jueves, 22 de junio de 2017

FRANCISCO XAVIER MINA, bicentenario de su muerte en la lucha por la libertad

VIENTO DE LIBERTAD: Jornadas Mina–Fray Servando en Navarra.
Mari Jose
Comité de Otano
Gonbidapena
Casa de Todas y Todos
22 junio, 2017
Les compartimos un texto que nos ha enviado la compañera Mari Jose, a nombre del Comité de Otano, así como el programa de actividades que se realizarán en el marco de las jornadas en honor a Xavier Mina en Navarra, donde un representante de la Casa de Todas y Todos hará entrega de una placa cerámica para honrar la memoria del héroe navarro.
XAVIER MINA: Nafarroa 1789-México 1817
Fusilado por el ejército español el 11 de noviembre de 1817.
Cuando desembarcó Xavier Mina en la costa tamaulipeca de Soto la Marina, y en unos meses se internó en aquella tierra extraña e infinita semejante a una Nueva Ítaca lunar, tal vez podría haber pensado con Pedro Páramo, que qué fácil era morirse allí, o qué fácil era vivir estando muerto, o qué difícil en cambio, le resultaba vivir para morir. Dilemas de un sueño imposible que descifraba el fatal destino de un hombre joven, indefenso, cuya mayor heroicidad fue su firmeza y tesón emancipador para vivir y morir por una causa digna, la libertad.
Y no la suya ni la de unos pocos precisamente, la libertad de todos, porque así se estaban forjando las naciones de la Patria Grande, de norte a sur, de sur a norte, como una marea viva de dos océanos que colisionan y se levantan hasta cubrir toda la tierra, fecundo diluvio universal. La libertad era la patria y la patria era la libertad.
Se llamó México aquella Nueva Ítaca libertaria que surgió de la tierra anegada en sangre, alzando el vuelo del águila y la serpiente, como serpiente emplumada resurgiendo de las cenizas de una viejo virreinato español tiránico y tiranizado que, entre estertores y agonías moría definitivamente, mientras renacían, también definitivamente, los desaparecidos Xavier Mina y Pedro Moreno, como aparecidos de la memoria colectiva e identitaria que con grito de dolores de parto proclamaban la independencia definitiva. No hubo llanto de plañideras que rumiaran al viejuno y Real difunto colonial, sólo fiesta, música, algarabía y bendiciones por el natalicio patrio.
Han pasado doscientos años del fusilamiento por la espalda de Xavier Mina por el ejército español un 11 de noviembre de 1817 en el cerro del Borrego, y quién sabe si será ahora cuando se cumpla su sueño estratégico y los vientos del oeste nos regalen al oído el eco de libertad vencedor de la tiranía, sembrando patrias nuevas y pueblos libres en todos los rincones de la vieja Europa.
Este año rescatamos del olvido al navarro Xavier Mina en su tierra natal celebrando el Bicentenario de su muerte, y con estas palabras queremos agradecer a la Casa de Todas y Todos de México su empeño para que Xavier ocupe el lugar que se merece en nuestra historia común de pueblos hermanos y hermanados.
Eskerrik asko.

Les esperamos, aquí tienen su casa.