domingo, 25 de junio de 2017

EL PELIGROSO Y PREOCUPANTE PLAN BELGRANO: proyecto de la embajada de los EU

PLAN BELGRANO: presos políticos  de norte a sur.
Silvina Pachelo
23 junio, 2017
Pier Paolo Pasolini: "Ya no hay más seres humanos, sólo extrañas máquinas que se abaten unas contra otras"
La creación de un enemigo interno sirve de excusa a todos los malos gobiernos de derecha neoliberales, capitalistas  para aleccionar a su pueblo, condenándolo  y que el  culpable siga siendo la victima que es Pocilga de los malos gobiernos de turno.
Pero la imagen de “enemigo” no es una construcción moderna,  es la imagen recargada del Chivo Expiatorio que en Grecia fue un sujeto social que hoy se identifica y crece cada día mas.
Ser un chivo expiatorio significa que un único individuo o grupo acotado cargue con las acusaciones de hechos ilícitos de corrupción y criminales. Pudiendo incluso suceder que dicho individuo ni siquiera haya participado en el acto punible y sea inocente. En términos más concreto podemos usar como ejemplo el caso de Milagro Sala en Argentina, también los 43 normalista desaparecidos en México, Hugo Chavez ya hoy fallecido, y así un sinfín de sujetos: los migrantes, los indígenas…, también las las agrupaciones militantes, los movimientos sociales, rompiendo y rebelándose a  las reglas neoliberales, represivas y de derecha son castigadas por personas, que a través de medios hegemónicos, grupos económicos, gobiernos de CEOS endemonizan, y así se genera un repudio social corriendo de foco al culpable real. La culpa real es que el Estado no garantiza lo que debe garantizar y genera a traves de los medios mediáticos, una maquinaria infinita de subjetividades que a la larga el enemigo es la víctima. Hoy nos convoca el peligroso y preocupante Plan Belgrano.
El Plan Belgrano para el Norte Argentino, viene del Sur.

Este fue usado de plataforma electoral, del “macrismo”, desayunándonos con la injusta detención de Milagro Sala, que ayer, jueves 22 de junio de 2017, la condenaron a tres o seis años de prisión por no haber cometido ningún acontecimiento ilícito que la lleve a esa condena. Es una presa política, dirigente del Parlasur. Mujer militante, luchadora social por los derechos de los pobres más excluidos en una de las provincias con más indicies de desnutrición, analfabetismo y pobreza y supo llevar a cabo un cambio estructural contundente en Jujuy. A este asunto se le suma un Derecho de Seguridad Publica que abre la puerta a un enemigo interno que sirva de excusa para reprimir las reacciones populares por el ajuste y la defensa de la soberanía ante los intereses del capital concentrado. El NO al ALCA (Libre Comercio para las Américas) costó que  los negocios con el patio trasero del imperio nos lleven a  políticas del ajuste y el hambre. La estrategia de Macri es la misma de Peña Nieto, virando a la CEOcracia sin ocultar su intención de firmar un tratado similar al de México y de servir a las fuerzas neoliberales.
México es uno de los países en firmar el TLC, Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Canadá, de esto hace ya dos décadas. Las consecuencias provocadas por el neoliberalismo son estructurales.
Pero si ponemos la atención en la detención de Milagro Sala y en el Decreto de Seguridad son dos hechos con consecuencias peligrosas que habla de un gobierno que sabe que viene por la clase trabajadora, por el hambre, sacando los derechos fundamentales y esos síntomas sociales serán reprimidos, fuertemente reprimidos, y en caso contrario encarcelados.
El  Plan Belgrano es un  proyecto de la embajada de los Estados Unidos, el primero en implementarlo en Argentina es el radical tucumano Jano Cano, una de las caras de “Cambiemos”, la campaña política de Macri. La meta principal es liberar el Norte Argentino.
Está claro que el presidente Argentino no quiere que prosperen las diez provincias del Norte porque si, ni a favor de los pobres. La propuesta apunta a beneficiar a las provincias de Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y Santiago del Estero.
Se proyecta una inversión en infraestructura de 16 mil millones de dólares en 10 años, un fondo de reparación histórica de 50 mil millones de pesos en 4 años, solución habitacional para 250.000 familias, atención inmediata a los afectados por la pobreza extrema, y subsidios para las economías regionales e incentivos laborales, entre otros beneficios.
Paradójicamente a la presa política Milagro Sala se le adjudicó una acusación de “negociar con Narcos”. El escenario está claro, presa política, chivo expiatorio de una cadena de corrupción que no va a parar de crecer hasta vernos arrastrándonos en la mugre y la miseria.
Y para abrir más el tema, el Norte es la región más rica del mundo en litio. Como bien dice Atilio Borón, el colonialismo y su reflejo intelectual, la colonialidad de pensamiento, dejo una impronta que se extiende hasta nuestros días alimentando, sin duda, por la astuta política de Washington hacia nuestros países. Queriéndonos convencer permanentemente de nuestra minusvalía y así nuestros malos gobiernos, CEOS, y criminales caminan arrodillados al Norte considerándonos inferiores e irrelevantes. La vigilancia fronteriza en México está en manos de los Estados Unidos como también la está en Argentina.
A pesar de este escenario trágico, el enemigo para el pueblo que lucha es claro está a la vista, sabemos quiénes son, y hacia donde nos están llevando.
Los pueblo hoy se enfrentan a un poder dominante y desmesuradamente violento. Ya no hay términos medios, ni subjetivismo que valga, es a sangre fría.
En una gran película de Pier Paolo Pasolini, Pocilga, el director italiano retrata un síntoma de época, la degradación y agonía de nuestra civilización.
El arte siempre lleva a su máxima expresión los recursos que tiene para dar, y Pasolini los usa al servicio del espectador, pero no es a cualquier espectador al que se dirige. Hay dos historias en Pocilga muy diferentes, pero que son parte de la misma geografía de la Ferocidad en la que el capitalismo nos enterró. Canibalismo, desierto, religión en el sentido de colonialismo criminal.
Y el fascismo es nada más ni nada menos que el momento de recrudecimiento del capitalismo que vuelve, una y otra vez. Y la antropofagia como síntoma social, que a cualquier espectador perturba porque es absorbido por un estado ausente. El final de Pocilga, ya el titulo nos resulta chocante, es extraordinario. Uno de los caníbales, usa su momento de redención, para poner en voz la frase que a mi entender justifica todo el film: “He matado a mi padre, comido carne humana, y tiemblo de alegría”.

Tenemos por delante un solo desafío, ver temblar a nuestros pueblos, y que el momento de redención sea no arrodillarnos ante la humillación de los malos gobiernos de turno. El futuro es ahora, a pesar de un suelo movedizo y de un mundo donde la Pocilga sobra, habrá que construir nuevos territorios interiores para fortalecernos cada día más.