martes, 23 de junio de 2015

#AYOTZINAPA: TLACHINOLLAN EXIGE INVESTIGAR AL EJÉRCITO TRAS REVELACIÓN DE SEDENA

por Daliri Oropeza
19 jun 2015

(Ciudad de México).- La respuesta de la Secretaria de Defensa Nacional (Sedena) al semanario Proceso “refuerza que se debe abrir una línea de investigación que involucre al Ejército y revela la responsabilidad que tiene -éste- en el caso”, asegura Vidulfo Rosales, abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

Esta idea la refuerza Mario González, padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos, quien exige que los presenten y que abran los cuarteles militares.

A casi nueve meses de la desaparición forzada de 43 normalistas de #Ayotzinapa, aún no hay claridad sobre quiénes fueron los responsables materiales ni el grado de responsabilidad de las distintas autoridades: la policía municipal, estatal, federal, del Ejército y la Marina. Las respuestas oficiales parecen ser cada día más turbias ante las investigaciones publicadas por revistas como Proceso.

Este mismo semanario publicó una nota sobre una solicitud de información en la cual la Secretaría de la Defensa asegura que hay un soldado en activo entre los 43 normalistas que desaparecieron de manera forzada la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.

Omar García, vocero de los normalistas de Ayotzinapa, señaló que la respuesta de la Sedena a Proceso significa que los estudiantes  estaban infiltrados por un agente militar del Estado que “sabía de cada movimiento y actividad”. El vocero recalcó que no existe una sorpresa sobre esta información, y menos al tratarse de Ayotzinapa. Sin embargo, asegura, que “hay niveles” para el ejercicio de esta filtración.

En voz de Vidulfo, las revelaciones de la Sedena “son una cortina de humo para desviar las investigaciones”. Por ello, todo el equipo de Tlachinollan les exige a esa autoridad presentar “los elementos y datos de la investigación” para rectificar si el normalista desaparecido es un militar en activo, pero, principalmente para investigar al Ejército.

La publicación expresa una cuestión delicada porque parece que intenta restar credibilidad dentro de la sociedad (a la lucha por encontrar con vida a los 43 jóvenes), pero sobre todo, con las organizaciones que los rodean, se busca “delimitar a los padres -de Ayotzinapa-”, aseguró el abogado de Tlachinollan.

Mario González, padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos, asegura que la publicación de esta versión de la Sedena refuerza los lazos entre los padres, quienes sostienen una incansable búsqueda. Entre ellos y ellas crece la rabia por las mentiras que se han construido en torno a la vida de sus hijos: “primero son narcos, luego infiltrados, ¿ahora ellos -el Ejército- son las víctimas?” se pregunta, “en vez de que nos separen, nos fortalecen más”.

Por eso Mario, quien exige que se abran los cuarteles militares para buscar a sus hijos, asegura que ellos planean hasta lo imposible para encontrar a todos los normalistas. Dentro de este mismo contexto, Omar García acusa al Estado por denigrar y desprestigiar el movimiento y la exigencia de justicia por el caso Ayotzinapa.