domingo, 25 de junio de 2017

EVA CASTAÑEDA CORTÉS, GRAN PÉRDIDA PARA LA LUCHA CAMPESINA E INDÍGENA


Hasta siempre Doña Evita, tu vida un ejemplo a seguir…
Texto publicado en “Michoacán En Defensa de Nuestra Soberanía Alimentaria” de Facebook
Foto: Agus Ruiz 
Desinformémonos, periodismo de abajo
25 junio, 2017
Este 23 de Junio falleció una de las personas más ejemplares de la lucha social en Michoacán y también importante referencia para comprender el significado e importancia de la lucha por los derechos de los pueblos originarios. 
La licenciada Eva Castañeda, originaria de Santiago Undameo, Michoacán, al lado de su compañero de lucha y esposo Efrén Capiz Villegas forman parte de una historia agraria valiosa y digna de admiración en toda la geografía de México. Evita y Efrén fueron tal vez de los últimos auténticos agraristas y luchadores de las tierras comunales que dedicaron toda su vida a defender el territorio de diversos pueblos indígenas en diferentes parte del país.
Efrén Capiz, el abogado zapatista o el abogado de los indios, como solían llamarle, fue quien impulsó y apoyó con gran amor y confianza a Evita Castañeda, siempre a su lado y siempre dedicado disciplinadamente junto a su pareja para defender a decenas y decenas de comunidades campesinas e indígenas. 
Nunca, ni la cárcel, ni las amenazas ni las demandas detuvieron a los abogados fundadores de la UCEZ (Unión de Comuneros Emiliano Zapata). Evita fue muy querida por comuneras, indígenas, colectivos, luchadores sociales, profesores e incluso personajes de la política. Evita, al igual que Efrén siempre se mantuvo comprometida incansablemente, disciplinada y apasionada por defender, abogar e incluso formar política y jurídicamente a sus compañeros de las comunidades indígenas. 

Hoy perdemos a nuestra gran compañera y maestra Evita Castañeda, una mujer que a pesar de su edad o las condiciones de salud nunca abandonó sus ideales y principios zapatistas, dedicada día y noche a trabajar jurídicamente por los pueblos, quienes la conocimos siempre le guardamos profundo respeto y admiración. 
En el 2005 falleció el licenciado Efrén Capiz, dejando a Evita la gran responsabilidad de continuar con la lucha de la UCEZ, la cual asumió con gran compromiso y ardua dedicación, a partir de aquel año todos los procesos legales y de formación política que se trabajaban en la UCEZ quedaron a cargo de ella, así como la coordinación y dirigencia del movimiento.

Evita y Efrén Capiz se han convertido en una gran referencia del neozapatismo mexicano, se convirtieron en escuela para muchas personas de buen corazón y en fuente de inspiración para todos aquellos que tienen como principios defender y conservar el territorio de nuestros pueblos originarios, todos sus elementos naturales, culturales, políticos y sociales, que bien sabemos representan el espíritu de nuestro país y la única esperanza para transformar esta nación hacia una muy otra forma de entender el ejercicio del poder y la pertenencia a este país México.
Discurso de Doña Evita en julio de 2016
Discurso de la Lic. Eva Castañeda Cortés, cuando recibió la Presea Amalia Solórzano Bravo, el 11 de Julio del 2016.
Compañeros y compañeras,
Amigos y amigas,
Público en General
Honorable Cabildo de Morelia:
En 1929 nací en la Comunidad Indígena de Undameo, en su origen, allá en el Siglo XV, antes de la llegada de los españoles, era poblada por indios Pirindas, con el nombre de Necotlán, que en lengua indígena significa “lugar de miel de Maguey”.
A Morelia llegué a los 12 años de edad, con 5 hermanos y sin padre, a la casa de una tía y de ahí a la edad de 14, fui enviada y contra mi voluntad a Guadalajara, a trabajar en el servicio de limpieza de un Colegio católico para señoritas, donde trabajaba de sol a sol en los quehaceres domésticos, a cambio solo de comida, y de vez en cuando me dejaban entrar a clases de primaria. 
Ahí conocí la bondad del catolicismo -sarcasmo-. En 1949 y 1950, estudie la carrera de comercio, la cual me permitió sobrevivir como secretaria durante 37 años. Trabajando con el Lic. Guillermo Morales Osorio, Lic. Natalio Vázquez Pallares,  además trabajé en la única agencia del Ministerio Público Federal a finales los 50’s. 
Me casé en 1959, con mi compañero de vida y de batallas, el Licenciado  Efrén Capiz Villegas, en 1964 terminé mi secundaria en la Escuela Nocturna Federal para trabajadores “Melchor Ocampo”, ya con 3 hijos (Rafael, Gabriela y Efrén).  El 08 Octubre de 1966, cuando se dio el asalto militar al Colegio de San Nicolás, fui apresada junto con mi esposo y llevada a la 21 Zona Militar, asentada aquí en Morelia, junto con más de 3 mil personas, donde estuvo también detenido el poeta y amigo Ramón Martínez Ocaranza y su compañera Ofelia Cervantes Villalón. Yo logré salir, gracias a la gestión del Lic. Guillermo Morales Osorio. Al momento de salir, me pidieron la casa que rentaba y fue un suplicio, encontrar un lugar para vivir yo y mis hijos. La gente que tenía casas en renta, me decían, que sí rentaban, pero a mí no por ser comunista.  En 1967 terminé la preparatoria en el bachillerato de Derecho y Filosofía en el Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo. Soy orgullosamente Nicolaíta. 
En 1972 termino mi licenciatura, y en 1973, en febrero, mi hijo Rafael es asesinado, por el estado, concretamente como autor intelectual al ex gobernador Agustín Arriaga Rivera, que además mantuvo preso a mi esposo, luchador social de 1966 a 1971. Hago una pausa para contarles, que siendo gobernador Arriaga Rivera, en 1967 fue personalmente al Banco Regional Agrícola Michoacano, donde yo trabajaba, a pedirle al Licenciado Javier García Paniagua, director del Banco, que me corriera, a lo cual el Lic. Javier prácticamente lo corrió de su oficina, diciéndole que nadie iba a darle órdenes a su oficina, recordando que don Javier era hijo del Secretario de La Defensa Nacional, Marcelino García Barragán. 
También estudié la Licenciatura en Educación Media en el Área de Ciencias Sociales, en la Escuela Normal Superior “José María Morelos” (Ahora IMCED) de 1977 a 1981. En 1979, el 07 de Octubre, en el poblado de La Comunidad Indígena de Tingambato, Michoacán; oficialmente-junto con mi esposo- le dimos nombre a la organización que fue y sigue siendo instrumento de lucha de comuneros, indígenas, campesinos, obreros, maestros, colonos, la Unión de Comuneros Emiliano Zapata -UCEZ-. Sería innumerable, el número de comunidades atendidas por tantos años en todo el país, luchando por sus territorios, tierras, aguas, bosques y la libre autodeterminación. 

En 1994, al surgimiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional -EZLN- decidimos desde entonces acompañar como sociedad civil, la lucha y las reivindicaciones sociales del movimiento, siendo asesores de EZLN, en los Acuerdos de San Andrés Sakamche’n de los Pobres, firmados y jamás cumplidos por el gobierno federal en 1996, fundando el CNI (Congreso Nacional Indígena), con comunidades y pueblos indios del país. 
En 1994 un primero de Mayo fuimos brutalmente reprimidos, en la marcha del Día del Trabajo, destrozaron mi codo a macanazos, los policías del Distrito Federal, requiriendo una operación compleja para reconstruirlo. 
En 1996 durante el gobierno de Tinoco Rubí volvimos a ser secuestrados y golpeados, yo y mi esposo, a mi me soltaron a las pocas horas, a Efrén lo liberamos después de una gran y espontánea movilización social.
Hemos estado hablando de la problemática de las comunidades indígenas en Foros Nacionales e Internacionales, en Canadá; en la sede de la ONU, en Ginebra, Suiza; en Temuco, Chile, con los mapuche; en España, en el Encuentro Intergaláctico del EZ. 
Al deceso de mi esposo Efrén, ocurrido el 03 de Mayo del 2005, continué como Coordinadora General de la UCEZ. Por último agradezco a ustedes, además de su presencia, el hecho de que se hayan molestado en ocuparse de que fuera yo, quien recibiera este reconocimiento mediante el cual la ciudadanía reconoce un trabajo desarrollado a favor de los que menos tienen y más lo necesitan. 
Este tipo de reconocimientos son necesarios para que el pueblo no olvide a personas como Doña Amalia Solórzano de Cárdenas, quien en el momento de su actuación cumplió debidamente con las obligaciones concernientes a su investidura de Primera Dama, y aún posteriormente, demostrando con ello que no es necesario contar con puesto alguno para trabajar por las causas nobles y humanistas de nuestro País. 
Recibo este reconocimiento en nombre propio y de mi compañero de vida, el Licenciado Efrén Capiz Villegas, con quien trabaje codo a codo a favor de comuneras, comuneros, estudiantes, maestros, comerciantes pobres e integrantes de colonias populares. México ha tenido grandes luchadores sociales, muchos de ellos olvidados o en el anonimato, sobretodo los indígenas, quienes dieron su vida por este país en la lucha de independencia y posteriormente en el gran movimiento social que fue la Revolución Mexicana en 1910. Entre quienes participaron en esa lucha armada estuvieron dos de mis antepasados,  mi tío Ramón Castañeda y mi padre Salvador Castañeda Guerrero, quienes no sólo vivieron esa época, sino que participaron personalmente en la mencionada lucha armada, el primero al lado del General Francisco Villa en el norte del País y el segundo con el General Joaquín Amaro Domínguez 
En aquel entonces, el anhelo del pueblo era hacer de México un país soberano, independiente, con justicia e igualdad, donde la educación fuera laica, gratuita y de calidad para todas y todos sin distinción, ya que un pueblo sin educación jamás tendrá un futuro digno y libre. 
Estos mismos anhelos están vigentes, muchos de ellos no han sido cumplidos y muchos están en un franco retroceso. En cambio, prevalece la injusticia, la impunidad y la indiferencia, motivo por el cual la lucha por su defensa debe continuar sin tregua y desde esta tribuna exigimos a quienes son titulares de ese cometido, que cumplan plenamente, ya que de lo contrario se verán cercados por el pueblo, que unido y organizado reclamará el cumplimiento de lo prometido y no realizado. Pueblo de Morelia, dejo en sus manos el reclamo hacia nuestros gobernantes que cumplan con lo que hayan prometido y no cumplido, que lo hagan, porque el pueblo es justiciero, la vida misma ha de reclamar lo que en un tiempo prometieron y no cumplieron.
¡ZAPATA VIVE, LA LUCHA SIGUE!
¡ZAPATA VIVE, LA LUCHA SIGUE!
¡ZAPATA VIVE , LA LUCHA SIGUE!
¡SIGUE, SIGUE, SIGUE, SIGUE, SIGUE, SIGUE, SIGUE…!

Licenciada Eva Castañeda Cortés. Morelia de Morelos, Michoacán, a 11 de Julio del 2016.