lunes, 30 de noviembre de 2015

CAPITALISMO, GUERRA Y CONTRAINSURGENCIA EN CHIAPAS (Parte VII)

Gaspar Morquecho
18/11/2015
América Latina en Movimiento
17 de noviembre: XXXII aniversario de la Fundación del Segundo Núcleo Guerrillero Emiliano Zapata-FLN-EZLN

“En el inmenso mar de la sociedad civil, la sociedad sin rostro ni configuración institucional, empieza a dar muestras inequívocas de una creciente vitalidad e iniciativa.”
García de León.
Documentos y Comunicados 2.1995.

Los cercos de la sociedad civil (2)
La Convención Nacional Democrática (CND) desató una tormenta de pasiones en el inmenso mar de la sociedad civil. Las personas, agrupaciones religiosas, asesores y Ongs que estuvieron en el primer círculo en torno al obispo mediador se mostraron escépticos frente a la iniciativa. Su expectativa era la firma de la paz.
En mayo de 1994, una inquieta delegación del Espacio Civil por la Paz (Espaz) fue a la selva para entrevistarse con el Sub Marcos. El tema: la CND. El rebelde sabía la incidencia del Espaz en algunas olas del inmenso mar de la sociedad civil y recibió a sus delegados. Llegó portando una playera azul oscuro de manga corta, jeans azul claro, la vieja gorra con tres estrellas, paliacate al cuello, pasamontañas de tela delgada, botas enlodadas, su colt al cinto, carrillera  y la inseparable pipa. El ropaje perfiló una ágil y esbelta figura… bueno… por ahí asomaba la llantica de los 37 años. 

Marcos escuchó a la delegación del Espaz. Después el jefe guerrillero habló y fumó de su pipa sin parar. Al terminar el encuentro Marcos me confió su interpretación: “Me vinieron a decir que si el EZLN convoca a la Convención la gente no va a venir porque somos un ejército…”, estaba molesto. “La gente va a venir por pura curiosidad”, aseguró. “En uno o dos meses vamos a tomar decisiones. Te avisamos”. Dijo y se fue por donde vino.  
Rumbo al NO y a la Convención Nacional Democrática
El guerrillero no descuidó ninguno de los flancos.  El 9 de mayo de 1994 invitó a Cuauhtémoc Cárdenas. Entonces candidato del PRD a la presidencia de la República Mexicana. Quería “conocer su punto de vista respecto a las demandas del EZLN y conocer cuál será su posición respecto del cumplimiento” de las demandas zapatista, “si llegaba a ser presidente de México”. También manifestó su disposición de recibir a “cualquiera de los candidatos”.
El 10 de junio de 1994, el EZLN tomó la iniciativa y preparó una ofensiva civil y pacífica. Dijo NO a los “compromisos del gobierno federal” y dejó abierta la vía política para la solución del conflicto armado:  “(…) en base a la votación libre y democrática (…), el Ejército Zapatista de Liberación Nacional responde NO a la propuesta de firmar los acuerdos de paz del supremo gobierno, da por terminado el diálogo (…), reitera su disposición a (…) una salida política que lleve a una paz con justicia y dignidad”, y llamó a “los sectores progresistas e independientes a un diálogo nacional de paz con democracia, libertad y justicia”.
Junto con el contundente NO, el EZLN lanzó la II Declaración de la Selva Lacandona. La apuesta era a la Convención Nacional Democrática (CND). Fecha 6 de Agosto. XXV Aniversario de la fundación de las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN). Para entonces los rebeldes construían el Aguascalientes en un aguachinado paraje del poblado Guadalupe Tepeyac. Ahí donde un palafito la hizo de casa de seguridad.
Los guerrilleros concibieron a la CND como la plataforma de un movimiento nacional, civil y pacífico para la Transición Democrática. El llamado fue a la Sociedad Civil: “para detener la fase militar de la guerra y se organice para conducir el esfuerzo pacífico hacia la democracia, la libertad y la justicia”. “(…) Llamamos a los elementos honestos de la sociedad civil a un Diálogo Nacional por la Democracia, la Libertad y la Justicia para todos los mexicanos”.
Para de los zapatistas era un <“espacio” libre y democrático > que nacería “sobre el cadáver maloliente del sistema de partido de Estado y del presidencialismo”. Visulizaron: “una relación política nueva, (…) cuya base no sea una confrontación entre organizaciones políticas entre sí, sino la confrontación de sus propuestas políticas con las distintas clases sociales. (…) Dentro de esta nueva relación política, las distintas propuestas de sistema y rumbo (socialismo, capitalismo, socialdemocracia, liberalismo, democracia cristiana, etcétera) deberán convencer a la mayoría de la Nación de que su propuesta es la mejor para el país”.
Para esos propósitos, la convocatoria CND tenía que ser  lo más “amplia”, “plural” e “incluyente”. Para llegar a la antesala del “nuevo México”: “Es necesaria una Convención Nacional Democrática de la que emane un Gobierno Provisional o de Transición, sea mediante la renuncia del Ejecutivo federal o mediante la vía electoral. (…) y desembocar en una nueva Carta Magna”. Me parece que después de 1917, ninguna fuerza política o militar había convocado a un evento de tal envergadura. Menos en la Selva Lacandona. El EZ se disponía a “quemar el cartucho electoral”.
El llamado a los de abajo fue sin ambigüedades: “llamamos a todos nuestros hermanos indígenas mexicanos a que resistan con nosotros. Llamamos a los campesinos todos a que resistan con nosotros, a los obreros, a los empleados, a los colonos, a las amas de casa, a los estudiantes, a los maestros, a los que hacen del pensamiento y la palabra su vida. A todos los que dignidad y vergüenza tengan, a todos llamamos a que con nosotros resistan…”
Marcos tecleaba con rapidez para hacer llegar invitaciones a notabilísimas personas de la casta privilegiada del régimen. A las y los intelectuales. Notables que viajan por el mundo sin que les cueste un clavo. Personajes que pueden hacer, decir y escribir lo que les venga en gana sin correr el menor riesgo. Intelectuales que tienen el pasado, el presente y el futuro asegurados. Que pueden tomarse la foto con el presidente en turno o… un guerrillero. Recibir premios honoris y reconocimientos vestidos de gala, traje regional o chamarra y cachucha. Eran  escritoras, escritores e historiadores. El guerrillero disputaba al Estado una franja  de las y los privilegiados del régimen. Por tinta no paró. Invitó a varios grupos: Santa Julia y San Ángel. En último formado, entre otros, por Fox y la Elba Esther Gordillo. Total podían invitar a quien se le diera su regalada gana.
En julio, fueron violentados los preparativos de la CND: “El llamado ‘accidente’ del señor Amado Avendaño, candidato de la sociedad civil a la gubernatura de Chiapas presenta las características de un atentado”.
Para la retaguardia: la Comisión Nacional de Intermediación
Para cubrir la retaguardia, el jefe rebelde avanzaba en la construcción de la mediación. En febrero se había propuesto que el “siguiente dialogo sería Nacional”... “El resto del mundo contra el gobierno federal”. La Intermediación debería ser, entonces, de carácter nacional. Para el mes de julio de 1994, el gobierno federal había nombrado a Jorge Madrazo Cuéllar como Comisionado para la Paz. El 8 de ese mes, el EZ invitó al obispo  Samuel Ruiz a formar parte: “de la nueva Comisión Nacional de Intermediación”, “(…) Esperamos sinceramente que acepte usted formar parte de la nueva Comisión Nacional de Intermediación y que los pasos para un diálogo público, verdadero y justo sigan avanzando para el bien de nuestros pueblos”.
Como nunca falta un lastre, por ahí deambulaba Raymundo Sánchez. Sí el doctor de la Pontificia que después de haber servido fielmente al general Absalón Castellanos y a Patrocinio se deslizó suavemente hacia la Diócesis de Samuel Ruiz. Agazapado se frotaba las manos y calculador esperó pacientemente el momento para asaltar el cielo.

Quemando tinta…
Saber cuántas compus, impresoras, cartuchos de tinta, papel y tabaco quemó el Subcomandante. No paraba en su intento de tender puentes y se dirigió a las/os empresarios honestos. Después de hacer una interesante caracterización de los usos y costumbres empresariales, de “la guerra sin fin hacia el pueblo”, de sus contradicciones internas y de la campaña de mentiras en la coyuntura de la CND, concluyó la invitación con un estilo suave y tolerante: “Bueno, señores y señoras empresarios honestos (porque los hay todavía), yo quería invitarlos a que, si están de acuerdo con que México, mi país y su país, nuestro país, necesita un cambio profundo, asistan a la Convención Nacional Democrática. Si ustedes rechazan esta invitación, lo entenderemos. (…) Pero si ustedes asisten encontrarán que sólo hay cuatro palabras que unen a gente de tan diferente procedencia e intereses: democracia, libertad, justicia. México. Vale. Salud y dignidad, que es la única ganancia que, créanmelo, vale la pena. (…)  Marcos”.
La CND en Aguascalientes, Chiapas
Total, se llegó el día. El Sub hizo gala de buen anfitrión: “Salimos de México en muchísimos carros (…) Para trasportar a 7 mil personas (…) llegamos a Chiapas (…) seguimos rumbo a Las Margaritas, para llegar a Guadalupe Tepeyac (…) hicimos una parada muy prolongada (…) ¿Qué pasa aquí? Los carros iban avanzando poco a poco. Y es que Marcos (…) fue subiendo carro por carro para saludar a los futuros convencionistas”. (Memorias de don Félix Serdán. 2012). Los convencionistas se chutaron 22 horas de San Cristóbal de Las Casas a Guadalupe Tepeyac, cuando de México a San Cristóbal se hacían 20 horas de viaje. 
Al día siguiente se leyó la lista de los invitados y se nombró al presídium. Don Estanislao Tapia, teniente coronel del Ejército Libertador del Sur y don Félix formaron parte del presídium. Rosario Ibarra de Piedra que recibió de la Comandancia del EZLN la Bandera Nacional. Decenas de bases de apoyo saludaron y marcharon frente al presídium portando simbólicos “rifles de palo”. Después desfiló una columna de insurgentes portando sus armas con una cinta blanca: “armas que aspiran a ser inútiles”. El discurso inaugural lo dio el vocero: “Por mi voz habla la voz del EZLN” (…) Aguascalientes, Chiapas, el Arca de Noé, la Torre de Babel,  el barco selvático de Fitzcarraldo, el delirio neozapatista”, etc. Lo demás y se puede resumir así: “¡¿No que no se podía?!”, “¡¿No que íbamos a naufragar?!”
El 18 de agosto, el EZLN asumió los resolutivos de la CND. Hizo un llamado “al pueblo de México a participar en la lucha cívica y electoral (…) votando en contra del sistema de partido de Estado”. Llamó a vigilar “la limpieza del proceso electoral” y a organizarse “para defender la voluntad popular”.  Para algunos  asistentes la CND fue “un espectáculo de luz y sonido”.

El cerco “cívico electoral” de la sociedad civil
El inmenso mar de la Sociedad Civil era diverso. Cuauhtémoc Cárdenas, la CND y el EZLN fueron derrotados en la jornada “cívica y lectoral”. Por Ernesto Zedillo del PRI votaron: 17 millones 181 mil 651 ciudadanos; por Fernández Cevallos del PAN: 9 millones 146 mil 841 y por Cuauhtémoc Cárdenas del PRD: 5 millones 852 mil 134 electores.
Alguna vez Marcos preguntó: ¿Te imaginas a Zedillo como presidente de México? Veamos su perfil: Tecnócrata. Egresado del Poli con posgrados en las universidades de Branford, Colorado y Yale. Trabajó en la Secretaría de Programación y Presupuesto. Tuvo un desempeñó atropellado en Educación Pública. Pero contaba con el apoyo del siniestro jefe del gabinete presidencial: José Córdoba Montoya.  Sus factores de poder eran mediocres: Su imagen con la prensa extranjera, en la clase política, sindicatos, Ejército y su perfil electoral eran débil. Su capacidad de ejecución, relaciones con EU, capital extranjero, grupos económicos y la Iglesia aceptables. Sin embargo, su posición en el Grupo Compacto Salinista era fuerte. Por eso fue el candidato después del asesinato de Colosio.          
En 1994, el cerco “cívico electoral” a los zapatistas sumó: 26 millones 328 mil 492 votos. Un cerco cuantificable. La defensa de la “voluntad popular” fue casi nula. Ni todas las fuerzas dentro y fuera de la CND pudieron con el partido de Estado. Zedillo, chueco o derecho, ganó y fue presidente.

La CND se desmoronaba
El derrumbe de la CND fue paulatino. Las representantes de los convencionistas, se diputaban el espacio como “perros y gatos en un costal”. Para su información pueden leer la pieza de Monsiváis “una Convención (que no fue tanto)”, la carta de una ruptura a raja-madres del EZ con sus asesores de la Conac-LN (Nov. 2. 94), o la versión de Rodríguez Araujo en su libro: Mi paso por el zapatismo.
Se acabaron los guiños zapatistas. El 6 de octubre el EZ cuestionó los “usos y costumbres” de una cultura política nacional instalados en la CND. “Tienen que hacer una organización nueva”. “Todos quieren dar órdenes pero nadie quiere obedecerlas, (…)”. “¿Cómo van a ofrecer algo nuevo al pueblo si hacen puras cosas viejas?”. “Se necesita algo nuevo, ‘moderno’. Así como nosotros, pero sin armas ni pasamontañas”. (Diálogo entre Marcos y Tacho). Después de “La historia de la noche y las estrellas”, en la P.D. siguió la metralla: “Dígales a los de la Convención que si quieren les damos un curso de formación política o sea un curso de cómo hacer una organización nueva, moderna”. Dijo Tacho a Marcos. “¿Usté cree que esos cabezas grandes van a aceptar que les demos un curso?”. Marcos respondió con un estornudo. Tacho interpretó el movimiento como un sí y le pidió al Sub: “Bueno pues póngalo usté en un agregado que se vengan a que les demos un curso”. En esa misma fecha Marcos envió a la CND una propuesta de principios y características de la Presidencia de la CND y un programa… Nada levantó a la CND.
Marcos en la selva… Zedillo en palacio nacional
El 3 de diciembre, Marcos se dirigió al presidente Zedillo: “Bienvenido a la pesadilla”, “(…) el sistema político que usted representa (…) ha prostituido hasta tal punto el lenguaje que, hoy, ‘política’ es sinónimo de mentira, de crimen, de traición. Yo solo le digo lo que millones de mexicanos quisieran decirle: no le creemos”. Zedillo, en la toma de posesión había afirmado: “Es posible lograr en Chiapas una nueva negociación que nos lleve a una paz justa y digna. No habrá violencia por parte del Estado”.    
El 4 diciembre de 1994, Marcos “quemó otro cartucho civil y pacífico”. No había “otro palo onde horcarse” y se dirigió a Cuauhtémoc Cárdenas y a la CND para invitarlos: “a que unan sus fuerzas y llamen a la formación de ese gran movimiento amplio de oposición para restaurar la legalidad, la legitimidad, el orden y la soberanía nacionales”. (…) “En caso de que, juntos o por separado, rechazaran esta tarea que la Nación, en boca de sus hijos más olvidados y humillados, les pide, el futuro será más cruento y difícil”. En esos momentos era como “pedirle peras al olmo”. Su silencio fue otro cerco. El de la Sociedad Civil a la que Marcos había apostado. Hoy el presente de México es más “cruento y difícil”

El 6 de diciembre Marcos invitó a Amado Avendaño a encabezar un “gobierno en rebeldía”, y se liberó del “compromiso de mantener el cese al fuego decretado por la comandancia general (…)”, pocos escucharon los tambores de guerra. 
Agitando las aguas y doblando el acero
Al 8 de diciembre el EZLN tenía lista ofensiva político militar. Las iniciativas civiles y pacíficas del EZLN habían fracasado. 
La toma de posesión de Robledo Rincón como gobernador de Chiapas fue interpretada por el EZ como una acción de guerra: “El gobierno ha formalizado así la ruptura del cese al fuego”. El EZ dio por terminado “su compromiso de respeto al cese al fuego”. “Se inicia el día de hoy, 8 de diciembre de 1994, la campaña militar ‘Paz con Justicia y dignidad para los Pueblos Indios’…”.   

Entonces y en resumidas cuentas: del 1 de enero al 8 de diciembre de 1994 el EZLN había recorrido la Ruta: “De la guerra a la guerra”. Pasó por el diálogo en San Cristóbal, la Consulta a los pueblos zapatistas; el NO al gobierno federal; por la CND y quemó el “cartucho electoral”. El partido de Estado se había impuesto en México y en Chiapas. Como ejote tronaba la CND. Ni Cárdenas, ni la CND le entraron a la formación del “movimiento amplio de oposición”.  
El EZLN tomó la iniciativa.
 “Ana María saluda militarmente y me dice.
- Reporto: la tropa está lista para salir.
- Bien,  - digo poniéndome la pistola al cinto -. Saldremos como es ley: de madrugada”.
Continuará…  

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