jueves, 22 de octubre de 2015

Autonomía: Para reconstituir la CRAC-PC hacen falta valores y principios: CIPOG-EZ

 CIPOG-EZ: para reconstituir la CRAC PC hacen falta valores y principios
Agencia SubVersiones
Publicado el 21/10/2015
Presentamos íntegro el análisis que realiza el Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), una organización que sortea los embates de la violencia y el desgaste a través de la defensa de principios y de la construcción de autonomía; se trata de un documento que no sólo sintetiza el espíritu original de la CRAC-PC, también hace una reflexión de lo que ha sido la base fundamental de la lucha indígena, que no se ha vendido, ni rendido ante las políticas gubernamentales. Así, transitan desde la guerra de conquista, hasta el levantamiento armado del EZLN y las posteriores luchas zapatistas y del Congreso Nacional Indígena por hacer realidad la autonomía y libre determinación de los pueblos originarios. Se insertan los orígenes de la CRAC-PC dentro de este contexto y se brinda un panorama general de los intereses que lograron desarticularla el 23 de Febrero de 2013.
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 Colaboración/21 octubre, 2015/
Por: José Luis Santillán
Fotografía: Cristian Leyva
Agencia Autónoma de Comunicación SubVersiones
Consejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ)
Un equipo de periodistas de SubVersiones recorrimos recientemente la zona Norte, Centro y Costa Chica de Guerrero, en el contexto de los 20 años de la fundación de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), para poder realizar una aproximación al contexto actual de esta institución y de otros grupos de autodefensas. Encontramos un panorama en el estado y dentro de estos movimientos, muy distinto al que aparece en los medios comerciales que los han cubierto de forma parcial.
Decidimos entonces presentar nuestro balance en dos entregas: una que contendrá los testimonios y análisis de muy diversos actores del estado de Guerrero, nuestra perspectiva en este sentido, es poder mostrar al lector una actualización de las reconfiguraciones sociales, políticas y del crimen organizado en la entidad para intentar dibujar algo de la complejidad que los distintos movimientos sociales enfrentan en una realidad funesta, dentro de la cual los principios y valores más nobles continúan dándoles aliento para intentar un cambio estructural.
En próximos días mostraremos este balance esperando pueda ser un aporte para quienes, desde fuera, traten de entender la compleja realidad en la que los movimientos sociales de Guerrero enfrentan la política gubernamental armada en sus vertientes legal e ilegal.
Para comenzar con esta labor presentamos íntegro el análisis que realiza el Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), una organización que sortea los embates de la violencia y el desgaste a través de la defensa de principios y de la construcción de autonomía; se trata de un documento que no sólo sintetiza el espíritu original de la CRAC-PC, también hace una reflexión de lo que ha sido la base fundamental de la lucha indígena, que no se ha vendido, ni rendido ante las políticas gubernamentales. Así, transitan desde la guerra de conquista, hasta el levantamiento armado del EZLN y las posteriores luchas zapatistas y del Congreso Nacional Indígena por hacer realidad la autonomía y libre determinación de los pueblos originarios. Se insertan los orígenes de la CRAC-PC dentro de este contexto y se brinda un panorama general de los intereses que lograron desarticularla el 23 de Febrero de 2013.
El interlocutor a través de quien leeremos estas reflexiones, es una organización que se ha reactivado recientemente, sin embargo los pueblos y comunidades que la constituyen han sido participes de innumerables iniciativas que recorren desde la campaña continental de 500 años, el posterior Consejo Guerrerense 500 años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, la conformación del Foro Nacional Indígena y posteriormente del Congreso Nacional Indígena (CNI). Han participado activamente en las iniciativas zapatistas de la Convencional Nacional Democrática, el recorrido de los 1,111 delegados zapatistas, la Marcha del Color de la Tierra, y posteriormente se abocaron al fortalecimiento de la CRAC-PC, como trabajo tangible y aterrizado en su territorio luego de muchas reflexiones acumuladas durante estas experiencias previas.
           Una vez fragmentada la CRAC-PC, Cirino Plácido Valerio, uno de los principales promotores estatales del CIPOG-EZ e integrante del CNI, ha buscado, a través de la palabra y la reflexión, orientar los principios y valores que inspiraron la creación de la CRAC-PC hacia una reconstitución de este sistema comunitario de seguridad y justicia, más allá de los grupos que se han generado y de los cotos de poder que finalmente terminan haciendo interlocución con el gobierno del estado de Guerrero.
Acusado de paramilitar en 2013 y ahora de estar abonando más la división al interior de la CRAC-PC, diversos medios de comunicación, se han quedado sólo con la versión de los liderazgos que tuvieron la capacidad económica para estar en tantas universidades y foros como les fue posible, mientras en las comunidades de la CRAC-PC, los principios se pervirtieron y la justicia se fue alejando paulatinamente, hasta que las divisiones llegaron al grado del asesinato y las detenciones entre policías comunitarios.
Cirino Plácido se ha dado a la tarea de analizar junto con las comunidades del CIPOG-EZ, cuestionamientos fundamentales: ¿qué los llevó a este desmantelamiento? ¿cuáles son los posibles caminos para su reconstitución? Con un agreste cerco mediático, en un entorno de amenazas y recursos económicos limitados y/o condicionados, el CIPOG-EZ mantiene un pequeño –pero integral– proceso que camina lentamente, con proyectos como Radio Zapata –que transmite por el 94.1 de FM– la construcción de una Casa de Saberes, trabajando principalmente en asambleas y consulta permanente a sus comunidades.
Finalmente compartimos en esta entrega la palabra del CIPOG-EZ del pasado 15 de octubre del 2015, durante la toma de protesta de la Casa de Justicia de El Paraíso, municipio de Ayutla de los Libres, muestra de que la reflexión y el análisis están abriendo pequeños espacios donde quienes se integraron recientemente a la CRAC-PC tienen la oportunidad de retomar los valores y principios originales de este tan necesario ejemplo de seguridad y justicia.
Sistema de seguridad y justicia de la Costa Chica y Montaña de Guerrero 20 años después
20 años que nació una luz de esperanza
20 años de andar entre la oscuridad y claridad,
20 años de construir y destruir un proyecto político de los pueblos.
523 años de resistencia y lucha por la sobrevivencia
Los distintos pueblos originarios del continente americano existían muchos antes del 12 de octubre de 1492, tenían formas de vida comunitarias y cada pueblo formaba sus guerreros. Los guerreros tenían gran capacidad, destreza, disciplina y lealtad a su pueblo, estos guerreros servían para defender a su pueblo de cualquier agresión externa, los pueblos originarios tenían conocimiento y sabiduría sobre el mundo, la naturaleza, el tiempo; también tenían formas de gobierno propio. Existía organización y mucho respeto interno, los pueblos originarios que resistimos 523 años de conquista han sido guardianes y son herederos de todas esas riquezas.
          El 12 de octubre de 1492, con la llegada de los europeos inicia una de las guerras más largas de la historia de la humanidad: la guerra de conquista contra los pueblos originarios, contra su cultura y su forma de vida. Los europeos se dieron cuenta de la división entre los distintos pueblos y la aprovecharon para hacer alianzas con los inconformes, los usaron como guía y carne de cañón, así iniciaron la campaña militar más feroz contra los pueblos que se resistían, armas de fuego contra flechas y lanzas. Muchos pueblos resistieron y pelearon contra los invasores, los pueblos mejor organizados son los que no fueron dominados y los pueblos que no estaban preparados fueron arrasados totalmente, Los ancianos sabios, hombres y mujeres fueron asesinados, los hombres jóvenes y fueron tomados como esclavos y las mujeres jóvenes y guapas fueron tomadas como botín de guerra.
Con las mujeres violadas empezaron a nacer niños mestizos, después los europeos fueron imponiendo su cultura, su visión de ver el mundo, pero sobre todo empezaron a saquear todas las riquezas: oro, plata y minerales; pero también los cultivos y la fuerza de trabajo por medio de la esclavitud y los tributos que hoy son como los impuestos que cobran los malos gobiernos para enriquecerse.
En 300 años de guerra de conquista se habla de más 25 millones de indígenas muertos, en esta guerra de exterminio contra los pueblos originarios, los invasores intentaron destruir los conocimientos, instituciones y culturas de los pueblos. Pero hubo resistencia, muchas rebeliones y levantamientos armados contra la corona española. En este escenario de invasión, saqueo y conquista contra los pueblos originarios, nunca faltaron traidores y cobardes que se pusieron a lados de los enemigos, como sucede ahora.
Hace 200 años estalla una gran la lucha armada y política contra los españoles que tenían el control y saqueaban estas tierras, así inicia la guerra de la independencia de 1810, que encabezaron José María Morelos, Miguel Hidalgo y Costilla, Vicente Guerrero y otros grandes luchadores. La inmensa mayoría de muertos y sangre lo pusieron los pueblos originarios, pero en el momento de redactar el documento político Sentimientos de la Nación, se le negó a los pueblos originarios que nacieron este país que hasta hoy se llama México sus derechos políticos y jurídicos colectivos o comunitarios. Los pueblos originarios solo fueron utilizados como carne de cañón.
Transcurrieron los años de la independencia y las reformas de 1821, 1824 y 1857 continuaron negando la existencia de los pueblos originarios, las tierras comunales fueron despojadas y la cultura castellana se impuso a sangre y fuego. La dictadura de Porfirio Díaz despojo las tierras de los pueblos originarios y permitió la concentración de bienes nacionales en manos de unos cuantos, llegaron nuevamente los tiempos de las grandes haciendas y de las riquezas del país en manos extranjeras, hacendados y terratenientes, como sucede ahora.
Pero 100 años después de la gran guerra de Independencia el pueblo de México despertó y la primera gran revolución campesina del mundo logró someter a la burguesía en muchos rincones del país. Los pueblos originarios nuevamente tendieron su mano y suya fue la sangre que se derramó por Tierra y Libertad. Con la Revolución de 1910-1917 se logró la constituyente del 17 que volvió a negar los derechos de los pueblos originarios. Nuevamente los pueblos originarios fueron utilizados como carne de cañón y la discriminación y los agravios continuaron.
El año de 1996 llegó con la respuesta política del EZLN después de consultar a las comunidades zapatistas y con la firma de los acuerdos de la primera de las seis mesas. Estos compromisos serían conocidos como los Acuerdos de San Andrés. La propuesta de ley, que fue elaborada por la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA) del Poder Legislativo significaba el reconociendo constitucional a las comunidades y pueblos indígenas como sujetos de derecho público. La propuesta de Ley presentada por la COCOPA no recogía en su totalidad los Acuerdos de San Andrés, firmados por la delegación gubernamental y la zapatista. El EZLN, dejando en claro que no estaba satisfecho con la propuesta pero mostrando voluntad política la aceptó. Sin embargo la traición de Zedillo y la ofensiva militar contra el EZLN representan el primer momento de ruptura entre esa parte rebelde del movimiento indígena que sería la construcción del Congreso Nacional Indígena, la casa de los pueblos indios de México y el Estado mexicano en su conjunto.
Si bien la reforma al artículo 27 constitucional de 1992 fue el punto de partida del desmantelamiento de la propiedad ejidal y comunal, la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 profundizó la destrucción de la vida campesina. La traición de los Acuerdos de San Andrés y la aprobación de la contrarreforma indigenista conocida como Ley Bartlett-Cevallos-Ortega (acordada por el PRI, el PAN y el PRD) en 2001 representa un momento definitorio no solo para las luchas indígenas y campesinas. Con este nuevo ciclo de reformas, especialmente a partir de 2001, comienza una avalancha de leyes neoliberales en materia de bosques, aguas, semillas, minería, bienes nacionales, conocimiento tradicional y biodiversidad, todas orientadas al despojo capitalista de los territorios indígenas y campesinos, todas avaladas por el conjunto de la clase política.
Uno de los aprendizajes que nos deja el proceso zapatista es que es importante resistir pero también es importante construir el mundo que queremos aquí y ahora. En su práctica, los zapatistas han puesto de cabeza al capital, han aprendido que la capacidad de determinarse políticamente también tiene que ser expropiada, su mandar obedeciendo pone fin al político profesional y la propiedad colectiva de sus territorios pone fin al capitalista-empresario.

Después de la traición de los tres poderes de la unión a los acuerdos de San Andrés, esa parte rebelde del movimiento indígena decide llevar a los hechos los acuerdos de San Andrés y poner en práctica el derecho a la autonomía y libre determinación de los pueblos originarios. El EZLN logra la construcción primero de los Municipios Rebeldes Autónomos Zapatistas y después de las Juntas de Buen Gobierno, los p’urhépechas en Michoacán mantienen sus experiencias de autonomía, el pueblo Yaqui en Sonora es otro ejemplo, los pueblos nahuas de la costa de Michoacán recuperan territorios ancestrales y logran resistir los ataques del gobiernos y narco-paramilitares, aquí en Guerrero, a pesar de los ataques, la división, la cooptación, se mantiene el proyecto de autonomía que nació en 1995: la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias – Policía Comunitaria.
20 años de lucha por el ejercicio del derecho colectivo
El sistema comunitario es un proyecto político integral que se viene construyendo desde hace 20 años por los pueblos Na’savi y Me’phaa de la Costa-Montaña de Guerrero, pero que ha sido extensivo y compartido para todos los pueblos originarios, mestizos y afromestizos de nuestro estado.
Como parte del ejercicio del derecho colectivo, el derecho de nuestros pueblos a la autonomía y libre determinación como pueblos originarios, basado y reconocido fundamentalmente en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la Declaración de la Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (ONU), en el artículo 2 y 39 Constitucional y en la Ley 701 de Reconocimiento de Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas del estado de Guerrero, la restitución del derecho de los pueblos empieza por el fortalecimiento de nuestra democracia participativa y comunitaria, es decir, aquella en la que «el pueblo manda y la autoridad obedece». Esta forma de gobierno se reconoce en cada comunidad, y cada uno de los habitantes que integran el sistema son sujetos de derecho: derecho de elegir, votar y gobernar a través de la asamblea, siendo ésta la forma en que los pueblos van regulando y solucionando sus problemas y necesidades internas a través de la asamblea comunitaria y regional.
A lo largo de todo este tiempo, el sistema político comunitario se ha fortalecido y ha trascendido fronteras. Orgullosamente los pueblos originarios recuperan los conocimientos y principios colectivos que les han permitido enfrentar adversidades y proponer soluciones que favorecen al conjunto de la población. El sistema es un aporte a la humanidad porque es compartido y va más allá de lo indígena: es comunitario y los seres humanos tenemos que aprender a vivir en comunidad, por eso es sistema comunitario. Es la recuperación del derecho y pensamiento colectivo, nuestro pensamiento colectivo es incluyente y respetuoso de la diversidad cultural, y generamos una propuesta que beneficia a toda la sociedad.
Este proyecto político colectivo ha puesto en alto el nombre de los pueblos que lo fundaron y es un poder colectivo que tiene calidad moral, ya que busca restituir el derecho colectivo y reestablecer el estado de derecho en la práctica, donde se busca que prevalezca siempre la razón y no la fuerza en seguridad y justicia con sentido común y respeto. En los principios de este proyecto político colectivo están los derechos humanos, colectivos e individuales, y es una preocupación garantizar las condiciones para su respeto, por eso también es importante reconocer y apoyar la participación de las mujeres y defender sus derechos. Sin las mujeres el sistema comunitario se quedaría cojo. El sistema comunitario debe caminar en comunidad, propiciando la participación de ambos, en asamblea comunitaria y regional con los mismos derechos y con voz y voto y de esta manera, juntos construyen el rumbo político de su destino.

El sistema es integral y además de la justicia y la seguridad se propone crear las estructuras que faltan por construir como son: educación, salud, medio ambiente, comunicación, producción y mercado interno. Se necesita que estas estructuras respondan a las necesidades de los pueblos y propicien su desarrollo, bajo su control para garantizar que se beneficie a todos y no sólo unos cuantos privilegiados.
Este camino y forma de gobierno representa un peligro para el sistema capitalista, ya que el pensamiento colectivo y pensamiento individualista como forma de gobierno no son compatibles. El derecho de los pueblos a ser pueblos, a ejercer su libre determinación es lo que está en juego. La política de este régimen capitalista neoliberal es de despojo, destrucción y muerte, de explotación y pobreza, militarización, paramilitares y narco-paramilitares como estrategia para encajonar a los pobres a una guerra civil, de pobre contra pobre. Sólo hay 2 caminos para elegir: 100 años de libertad o 100 años de esclavitud. Por eso, durante estos 20 años, el sistema comunitario ha recibido todo tipo de persecución, amenaza, ultimátum, detenciones, desarmes, descalificaciones, cooptaciones e infiltraciones de agentes para dividir y confrontar a los pueblos y autoridades. El gobierno ha aplicado contra el sistema comunitario, la frase del emperador romano Julio César: «divide y vencerás».
La aplicación de este método de «divide y vencerás», durante los últimos años, ha constituido un modo de acción gubernamental. Y es que no solo ha dividido a las organizaciones y los sectores sociales, que luego de imponer dirigencias, autoridades paralelas y antagónicas, se han visto enfrentadas y en pugna; como es el caso de la CRAC-PC, UPOEG-FUSDEG, triquis de Oaxaca, EZLN y paramilitares en Chiapas. El país dividido en 11 partidos políticos que se disputan el poder en procesos electorales que son una farsa, la «delincuencia organizada» que se disputan plazas y territorio. Los gobiernos, empresarios y caciques, tienen todo listo, ejércitos de pobres bien equipados, entrenados, mejores armamentos y tecnología para en una guerra total, de pobre contra pobre, mientras los poderosos se ríen y se divierten destruyendo a la humanidad y al planeta entero.
Después de 20 años no hemos logrado recuperar el contenido de la palabra comunidad ni el tamaño del proyecto político que hemos construido, por falta de análisis y reflexión colectiva para tener una visión más allá de nuestras propia narices. Los pueblos y las autoridades debemos de defender en la práctica los principios del sistema.
Los profesores y líderes no han sido consecuentes con lo que dicen y hacen, en el discurso hablan de comunidad y en la práctica destruyen la comunidad a través de los partidos políticos, grillas, envidias, egoísmos, insultos, descalificaciones, falta de visión política. Hay autoridades que no cumplen ni hacen valer los principios del Sistema Comunitario, cayendo en actos de corrupción, abuso de poder o vacío de poder que permite o tolera la presencia de narcotráfico, siembra. Todo esto es contrario a la comunidad y al Sistema Comunitario. Construir comunidad es construir territorio a través del dialogo colectivo, consenso y con respeto.

Es muy importante entender el contenido de la palabra comunidad o Sistema Comunitario, entonces, Delegados, Comisarios, Comisariados, Coordinadores, Consejeros, Comandantes Regionales, Comandantes Locales y Policías Comunitarios no deben pertenecer ni votar por ningún partido político, de no ser así, hay una gran confusión que destruye al Sistema Comunitario. Por eso insistimos en defender los principios del sistema y no a personas o grupos.
Ejes principales del Sistema Político Comunitario:
La Asamblea Regional es el máximo órgano de toma de decisiones y vigilancia del Sistema Comunitario, es la instancia que define el rumbo político del Sistema Comunitario donde el pueblo manda y las autoridades obedecen, ya que siempre han existido grandes riesgos de corrupción y cooptación en nuestra institución. Es necesario recuperar ese espacio sin que sea manipulado por ningún grupo de interés (o asambleas de grupos) porque han dividido y confundido a los pueblos.
El reglamento de la CRAC-PC ha sido manoseado, es necesario trabajar con todas las comunidades integradas al proceso reorganización y reconstitución del Sistema Comunitario para reparar las contradicciones y dejar claro los principios y mecanismos de la seguridad y de la justicia comunitaria.
Todas las autoridades regionales, consejeros, comandantes, policías comunitarios o cualquier comisión dentro del Sistema Comunitario deben tener legitimidad, es decir que deben ser nombradas y respetadas por la Asamblea Regional y comunitaria, tanto coordinadores como comandantes regionales deben dar su servicio por un año. No se puede permitir más que personas sin legitimidad usurpen funciones, ni declaren en los medios a nombre de la CRAC sin autorización de la Asamblea Regional. La CRAC no puede ser utilizada como membrete o trampolín político, ningún partido político, gobierno oficial, grupo armado, ni organización social, debe montarse en el Sistema Comunitario, pues es una institución regional creada con mucho sacrificio por los pueblos originarios de la Costa-Montaña.
La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias y el Comité Ejecutivo de la Policía Comunitaria son instituciones regionales construidas desde una visión colectiva nunca individual, los pueblos toman la decisión y las autoridades comunitarias y regionales la hacen valer. Por eso jamás se puede depositar el poder en una sola persona o en un grupo de personas.
La desinformación es un problema grave, solamente informando y consultando a los pueblos es como se logran mantener los equilibrios, esa es una función fundamental de las autoridades comunitarias y regionales en su compromiso con la Asamblea Regional.
Los pueblos Na’Savi y Me’phaa que orientaron este camino hace 19 años vieron el riesgo de que el Sistema Comunitario fuera cooptado por el Estado o por grupos oportunistas, por eso la base fundamental siempre serán las Asambleas Comunitarias y la Asamblea Regional. La CRAC nace de la Asamblea Regional pero no puede tomar ninguna decisión política sin ella. No le compete firmar ningún acuerdo o convenio con el gobierno o algún particular, ni tomar ninguna decisión sobre el rumbo político de los pueblos sin la consulta y aprobación de la Asamblea Regional.
Todo lo que solicite el gobierno tiene que hacerlo por escrito a la CRAC y la coordinadora debe pasarlo a la asamblea regional. Si es decisión delicada, se tiene que ir a consulta a cada asamblea comunitaria.

El servicio que se presta al pueblo dentro del Sistema Comunitario es gratuito y no se perciben salarios. Ninguna autoridad, persona o comunidad puede tener fuero frente a la Asamblea Regional. La impartición de justicia es gratuita y no se acepta el pago de multas o fianzas. La justicia se imparte de acuerdo a los usos y costumbres o sistemas normativos de los pueblos, es decir, investigar, carear, buscar la verdad, darle la razón a quien lo merezca.
Entre los principios de coordinación regional y de respeto a los modos de cada comunidad, los individuos detenidos en su comunidad por cometer una falta, pasan a manos del Comisario Municipal, quien debe hacer la investigación en extenso con el apoyo de los Consejeros Comunitarios y los Principales. Los casos graves son turnados a la CRAC con su expediente y los detenidos son remitidos al resguardo del Comité Ejecutivo de la Policía Comunitaria.
La mayor parte de asuntos agrarios y faltas menores se arreglan en la comunidad, solamente se turnan a la CRAC delitos mayores: abigeato, violación, asesinato, asalto, extorsión, secuestro y narcotráfico. Los Coordinadores revisan el expediente y llevan a cabo su propia investigación y los careos. Con los resultados de la investigación, la CRAC define las sanciones y, en su caso, las presenta a la Asamblea Regional.
La CRAC revisa cada caso bajo el principio donde el que la debe que la pague. Se basa el juicio en el reglamento viendo las causas, escuchando a las partes, estableciendo los criterios de reparación de daños y tomando en cuenta que la reeducación va más allá del castigo. La reeducación además de pagar la falta con un servicio social para la comunidad debe ayudar a reflexionar sobre el daño causado y dar la oportunidad de rectificar. Ya terminado el proceso de reeducación, la CRAC tiene el deber de liberar a las personas que cumplieron su proceso de reeducación en la Asamblea de su comunidad.
La CRAC entrega al detenido al Comisario Municipal, quién lo regresa a la esposa o familiares. En presencia de la Asamblea Comunitaria, la CRAC y el Comisario invitan a los presentes a no cometer delitos, sea consumo de drogas, producción de drogas, delincuencia organizada, robo, homicidios, violaciones, golpes, violencia familiar, para evitar que se repitan estos casos.
En el proceso de reeducación se realizan trabajos de servicio comunitario, según la necesidad de las comunidades en las que son reeducados. Como reconocimiento de su trabajo las comunidades le brindan a los reeducados alimentos y atención médica en caso necesario. También deben recibir pláticas de los Principales para que reflexionen y puedan volver a la vida comunitaria.
Se debe garantizar la participación de las mujeres en el Sistema Comunitario tanto en tareas de justicia como de seguridad. Las mujeres tienen derecho de asumir cargos, pero también a una vida con respeto. Es importante apoyar la organización de las mujeres y que difundan sus derechos y una cultura de respeto e igualdad.
La relación que se exige con el Estado es de respeto y no de subordinación. El Estado NO tiene legitimidad para reconocer a la policía comunitaria, sólo se pide una relación de respeto y coordinación solo en lo que se considere necesario.

Está prohibido el uso de policías comunitarios para enfrentar al gobierno ya que esto pone en riesgo la integridad de nuestras comunidades y favorece la estrategia gubernamental de golpear y negociar.
La CRAC-PC no está para coadyuvar con el gobierno, ni para hacer gestión de proyectos. Mucho menos para buscar puestos en el gobierno. Tampoco está para enfrentarse de manera armada con la fuerzas del Estado. La Policía Comunitaria está para garantizar la seguridad de los pueblos y los pueblos defienden a su policía cuando hay agresiones externas. La CRAC está para velar por la justicia en las comunidades. Ambas instituciones apoyan al pueblo para construir su gobierno comunitario.
Las movilizaciones las realizarán los pueblos cuando lo decidan a través de sus asambleas comunitarias y de la asamblea regional. No se acepta que personas o grupos convoquen a nombre de la CRAC sin acuerdo de la Asamblea Regional.

Los coordinadores de la CRAC debe dejar de recibir dinero del gobierno del estado directamente. Que se forme una comisión de finanzas comunitaria que se encargue de recibir el recurso del estado, o busque formas de financiamiento para equipar al sistema comunitario, pues está claro que esto corrompió y subordinó los principios del Sistema Comunitario. El acuerdo de nuestra Asamblea Regional es volver al espíritu de servicio al pueblo y solamente acceder al dinero que por derecho nos corresponde de las partidas municipales para gasto corriente, pues somos los comunitarios quienes durante 19 años hemos garantizado la seguridad pública de nuestra región.
Después de 5 años de destrucción del sistema comunitario, a 20 años de la fundación de la Policía Comunitaria, a 20 años de lucha por restitución del derecho colectivo, es necesario iniciar un proceso de reorganización y reconstitución del Sistema Comunitario, los pueblos y autoridades que se dejaron engañar por personas ajenas al Sistema Comunitario, o que se dejaron llevar por falta de información o por conveniencia necesitan reflexionar que los resultados de esta división tuvieron un costo muy negativo, el resentimiento del grupo que dividió al Sistema Comunitario y que después se dividieron entre ellos, deben de superar esa debilidad priorizando el bien de la comunidad otros deben dejar el Sistema Comunitario y regresar a los grupos de donde vinieron. A final de cuentas son los pueblos y comunidades que tiene la esperanza de tener seguridad y vivir en paz, las que crearon su sistema hace 20 años, si hay personas que se oponen a la reunificación del sistema, los pueblos los tienen que identificar y analizar cuál es el proyecto que defienden, a quién representan, de dónde son, a qué comunidad representan. Si son mestizos los que se oponen que se le explique que este proyecto es de los pueblos originarios, que les dimos un espacio para que nos apoyaran pero no para que nos vengar a chingar
Nosotros luchamos poniendo en práctica los acuerdos de San Andrés sobre derechos y cultura indígena. Nuestro derecho a la autonomía y libre determinación como pueblos originarios y no para que grupos de interés vengan a montarse en el Sistema Comunitario y quieran usarlo para tener control sobre nuestros territorios, negociar a espadas de nuestras comunidades y sacar provecho personal de una lucha y sacrificio colectivo que se mantiene a pesar de todos los intentos de destruirlo, cooptarlo o utilizarlo.
Atentamente
15 de Octubre 2015

Consejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ)