viernes, 27 de junio de 2014

Resumen del caso de Abraham Cortés Ávila, condenado a 13 años 4 meses de prisión

Escrito por  Colectivo #1Dmx
Fuente: 
Abraham Cortés Ávila es un joven de 23 años originario de la ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca. Se dedica a la realización de artesanía en el oficio de la filigrana con incrustación de pedrería.  Este oficio lo ha llevado a viajar por toda la República ofreciendo su mercadería después de  que abandonara su lugar de origen por las precarias condiciones laborales a que se  enfrentaba. También se dedica al arte circense realizando malabar de fuego en las zonas turísticas que visita.
Abraham fue detenido por personas vestidas de civil durante la realización de la marcha conmemorativa por la masacre de Tlatelolco, el 2 de octubre de 2013 luego de incorporarse solidariamente a la manifestación momentos antes de que iniciara el violento operativo que concluyó en decenas de aprehensiones arbitrarias, agresiones a ciudadanos, medios de comunicación y defensores de derechos humanos entre otras violaciones a los derechos humanos.
Luego de ser detenido fue ilegalmente conducido por diversas agencias del Ministerio Público (MP) hasta ser presentado en Iztacalco. Ahí acudieron policías que lo acusaron de intento de homicidio en grado de tentativa. Durante el transcurso de ocho meses ha enfrentado un ilegal proceso para demostrar su inocencia a sabiendas de que el caso es político. Esto se ha podido observar con anterioridad en otros casos de personas detenidas ese día y consignadas ante el mismo juzgador, mismas que actualmente han logrado alcanzar su libertad gracias a la acción de los amparos promovidos ante juzgados de distrito.
El pasado 2 de junio le fue dictada una sentencia de 13 años y cuatro meses de injusta prisión por el delito de intento de homicidio en grado de tentativa así como de los delitos usados por el gobierno capitalino para criminalizar y judicializar la protesta: ataques a la paz pública con agravante de pandilla. Esto a pesar de que el MP nunca acreditó el dicho de los policías y de que los peritos dictaminan que los objetos asegurados por los agentes remitentes y usados para inculpar al acusado no fueron obtenidos con una adecuada cadena de custodia por lo que están contaminados.
Otras graves irregularidades en su caso las constituyen las agresiones que sufrió al momento de su detención, la tardanza en el tiempo para presentarlo ante autoridad pertinente, agresiones físicas y psicológicas durante su traslado al MP y la siembra de balas calibre 223 en el mismo Ministerio Público.
Abraham Cortés Ávila no ha podido comunicarse con su familia por lo que no ha podido disponer de personas que lo ayuden y lo asesoren adecuadamente y con tiempo ante medios de comunicación, organizaciones de derechos humanos, colectivos y sociedad civil en general. Ese desamparo social ha permitido que el gobierno local y el juez encargado apliquen todo su peso en contra suya después de que se viera forzado a dejar en libertad a otros consignados.

ANTECEDENTES

La escalada represiva a manifestaciones públicas que ha venido experimentando la Ciudad de México desde el primero de diciembre de 2012 así como el estado policíaco permanente se hicieron presentes en la multitudinaria marcha del 2 de octubre de 2013. Durante el transcurso de la misma se pudo apreciar que las fuerzas policíacas y estatales implementaban medidas que hostigan y agreden a los manifestantes violando sus derechos a la manifestación, la libre expresión y la seguridad. Tales hechos han quedado constatados por los reportes de las organizaciones: Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C.Artículo 19 y otros.
Así mismo se ha podido observar que las violaciones a los derechos fundamentales no sólo se dan durante las detenciones sino también durante todo el proceso de remisión al Ministerio Público, en el proceso de consignación ante un juez y durante el juicio mismo. En tales irregularidades se revela el carácter político de los casos que tiene por objetivo la criminalización y judicialización de la protesta social.

CASO ESPECÍFICO DE ABRAHAM CORTÉS


Acudió el dos de octubre de 2013 al centro de la Ciudad de México a comprar el material para desarrollar su profesión. Al ver el intenso operativo policíaco desplegado decidió incorporarse a la marcha a la altura del Teatro Blanquita. Ahí encontró un conocido a quien acompañó durante una parte del trayecto.

Al cabo de unos metros se percatan de que son seguidos por dos sujetos vestidos de civil y que al mismo tiempo las agresiones de policías uniformados y con equipo antimotín contra los manifestantes se generalizan. Es en ese momento que empiezan a correr siendo perseguidos por los sujetos que ya los venían hostigando. Al llegar al panteón de San Fernando en las inmediaciones del metro Hidalgo son alcanzados y agredidos sin que mediara identificación alguna por parte de quienes resultaron ser Policías de Investigación.

Una vez detenido fue subido a una patrulla con la que los policías se dedicaron a recorrer la zona recolectando diferentes objetos sin cadena de custodia apropiada y que presentaron como las pruebas de los actos delictivos que se le imputan. Luego de aproximadamente una hora durante la cual sufrió de agresiones y tratos degradantes fue llevado a unas instalaciones de la Procuraduría y que supone se encuentran por metro Camarones para posteriormente ser llevado a una agencia del Ministerio Público en la delegación Iztacalco aproximadamente a 15 km de la primera. Hasta ahí llegan dos elementos uniformados que declaran en su contra acusándolo de intento de homicidio.

El cuatro de octubre fue consignado al Reclusorio Norte ante el juez cuadragésimo de lo penal, Jorge Martínez Arreguín, quien le dictará auto de formal prisión por los delitos de intento de homicidio en grado de tentativa, ultrajes a la autoridad y ataques a la paz pública agravado en pandilla.

SITUACIÓN JURÍDICA

Causa Penal: 238/2013

Delitos: intento de homicidio en grado de tentativa y ataques a la paz pública agravado en pandilla.

Consignado ante: Juez 40 de lo penal Jorge Martínez Arreguín.

Preso en: Reclusorio Preventivo Varonil Norte de la Cd. de México.

El 10 de octubre le fue dictado Auto de Formal Prisión.

En el mes de noviembre de 2013 la sexta sala penal del TSJ del DF resolvió improcedente el delito de ultrajes a la autoridad.

El 2 de junio de 2014 le fue dictada sentencia a 13 años y cuatro meses de cárcel.

Está a la espera de la apelación de esta sentencia ante tribunales.

DERECHOS HUMANOS VIOLADOS

DERECHO A LA LIBERTAD Y SEGURIDAD ya que existía en su contra una consigna de hostigamiento y posteriormente detención. Así mismo tampoco fue trasladado a una representación legal sin demora.

DERECHO A LA INTEGRIDAD PERSONAL ya que fue objeto de agresiones injustificadas y tratos crueles y degradantes por parte de los oficiales que lo detuvieron.

DERECHO A LA JUSTICIA ya que no se observa igualdad procesal ni respeto al debido proceso. El juzgador omite las pruebas y testimoniales a favor de Abraham Cortés sin prestar atención incluso a aquellas pruebas favorables emanadas desde los peritos presentados por el Ministerio Público. Así mismo y desprendido de las mismas pruebas aportadas durante el proceso tampoco se respeta su presunción de inocencia.

Así como diversos derechos consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en tratados internacionales.

LLAMADO A LAS ORGANIZACIONES Y A LA SOCIEDAD CIVIL EN GENERAL

El caso de Abraham Cortés Ávila es urgente ya que es, hasta este momento, la condena más larga que se ha dado en el contexto de la represión y criminalización de la protesta social en la Ciudad de México. Así mismo porque el gobierno está aprovechando el desamparo social en que se encuentra el sentenciado para hacer uso de todo el aparato estatal en su contra. Sin el apoyo de las organizaciones sociales no sólo se estará sentando un precedente jurídico para la judicialización de la protesta sino que, además, se estará condenando a una persona inocente a TRECE AÑOS de injusta prisión.

Apoyemos a Abraham Cortés difundiendo el caso ante organizaciones civiles y personas de impacto social (intelectuales, políticos, artistas, etc.).

Participemos en las campañas de apoyo y difusión. Mantengámonos informados del desarrollo del caso.

Colectivo #1Dmx