lunes, 22 de junio de 2015

Conversación con Néstora Salgado García, de la Policía Comunitaria de Olinalá, presa por luchar por su pueblo

Por Sergio Ferrer

Poco antes del mediodía regresó de unos estudios que le hicieron, de los cuales desconocía su finalidad, a su cuarto en el Hospital General Torre Médica de Tepepan en el Distrito Federal. Sentada, con una alegría visible de ver a una de sus hijas, le pidió a una visitadora de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal quien pasó unos minutos a su cuarto para saber cómo se encontraba, revisar cómo podía acceder a ejercer los derechos que tienen las demás personas recluidas.

¿Cuáles son las herramientas que me dan para ser mejor persona? Quiero aprender cosas, educarme, tener salud no solo física sino mental, son dos años de mi vida que se han ido sin que haya hecho algo, quiero caminar aunque sea en el pasillo y no me dejan, quiero estar bajo la luz del sol, ahora ya no tengo el tiempo que al principio me dieron para llamadas, creo que no es justo, la vida se me está pasando en un cuarto, le dijo Salgado García.

Salgado García retomó el tema ya que la visitadora salió y reiteró que no le parece adecuado el sistema de reinserción, y pone como ejemplo que lo que se trata con la reeducación en la CRAC-PC es muy parecido a lo que ahora quiere hacer el gobierno con su nuevo sistema de justicia penal acusatorio, “es eso, buscar resolver las cosas, llegar a acuerdos, dialogar, buscar la mejor manera de solucionar un conflicto y en su caso que las personas que cometieron un error no sean confinadas y aprendan cosas peores, sino que rectifiquen su camino”.

Del apoyo gubernamental a la Comunitaria de Olinalá, ella reconoció que sí aceptaron 300 mil pesos del entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero pero tras hacerse el planteamiento a los comunitarios en asamblea, en aquel momento también el gobierno estatal les dio dos camionetas.

Aguirre Rivero les propuso unirse a la Fuerza Rural y les dijo que tendrían apoyo continuo, pero Salgado García dijo que no, porque a ella le habían dicho que la Comunitaria de San Luis Acatlán nació sin dinero, con el puro apoyo del pueblo, explicó, “y había sido lo mejor en lugar de esperar a que el gobernador nos quisiera mandar o quitarnos o ponernos a su gusto. No quiere decir que no íbamos a tener contacto con el gobierno, sí, tenía yo la idea de que en un barrio hubiera una carpintería, en otro una panadería, algo en cada barrio, así que la población tuviera formas dignas de ganarse la vida y poder seguir prestando servicio social a su comunidad, eso sí estaba contemplado”.

¡Huy! -Dice recordando-, ¿Cuántas veces puse de mi bolsa, que los 300, los 400 pesos para comprar gorditas cuando pasábamos a Tlatlauquitepec, en las comunidades yo me sentaba en el piso o cualquier lugar, eso no me ha importado, soy alguien que gusta de tener amistades, convivía con la gente, hay quienes rechazaban que yo fuera parte de la Comunitaria, que porque no soy indígena, supongo por mi color, pero ¿quién puede decirme que no lo soy o que no puedo sentir lo que siento?
En otro punto, Salgado García se consideró abandonada por la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Policía Comunitaria (CRAC-PC), como si se hubieran olvidado de ella y de los demás policías comunitarios presos vinculados a su caso o bien afectados por la represión contra la CRAC-PC como ocurrió con el indígena mixteco Samuel Ramírez, un joven de 19 años.

¿Qué pasa? Deben pedir nuestra libertad porque no somos criminales, no se cometieron los delitos de los que me acusan, también, ¿qué pasa con el pueblo de Olinalá? Nos pusimos a defender a la ciudadanía y parece como si no hubiéramos hecho nada, como que se les borró todo lo malo que estaba pasando antes de que se levantara la población y formara después su Policía Ciudadana de Olinalá, la cual después se adhirió a la CRAC-PC. Será que buscamos justicia y no medimos las consecuencias, ahora el pueblo permanece callado, como si no hubiéramos hecho nada por defenderlos…

Hay distintas posturas que tiene la gente que ha participado en la Comunitaria Néstora, también parte de tu familia se acercó a la política, le comento. Ella responde que sabe que una de sus hermanas y su sobrina se acercaron a la cuestión partidista, (su hermana Cleotilde y su sobrina Gabriela Rodríguez quien fue candidata a la alcaldía por el PT) yo no podía decirles que no lo hicieran, no soy quien, sin embargo es importante diferenciar que ellas nunca formaron parte de la Policía Comunitaria de Olinalá.

Lo anterior fue ratificado por hermanos de Néstora Salgado e integrantes de la Comunitaria que mantenían tomado el ayuntamiento, durante una entrevista el día de las elecciones, allí reconocieron que esa parte de la familia sí se metió a la política pero que como Policía Comunitaria de Olinalá no hubo un respaldo y siguieron con el rechazo a las elecciones en la exigencia de la presentación de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y la libertad de los presos políticos.

 “Cleotilde ha apoyado bastante la lucha por mi libertad, pero es importante dejar claro que lo de la familia es por una parte y la Policía Comunitaria de Olinalá por otra, yo nunca he querido un puesto político ni un cargo, ni lo quiero, en su momento algunos políticos se acercaron para hablarme, y a uno de ellos le dije que si quería sacar provecho de la comunitaria que no sería posible porque la comunitaria no fue creada para intereses partidistas sino que es un movimiento para defender al pueblo y buscando justicia y será la población quien si decide organizarse tendrá en sus manos la seguridad de su pueblo”.

Les mando saludos a los compañeros que fueron trasladados a Ayutla, lo que hicimos fue siguiendo su ejemplo como Policía Comunitaria.

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