes que lo hablen, que lo expliquen, que lo alivien, que lo curen. Entonces les dijimos que no están solos. Pero con eso no sólo les decíamos que los apoyábamos, que, aunque lejos, su dolor era nuestro, como nuestra es su digna rabia.
Sí, les dijimos eso pero no sólo eso. También les decíamos que en su dolor y en su rabia no estaban solos porque miles de hombres, mujeres, niños y ancianos conocen en carne propia esa pesadilla”.
Subcomandante Insurgente Moisés.
México, a 15 días del mes de noviembre del 2014, en el año 20 del inicio de la guerra contra el olvido.
INVITACIÓN:
A los colectivos, organizaciones e individuos adherentes a La Sexta, a l@s alumn@s de la escuelita zapatista, y tomando en cuenta que…, "Todos debemos acompañar la lucha de los familiares de Ayotzinapa en su búsqueda de la verdad y la justicia, simple y sencillamente porque eso es el deber de cualquiera que sea de abajo y a la izquierda” (SCI Moisés); a participar en el 2º Encuentro de Colectivos de la Sexta con l@s Padres y Madres de Ayotzinapa, en el marco de la iniciativa del CNI-EZLN, respecto a la conformación del Concejo Indígena de Gobierno y su vocera.
Ell@s, nos hablarán del dolor y la rabia, de la lucha y resistencia hasta encontrarlos; así mismo, a 30 meses de la desaparición forzada, que sigue y cómo nos organizamos ante la imposición de la mentira histórica, el olvido y la criminalización...
Nosotr@s, hablaremos del papel que como colectivos de la Sexta, nos corresponde ante la iniciativa del CNI-EZLN, respecto a la conformación del Concejo Indígena De Gobierno y su vocera; pero también, de como "tod@s debemos acompañar la lucha de los familiares de Ayotzinapa en su búsqueda de la verdad y la justicia, simple y sencillamente porque eso es el deber de cualquiera que sea de abajo y a la izquierda" (SCI Moisés). Y finalmente, de cómo nos organizamos, de cómo resistimos, de cómo luchamos junt@s en contra de la hidra capitalista, desde abajo y a la izquierda.
Lugar: Sede alterna del Café "Zapata Vive", ubicada en Juan Escutia 10, Col. San Simón Ticumac. Delegación Benito Juárez. Entre los metros Nativitas y Portales.
Dicho Encuentro se llevará a cabo el próximo sábado 25 de marzo de 11:00 a 20:00 horas

viernes, 24 de marzo de 2017

LUCHA POR LA LIBERACIÓN DE LAS MUJERES: EJE DE LA LUCHA POR LA LIBERACIÓN SOCIAL Y NACIONAL KURDA

KURDISTÁN: LA LIBERACIÓN DE LAS HIJAS DEL SOL Y EL FUEGO
Alejandro Azadî/
Fuente: Kurdistán América Latina
10/03/2017

En Kurdistán, la lucha por la liberación de las mujeres es eje de la lucha por la liberación social y nacional kurda. Desde entonces los actos de heroísmo, el dolor por las mujeres caídas y la lucha por la liberación se han combinado de una forma única. Las luchas de las mujeres adquiere doble valor: como esencia y como ejemplo. América Latina es también hija del sol y hermana de los pueblos de Oriente Medio.
La leyenda de Kawa
La noche era oscura, las primeras estrellas se entremezclaban con las montañas. Kawa había tomado una decisión, e impaciente, esperaba al amanecer.
Zohak ordenó al diablo que le suministre dos jóvenes a quienes extraería los sesos para alimentarse. Desde hacía mil años, el monarca despojaba a las familias kurdas de su descendencia para nutrir dos protuberancias (similares a serpientes) que asomaban de sus hombros y con ello sobrevivir eternamente.
El sol comenzó a salir, el herrero tomó el mazo que yacía sobre el banco de madera y se dirigió a las puertas del imperio asirio. El rey Zohak había realizado los rituales sagrados antes de devorar a las últimas dos hijas de Kawa.
El rumor se expandió por las montañas, ágilmente miles de jóvenes (sobrevivientes del martirio) acudieron a la torre donde Zohak reposaba. Kawa intercambió a sus hijas por los sesos de dos corderos.

Al ingerirlos, Zohak se deshizo en llamas y la rebelión estalló. Se dice que esto sucedió un 21 de marzo del año 612 antes de Cristo (a.C.) y desde entonces los kurdos renuevan sus esperanzas bajo el Newroz, encendiendo el fuego de la vida en el día de la libertad.
Las kurdas
“La nuestra es una lucha contra el colonialismo étnico y sexista”, sostiene Pikara Nursel Kilic.
“Cuando quieran acordarse de la charla sobre aquel pueblo que escucharon piensen en las hijas del sol y del fuego, y no nos olvidarán”, explica Melike Yasar.
En nuestros tiempos, donde el poder todo lo corroe y los silenciados todo lo soportan, las mujeres kurdas construyeron el ejército de mujeres que todo lo quiere: la liberación.
“La emancipación de una mujer pasa por la liberación de todas las mujeres”,  afirma Fidan Dogan.

Ser la antítesis de la tesis del patriarcado, así es que se libera la vida.
 “No podrán detener la primavera”
1991 es un cambio de época.
Gracias a Layla Zana las palabras en kurdo tomaron forma en el parlamento turco, y como generacionalmente sucede en las etnias milenarias, las madres educan en la lengua materna a sus hijas.
De allí que lengua materna no haya sido apropiada por lengua paterna. Los padres no educan a sus descendencias, más bien las forman (es decir, las deforman al ser formadas todas por igual).
El pueblo de Diyarbakir eligió a Leyla para que les enseñe las palabras del kurmanji, que son las palabras del kurdo y de las mujeres. Jin es mujer en kurdo, y el kurmanji el dialecto ancestral de esta etnia.
Leyla esgrimió la lengua materna en la casa turca intentando abordar el problema de la hermandad entre los descendientes de los medos y los descendientes de los otomanos.
Ello le valió 10 años de prisión.

¿En dónde se ha visto que una madre sea condenada por enseñar la lengua a sus hijos?
Agir – fuego
En el año 1990, Zeki, una estudiante de medicina de la Universidad de Tigris (Amed), supo que era libre en el Kurdistán ocupado.
En vísperas del Newroz (año nuevo kurdo) colocó sobre su cama la lata de gasolina, tres fósforos y su propio corazón. La etnia kurda, cada 21 de marzo, aviva las llamas de su lucha y rebelión (en los montes donde habitan) con inmensos fogones. Zekiye Alkan es hija del fuego, quizá de una manera muy distintiva a las demás.
Despertó imbuida de una sólida apariencia. En sus ojos todavía afloraba la represión hacia las mujeres en Nusaybin, las violaciones masivas por parte del ejército turco, los bombardeos químicos al poblado de Halabja, la testaruda arrogancia de los descreídos en la vida.
Ubicada en el centro de Amed nos dijo: “Que la antorcha del Newroz brille todavía más fuerte con la llama de mi cuerpo”.
Al tocar el suelo los tres fósforos prendieron la primavera…
Ese año la antorcha de la liberación ardió como nunca antes, hasta el llanto de una anciana kurda había secado. La opresión, testimonio de cada momento, se leyó en el corazón del Kurdistán.

La revolución se multiplicó, y desde entonces el espíritu de Alkan aviva el fuego (como lo hace el viento) de la liberación femenina.
Madres de la paz – Dayiken Ashîtî
Al salir del vientre las madres nos arropan bajo su cuidado. La esencia ontológica de todo ser humano es proteger a otro/a.
En las Unidades de Defensa Femeninas prevalece esta esencia ancestral (y derecho colectivo) de poder auto-defenderse ante una agresión externa.
Las rosas también cuentan con naturaleza similar. Sus espinas nos producen pequeños pinchazos advirtiendo que allí están, vivas y que vivas se quieren.
Cuando el Estado turco comenzó el genocidio cultual hacia las minorías étnicas también comenzaron las desapariciones.
En Argentina, la última dictadura cívico-militar-eclesiástica sustrajo (desapareció) de sus familias a 30.000 personas. Desde entonces, en Plaza de Mayo sus madres reclaman al Estado la aparición de sus hijas e hijos, para ello realizan la ronda de la resistencia todos los jueves. Y de todas sus vidas.

Durante los días sábados en el Kurdistán ocupado, las madres piden al Estado turco paz y la devolución de sus hijos e hijas. El pueblo las denomina, cariñosamente, Madres de los Sábados.
La Rosa de Luxemburgo kurda
En 1978, Sakine, junto a un grupo de compañeros, fundó el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Era una mujer en un partido de hombres.
La guerra y la cárcel le siguieron al golpe de Estado, y con ello el apresamiento.
Desde entonces presidio y estudio se complementaron. Sakine entendió la magnitud del significado de ser mujer, de ser kurda, de ser revolucionaria. Las horas de tortura no resquebrajaron los cimientos libertarios de su espíritu.
Para cuando la condena finalizó, frente al Comité Central enarboló los fundamentos de su crítica al machismo y hacia la mentalidad patriarcal estructural del sistema.
Hacia mediados de 1990 las altas montañas kurdas cobijaron el primer Congreso de Mujeres del Kurdistán. Desde entonces las féminas tienen su estructura partidaria autónoma. El Partido de la Liberación de las Mujeres del Kurdistán (PAJK), las estructuras co-presidenciales, la ciencia de las mujeres (Jineologi), las autodefensas femeninas; un nuevo paradigma emergió en la medida en que otro sucumbía.
El 9 de enero del 2013 un mercenario turco cortó el tallo de su vida. Junto a ella cayeron dos rosas más.

Desde entonces, prados, montañas y ciudades han visto florecer nuevas rosas: Sara, Fidan y Leyla se llaman todas ellas. A orillas del cauce del río, bebiendo el elixir de la vida (fusil en mano) brillan aún más.
Azadî – libertad
Quizás lo comunitario y la autodeterminación del pueblo provengan de la liberación de las mujeres.
Quizás una economía cooperativa, un sistema educativo (e ideológico) centrado en los principios de la Jineologi y la ecología, la autodefensa popular, nos encaucen al trazado original/camino natural desvirtuado por la mentalidad patriarcal.
En Rojava, al norte de Siria, millares de desarrapadas del capitalismo construyen (bajo nuevos paradigmas democráticos) una destacada confederación de naciones interétnica. Las kurdas han levantado una ciudad sólo para mujeres. Alzaron su voz esgrimiendo argumentos y principios dentro del partido, armaron otro partido, desempolvaron del tiempo las estructuras matriarcales, la autoconciencia les llevó a prohibirle al sexo opuesto el propio cuerpo, se armaron tras unidades de autodefensa, libraron batallas conquistando destinos, una nueva concepción de la vida emergió hacia las simas del monte Zagros.

Jin, Jiyan, Azadi. Mujer, vida y libertad cantan las partisanas en la noche estrellada, pasos pequeños sobre el monte, camino al combate.