miércoles, 5 de julio de 2017

El miedo dificulta a familiares recuperar cuerpos de indocumentados muertos en la frontera

- Más de 2.900 inmigrantes han muerto cruzando la frontera de EEUU desde 1998
- El miedo a revelar el estatus migratorio ha impedido que cientos de cuerpos sean identificados
La Opinión / Noticias Telemundo
04 julio, 2017
Redacción.- Por miedo familiares de indocumentados no mandan sus muestras de ADN a las autoridades de Estados Unidos para verificar la identidad de aquellos que mueren cruzando la frontera entre México y Estados Unidos. 
En la actualidad para realizar una búsqueda de las identidades de personas fallecidas en la frontera se requiere de una muestra de ADN de algún familiar con el fin de cotejarla con la base de datos del FBI. 
Sin embargo, el miedo a tener contacto con las autoridades y de paso revelar su estatus migratorio ha evitado que cientos de cuerpos sean identificados, reporta Associated Press.
El problema, aseguran grupos defensores de los derechos de inmigrantes, es que esas muestras tienen que ser entregadas a las autoridades de EEUU de lo contrario no pueden ser cotejadas por el FBI Combined DNA Index (CODIS).
Durante años muchas familias dentro y fuera del país han enviado sus muestras de ADN a organizaciones no gubernamentales con el fin de lograr la identificación de los cuerpos de sus familiares sin ningún éxito.
Es por esto que se ha tratado que el FBI acepte estas pruebas de ADN provenientes de organizaciones no gubernamentales, sin embargo hasta el momento no se ha podido lograr un acuerdo para lograr un cambio en esta política de identificación.

De acuerdo con datos de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos desde 1998 han muerto más de 2.900 inmigrantes intentando cruzar la frontera entre Texas y México.  
Sin embargo, se desconoce cuántos cuerpos permanecen sin identificar. Desde 2003, 222 de 879 casos de restos humanos no identificados han sido enviados desde condados fronterizos de Texas a la Universidad del Norte de Texas donde se encuentra el Centro de Identificación Humana.
Kate Spradley, antropóloga biológica en la Universidad Estatal de Texas en San Marcos, que está ayudando a identificar los restos encontrados en el Condado de Brooks, dijo a Associated Press que está frustrada por el ritmo extremadamente lento de identificación de los cuerpos. Su laboratorio ha recibido 238 conjuntos de restos, pero sólo 24 han sido identificados.
“Las muestras de ADN que son recogidas por (organizaciones no gubernamentales) en América Latina son lo que necesitamos para hacer identificaciones”, dijo.
A este problema se suma la falta de fondos para el programa de identificación de los cuerpos añadió la antropóloga.
La ley de Texas exige que las muestras de ADN de los restos no identificados deben ir a la Universidad del Norte de Texas, estos son enviado posteriormente para ser cotejados con la información del FBI. Sin embargo, según las reglas actuales, las muestras de los familiares potenciales que no son recogidas por la autoridades de EEUU no tienen acceso a este proceso de identificación.

Tanto forenses, organizaciones no gubernamentales así como familiares de las víctimas piden que se le permita el acceso a estas bases de datos con el fin de recuperar los cuerpos de sus seres queridos.