lunes, 31 de marzo de 2014

TERETAN, MICHOACÁN, MÉXICO: DE AUTODEFENSAS A PRESOS INJUSTAMENTE

El pasado 26 de marzo un hecho que desnuda la verdadera vocación del gobierno federal y estatal, pasó desapercibido para la mayoría de la prensa y por supuesto ningún reflector se colocó sobre este acontecimiento. Un grupo de once personas fueron detenidas sorpresivamente por elementos de la policía ministerial del municipio de Ziracuaretiro y posteriormente conducidas al nuevo Centro de Readaptación Social ubicado en La Piedad, también municipio de Michoacán. Dentro de este grupo tres son miembros del grupo de autodefensas de Taretan y el resto era población que apoyaba la idea de organizarse para limpiar la zona de crimen organizado. Se trata de Santiago Duarte Sanabria, Jesús Fernández Alcázar y Víctor Manuel Duarte Hernández, líder de las autodefensas en Taretan.
Los hechos ocurrieron cuando, luego de una reunión entre autodefensas de Taretan y habitantes de Ziracuaretiro así como con elementos del gobierno estatal, hubo una invitación para hacer el registro oficial de las armas de los comunitarios y al acceder voluntariamente a ello se trasladaron a Uruapan para efectuar el procedimiento. O al menos eso fue el acuerdo hecho, sin embargo, a mitad de camino, el convoy de vehículos cambió el rumbo y se dirigió directamente a La Piedad, lugar en el cual fueron apresadas las once personas.
Cabe destacar que la situación en esta zona de Michoacán aún es compleja y la presencia de Caballeros Templarios aún es constante y ha dado pie a asesinatos y secuestros. Un habitante de Ziracuaretiro, en entrevista telefónica para SubVersiones, comenta que «hasta la semana pasada el ambiente estaba muy tenso, no se puede vivir así, por eso estamos de acuerdo en que se organicen las autodefensas y se limpien los pueblos de Templarios. La gente detenida el miércoles pasado son personas honestas que hasta el momento sólo habían colaborado con la policía federal y el ejército para la localización de criminales, no es justo que ahora los encarcelen y los acusen de cosas que no son. No se puede permitir esta actitud del gobierno que decide cuando eres aliado y cuando delincuente».
Varios testigos aseguran que todo transcurría de manera tranquila, el grupo de autodefensas de Taretan junto con habitantes de Ziracuaretiro se ponían de acuerdo para organizar el levantamiento de esta última población. A la reunión también asistió el subprocurador de justicia regional, Iván Martínez Gutiérrez así como varios elementos de la policía ministerial. A la petición de registrar las armas de manera oficial para no contravenir el acuerdo realizado con el comisionado Alfredo Castillo el pasado 27 de enero, los elementos de las autodefensas subieron a vehículos oficiales (incluido el del subprocurador) y se dirigieron hacia Uruapan. Fue a mitad de camino que se dio la detención y se cambió el rumbo del traslado hacia La Piedad. No había ninguna averiguación previa ni denuncia ni orden de captura que justificara el proceder de las autoridades.
Tanto familiares como pobladores de Taretan se mantienen unidos para exigir la liberación inmediata de los tres comunitarios y de las otras ocho personas que estaba coordinándose para formar un grupo de autodefensas en Ziracuaretiro. Los tres detenidos son acusados de portar armas de uso exclusivo del ejército y cuentan con un abogado particular luego de que el abogado de oficio no cumpliera con los procedimientos jurídicos de manera adecuada. A decir de muchas personas, «estos tres hombres son personas honestas que sólo se han preocupado por limpiar su municipio de Caballeros Templarios, inclusive a uno de ellos le mataron a su padre y fue por eso que decide unirse al movimiento para combatir al crimen organizado. Han colaborado con la policía federal para indicarles en donde se esconden los integrantes del cártel, sobre todo en los ranchos que rodean la población, también han acompañado al ejército en operativos y los han prevenido de emboscadas preparadas por el crimen organizado. No entendemos lo que pasa ahora», afirma un habitante de Taretan que prefiere no dar su nombre por temor a una represalia, por parte de los Templarios y ahora también del gobierno.
En textos anteriores lo hemos referido pero cada vez se confirma la estrategia del gobierno federal y estatal de fragmentar al movimiento de autodefensas; es muy claro que una vez que se ha aprovechado del trabajo que los comunitarios han hecho para limpiar a Michoacán, el gobierno no reconoce este esfuerzo y comienza a atacar. A través de engaños está deteniendo gente que no es delincuente. En opinión de un habitante de Buenavista tomatlán, “el gobierno ayudaría más si se quita y deja de estorbar, porque a los Templarios ya los estamos acabando pero al Estado cuándo lo vamos a acabar”.
Hasta el momento todavía hay 78 integrantes del grupo de Aquila que permanecen recluidos en el penal de Mil Cumbres en Morelia y en Peñón Viejo, Veracruz, así como uno de los líderes más visibles del movimiento, Hiplólito Mora, quien se encuentra recluido en el penal de Apatzingán. Sorprende a muchos habitantes de esta región michoacana que la procuración de justicia se vuelva eficaz y rápida cuando se trata de inculpar injustamente a los integrantes de las autodefensas y tratándose de integrantes de los Caballeros Templarios no exista «ni siquiera una averiguación, un señalamiento, algo que nos haga creer en la justicia, porque hemos denunciado a los responsables de varios asesinatos, extorsiones y levantones y la policía sigue sin hacer nada», expresa un señor que en su tono de voz deja clara la indignación que vive.