viernes, 30 de diciembre de 2016

“HAY MUY BUENAS RAZONES PARA SER ANTICAPITALISTA” (DAVID HARVEY)

«Construir ciudades para vivir frente a las ciudades para invertir»
por Alejandro Alcolea 
Red Latina sin Fronteras
El vídeo de la conferencia de David Harvey en el CCCB está disponible aquí (inglés y catalán).
Publicado: 30 diciembre, 2016
Los movimientos de base se convierten en una respuesta a uno de los grandes retos del momento: “construir ciudades para vivir frente a las ciudades para invertir”.
El geógrafo y teórico social marxista británico David Harvey, invitado especial a la inauguración del festival de cine independiente L’Alternativa, pasó por el CCCB para explicar la relación entre el capitalismo moderno y el impacto de la victoria electoral de Donald Trump en EEUU.
Tras enseñar durante más de cuarenta años El capital de Marx –ahora también desde su canal (*) de YouTube [hay vídeos con subtítulos en castellano]–, la mirada de Harvey hacia el sistema de libre mercado se muestra clara, organizada y contundente. Nos entrevistamos con él para conocer más de cerca cuál es su valoración sobre las posibles consecuencias globales de los últimos cambios políticos.
¿Por qué Donald Trump?
Para David Harvey, la pregunta debería formularse al revés: ¿Por qué no ganó Hillary Clinton? El hecho de que una persona pueda leer en los medios que «Clinton fue a Goldman Sachs para dar una conferencia cobrando 270.000 dólares» dio mucha fuerza a los argumentos de Trump. Sobre la base de que los votantes de las grandes ciudades –como Nueva York– son más proclives al voto demócrata, fue en las zonas rurales y dentro de las clases sociales más vulnerables donde el discurso del magnate americano caló más hondo.
Según Harvey, en las conversaciones de bar y a nivel popular, se entendió que Hillary Clinton no iba a trabajar para ellos. La idea determinante para la victoria electoral de Trump fue que él «ganó su propio dinero», representando además el ideal del viejo sueño americano. Así, se relacionó a Clinton como una persona que, favorecida por su posición de poder, estaba en la política para hacer dinero.
El boom económico
Capitalismo y crecimiento siempre han ido de la mano. Según el profesor británico, la tasa de crecimiento de las sociedades con un sistema económico de libre mercado, al ser siempre exponencial, puede llegar a un punto de inflexión. Un punto donde la curva no da para más.
Harvey utiliza el ejemplo de China como el país que más ha crecido, y que además ha mantenido estable el capitalismo global desde el año 2008, gracias a un programa de urbanización masiva.
De hecho, entre los años 2011 y 2013, China consumió un 45% más de cemento que EEUU en el último siglo. Por tanto, ¿qué hará Trump? «Nadie sabe lo que hará exactamente, pero lo que sí puedo asegurar es que intentará poner en marcha un boom económico mediante programas de urbanización, tal y como hizo China. Tiene que dar respuestas a todas esas personas con bajos salarios que le han votado», comenta Harvey.
Hacia una economía de crecimiento cero
Las consecuencias de este proceso de urbanización, en el caso de que realmente ocurra, pueden ser muy distintas. Pero la clave, según el geógrafo, es que vamos a ir hacia un nuevo punto de inflexión de la economía. «El crecimiento tendrá que detenerse, inevitablemente. Y copiar el modelo chino, a parte de las consecuencias que puede traer para el medio ambiente y los contextos sociopolíticos, crea batallas políticas y todos los conflictos sociales que estamos viendo hoy».
«Hay muy buenas razones para ser anticapitalista», asegura Harvey. Las condiciones a las que nos puede llevar un nuevo proceso de urbanización masivo deberían hacernos pensar qué haremos cuando llegue ese momento de inflexión. «Tenemos que decir a la gente que hay que organizar la transición y que sea de una buena manera».
¿Y ahora qué?
Dejando de lado las soluciones racistas del bando de Trump, nos encontramos con diferentes alternativas. Harvey apunta que podría ser que en EEUU, por ejemplo, la facción política de Bernie Sanders, quien perdió las primarias frente a Hillary Clinton, gane más peso dentro del partido demócrata. «Eso puede llevar a soluciones para construir algo que verdaderamente responda a los problemas del crecimiento».
En Reino Unido ocurre algo similar con Jeremy Corbyn, el líder del partido laborista. Se da el caso de un político que no tiene muchos apoyos entre los representantes de su formación, pero que sí tiene un apoyo tremendo dentro de las bases. Ese antagonismo dentro del propio partido ha crecido muy rápido, igual que el nivel de afiliaciones para poder votarle en los procesos internos.
Por otra parte, en Barcelona, Harvey observa ciertos movimientos de base popular que, a nivel municipal, están haciendo el esfuerzo por cambiar la naturaleza del proceso de urbanización y los efectos del turismo de masas. En este sentido, estos movimientos se convierten en una respuesta a uno de los grandes retos del momento: «construir ciudades para vivir frente a las ciudades para invertir».