sábado, 30 de marzo de 2013

Parapolicías roban equipos de la libre y comunitaria Radio Totopo, comunicadores muy amenazados en el Istmo de Tehuantepec

29 de marzo de 2013.- Hubo un tiempo en que la tierra, el agua, el aire y el fuego eran de todos y todas. Ahora es el tiempo donde la tierra, el agua, el aire y el fuego van siendo expropiados, y se venden al mejor postor, contra el interés de las mayorías e incluso contra el de las comunidades donde estos recursos existen. Pero hay quienes resisten.
Hay una parte de México que quieren quedarse quienes compran y venden el aire, las empresas transnacionales de la industria eólica, despojando a los pobladores de sus tierras y lagunas, aún cuando esos territorios son legalmente tierras comunales, esa zona es el Istmo de Tehuantepec, la zona de mayor afectación está en el estado de Oaxaca.
Ahí, desde el aire las comunidades resisten, varias radios comunitarias tienen años funcionando al servicio de las comunidades. Es el caso de Radio Totopo, con ese nombre popular y tan de a pié, ajeno a los nombre de las grandes radios comerciales que compran y venden el aire.
Radio Totopo es también un centro cultural comunitario, estos meses que van deviniendo en años, ha sido voz de quienes no dejan que el aire se compre y que se les despoje de la tierra, y dicen no y actúan en consecuencia.
En las diversas zonas de la región donde las transnacionales pretenden imponer campos eólicos ha ido subiendo la violencia y hostigamiento contra comunicadores comunitarios y periodistas comerciales. El martes, policías locales, aliados de las transnacionales que compran y venden el aire, atacaron a los pobladores que resisten, y además de 20 heridos cortaron la luz de Radio Totopo. Ayer por la madrugada, parapolicías, que han funcionado como pistoleros y golpeadores, robaron el transmisor y una computadora de la radio, intentando acallarla. Por las redes sociales los de la transnacional celebraron, diciendo que más "radios ilegales" caerían. Pero quienes creen que el aire es de todos y todas, y que la tierra no se compra ni se vende seguirán luchando estos días, sabiendo que los medios libres no necesitan permiso para ser libres, y que donde una radio libre y comunitaria caiga cinco se levantarán.