domingo, 24 de abril de 2016

LA CRIMINALIDAD DEL ESTADO BURGUÉS PARAGUAYO NO ES CULPA DE LOS REVOLUCIONARIOS

Organización de Liberación Nacional y Social Fogoneros
Publicado: 12-04-2016
La existencia del estado no tiene carácter eterno, sino histórico, su objetivo no es conciliar a las clases enemigas, el estado está para reprimir al pueblo si este quiere avanzar, si busca acabar con el causante de su miseria y esclavitud.
El pueblo en su sabio instinto de clase y su propia experiencia sabe que la condición para acabar con su dolor, su pena, su condición de paria debe acabar con el causante de sus males, debe acabar con la dictadura del capital, sabe también que sus décadas de luchas electorales y pacificas no le llevan a ningún lado, solo prolonga su dolor y su sufrimiento; sabe también que de forma pacífica no podrá hacer frente a sus verdugos que no tienen pudor para desplegar sus intensidad criminal y no duda en buscar ahogar en sangre al esclavo sublevado.
El estado, dice Engels resumiendo su análisis histórico, no es, en modo alguno un Poder impuesto desde fuera a la sociedad, ni es tampoco la realidad de la idea moral la imagen y la realidad de la razón como afirma Hegel.
El Estado es, más bien, un producto de la sociedad al llegar a una determinada fase de desarrollo, es la confesión de que esta sociedad se ha enredado con sigo misma en una contradicción insoluble.
Percibir la función del Estado como órgano conciliador situado por encima de las clases es caer en un idealismo pequeño burgués. 

Muy a menudo la pseudo izquierda paraguaya cae en un oportunismo insalvable al decir que la militarización de la zona norte usando como excusa la de perseguir al EPP en realidad persigue y criminaliza la lucha popular campesina. Si uno observa sin anteojeras lo que viene sucediendo en la zona norte, es que la militarización de la zona insurgente es para perseguir implacablemente a ese sector del campesino que se alzó en armas, ese sector que se cansó de mendigar a las instituciones burguesas para recibir siempre promesas y engaños. Un sector que se cansó de los dirigentes que predican la sumisión la claudicación y la derrota.
Esa dirigencia domesticada y corrompida por la oligarquía paraguaya y los gobiernos de turno presenta al pueblo como incapaz de enfrentar al ejército burgués bien alimentado y bien armado con un presupuesto y recurso inagotable, pero en verdad lo que la dirigencia cobarde y claudicante quiere reflejar en el pueblo es su propio estrés y cobardía.
La incapacidad de ver que el pueblo quiere avanzar más y no quedarse con el estrecho margen que impone la burguesía. El pueblo no quiere conciliar con sus enemigos de clase, ha agotado su paciencia con la eterna espera de mejor condición de vida que según estos depende de la buena voluntad del gobernante de turno. 
Si el Estado burgués, órgano natural de organización de la violencia, para proteger los espurios intereses de un minoría de parásitos anquilosados en el cuerpo del pueblo .La burguesía paraguaya y el estado burgués, ajusto su Ley de seguridad interna desplegando a militares en zonas guerrilleras porque siente que ese sector del pueblo ha tomado conciencia y confianza de que es capaz de tomar su destino en propias manos y busca cortar ese cuerpo social anquilosado por estos parásitos.
La burguesía paraguaya se siente amenazada y dice que debe restaurar el orden y “pacificar” la zona. La pseudo izquierda pretenda culpar al EPP del carácter criminal del gobierno, que según estos, provocados por el EPP persigue y criminaliza la lucha popular. 
La burguesía paraguaya no necesita provocación para perseguir, reprimir y asesinar al pueblo pobre, siempre lo hizo, es más, ahora muy por el contrario cuida y mide su intensidad criminal contra el pueblo desarmado de la zona norte, busca ganarse llevando asistencia en salud, educación, arreglo de rutas, implementos agrícolas; (hasta los campesinos sin conciencia política pueden sentir y ver que nunca antes como ahora y en ningún otro lugar que no sea el norte , siendo que la pobreza extrema es en todo el país, el estado busca amansar con concesiones y migajas al campesino rebelde, busca alejar al pueblo de la guerrilla construyendo hasta viviendas hoy en zona norteña) nunca antes sucedió, sino solo después de la aparición del Ejército Popular Paraguayo.