martes, 17 de noviembre de 2015

CAPITALISMO, GUERRA Y CONTRAINSURGENCIA EN CHIAPAS (Partes VI y VII)

Gaspar Morquecho
10/11/2015

“Marcos le apostó a la Sociedad Civil,
Y como en toda apuesta…
había riesgos…” 
El Cerco de la Sociedad Civil 1
Haciendo apuestas
La apuesta del EZLN por la Sociedad Civil en 1994 era buena. Seis años antes, en Brasil, había escuchado a ex guerrilleros, teólogos, sociólogos y demás, compartir la certeza de: “La inviabilidad de la lucha armada y la electoral para tomar al poder. ¿Qué nos queda? Trabajar en el fortalecimiento de la Sociedad Civil”. (Curso Latinoamericano para Militantes Cristianos. CESEEP. São Paulo-SP, Brasil. 1988). Para entonces, los Ejércitos Nacionales en América Latina  se perfilaban como Ejércitos Continentales bajo las órdenes de los Comandos Norte y Sur yanquis. Ninguna fuerza revolucionaria tenía la capacidad de fuego suficiente para derrotar a esos ejércitos. Además, de acuerdo a su historia, perfil ideológico y político el EZLN no tenían de otra.          
El encuentro con la Sociedad Civil
El choque del Ejército federal con una columna del EZLN en mayo de 1993 agudizó las tensiones acumuladas en y entre las fuerzas que actuaban en el territorio de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas. Se removieron con fuerza las tensiones históricas entre los finqueros y los indios. Las del Estado y sus fuerzas armadas contra la Guerrilla y la Diócesis de Las Casas. Se agudizó la tirantez entre los guerrilleros y la Diócesis. Entre la guerrilla y las bases de la ARIC Unión de Uniones. No faltaron las tensiones en el seno de la Diócesis. El choque y los “errores” en la Sierra de Corralchén tensaron las relaciones en las filas y mandos zapatistas. En un escenario de “todos contra todos” creció el rumor de un “levantamiento armado”. La fecha: 17 de noviembre.
1993 también fue el año en que se afinaron los planes del levantamiento, desplazamiento, toma los poblados y de acumulación de recursos para la guerra: “Vendían lo poco que tenían… un puerquito… una gallina… para comprar su arma”.
En otros escenarios campeaba la fragmentación. Del Frente de Organizaciones Sociales de Chiapas (FOSCH) no quedaba nada. Cada una de las agrupaciones había regresado a sus respectivas trincheras y a negociar recursos con los gobiernos.
En la última semana de Diciembre de 1993, los rebeldes habían secuestraron tres camiones de trasporte de un ganadero de Ocosingo. Como enviados de Tiempo fuimos a ver que sucedía. No pasamos de San Miguel. Un grupo de campesinos nos detuvo y dijeron: “Aquí no pasa nada”. No dieron mayor información. Dimos la vuelta y vimos a tres jóvenes uniformados y armados apostado en una loma. Querían que los viéramos. Nos daban “la nota en exclusiva”. Después nos enteramos que el secuestro de las unidades y la “aparición” de los guerrilleros en la loma fue un señuelo. Una “maniobra de atracción”. El objetivo militar era que las fuerzas armadas centraran su atención en el área donde se había dado el choque de mayo.
El último día de 1993 las tropas del EZLN estaban listas en sus posiciones. Esperaban la orden de avanzar a la exitosa y espectacular toma de 7 poblaciones que había concebido, diseñado y planeado el Sub Marcos y un núcleo del Estado Mayor. Cayeron: San Cristóbal de Las Casas, Las Margaritas, Ocosingo, Altamirano, Huixtán, Oxchuc y Chanal.
A las 2:30 a.m. del 1 de Enero, en San Cristóbal de Las Casas nació la AINT, es decir, la Agencia Internacional de Noticias Tiempo. Conchita Villafuerte  faxeaba -a todo lo que daba su  agenda-, un ejemplar de la Declaración de Guerra que los rebeldes me habían obsequiado en la gasolinera Aguilar. A los ladinos los había alcanzado la Historia y se refugiaban en sus mejores escondrijos… No era para menos… la indiada había tomado el poblado. En la esquina de Miguel Hidalgo y Diego de Mazariegos los rebeldes habían ubicado la Unidad de Mando y Trasmisiones. Ahí, gracias a la poderosa red de “radio de banda rebelde”, Marcos recibía los partes de guerra y pormenores de la Fiesta de Año Nuevo. Al mediodía del 1 de enero decenas de periodistas habían arribado a la Ciudad de Las Casas para cubrir la rebelión. En unas cuantas horas los indios rebeldes se habían posicionado en el mundo. Era un indiscutible éxito de la naciente AINT.
Marcos se veía tranquilo. Había pasado una década de acumulación de fuerzas, superado los “momentos en que parecía que todo se caía” y las múltiples tensiones dentro y fuera de sus filas. A Marcos lo sorprendió verse rodeado, desde muy temprano, por una masa curiosa de la Sociedad Civil local que se movía tras él frente a la Presidencia Municipal. Bueno, no faltaron los reclamos. Un turista le manifestó su malestar porque le habían estropeado sus planes de llegar a Palenque. Marcos le respondió: “Disculpe usted, esto es una revolución”. Tampoco las preguntas incómodas: ¿Van a ganar? No merecemos perder, contestó Marcos. ¿Van a dialogar? ¡Sí! Respondió el jefe rebelde. ¿Cómo? Insistí. Mostrando su escopeta recortada subrayó: “Con las armas en la mano”. Ya no habrá descanso. Los aviones de combate Pilatus sobrevolaban en torno a la Ciudad Colonial.
La retirada de los rebeldes fue ordenada y sin complicaciones. Los siguientes 12 días serían de choques y combates. Los más fuertes: en Rancho Nuevo -entorno de XXXI Zona Militar-, en las montañas al sur de San Cristóbal y en Ocosingo.
El 8 de enero entró al escenario la Sociedad Civil. La Coordinadora de Organismos no Gubernamentales por la Paz (CONPAZ) y pobladores de San Cristóbal se movilizaron para detener la guerra. Esos pobladores cercanos a la Iglesia de Samuel Ruiz se agruparon en  Ciudadanos de San Cristóbal por la Paz (CIUSPAZ). La Sociedad Civil Contra se agrupó en Los Auténticos Coletos y atacaron la Casa Episcopal. En Altamirano, la Sociedad Civil Contra -caciques, rancheros y la población PRIísta no indígena-, atacó a las religiosas del Hospital de San Carlos. Días más tarde la Sociedad Civil de la “capirucha”  llenó la el Zócalo de la Ciudad de México. Demandó el fin de los bombardeos y la masacre en las comunidades indígenas. El gobierno federal decretó el cese unilateral del fuego y se crearon las condiciones para el diálogo.
El estallido de la rebelión se había escuchado con fuerza en otras geografías. En febrero de 1993, Marcos dio un “golpe de timón” y decretó un “largo periodo de lucha política”. La Comandancia del EZLN, la Diócesis  de San Cristóbal y el Gobierno Federal se prepararon para los Diálogos en Catedral. Marcos convocó a la Sociedad Civil a cuidarlos.
Ese llamado de Marcos tocó las fibras pater/maternalistas del grueso de la Sociedad Civil. ¡Y cómo no! La imagen que habían proyectado de los indios era la de los “más pequeños”, de “los pobres entre los pobres” y “los sin voz”. La figura de Marcos activó el imaginario femenino. El grueso de los contingentes que acudieron al llamado del vocero zapatista, estaban formados por mujeres de todas las edades y franjas de la sociedad.
Además de las sociedades civiles, a la Ciudad de Las Casas habían llegado el “ejército de periodistas” de todos los medios para disputarse -a punta de codazos-, “la nota”. Un buen de Organizaciones no Gubernamentales (las ONGs); dirigentes nacionales de todos los partidos de centroizquierda o de la izquierda al centro; representantes de la diversidad de Iglesias, de movimientos sociales (indígenas, campesinos, urbano populares, de estudiantes, mujeres y gays) y un amplio contingente de futuros alter-mundistas. A la ciudad de Las Casas llegaron, también, personas notables: Premios Nobel, escritores, artistas e investigadores. No faltaron los de a pie y más de un aventurero.
Esa diversidad estaba agrupada en dos grandes bloques: los que se sintieron convocados por el EZLN y los solidarios con Samuel Ruiz. Un tercero lo integraron los que se deslizaban de un lado a otro y un cuarto grupo fue el de las enamoradas del Subcomandante. En la práctica y durante los diálogos de Catedral se hicieron uno.
Las ONGs se encargaron de organizar a las sociedades civiles y crearon el Espacio Civil por la PAZ (ESPAZ). Una de sus actividades fue organizar el Cinturón de Paz en torno a la Catedral de San Cristóbal. Hombres y mujeres que día y noche se entregaron a cuidar a la delegación de los rebeldes zapatistas. Todo se movió en torno a la PAZ. La Cruz Roja Internacional y la Nacional y la Policía Militar hicieron lo propio. Los rebeldes también. Frente al Cinturón de Paz había otro, el que estaba formado por centenares de zapatistas que habían llegado a cuidar a sus delegados y a actuar en caso de ser necesario. Chinameca estaba en su memoria.
En medio de la solemnidad no faltaron las pasiones de las enamoradas de Marcos. Destacaron la que le llevó serenata con Mariachis y la que gritó: “Quiero tener un hijo tuyo”. Más mero después, con los escritos a Ella, el Subcomandante desató una tormenta femenina. La mujerada -como dicen por acá-,  fue representada genialmente en los cartones de Magú.
En el ámbito del Capitalismo, el empresariado local disfrutaba de los “beneficios colaterales”. Como nunca en su historia los hoteles, restaurantes y antros estaban a reventar. La ocupación estaba arriba del cien por ciento. El levantamiento  había dado a conocer mundialmente a la Ciudad de Las Casas. La calculadora reflexión de uno de los empresarios fue: “Ya no tengo nada de qué preocuparme. Si hay guerra, mis hoteles se van a llenar de periodistas. Si no hay guerra se van a llenar de turistas”. No se equivocó. El Capitalismo es así. Se recrea en la guerra y en la paz.
Terminó el Diálogo de Catedral. El gobierno federal adquirió “40 compromisos”. Los rebeldes los someterían a la Consulta con sus pueblos. El Obispo estaba optimista y manifestó que en “15 días más se podría firmar la paz”. Ese optimismo fortaleció las expectativas políticas de Camacho Solís. Quería ser presidente de la República. Marcos no compartía el optimismo del príncipe de la Iglesia. ¿A saber qué tanto se discutió en los espacios informales dentro y fuera de Catedral? Lo cierto es que en el grueso de los presentes estaba la expectativa y deseos de paz en Chiapas. Para los zapatistas esa Paz era con Justicia y Dignidad o no era.    
Retornaron los rebeldes a sus pueblos. La caravana en la que iba Marcos fue acompañada por Samuel, el obispo Mediador, por Camacho Solís, el Comisionado del gobierno federal, delegados de la Cruz Roja Internacional y del Espaz. La caravana llegó a San Miguel y Marcos agarró una su mochila y se enrumbó a la Cañada sin voltear ni despedirse de nadie.
El Sub, que en enero se había replegado a las montañas de Los Altos, aprovechó el viaje para moverse hacia la Cañada de Patihuitz. Probablemente, para tener información de primera mano de los combates en Ocosingo. Si la toma de San Cristóbal de Las Casas había sido un “poema”, no lo fue  el choque en las inmediaciones de la sede de la XXXI Zona Militar. Tampoco los combates en las montañas al sur de San Cristóbal. Nada de poético tuvieron los enfrentamientos en Ocosingo. Entre paréntesis: a las tensiones entre los mandos zapatistas por los “errores de Corralchén”, se sumaron las derivadas por los “errores de Ocosingo”. Tirantez política que se resolvió seis años después.
Entrar con la delegación Zapatista a la Cañada de Patihuitz fue un regalo. Se humanizó la afirmación que hiciera Marcos el 1 de enero: “Son miles los zapatistas”. Retenes y retenes zapatistas tenían bajo control los accesos a la Cañada. También era tangible la división. En las comunidades no zapatistas ondeaban banderas blancas.        
Marcos diría más tarde: “El verdadero diálogo fue con la Sociedad Civil”. Ahí seguía la apuesta y como en toda apuesta… los riesgos: “Si hay otro camino no es el de los partidos, es el de la Sociedad Civil” (25 de Feb. 1994). “La guerra queda conjurada por la presión que haga la sociedad civil de todo el país para que se cumplan los acuerdos. El problema surgirá si la sociedad civil se agota, se cansa, se desinfla…” (3 de Mar. 1994)
La Señora Sociedad Civil fue solidariamente activa. Los jóvenes estudiantes fundaron la Caravana Ricardo Pozas que llevó sistemáticamente ayuda humanitaria a las comunidades rebeldes. La Sociedad Civil contra de Altamirano encabezada por Jorge Constantino Kanter  atacó y despojó de la ayuda humanitaria a la Caravana Ricardo Pozas. Paradójicamente, un su hermano de Kanter apoyó decididamente a los caravaneros.
La Sociedad Civil envió de todo: zapatillas con tacón alto y largos vestidos de holanes. Piezas representativas de la inutilidad de un objeto en la selva y montañas de Chiapas. En otro momento llegó un montón de cajas de sopa de pasta instantánea. Esos objetos le permitieron a Marcos criticar la visión que de los indígenas tenía la Sociedad Civil. El jefe rebelde reclamó: “No queremos ayuda. Lo que queremos es que se organicen”. Y como dice el dicho: “Ahí la puerca torcería el rabo”.     
La Consulta en los pueblos siguió. Marcos permitió la entrada a parte de la prensa. Por el contenido de sus reportes la enviada de Excélsior recibió una fuerte crítica. Se iba forjando una relación de estira y afloja con los medios. Quizás el origen de las tensiones estuvo en el envío selectivo de los primeros comunicados. Los dirigió a La Jornada, al Financiero, a la revista Proceso y a Tiempo. La raza de prensa los bautizó como los “Cuatro Fantásticos”. Le siguió el veto a Televisa el día que entregaron al  general Absalón Castellanos en Guadalupe Tepeyac (Febrero de 1994).
23 de Marzo. Asesinato de Luis Donaldo Colosio. Mala señal. Destinatario: “La Sociedad Civil”, afirmó Marcos.
Habían pasado semanas de consulta y Marcos sostenía innumerables  encuentros de todo calibre con las sociedades civiles en La Garrucha. Le estaba tanteando el agua a los camotes. El 10 de abril de 1994 el EZLN dio el grado de “Mayor Insurgente Honorario al veterano jaramillista  Félix Serdán Nájera”. Para entonces Marcos se había apropiado de la propuesta la Nueva Constituyente y Nueva Constitución y diseñado una ruta: “Cronológicamente se tiene que convocar a una Convención Nacional con el programa de un Gobierno de Transición, una nueva Constituyente y una nueva Constitución. La Convención debe elegir a un candidato y ganar las elecciones”. Para el gobierno de Chiapas, el Subcomandante había estado charlado con el periodista Amado Avendaño. Era bueno para eso de la elaboración de la táctica para el periodo.
En Mayo, llegó a tierra rebelde la Caravana de Caravanas con: “210 toneladas de alimentos y medicinas. Íbamos alrededor de 500 gentes”, contó don Félix. Al día siguiente de la llegada de los caravaneros Marcos les habló de la Convención Nacional Democrática (CND):
“Necesitamos tener una reunión muy importante. Podríamos llamarle convención, pero no podemos ir a Aguascalientes; la convención se va a hacer en Aguascalientes, pero aquí, en el Estado de Chiapas. Vamos a bautizar algún lugar con el nombre de Aguascalientes”.
“Nos vinimos con esa idea y con el compromiso de organizar, de promover la asistencia a esa primera sesión”. (Memorias de don Félix. p. 237, 2012)
Marcos había echado a andar la propuesta.
Ese mismo mes, el que esto escribe,  andaba por el defeño tratando de organizar la CND. Hice lo que tocaba. Ir en búsqueda de los más cercanos, es decir, de los viejos camaradas de la Organización Revolucionaria Compañero,  e invitarlos a que convocaran a la Convención Nacional. Al fin y al cabo de uno de ellos había recibido la propuesta de llevar a Marcos la posibilidad de que retomaran la idea de la nueva Constituyente y nueva Constitución. El consenso fue: “No tenemos capacidad”… ni visión política diría yo.  
Después, en una reunión de un buen de personas que habían intervenido y participado en las movilizaciones por la paz en Chiapas, que acudieron al llamado de Marcos para los Diálogos de Catedral, que se solidarizaron con Samuel Ruiz y que crearon el ESPAZ, les hablé de la idea de la CND y se les invitó a convocarla. Sólo una persona intervino para decir: “Conviene que sea una co-convocatoria: EZLN y Sociedad Civil”. Todo quedó en el aire.
En Morelos, nos reunimos las ONGs de la Convergencia y torpemente decidimos hacer una convocatoria a la CND y, sin consultar con el EZLN, darla a conocer. El jefe zapatista la bateó “más rápido que pronto” de jooooooooooooooooomrón. 
¿Qué estaba pasando?
No había señales de los resultados de la  Consulta Zapatista sobre los compromisos del gobierno… habían pasado dos meses… La incertidumbre crecía, sobre todo, en los más optimistas de que la paz en Chiapas se firmaría pronto y ahora se les invitaba a convocar una Convención Nacional Democrática.

Nuevas suspicacias y tensiones… serian parte de los “nubarrones”
CAPITALISMO, GUERRA Y CONTRAINSURGENCIA EN CHIAPAS (Parte VII)
Gaspar Morquecho
18/11/2015
17 de noviembre: XXXII aniversario de la Fundación del Segundo Núcleo Guerrillero Emiliano Zapata-FLN-EZLN

“En el inmenso mar de la sociedad civil, la sociedad sin rostro ni configuración institucional, empieza a dar muestras inequívocas de una creciente vitalidad e iniciativa.”
García de León.
Documentos y Comunicados 2.1995.

Los cercos de la sociedad civil (2)
La Convención Nacional Democrática (CND) desató una tormenta de pasiones en el inmenso mar de la sociedad civil. Las personas, agrupaciones religiosas, asesores y Ongs que estuvieron en el primer círculo en torno al obispo mediador se mostraron escépticos frente a la iniciativa. Su expectativa era la firma de la paz.
En mayo de 1994, una inquieta delegación del Espacio Civil por la Paz (Espaz) fue a la selva para entrevistarse con el Sub Marcos. El tema: la CND. El rebelde sabía la incidencia del Espaz en algunas olas del inmenso mar de la sociedad civil y recibió a sus delegados. Llegó portando una playera azul oscuro de manga corta, jeans azul claro, la vieja gorra con tres estrellas, paliacate al cuello, pasamontañas de tela delgada, botas enlodadas, su colt al cinto, carrillera  y la inseparable pipa. El ropaje perfiló una ágil y esbelta figura… bueno… por ahí asomaba la llantica de los 37 años. 

Marcos escuchó a la delegación del Espaz. Después el jefe guerrillero habló y fumó de su pipa sin parar. Al terminar el encuentro Marcos me confió su interpretación: “Me vinieron a decir que si el EZLN convoca a la Convención la gente no va a venir porque somos un ejército…”, estaba molesto. “La gente va a venir por pura curiosidad”, aseguró. “En uno o dos meses vamos a tomar decisiones. Te avisamos”. Dijo y se fue por donde vino.  
Rumbo al NO y a la Convención Nacional Democrática
El guerrillero no descuidó ninguno de los flancos.  El 9 de mayo de 1994 invitó a Cuauhtémoc Cárdenas. Entonces candidato del PRD a la presidencia de la República Mexicana. Quería “conocer su punto de vista respecto a las demandas del EZLN y conocer cuál será su posición respecto del cumplimiento” de las demandas zapatista, “si llegaba a ser presidente de México”. También manifestó su disposición de recibir a “cualquiera de los candidatos”.
El 10 de junio de 1994, el EZLN tomó la iniciativa y preparó una ofensiva civil y pacífica. Dijo NO a los “compromisos del gobierno federal” y dejó abierta la vía política para la solución del conflicto armado:  “(…) en base a la votación libre y democrática (…), el Ejército Zapatista de Liberación Nacional responde NO a la propuesta de firmar los acuerdos de paz del supremo gobierno, da por terminado el diálogo (…), reitera su disposición a (…) una salida política que lleve a una paz con justicia y dignidad”, y llamó a “los sectores progresistas e independientes a un diálogo nacional de paz con democracia, libertad y justicia”.
Junto con el contundente NO, el EZLN lanzó la II Declaración de la Selva Lacandona. La apuesta era a la Convención Nacional Democrática (CND). Fecha 6 de Agosto. XXV Aniversario de la fundación de las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN). Para entonces los rebeldes construían el Aguascalientes en un aguachinado paraje del poblado Guadalupe Tepeyac. Ahí donde un palafito la hizo de casa de seguridad.
Los guerrilleros concibieron a la CND como la plataforma de un movimiento nacional, civil y pacífico para la Transición Democrática. El llamado fue a la Sociedad Civil: “para detener la fase militar de la guerra y se organice para conducir el esfuerzo pacífico hacia la democracia, la libertad y la justicia”. “(…) Llamamos a los elementos honestos de la sociedad civil a un Diálogo Nacional por la Democracia, la Libertad y la Justicia para todos los mexicanos”.
Para de los zapatistas era un <“espacio” libre y democrático > que nacería “sobre el cadáver maloliente del sistema de partido de Estado y del presidencialismo”. Visulizaron: “una relación política nueva, (…) cuya base no sea una confrontación entre organizaciones políticas entre sí, sino la confrontación de sus propuestas políticas con las distintas clases sociales. (…) Dentro de esta nueva relación política, las distintas propuestas de sistema y rumbo (socialismo, capitalismo, socialdemocracia, liberalismo, democracia cristiana, etcétera) deberán convencer a la mayoría de la Nación de que su propuesta es la mejor para el país”.
Para esos propósitos, la convocatoria CND tenía que ser  lo más “amplia”, “plural” e “incluyente”. Para llegar a la antesala del “nuevo México”: “Es necesaria una Convención Nacional Democrática de la que emane un Gobierno Provisional o de Transición, sea mediante la renuncia del Ejecutivo federal o mediante la vía electoral. (…) y desembocar en una nueva Carta Magna”. Me parece que después de 1917, ninguna fuerza política o militar había convocado a un evento de tal envergadura. Menos en la Selva Lacandona. El EZ se disponía a “quemar el cartucho electoral”.
El llamado a los de abajo fue sin ambigüedades: “llamamos a todos nuestros hermanos indígenas mexicanos a que resistan con nosotros. Llamamos a los campesinos todos a que resistan con nosotros, a los obreros, a los empleados, a los colonos, a las amas de casa, a los estudiantes, a los maestros, a los que hacen del pensamiento y la palabra su vida. A todos los que dignidad y vergüenza tengan, a todos llamamos a que con nosotros resistan…”
Marcos tecleaba con rapidez para hacer llegar invitaciones a notabilísimas personas de la casta privilegiada del régimen. A las y los intelectuales. Notables que viajan por el mundo sin que les cueste un clavo. Personajes que pueden hacer, decir y escribir lo que les venga en gana sin correr el menor riesgo. Intelectuales que tienen el pasado, el presente y el futuro asegurados. Que pueden tomarse la foto con el presidente en turno o… un guerrillero. Recibir premios honoris y reconocimientos vestidos de gala, traje regional o chamarra y cachucha. Eran  escritoras, escritores e historiadores. El guerrillero disputaba al Estado una franja  de las y los privilegiados del régimen. Por tinta no paró. Invitó a varios grupos: Santa Julia y San Ángel. En último formado, entre otros, por Fox y la Elba Esther Gordillo. Total podían invitar a quien se le diera su regalada gana.

En julio, fueron violentados los preparativos de la CND: “El llamado ‘accidente’ del señor Amado Avendaño, candidato de la sociedad civil a la gubernatura de Chiapas presenta las características de un atentado”.
Para la retaguardia: la Comisión Nacional de Intermediación
Para cubrir la retaguardia, el jefe rebelde avanzaba en la construcción de la mediación. En febrero se había propuesto que el “siguiente dialogo sería Nacional”... “El resto del mundo contra el gobierno federal”. La Intermediación debería ser, entonces, de carácter nacional. Para el mes de julio de 1994, el gobierno federal había nombrado a Jorge Madrazo Cuéllar como Comisionado para la Paz. El 8 de ese mes, el EZ invitó al obispo  Samuel Ruiz a formar parte: “de la nueva Comisión Nacional de Intermediación”, “(…) Esperamos sinceramente que acepte usted formar parte de la nueva Comisión Nacional de Intermediación y que los pasos para un diálogo público, verdadero y justo sigan avanzando para el bien de nuestros pueblos”.
Como nunca falta un lastre, por ahí deambulaba Raymundo Sánchez. Sí el doctor de la Pontificia que después de haber servido fielmente al general Absalón Castellanos y a Patrocinio se deslizó suavemente hacia la Diócesis de Samuel Ruiz. Agazapado se frotaba las manos y calculador esperó pacientemente el momento para asaltar el cielo.

Quemando tinta…
Saber cuántas compus, impresoras, cartuchos de tinta, papel y tabaco quemó el Subcomandante. No paraba en su intento de tender puentes y se dirigió a las/os empresarios honestos. Después de hacer una interesante caracterización de los usos y costumbres empresariales, de “la guerra sin fin hacia el pueblo”, de sus contradicciones internas y de la campaña de mentiras en la coyuntura de la CND, concluyó la invitación con un estilo suave y tolerante: “Bueno, señores y señoras empresarios honestos (porque los hay todavía), yo quería invitarlos a que, si están de acuerdo con que México, mi país y su país, nuestro país, necesita un cambio profundo, asistan a la Convención Nacional Democrática. Si ustedes rechazan esta invitación, lo entenderemos. (…) Pero si ustedes asisten encontrarán que sólo hay cuatro palabras que unen a gente de tan diferente procedencia e intereses: democracia, libertad, justicia. México. Vale. Salud y dignidad, que es la única ganancia que, créanmelo, vale la pena. (…)  Marcos”.
La CND en Aguascalientes, Chiapas
Total, se llegó el día. El Sub hizo gala de buen anfitrión: “Salimos de México en muchísimos carros (…) Para trasportar a 7 mil personas (…) llegamos a Chiapas (…) seguimos rumbo a Las Margaritas, para llegar a Guadalupe Tepeyac (…) hicimos una parada muy prolongada (…) ¿Qué pasa aquí? Los carros iban avanzando poco a poco. Y es que Marcos (…) fue subiendo carro por carro para saludar a los futuros convencionistas”. (Memorias de don Félix Serdán. 2012). Los convencionistas se chutaron 22 horas de San Cristóbal de Las Casas a Guadalupe Tepeyac, cuando de México a San Cristóbal se hacían 20 horas de viaje. 
Al día siguiente se leyó la lista de los invitados y se nombró al presídium. Don Estanislao Tapia, teniente coronel del Ejército Libertador del Sur y don Félix formaron parte del presídium. Rosario Ibarra de Piedra que recibió de la Comandancia del EZLN la Bandera Nacional. Decenas de bases de apoyo saludaron y marcharon frente al presídium portando simbólicos “rifles de palo”. Después desfiló una columna de insurgentes portando sus armas con una cinta blanca: “armas que aspiran a ser inútiles”. El discurso inaugural lo dio el vocero: “Por mi voz habla la voz del EZLN” (…) Aguascalientes, Chiapas, el Arca de Noé, la Torre de Babel,  el barco selvático de Fitzcarraldo, el delirio neozapatista”, etc. Lo demás y se puede resumir así: “¡¿No que no se podía?!”, “¡¿No que íbamos a naufragar?!”

El 18 de agosto, el EZLN asumió los resolutivos de la CND. Hizo un llamado “al pueblo de México a participar en la lucha cívica y electoral (…) votando en contra del sistema de partido de Estado”. Llamó a vigilar “la limpieza del proceso electoral” y a organizarse “para defender la voluntad popular”.  Para algunos  asistentes la CND fue “un espectáculo de luz y sonido”.
El cerco “cívico electoral” de la sociedad civil
El inmenso mar de la Sociedad Civil era diverso. Cuauhtémoc Cárdenas, la CND y el EZLN fueron derrotados en la jornada “cívica y lectoral”. Por Ernesto Zedillo del PRI votaron: 17 millones 181 mil 651 ciudadanos; por Fernández Cevallos del PAN: 9 millones 146 mil 841 y por Cuauhtémoc Cárdenas del PRD: 5 millones 852 mil 134 electores.
Alguna vez Marcos preguntó: ¿Te imaginas a Zedillo como presidente de México? Veamos su perfil: Tecnócrata. Egresado del Poli con posgrados en las universidades de Branford, Colorado y Yale. Trabajó en la Secretaría de Programación y Presupuesto. Tuvo un desempeñó atropellado en Educación Pública. Pero contaba con el apoyo del siniestro jefe del gabinete presidencial: José Córdoba Montoya.  Sus factores de poder eran mediocres: Su imagen con la prensa extranjera, en la clase política, sindicatos, Ejército y su perfil electoral eran débil. Su capacidad de ejecución, relaciones con EU, capital extranjero, grupos económicos y la Iglesia aceptables. Sin embargo, su posición en el Grupo Compacto Salinista era fuerte. Por eso fue el candidato después del asesinato de Colosio.          

En 1994, el cerco “cívico electoral” a los zapatistas sumó: 26 millones 328 mil 492 votos. Un cerco cuantificable. La defensa de la “voluntad popular” fue casi nula. Ni todas las fuerzas dentro y fuera de la CND pudieron con el partido de Estado. Zedillo, chueco o derecho, ganó y fue presidente.
La CND se desmoronaba
El derrumbe de la CND fue paulatino. Las representantes de los convencionistas, se diputaban el espacio como “perros y gatos en un costal”. Para su información pueden leer la pieza de Monsiváis “una Convención (que no fue tanto)”, la carta de una ruptura a raja-madres del EZ con sus asesores de la Conac-LN (Nov. 2. 94), o la versión de Rodríguez Araujo en su libro: Mi paso por el zapatismo.

Se acabaron los guiños zapatistas. El 6 de octubre el EZ cuestionó los “usos y costumbres” de una cultura política nacional instalados en la CND. “Tienen que hacer una organización nueva”. “Todos quieren dar órdenes pero nadie quiere obedecerlas, (…)”. “¿Cómo van a ofrecer algo nuevo al pueblo si hacen puras cosas viejas?”. “Se necesita algo nuevo, ‘moderno’. Así como nosotros, pero sin armas ni pasamontañas”. (Diálogo entre Marcos y Tacho). Después de “La historia de la noche y las estrellas”, en la P.D. siguió la metralla: “Dígales a los de la Convención que si quieren les damos un curso de formación política o sea un curso de cómo hacer una organización nueva, moderna”. Dijo Tacho a Marcos. “¿Usté cree que esos cabezas grandes van a aceptar que les demos un curso?”. Marcos respondió con un estornudo. Tacho interpretó el movimiento como un sí y le pidió al Sub: “Bueno pues póngalo usté en un agregado que se vengan a que les demos un curso”. En esa misma fecha Marcos envió a la CND una propuesta de principios y características de la Presidencia de la CND y un programa… Nada levantó a la CND.
 Marcos en la selva… Zedillo en palacio nacional
El 3 de diciembre, Marcos se dirigió al presidente Zedillo: “Bienvenido a la pesadilla”, “(…) el sistema político que usted representa (…) ha prostituido hasta tal punto el lenguaje que, hoy, ‘política’ es sinónimo de mentira, de crimen, de traición. Yo solo le digo lo que millones de mexicanos quisieran decirle: no le creemos”. Zedillo, en la toma de posesión había afirmado: “Es posible lograr en Chiapas una nueva negociación que nos lleve a una paz justa y digna. No habrá violencia por parte del Estado”.    
El 4 diciembre de 1994, Marcos “quemó otro cartucho civil y pacífico”. No había “otro palo onde horcarse” y se dirigió a Cuauhtémoc Cárdenas y a la CND para invitarlos: “a que unan sus fuerzas y llamen a la formación de ese gran movimiento amplio de oposición para restaurar la legalidad, la legitimidad, el orden y la soberanía nacionales”. (…) “En caso de que, juntos o por separado, rechazaran esta tarea que la Nación, en boca de sus hijos más olvidados y humillados, les pide, el futuro será más cruento y difícil”. En esos momentos era como “pedirle peras al olmo”. Su silencio fue otro cerco. El de la Sociedad Civil a la que Marcos había apostado. Hoy el presente de México es más “cruento y difícil”
El 6 de diciembre Marcos invitó a Amado Avendaño a encabezar un “gobierno en rebeldía”, y se liberó del “compromiso de mantener el cese al fuego decretado por la comandancia general (…)”, pocos escucharon los tambores de guerra. 
Agitando las aguas y doblando el acero
Al 8 de diciembre el EZLN tenía lista ofensiva político militar. Las iniciativas civiles y pacíficas del EZLN habían fracasado. 
La toma de posesión de Robledo Rincón como gobernador de Chiapas fue interpretada por el EZ como una acción de guerra: “El gobierno ha formalizado así la ruptura del cese al fuego”. El EZ dio por terminado “su compromiso de respeto al cese al fuego”. “Se inicia el día de hoy, 8 de diciembre de 1994, la campaña militar ‘Paz con Justicia y dignidad para los Pueblos Indios’…”.   
Entonces y en resumidas cuentas: del 1 de enero al 8 de diciembre de 1994 el EZLN había recorrido la Ruta: “De la guerra a la guerra”. Pasó por el diálogo en San Cristóbal, la Consulta a los pueblos zapatistas; el NO al gobierno federal; por la CND y quemó el “cartucho electoral”. El partido de Estado se había impuesto en México y en Chiapas. Como ejote tronaba la CND. Ni Cárdenas, ni la CND le entraron a la formación del “movimiento amplio de oposición”. 

El EZLN tomó la iniciativa.
 “Ana María saluda militarmente y me dice.
- Reporto: la tropa está lista para salir.
- Bien,  - digo poniéndome la pistola al cinto -. Saldremos como es ley: de madrugada”.

Continuará…