viernes, 27 de junio de 2014

Posiciones militares, policiacas, fuerzas combinadas y de GAFES alrededor del territorio zapatista

26 junio 2014

Mapa que muestra los posicionamientos militares, policíacos, de fuerzas combinadas y GAFES en torno al territorio zapatista:
·        Los puntos rojos son la ubicación de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno.

·        Los rectángulos y cuadros azul, naranja, verde, indican las posiciones que el ejército federal y fuerzas combinadas han tomado en territorio chiapaneco.

·        Los rectángulos negros con recuadro café, son ubicación de los GAFES (Grupos Aeromóviles de Fuerzas Especiales), es decir contingentes militares con preparación para la guerra contrainsurgente.
Aunque no se cuenta con datos que indiquen el número de efectivos militares presentes, sabemos que en cualquier momento puede incrementarse, según estimen necesario.
El mapa nos muestra que el Estado mantiene su estrategia de guerra contrainsurgente en torno al territorio rebelde zapatista. Esto significa que además de la reactivación de las agresiones paramilitares, están dispuestas en el entorno las fuerzas militares y policíacas para entrar en acción en cualquier momento, en el que el poder considere ‘necesario’.
Es una guerra contrainsurgente que pretende acabar con todo germen de autonomía, que pretende aniquilar la libre determinación de los pueblos, usurpar sus territorios, eliminar la comunalidad de la tierra y el territorio, para allanar paso a los capitales, para privatizar todo, para despojar y explotar a los pueblos originarios, reprimirlos, despreciándolos como de por sí.
Pero se topa con la digna  rebeldía zapatista, con la resistencia de los pueblos indios y con la solidaridad nacional e internacional.
Así que, ante esa estrategia militar-policíaca-paramilitar ¿hay que implantar campamentos de observación? Sí, claro. ¿Impulsar una campaña mundial de solidaridad y de reconstrucción? Claro que sí, también. ¿Campañas de información, denuncia y solidaridad? Sí. Pero no sólo.
También hay que entender –y asumir- que el territorio autónomo zapatista se fortalecerá, preservará y avanzará, en la medida que otras rebeldías germinen, en la medida que los proyectos autonómicos y las resistencias de otros pueblos se implanten, en la medida en que todas y todos quienes reconocemos al zapatismo como referente de ética y dignidad trabajemos en nuestras comunidades, en los pueblos, ejidos, fábricas, escuelas, barrios, colectivos, familias, sembrando semillas de rebeldía, de autogestión, de libertad.
¡Las y los zapatistas no están solos!, hemos gritado, sí, pero hoy ya no basta. Ahora necesitamos construir  en nuestros lugares, en nuestro modo y tiempo algo diferente y nuevo, algo que sea el germen de ese otro mundo posible que soñamos.
Es tiempo de hacer realidad la utopía. Es momento de vivir nuestros sueños libertarios, de hacerlos tangibles, terrenales, palpables. Es tiempo de vivir, de luchar. Es tiempo de despertar…