jueves, 14 de abril de 2016

CONATO DE ENFRENTAMIENTO ENTRE SOLDADOS Y POBLADORES DE ATENCO

Un vehículo del Ejército Mexicano ingresó ayer a terrenos ejidales del municipio mexiquense de San Salvador Atenco para proteger a topógrafos que trabajan en la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Mientras, pobladores de Xochicuautla, Lerma, se opusieron a la demolición de una capilla en la zona donde un día antes empleados de la empresa Autovan, custodiados por granaderos, derribaron con maquinaria pesada una casa para continuar con las obras de la autopista Toluca-Naucalpan.
Foto cortesía del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, y MVT
Una tanqueta y dos camionetas invaden terrenos ejidales
El FPDT se declara en alerta ante provocación; coloca cercas y monta guardia
Javier Salinas Cesáreo
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de abril de 2016, p. 26
San Salvador Atenco, Méx.
Integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco expulsaron ayer de sus ejidos a ocho elementos del Ejército Mexicano y a trabajadores y topógrafos que laboran en el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Los uniformados incursionaron en sus tierras a bordo de una tanqueta.
A las 11:30 horas los campesinos detectaron que por la parte poniente del ejido de San Salvador Atenco ingresó el vehículo militar que custodiaba a los trabajadores. Una valla humana les cerró el paso.
Ignacio del Valle Medina, dirigente del FPDT, informó que los soldados bajaron de la unidad y encañonaron a los campesinos, quienes portaban machetes.
La tensión casi llegó a un enfrentamiento. Los ejidatarios obligaron a militares y trabajadores a subir a los tres vehículos en los que llegaron y retirarse a la zona federal, donde colocaron una malla metálica para delimitar esos terrenos de los ejidales.
Los ejidatarios instalaron un campamento en los cerritos Huatepec y Tepezingo a fin de impedir la invasión de sus tierras, se declararon en alerta permanente y anunciaron que montarán guardias.
Del Valle destacó que en días recientes han detectado numerosas incursiones en tierras ejidales, tanto de personal de empresas como de maquinaria, con el pretexto de hacer mediciones, además de sobrevuelos de policías a baja altura.
Esta es una acción desesperada del gobierno federal ante el poco avance que han tenido en la gestión para este megaproyecto, ya que seguimos en pie de lucha porque es nuestro legítimo derecho defender y preservar el territorio que pertenece a los pueblos originarios. Esto fue un llamado de alerta para el pueblo y el FPDT, expresó Del Valle Medina.
Los miembros del FPDT relataron que esos mismos trabajadores fueron expulsados la tarde del lunes cuando incursionaron en los ejidos de Nexquipayac para realizar mediciones.
Agregaron que esto fue una provocación abierta, porque los trabajadores nada tienen que hacer en territorio ejidal, e hicieron responsable a los gobiernos federal y estatal de cualquier posible confrontación.
Los pueblos no fuimos notificados de la construcción de ese aeropuerto ni tiene nuestro consentimiento. En 2001 defendimos nuestra tierra y ahora lo volveremos a hacer, porque la construcción de un aeropuerto significa la muerte de nuestros pueblos, de su estructura social y nuestras costumbres y tradiciones, afirmó en entrevista Adán Espinosa, otro dirigente de los ejidatarios.
El FPDT llamó a organizaciones sociales y activistas a sumarse a sus protestas y a que estén pendientes porque esta es una provocación muy fuerte y los responsables son el gobernador Eruviel Ávila Villegas y el presidente Enrique Peña.
Además, señalaron que existe un amparo y que un juez ya determinó que el proyecto afecta las tierras del ejido de Atenco y comunidades aledañas, lo cual hace evidente la arbitrariedad gubernamental. Están empecinados en despojarnos de nuestras tierras y entregarlas a sus compadrazgos empresariales.

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