sábado, 10 de junio de 2017

MÉXICO: EL ALZAMIENTO INDIGENA MÁS GRANDE DE LOS ULTIMOS TIEMPOS


El 28 de mayo los pueblos indígenas del Congreso Nacional Indígena (CNI) de México, tomaron por asalto las líneas de la historia escrita por los de arriba y decidieron conformar su Concejo Indígena de Gobierno (CIG).
No es una institución más del Gobierno, es una forma en que los pueblos originarios pasan a la ofensiva contra el sistema capitalista.
El CIG registrara a una vocera en los órganos oficiales del Estado Mexicano para contender en las elecciones del año 2018.
Aunque no van a buscar el voto, ni van hacer proselitismo. Simplemente iniciaran un proceso de fortalecimiento de los pueblos y sus resistencias contra el sistema capitalista que esta destruyendo todo lo que hay a su paso.
“No estamos en una campaña electoral. Estamos en una campaña por la vida. Una campaña por la organización de los pueblos, por la construcción del poder desde abajo. No tenemos la aspiración de tomar el poder de arriba”,
dijo Bettina Cruz, indígena binni’zaa de Oaxaca, concejal del CIG.
“No vamos a parar hasta que el Concejo Indígena de Gobierno estemos parados sobre el cadáver de la Hidra capitalista”,
dijo el Prof. Filo, de la mixteca de Puebla, concejal del CIG.
"Lo que queremos es organizarnos con ustedes para desmontar el poder que desde arriba nos imponen. Los partidos políticos se tienen que terminar. Esta forma de hacer política no tiene una salida viable. Así que los pueblos decidimos resistir y luchar en colectivo. Es la única salida no solamente para la existe de los pueblos sino para la existencia civilizatoria. Nosotros ya estamos decididos”,      

dijo Fortino, de Chiapas, concejal de CIG.
LA HORA DE ACABAR CON SIGLOS DE DOMINACIÓN
La Voz del Anáhuac
10 de junio de 2017
Esta es la nueva etapa de lucha que se inicia ahora. Es la hora de los pueblos indígenas y no indígenas, del campo y de la ciudad. La hora de desmontar desde abajo y a la izquierda el poder de los de arriba que nos destruye, que nos despoja, que nos explota, que nos reprime, que nos desprecia.
Es la hora de ir por todo: por la justicia, la libertad y la verdadera democracia, donde el pueblo manda; donde se representa y no se suplanta, donde se propone y no se impone, donde se construye y no se destruye, donde se baja y no se sube, donde se sirve y no es servirse, donde se obedece y no se manda, donde se convence y no se vence; donde otra es la ética, donde hay principios, donde se construye una nueva forma de hacer política, donde el poder lo tiene el pueblo.
Es la hora de autodeterminarnos, de autoorganizarnos, de autogestionarnos, de ser autónomos, independientes, libres.
Es la hora de demostrar que nuestros sueños, nuestras pesadillas, nuestros muertos no caben en las urnas electorales del poder. Es la hora de arruinarle a los poderosos su fiesta, su teatro, su simulación, su engaño.
Es la hora de construir la democracia de verdad, la que hace real y efectiva la soberanía popular, la que no se compra ni se vende, la que no se negocia, la que ejerce el pueblo informado, consciente, organizado, a contracorriente, cuesta arriba, con digna rabia, con dignidad, de corazón.

Es nuestra hora, la hora del pueblo, la hora de los explotados, de los oprimidos, de los de abajo. Es la hora del nuevo ¡BASTA YA!