sábado, 10 de junio de 2017

EL HORIZONTE YA ESTÁ AQUÍ: CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO


 El horizonte ya está aquí
Concejo Indígena de Gobierno y su vocera: María de Jesús
Desde Campeche hasta Sonora, desde Yucatán hasta Arizona, desde hace más de 10 000 años hasta hoy se extiende una voz, la misma voz que parió mundos, la que porta dignidad, la que enseña en cada palabra, en cada mirada. La voz que camina y hoy ¡retiembla!

¿No sienten dentro de sí mismos que algo se está derrumbando?, ¿no presienten que a partir de ahora el mundo no volverá a ser el mismo? Hay una gran posibilidad de por fin vencer al monstruo, a la hidra, al capital y sus innumerables modos tramposos de entrar en lo profundo de nuestro ser y carcomerlo.
Delegados del CNI

La asamblea constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno fue una reunión de portadores de sabiduría; en la fila del café, en la espera para entrar al auditorio, en la combi, en el baño, incluso, uno se podía encontrar con grandes maestros:

Don Roberto, compañero Cho’l del Ejido Tila, nos vislumbró cómo era esto de la lucha por la libertad, hábilmente pudo enumerar tres fundamentos: “conciencia, entrega y darle su tiempo. Si algo de esto nos falta, nos vamos a perder”.

Doña Eleucadia, compañera maya de Dzibalchén, Campeche, nos habló de lo que es ser indígena:”tener el color de la tierra, de los árboles, de las aves y los montes, tener la lengua, tener compasión por el otro y luchar para que estos malos gobiernos dejen de quitarnos a nuestros hijos y a nuestra tierra”.

Y como resumen de lo que en las mesas de trabajo ocurría, un compañero de Amilcingo a lo lejos exclama: “¡Ahora sí, los pueblos se están poniendo chingones, ya era hora!”.

La voz colectiva resuena y grita en la Unitierra: ¡No se rindan!, ¡No se vendan!, ¡No claudiquen!, ¡No tengan miedo!

No hay duda de que lo que se viene es grande; si bien ya se miraba el horizonte, ahora ha crecido tanto que abarca el mundo entero y aún más lejos.

Se ha constituido el Concejo Indígena de Gobierno, se ha nombrado a la vocera, ya no hay incertidumbre: la vida otra está aquí, la definitiva destrucción del sistema capitalista está aquí. Cabe citar a nuestro amigo, el Maestro Filo, diciendo: “nuestro trabajo no termina hasta no estar parados sobre el cadáver de la Hidra Capitalista”. Y esta vez va en serio.
2300
                         Elige de qué lado estás: del lado de la razón o del lado de la fuerza.                                     Obra colectiva de (autodenominado) arte por insurgentes del EZLN.

Por supuesto que no será fácil y ¡qué bueno!, fácil es la vida que nos ofrece este sistema, fácil es buscar la vida cómoda, fácil es mirar hacia otro lado mientras montañas de basura, nubes que ahogan y calles convertidas en ríos de sangre proliferan por doquier. Fácil es decir que nada se puede hacer.

Difícil el organizarnos, el escucharnos y más que eso, el entendernos. Difícil es sabernos diferentes y defendernos como tales, hacernos cargo de nuestra propia existencia y configurarnos con todo; difícil es callarnos cuando el otro nos dice, en voz baja, que éste es su tiempo. Pero imposible, ahora, es nada.

Lo que sigue, con el caminar del CIG, no será una pasarela por donde caminen nuestros héroes, ante los cuales nos arrojemos a admirar y aplaudir, no, los compas caminarán para tejer esa red que todos seremos, ese tejido hermoso como el que la Comandanta Ramona soñaba. “Seremos red cuando estemos separados y seremos asamblea cuando estemos juntos”, dicen. Así pues, nos gobernaremos a nosotros mismos y todos aprenderemos el mandar obedeciendo. Para que la red no se rompa, para que no se pudran los hilos.

Quedan para nosotros, los que atentos escuchamos el resurgir de ese mundo, muchas preguntas, muchas tareas que afortunadamente nos dan un montón de razones  para organizarnos. Y si sentimos que algo se desgarra en nuestro interior, que de repente el espejo muestra otro rostro, no nos preocupemos, seguramente la ilusión del terrible monstruo invencible se estará desvaneciendo y entonces mucha atención tendremos que poner, que ningún detalle se nos escape porque será en esos instantes cuando nuestro rostro individual nos abandone y aparezca el rostro colectivo, con él, levantado, caminaremos junto a nuestros hermanos.

¡Nunca más un México y un mundo sin nuestros pueblos!
Fotografías y redacción de Mati Matilde