miércoles, 18 de marzo de 2015

¡LA SERPIENTE NO SE VENDE, LA SERPIENTE SE DEFIENDE! Evento informativo y cultural contra las presas.

El estado de Veracruz, como muchos otros estados de lo que hasta ahora conocemos como México, se encuentra viviendo momentos que parecen tener un destino fatal. Las hidroeléctricas, los gasoductos y las minas son tan solo algunos de los proyectos de muerte destinados a esta parte del territorio. Afortunadamente se ve un brote de rebeldía en muchas de las comunidades afectadas. Un ejemplo de ello es la comunidad de Teocelo ubicada a unos 40 minutos de la ciudad de Xalapa, en donde se está gestando un movimiento de resistencia por parte de la población ya que la Empresa “Constanza” tiene pensado realizar una serie de minipresas (presas de alrededor de 20 metros de altura) y varios trasvases en la región, afectando severamente la parte de la cuenca del Río Matlacobatl ocasionando daños irreparables la zona la cual es rica en biodiversidad.
Con eventos variados que incluyeron desde lectura de poemas inspirados en la belleza de la Barranca Matlacobatl, hasta rap libertario pasando por obras de teatro y sones combativos interpretados por jaraneros del municipio e invitados de Xalapa, Teocelo se cubrió de fiesta celebrando la vida, la digna rabia de un pueblo con su frente en alto, y abriendo la brecha a un largo camino de resistencia.
La participación de estudiantes de diversas facultades, activistas y ambientalistas, representantes de los Defensores de la Cuenca del Río La Antigua y del Campamento Tamarindo de Jalcomulco, así como la presencia de compañeros en resistencia de Amatlán de los Reyes y gente en resistencia proveniente del estado de Chiapas, hicieron notar la solidaridad de las diversas luchas con el pueblo teocelano.
Bien es sabido que Teocelo tiene una larga tradición de organización comunitaria, y ahora que las tierras del Dios Ocelote se ven amenazadas, no es de sorprenderse que la población esté dispuesta a luchar con uñas y dientes. La Barranca Serpiente Azul o Matlacotal, con su nombre en náhuatl, es un símbolo de identidad para la comunidad, pues sus hayas centenarias, los cafetales, las mariposas “88”, los ocelotes escondidos en los filos de los voladeros, son parte importante del imaginario colectivo de la comunidad.
Con dicho evento Teocelo gritó a los cuatro vientos:
¡LA SERPIENTE NO SE VENDE, LA SERPIENTE SE DEFIENDE!

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