martes, 23 de mayo de 2017

‪CORRIDOS A RUBÉN JARAMILLO (JOSÉ DE MOLINA Y MARCIAL ALEJANDRO)


Corridos a Rubén Jaramillo (líder agrarista asesinado hace 55 años)
Corrido a Rubén Jaramillo (José de Molina)
Está gritando la tierra, 
herida por un cuchillo,
 
lo que le duele en el vientre,
 
la muerte de Jaramillo.
 

Iban muy bien disfrazados, 
los malditos asesinos,
 
eran soldados de línea,
 
vestidos de campesinos.
 

Campesino Zapatista, 
obrero de la labranza,
 
ya está sonando el clarín,
 
pa’ que tomes tu venganza.
 

Cayó abatido a balazos, 
ese líder campesino,
 
en el Palacio Central,
 
se burlaba el asesino.
 

Usaba su paliacate, 
como Gabino Barrera,
 
quería como Zapata,
 
para los pobres la tierra.
 

Tres jinetes en el cielo, 
cabalgan con mucho brío,
 
esos tres jinetes son:
 
Dios, Zapata y Jaramillo.
 

Como él estaba durmiendo, 
no se pudo defender,
 
le mataron a sus hijos,
 
y también a su mujer.
 

Este corrido señores, 
se puede cantar gritando,
 
pero mejor que cantarle,
 
hay que vengarlo peleando.
 

Campesino Zapatista, 
obrero de la Labranza,
 
ya está sonando el clarín,
 
pa’ que tomes tu venganza.
 
Tomado de AlbumCancionYLetra.com
Tres jinetes en el cielo, 
cabalgan con mucho brío,
 
esos tres jinetes son:
 
Che, Zapata y Jaramillo.
Corrido a Rubén Jaramillo (Marcial Alejandro)
Figura socialista de la inconformidad social ante las injusticias gubernamentales del estado de Morelos. Hoy por hoy es parte de la lista de hombres valientes de este país.
“Guarden las armas cada quien, donde las puedan volver a tomar”
Rubén Jaramillo, muy joven, fue parte del Ejército Libertador del Sur, jafaturado por el General Emiliano Zapata. Tras la traición de Chinameca, los zapatistas siguieron resistiendo las ofensivas militares carrancistas. Después, al ponerse en marcha la reforma agraria en Morelos, guardaron sus armas. No se rindieron, no confiaron en el gobierno. Reclamaron la restitución de tierras y el reparto agrario.
         Jaramillo encabezó también la lucha por hacer de los ingenios azucareros cooperativas gestionadas por los trabajadores.
         Los caciques locales y el gobierno federal lo hostigaron todo el tiempo. Se agotó la paciencia y las armas volvieron a usarse para la autodefensa.
         Así, intermitentemente, de 1942 a 1962, los agraristas morelenses, encabezados por Rubén Jaramillo, continuaron luchando por la causa agrarista con las armas en las manos.

         Hasta que el 23 de mayo de 1962, elementos del ejército, vestidos de civil sacaron de su casa a Jaramillo y a su familia (Epifania, su esposa embarazada, y sus tres hijos), masacrándolos en las inmediaciones de las ruinas arqueológicas de Xochicalco.