lunes, 31 de agosto de 2015

30 DE AGOSTO: DÍA INTERNACIONAL DEL DETENIDO-DESAPARECIDO

 La Voz del Anáhuac.
30 de agosto de 2015.
Hoy en el mundo se realizaron jornadas de lucha y de protesta con motivo del Día Internacional del Detenido-Desaparecido.
En el Parque Revolución de la colonia Nueva Santa María, Azcapotzalco, realizamos un acto político-cultural-informativo y de protesta con la presencia de una comisión de madres, padres y estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Tixtla, Guerrero, a unos días de haberse cumplido 11 meses de la desaparición forzada de 43 compañeros.
Con la participación solidaria del grupo de teatro Utopía Urbana y de los trovadores Aarón Villa y Alex Bernal, alzamos nuestras voces para reiterar nuestra exigencia de su presentación con vida. Tres madres, una hermana, un padre y dos estudiantes normalistas de Ayotzinapa nos compartieron su palabra de dolor y coraje, su testimonio de la pesadilla de mentiras, amenazas, agresiones, burlas, tentativas de soborno que vienen enfrentando desde el 26 de septiembre del año pasado. Todo ello no ha sido suficiente para hacerl@s desistir de su grito incesante: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
Atentas y solidarias, las personas que les escucharon, llevaron la certeza de que esta injusticia no debe quedar impune y entendieron que las maniobras del Estado son incapaces de abatir la persistencia con que digna y valientemente los familiares y compañeros de los 43 ausentes sostienen esta lucha.
“Es un dolor que no le deseamos a nadie”, dijeron las madres. “Ustedes -dijeron a las mujeres presentes-, sabrán comprender, como madres, el dolor que significa no poder abrazar a un hijo durante más de 11 meses”. Y a los jóvenes que escucharon: “a ustedes los vemos como si fueran nuestros hijos, pues nuestros hijos son también jóvenes, como ustedes, con sueños de superarse, de prepararse para estar al lado de su pueblo luchando contra las injusticias”.
“Ellos no estaban haciendo nada malo, sólo estaban boteando, buscando el apoyo económico del pueblo, pues el gobierno ha dejado de darles lo que por ley tiene obligación de dar a las Normales Rurales”.
“Ese día –el 26 de septiembre- reunían fondos para venir acá, a esta ciudad de México, para estar presentes en la conmemoración del 2 de octubre de 1968, cuando el gobierno asesinó a muchísimos estudiantes. Ellos, en la Normal Rural han aprendido a ser sensibles, a hacer suyo el dolor de las familias que entonces perdieron a sus hijos. Ahora que nuestros propios hijos están desaparecidos, los entendemos y estamos orgullosas de ellos, ahora hacemos nuestros sus ideales, ahora comprendemos sus palabras de cuando nos decían: ‘Mamá, no me prohíbas ser activista, no te opongas a que participe en esta lucha, imagina que a mí me encarcelaran, me torturaran, me desaparecieran o me asesinaran, como ha ocurrido con tanta gente en todo el país, quedarnos callados nos haría cómplices de los que oprimen, nos desprecian, nos humillan, nos reprimen, de los que nos condenan a la miseria…’ Ahora que están ausentes comprendemos esas palabras… Por eso nunca dejaremos de luchar porque nos los devuelvan…”
Otra madre aseguró: “aunque el gobierno niegue que el ejército fue parte del ataque, nosotras estamos seguras de que el ejército los tiene, si no ¿por qué no nos dejan entrar a buscarlos en el cuartel del 27 batallón de Iguala? Desde hace muchos años, en Guerrero, el ejército ha estado involucrado en las desapariciones de jóvenes, de campesinos, de indígenas. Y sabemos que detienen, torturan, desaparecen o asesinan a los que defienden la tierra, la vida, la naturaleza, a los que están en contra de los megaproyectos de despojo, muerte y destrucción.
“Los queremos ya de regreso, que ya nos los devuelvan. Ya va a ser un año desde que los desaparecieron. ¡Ya basta!”, reclamó una de las madres crispando los puños de desesperación.
“No somos guerrilleros, ni miembros de ningún grupo criminal, como nos han señalado”, dijo uno de los jóvenes que sobrevivieron al ataque, “nosotros sólo defendemos a nuestra escuela normal rural, porque es nuestra segunda casa, la normal no da todo, ahí nos preparamos para ser maestros, ahí comemos, ahí dormimos, ahí hemos aprendido a ser libres, a ser conscientes, a luchar por un mundo mejor, sin injusticias…”
“Luchamos por nuestros compañeros porque son nuestros hermanos. Ahí todos somos hermanos. Ahí aprendimos a que nunca hay que dejar solo a un compañero, a que debemos cuidarnos unos a otros, que debemos defendernos, a estar unidos y luchar juntos” agregó el otro joven normalista. “El gobierno es el culpable, entre sus mentiras el gobierno culpa a un grupo criminal, pero nosotros sabemos que son los mismos, que los narcos y el gobierno son cómplices, que el ejército siempre ha estado involucrado en las drogas, en el crimen, en la delincuencia…”
“Desde entonces nos han estado amenazando, dicen que nos van a matar. No tenemos miedo. ¡Aquí estamos! Acompañamos a las madres y a los padres de nuestros compañeros porque sabemos que así como luchan por sus hijos estarían luchando por nosotros si fuéramos uno de los 43”.
También del estado de Guerrero y egresada de una normal Rural, hace 40 años, en 1975, fue detenida-desaparecida Carmen Vargas. Ella egresó de la Normal Rural de Atequiza. Luchadora social, como Roberto Gallangos, su compañero, originario de Oaxaca. Ambos desaparecidos desde entonces. Hoy sus hijos siguen luchando contra la injusticia, siguen reclamando la presentación con vida de sus seres queridos.
Hoy como ayer la lucha por los detenidos-desaparecidos sigue siendo un grito que sacude conciencias y señala al gobierno como principal culpable de tantos crímenes de Estado. Hoy nosotros reiteramos que la lucha en contra de la impunidad es un compromiso. Hoy como ayer nuestros pasos acompañan los pasos que ha pretendido truncar el sistema criminal.  

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