miércoles, 17 de junio de 2015

Antonio Vivar, panadero, activista, padre, músico y radialista: asesinado por el estado en Tlapa, Guerrero.

Escrito por  Gallo Téenek. Doo & Cacomixtle
Miércoles, 10 Junio 2015

En la colonia San Antonio de ese municipio se le dio el último adiós al luchador social Antonio Vivar, asesinado por el estado mexicano el 7 de junio durante el operativo policiaco-militar que golpeó fuertemente al movimiento social de esta región. Joven maestro, integrante del Movimiento Popular Guerrerense, fue masacrado de un tiro certero en el pecho disparado por la policía federal en la colonia Tepeyac.
Alrededor de las 2 de la tarde, dos autobuses salieron de la Normal Rural de Ayotzinapa con dirección a Tlapa, el objetivo es la solidaridad, apoyar con víveres a la familia de Vivar Díaz. En el camino un retén de la policía estatal hace que los pasajeros del autobús bajen para que éstos sean revisados. Se pasa el retén sin contratiempos; alrededor de las 7 de la noche se llega al lugar. La caravana integrada por el Comité de familiares de los 43 de Ayotzinapa, normalistas y solidarios es recibida por la familia Vivar Díaz; dolor y rabia se dibuja en el rostro.
En el velorio, cientos de personas entre amigos, familiares y compañeros de lucha se forman para pasar a despedir a “Toño”. Una banda de viento interpreta música triste. Mucha gente llora la partida: “te queremos mucho Toñito, siempre te apoyamos”, se escucha entre lamentos.
Cerca del mediodía del martes 9 de junio continuaba el velorio en la humilde casa del compañero Antonio, hasta ahí llegaron cientos de personas a compartir los últimos momentos de su compañero asesinado por el estado el domingo 7 de junio, cuando policías federales dispararon indiscriminadamente contra un grupo de personas en la capilla de la virgen del Tepeyac, en Tlapa de Comonfort, en el estado de Guerrero.
Entrada la tarde salió el féretro en donde yacía el cuerpo del compa Toño a quien conocían como “el Comandante”; la dirección era hacia la iglesia del Santuario a una misa y posteriormente rumbo a donde serían sembrados sus restos. Los contingentes que acompañaron a la familia estuvieron conformados por una amplia representación del comité de padres de familia de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa junto con estudiantes de dicha normal, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), miembros del Movimiento Popular Guerrerense (MPG), distintas escuelas de Tlapa, familiares, amigos y vecinos.
En la marcha procesión que acompañó a Toño en su último recorrido por el pueblo que defendió hasta el día de su muerte se hizo presente el cariño y trabajo que lo respaldó hasta el final. Caminaron junto con él aproximadamente 3000 mil personas exigiendo justicia, haciendo énfasis en que la lucha que emprendió aquel hombre no termina con su muerte y que no descansaran hasta lograr el objetivo de una mejor condición de vida.
Al llegar al Ayuntamiento se realizó una toma simbólica como la de finales de septiembre de 2014, la cual fue encabezada por el Comandante Antonio como exigencia de presentación con vida de los 43 jóvenes ausentes de Ayotzinapa, a lo cual se le sumarían la búsqueda de la instalación de los consejos populares municipales, así como el rechazo a la clase política.
Antonio dejó en vida a Itzel, su esposa, y Galeano, su hijo que en días cumplirá su primera año. Itzel comenta que Antonio murió con una sonrisa hasta el final, porque cayó luchando contra el gobierno.
Por la tarde en conferencia de prensa, Vidulfo Rosales del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, recordó que la intervención de la policía federal ha sido violatoria de los derechos humanos, al momento de intentar disuadir las manifestaciones sociales públicas, en donde no se observan los protocolos que establecen los tratados internacionales y que establecen los derechos humanos: hay un uso excesivo de la fuerza, y utilización de armas letales en manifestaciones públicas lo cual está prohibido por los tratados internacionales. También exigió una investigación pronta y exhaustiva en contra de las autoridades que ordenaron la represión en Tlapa y que dio como consecuencia la muerte de Antonio Vivar. Señaló que a dos días de su asesinato no ha acudido ningún ministerio público para realizar la investigación correspondiente.
El gobernador interino, Rogelio Ortega, justificó a los policías federales que accionaron sus armas y que desembocaron en el asesinato del joven, al señalar que actuaron en defensa propia.
Escucha las palabras de Alma Vivar Díaz e Itzel Narciso Martínez, hermana y esposa de Antonio Vivar, quienes nos comparten un poco de quién era el Comandante Antonio, como se referían a él sus compañeros de lucha.

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