domingo, 26 de mayo de 2013

Oaxaca: La mentira como arma de la Guerra de Baja Intensidad. Criminalizan a profesores

Profesores de Oaxaca acusados de “secuestro”, la mentira para desprestigiar la lucha en defensa de la educación pública y gratuita, contra la “reforma educativa” neoliberal.

http://www.proyectoambulante.org/index.php/noticias/oaxaca/item/1627-la-mentira-como-arma-de-la-guerra-de-baja-intensidad-caso-presos-oaxaca 

 “La victoria se acerca, la lucha toca a su fin. Se libran ya los últimos combates y en estos instantes solemnes, de pie y respetuosamente descubiertos ante la nación, aguardamos la hora decisiva, el momento preciso en que los pueblos se hunden o se salvan, según el uso que hacen de la soberanía conquistada, esa soberanía por tanto tiempo arrebatada a nuestro pueblo, y la que con el triunfo de la revolución volverá ilesa, tal como se ha conservado y la hemos defendido aquí, en las montañas que han sido su solio y nuestro baluarte. Volverá dignificada y fortalecida para nunca más ser mancillada por la impostura ni encadenada por la tiranía.”

 “Manifiesto a la Nación”

Emiliano Zapata

 

La aplicación de procedimientos propios de los "conflictos de baja intensidad" no son novedosos en México, pues siempre han tratado de separar a los luchadores sociales que pugnan por la justicia y la democracia, del resto de la población, ya utilizando el desplazamiento forzoso de los pobladores hacia zonas vigiladas, ya procurando "neutralizar" a los individuos sospechosos de ser combatientes, ya persiguiendo, encarcelando, desapareciendo, estigmatizando a quien se oponga al régimen.

Durante este breve período, el Gobierno de Enrique Peña Nieto, con plena justificación a sus intereses que, a su vez, obedecen al capital financiero internacional, envía un mensaje político utilizando a las estructuras policiacas y militares, al detener a miembros de la oposición que militan en organizaciones sociales y sindicales como el Frente Amplio de Comunidades Marginadas del Estado de Oaxaca (FACMEO) y la Sección XXII del SNTE, incriminándolos para, de este modo, completar el mensaje político reviviendo las viejas fobias del PRI aprendidas en la formación de sus estructuras policíacas que derivaron en la guerra sucia de los años setentas.

Los compañeros activistas del FACMEO, cuyas plataformas de lucha estaban en los canales de la legalidad, han sido sometidos al escarnio público y al linchamiento mediático al acusarlos de un montaje que obedece a un claro interés: demeritar la lucha de los trabajadores de la educación en contra de la reforma educativa y que ahora son juzgados desde lo monopolios de la comunicación y sus títeres para con ello anular la solidaridad de la sociedad al exhibirlos como parte de la delincuencia organizada.

El papel del Estado, al emplear propaganda y  acción psicológica, se orienta a direccionar la conducta de la población en contra de la disidencia política, proponiéndose metas de control social, político y hasta militar.

En esta lógica de terrorismo de Estado, la militarización de la geografía nacional y de la vida sociopolítica del país se sigue reproduciendo como política de gobierno, reforzando mediática y demagógicamente el fetiche de la seguridad pública como condición del desarrollo económico.

Los detenidos son parte del pueblo, sin distinción de banderas y trincheras políticas, de su origen y condición social. Su privación de la libertad es un crimen de Estado y constituye un agravio permanente hacia el pueblo, herida que no cicatrizará hasta verlos con vida y en libertad. La exigencia de su presentación con vida y liberación, con nombre y apellido, es un deber de todos aquellos quienes nos asumimos como mujeres y hombres progresistas, luchadores sociales y/o revolucionarios. En esta noble lucha no hay lugar al miedo, al cansancio, mucho menos la renuncia y abandono de esta exigencia popular.

Por estas razones se proponen que la sociedad reflexione sobre los acontecimientos que involucran a los espacios organizados, cuestione las acciones gubernamentales y se involucre desde sus diferentes trincheras, la detención y estigmatización de los compañeros del FACMEO y miembros del SNTE lleva un mensaje que es asimilado muy bien con la tibieza del CES de la Sección XXII una inmovilidad pactada que evidencia los convenios previos entre el estado y los grupos de poder en la estructura sindical.

Por ello los miembros del Circulo Teoría y Práctica “Karl Marx” exigimos:

Libertad inmediata de los miembros del FACMEO y la Sección XXII

Que el CES de la Sección XXII defina una postura firme e inamovible con respecto a los compañeros ahora detenidos.

Cese al hostigamiento de las organizaciones sociales.

Fraternalmente

Círculo de Teoría y Práctica
“Karl Marx”

No hay comentarios: