viernes, 21 de marzo de 2014

¿SON LOS ZAPATISTAS DEL EZLN ÚNICA ALTERNATIVA NO ELECTORAL EN MÉXICO?

1. Los zapatistas de la Sexta, de la Otra Campaña o del EZLN, como se les quiera llamar, son la izquierda mejor coordinada de los diferentes grupos de la oposición radical en México. Por el hecho de ser anticapitalistas, antiimperialistas, no electoralistas y estar muy metidos en la lucha social de los trabajadores, son para mí (junto a la dirigencia de la CNTE) la izquierda más confiable de las que están en la batalla en las calles. Pienso que (como todos) ha cometido algunos errores, sobre todo después de 2002 –cuando bajó su participación, particularmente en 2006 con su in entendible “otra campaña”- pero al parecer el apoyo indígena a la causa zapatista ha aumentado y muchos cientos de jóvenes proletarios se han sumado a sus luchas en muchos pueblos y ciudades del país. 
2. En México –lo he escrito otras veces- no ha sido nada fácil levantar un movimiento claramente de izquierda anticapitalista. Es fácil cuando se puede demostrar el carácter ampliamente fascista, militarista, despótico del gobierno y la clase dominante frente al pueblo. Pero en un país con una revolución mexicana, una reforma agraria cardenista, gobiernos que han decretado leyes protectoras de muchos tipos y que durante algún tiempo se han autonombrados como antiimperialistas o nacionalistas, muchos se van fácilmente con la finta o engaño de progresismo. Ese tipo de engaños han servido para que las izquierdas oportunistas se transformen en socialdemócratas buscando hacer cambios “desde adentro” y cobrando de paso buenas compensaciones.
3. Cuando hablo de la izquierda en México no me refiero a la socialdemocracia o centroizquierda, mucho menos a los que andan confiando, negociando o esperanzándose en las políticas de gobierno, de Estado o definitivamente imperialistas. En México existe una izquierda anticapitalista (como debería ser), muy dispersa en poco más de 100 grupos que no votan porque tienen la convicción en que los procesos electorales sólo sirven para renovar o modernizar el sistema de explotación capitalista. Sin embargo, aunque dispersos se mueven en protestas sociales en diferentes partes de la República, en su interior participan muchos simpatizantes del zapatismo agrupados en la Sexta. La policía política los vigila y reprime de manera permanente.
4. El zapatismo ha crecido en las ciudades con centenares de jóvenes estudiantes y desempleados que identifican a los partidos políticos registrados como parte del gobierno que es el que les otorga muchos millones del presupuesto del Estado. Parece haberse ubicado como la única alternativa antielectoral y oposición radical sobre todo en los tiempos en que se denuncia que los partidos como el PRI, PAN y PRD son exactamente lo mismo. Durante varios años, sobre todo coincidiendo con los dos gobiernos panistas, se pensó que el zapatismo había desaparecido y que su líder no estaba en la selva. Yo ante chismes y acusaciones pensaba en lo difícil que es crear ideas correctas y novedosas que recobraran el papel del zapatismo, tal como puede verse hoy los Caracoles.
5. Hoy (me da un enorme gusto) han circulado una invitación a “La primera asamblea de trabajadores rumbo a un Primero de Mayo Independiente, Clasista y Anticapitalista”. He recibido también desde hace varios años, periódicos que han creado e influyen en varias publicaciones impresas que se distribuyen en los pueblos y se dan a conocer por Internet. La realidad es que a pesar de no ser adherente de la Sexta zapatista –aunque sí militante durante más de cinco décadas de la izquierda- he sido muy cercano a esta corriente. Los compañeros, además de mantenerme informado de acciones abiertas y públicas me han dejado participar –con derecho a voz- en muchas de sus asambleas, y lo he hecho con profundo respeto.
6. Aunque con muchas dificultades y al filo de la represión que han sufrido por sus posiciones anticapitalistas, las actividades que realizan en la Casa De Todos y Todas en la ciudad de México; los círculos de estudio, “escuelitas” y conferencias, la investigaciones y videos que hacen para rescatar su historia (como la de Nepantla), pero sobre todo las experiencias autogestivas que están aportando con las Juntas del Buen Gobierno de los Caracoles –aunque para mi sean ensayos (no verdades definitivas) que tienen que repetirse para extenderse- son una muestra de que las cosas que están construyendo con apoyos solidarios y personales. Por ello auguro un buen avance en la Primera Asamblea de Trabajadores.