viernes, 26 de septiembre de 2014

México: Los estudiantes del POLI –si se mantienen en las calles- pueden ser el despertar de la ciudadanía

Escrito por  Pedro Echeverría V. 

1. Gigantesca manifestación estudiantil  del Politécnico (IPN) la de ayer. El secretario de Educación, Emilio Chuayffet y la directora del IPN, Yoloxóchitl Bustamante, están muy alarmados por la unidad y combatividad de los jóvenes y han dado unos pasitos atrás diciendo que ya aprobados revisarán los programas un año más para aplicarlos. Buscan preparar la mano de obra barata con títulos de “Técnicos Superiores” para que se pongan al servicio de los capitalistas que los reclaman. Tratan de imponer en el Poli una “política de reestructuración global” con nuevos programas y un reglamente puesto en función hace algunos meses.
2. La directora Yoloxóchitl exige cambios radicales en la forma de dar clases de los maestros, pues trata de eliminar la memorización “que no sirve de nada”, para aplicar el método de las competencias que hagan a los egresados profesionistas para competir a nivel internacional. Declaró la directora Bustamante en un programa: “Tenemos el compromiso de sacar más profesionales competitivos y de trabajar de manera más competitiva para competir con cualquiera y esto de las ‘salidas laterales’ es para un tipo de educación de otro perfil”.  Quiere que se olvide de que la ‘salidas laterales’ son carreras cortas para mano de obra barata.
3. En México las dos instituciones de educación superior más importantes y con mayor cantidad de alumnos han sido y son la UNAM y el Politécnico. Son de financiamiento público o, como dicen aquí, de carácter “gratuito”. La UNAM fue fundada en 1910 que el último año de la dictadura porfiriana y también el año del estallido de la Revolución;  el Politécnico nació en 1937 del régimen cardenista de carácter nacionalista y en medio de un discurso “socialista”. Se llegó a decir que el Poli era “la universidad de los pobres” ante la UNAM “de los ricos y las clases medias”. Había algo o mucho de ello,  aunque –con el cierre del internado del Poli en 1956- fue otra cosa.
4. El Politécnico –a pesar de estar conformado con estudiantes de clases medias y bajas, se ha movilizado mucho menos que la UNAM; incluso en el gran movimiento estudiantil de 1968 y del Yo soy 132 en 2012, el apoyo del Poli fue muy débil; sin embargo en 1968 fueron los últimos en retirarse del movimiento y algunos de sus líderes mantuvieron las posiciones más radicales. Por ello tengo esperanzas en que sus estudiantes se mantengan más tiempo en lucha, abran sus batallas a la participación de la CNTE y otras organizaciones y ayuden a un despertar generalizado en el país. ¿Se dejarán engañar por los funestos Chuayffet y Bustamante?
5. Los futuros “Técnicos Superiores” o profesionistas baratos, serán eficientes en crear riquezas para banqueros, industriales y un gobierno privatizador, pero hasta allá. ¿No es acaso un programa imperialista que se ha venido aplicando en el mundo por la “modernidad” neoliberal y privatizadora? Desde hace mucho hemos oído hablar de que “la técnica creadora de riquezas” debe impulsarse para que el país progrese. ¿Para qué crear filósofos, historiadores, poetas que nada producen? ¡Lo mejor –dice la burguesía- es crear técnicos en medicina, en ingeniería, en producción, en máquinas, en educación, que sean muy prácticos y no teóricos!
6. Parece imparable la política privatizadora de Peña Nieto porque obedece a órdenes del imperio. Como dice Bustamante, la flamante directora del IPN impuesta por el expresidente Calderón: “es un compromiso ineludible la modernización educativa en planes, programas, reglamentos”, obvio, es una orden de los EEUU.  Ni los maestros de la CNTE, los más luchadores y combativos del país, han podido frenarla y echarla a la basura. Pero no hay que frenarse, por el contrario, solo las luchas nos hacen o harán libres. ¿Permitiremos que esa maldita burguesía que lleva más de 600 años sometiendo a nuestros pueblos siga haciéndolo contra nosotros?
7. El dos de octubre, el próximo jueves, será el 46 aniversario de la matanza de más de 200 estudiantes por el gobierno de Díaz Ordaz y su ejército. Espero que estas batallas de los estudiantes del Poli puedan empatarse con la movilización de esa fecha. Hace un año –estando en el contingente de los de adelante, de los conscientes y bravos anarcos- pude ver el acordonamiento o encapsulamiento de la manifestación (en la esquina de Bellas Artes) que partió de Tlatelolco y buscaba llegar al Zócalo. Este año las cosas serán diferentes porque la masa estudiantil ha obtenido más experiencias y está dispuesta a romper el cerco fascista del ejército. Los estudiantes tienen un gran papel en estas batallas. 

No hay comentarios: