viernes, 22 de enero de 2016

LA INSIGNIA DEL VIOLADOR RACISTA (agresión sexual, violación, sodomía y ataques a 13 mujeres negras)

Mumia Abu-Jamal
–©’15maj
Traducción Amig@s de Mumia, México
Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Centro de Medios Libres
21 enero, 2016
Al final de la primera fase del juicio del policía Daniel Holtzclaw, hay que hacer balance de lo que significa el proceso y su (falta de) cobertura.
Holtzclaw, un policía de 28 años de Oklahoma, fue encontrado culpable de 18 de los 36 cargos de agresión sexual, violación, sodomía, y otro delitos relacionados con el ataque y violación de 13 mujeres negras, incluyendo adolescentes y una mujer de alrededor de cincuenta años.
Un jurado del estado de Oklahoma  recomendó una sentencia de más de 260 años en prisión. Pero si hubieras parpadeado, lo habrías perdido.
Un violador en serie — ¡de 13 mujeres! ¿Desde cuándo esto no es noticia?
Cuando las 13 mujeres son mujeres negras.
Sólo una red de cable, el noticiero TV1 de propietarios negros, conducido por el ex colaborador de CNN, Roland Martin, cubrió el caso en base a informes de internet enviados por personas presentes en el tribunal.
Nadie más. Ni un solo medio de comunicación.
¿Y por qué no? Al parecer, las vidas de los negros no importan.
Holtzclaw utilizó su uniforme, su insignia y su revolver oficial para detener, intimidar y violar a más de una docena de mujeres, a veces en su propio vehículo de patrulla. Increíblemente, ¡violó a una adolescente en su propio porche!
¡Y la gente se pregunta por qué no se puede confiar en la policía!
Se requería de pruebas de ADN y GPS para arrestar a ese tipo, pero ¿cómo es posible que alguien contemple algo tan enfermizo?
Es fácil. Casi todas las víctimas eran mujeres negras y pobres. Algunas acusadas del trabajo sexual, otras de infracciones de drogas. Es decir, ¡todas eran vulnerables! Ese policía escogió cuidadosamente a las que no tenían poder social y poca capacidad de resistir sus abusos.
Y el silencio de los medios de comunicación reforzó esa narrativa al menospreciar  la dignidad de estas mujeres. De haber cubierto el caso, estos medios hubieran arrojado una cruda luz sobre las prácticas policiacas.
Eligieron no hacerlo.                          
Como un policía vigilando un cadáver en el camino, esencialmente dijeron: “Vamos. No se detengan. Aquí no hay nada que ver. Sigan avanzando”.
Desde la nación encarcelada soy Mumia Abu-Jamal.
14 de diciembre.
N. de la T. El 21 de enero de 2016, Holtzclaw fue sentenciado a 263 años en prisión por el juez federal de distrito Timothy Henderson en Oklahoma.