sábado, 1 de julio de 2017

POESÍA DE UN PRESO POLÍTICO, ACTIVISTA ESTUDIANTIL EN 1968.

DESDE LECUMBERRI: UN PENSAMIENTO
(poemas de Jesús José Simental Banderas)
La Voz del Anáhuac
Julio de 2017.
Estudiante de la Escuela Superior de Física y Matemáticas del Politécnico en 1968, Jesús Simental escribió “Después del 68, desde Lecumberri: un pensamiento”, un poemario en 1973-74, en la Cárcel Preventiva de la Ciudad de México, mejor conocida como “Palacio Negro de Lecumberri”, como preso político. De ahí hemos tomado la parte primera de su poemario y lo hemos ilustrado con algo de la gráfica del movimiento. Estaría de mas escribir aquí sobre su convicción y su compromiso de lucha. Los poemas mismos son bastante explícitos en este sentido.
         Donde quiera que esté ahora, enviamos un sincero agradecimiento y un abrazo fraternal a Jesús Simental. Sin poder consultarlo, pues la geografía es una distancia física difícil de remontar, desde aquí, desde este medio digital, compartimos su poesía, que ya es de todas y todos, pues su mensaje nos hermana y seguramente hará conocer más de cerca de los estudiantes, activistas politécnicos, que vivieron -vivimos- aquel histórico movimiento de hace casi medio siglo.

La sensibilidad humana que se desconoce -o se niega- que existiera entre los estudiantes del IPN, centro educativo desdeñado, minimizado, soslayado, ninguneado, pues se trataba de jóvenes de escasos recursos, muchos de ellos venidos de los estados. Y precisamente ese origen social humilde es el que le da mayor fuerza a esta poesía.
¡AQUÍ ESTOY!
Libremente encadenado...
Violentamente aferrado
a una idea, a un Pueblo,
un grito bien pensado:
¡VENCEREMOS!
Viví años como días,
días como años
los sigo viviendo.
¡AQUÍ! en uno de los muchos
yunques, donde se templa
o se deshace según

el (acero-barro).
 ¡EN HOMBRE!

Gritando sin halar
Calladamente luchando.
Rompiendo silencios, pensando.
Contestando a quien se atreve
a poner un átomo de valor
en la pregunta verdadera.
¡AQUÍ! para temblor
de lo que no pueden
ni pensar en esa posibilidad
harto frecuente de estar
¡AQUÍ!
Para destruir los falsos
pregones de Libertad y Justicia

¡AQUÍ ESTOY!
Testimonio viviente
de lo que no debe ser
de lo que vamos a
DESTRUIR.
¡CÁRCEL!
(MUROS DE CORRUPCIÓN)
MUROS de Pobreza,
de miseria,
de odios.
Son más firmes que estas paredes
de piedra, de candados,
de rejas.

Afuera-Adentro
Es igual todo
círculos concéntricos
¿Quiénes son los presos?
¡TODOS SOMOS!
¿Qué buscan los cancerberos?
Apuntalar y elevar los MUROS
de ignorancia,
de terror,
de hambre.

¿Qué buscamos?
¡DESTRUIR!
con coraje
con razón,
con valor.

Para siempre estos muros
No deberán quedar...
ni piedras,
ni engaños,
ni dudas.
Para que nadie pueda
–otra vez–
levantarlos.
¡PUEBLO!
Mexicanos, paridero de hombres.
Historia infinita y continua
de combates, de luchas, de sacrificios.
Sangrientas victorias, gritos de guerra.
Nobleza y temple de tus gentes.
Te forman los indios ríos,
valles y montañas,
te contienen las metizas fronteras
te explotan, engañan y asesinan
los traidores de tu historia.
Eres antes que nada
campesino, obrero y estudiante.

HOMBRE
Con sus virtudes, con sus vicios,
con tus manos, con tus pies.
Tus sueños, sufrimientos y alegrías.
Eres también MUJER
compañera de ellos
que luchan por otra suerte.
Amándote tus hijos orgullosos,
de tu glorioso pasado
perseguidos, encadenados,
violentados en el presente
porque han decidido. –por ser contigo-
construir el lumioso futuro
que te pertenece.
Ni las piedras dejarán
de levantarse para luchar

hasta conseguirlo.

¡PUEBLO!
¡Estamos presentes
en la trinchera a que nos mandes!

¡MUJER!
Amor, en panal violento.
Caricia, que lleva el viento.
Rosa, de desvainada espina.
Corazón rojo, que se derrama.
En pasión, bondad y canto.
Compañera fiel comparte todo.
Realidad, que se sueña.
Lucha, que se busca y se triunfa.
Ojos, que gritan a los labios:
acarícialo con tus cabellos,
hasta que muera luchando
o muera triunfando. 
¡COMPAÑERO!
Sigamos combatiendo.
Esta calma que ves y sentimos
precede a la tempestad.
¿Compañeros, quiénes?
Aquellos que luchan,
con resolución y paciencia,
contra los que todo tienen,
manteniendo en la ignorancia,
pobreza y cárcel
a los que nada poseen
y que todo lo construyen
con su sudor, sus lágrimas y su sangre.
¿Amigos, quiénes?
Por ahora, los que
no se nos oponen
ni de palabra, ni de hecho.
Que no explotan, ni engañan,
ni asesinan a nuestro pueblo.

¡ADELANTE!
¡Conscientes del pasado,
el presente nos reta a
construir un luminoso futuro.

¡LUCHAR!
¿Dónde, para quién, con quién?
Aquí, para el HOMBRE LIBRE y Justo
con los pobres.
Con la espada, con la pluma,
con la razón, con el corazón
por delante.
¿Contra quiénes-qué?
Contra esos pocos que todo tienen
Que han hecho leyes, cosas
y costumbres
a su imagen y semejanza,
a costa del sudor, de las lágrimas
y de la sangre de los muchos
que nada tienen, sólo sus

cadenas por romper.
¡CAMPESINO!
Tu pie en el surco
¿O allí estas sembrado?
Brotas a la vidade cada cosecha.
Cuando el cielo te ha acariciado
con perlas cristalinas
que son tu esperanza, tus afanes,
lo más deseado.
Allí vas con el arado...
¿Cuándo será para ti
lo justo de la siembra?
Cuando hayas logrado
–unido a tus hermanos obreros–
VENCER:
a cada quién
lo que siembre y riegue
con su sudor.
En libertad y justicia.
para que la tierra
te brinde estos frutos,
necesita lluvia
de llanto..., de sangre
de sus mejores hijos.
¡Vamos poniendo en el surco
estas semillas!

¡OBRERO!
En la palanca, tus manos
de la fábrica, de la vida.
Diario vences la máquina
arrancándole las cosas
que necesitamos, que usamos.
¿Cuántas puedes tener?
¡Tú las creaste!
¿Quién se bebe tu sudor,
tu rabia, tu llanto?
¡Tú lo enriqueces!
¿Cómo puedes dejar
de construir pesadas
cadenas de oro
que te atan?
Llevando al combate
a todos tus hermanos.
Uniéndolos, organizándolos
con la firme determinación

¡DE TOMAR EL CIELO POR ASALTO!
¡ESTUDIANTE!
En tus sueños todo logras.
Cachiporras, espejismos,
tonterías y corrupción
tratan de impedir
que vayas a aprender,
a unirte y organizarte
con tus hermanos mayores,
Campesinos y Obreros.
Lleva los libros
en tu cabeza
para que broten en el campo,
para que inunden las fábricas
convirtiéndose en feroz combate
contra los pocos que impiden
que tus sueños sean realidades
que se sueñan para que, con
valentía, perseverancia y paciencia.
Las asalten, conquistándolas.
¡VAMOS SOÑANDO,
TEJIENDO POCO A POCO
REALIDADES!

¡VENCEREMOS!
No sólo por ser mayoría,
sino porque razón e Historia
nos asisten.
Camino sinuoso y largo
vamos recorriendo,
nos pertenecen
ideas y cosas
que con sudor, lágrimas y sangre
han logrado los explotados.
Caminaremos mucho y siempre
estudiando el pasado,
analizando el presente,
construyendo el futuro.
Buscando lo imposible
porque somos realistas.
Pagaremos tributo de vidas,
de dolor y desengaños.
Son necesarios
años de lucha,
miles de sacrificios
para lograr:

el ¡VENCEREMOS!