lunes, 1 de mayo de 2017

MATERIA DE TRABAJO Y CONTRATO COLECTIVO DE TELEFONISTAS EN ALTO RIESGO

Si no nos organizamos para luchar ahora perderemos todo lo ganado en años de lucha
La Voz del Anáhuac
Mayo 2017
Desde que se privatizó Telmex en 1989, el Sindicato de Telefonistas ha ido amoldando su “proyecto sindical” a una cada vez más entreguista “alianza estratégica” con la empresa Telmex. Ha tratado de convencer a las y los trabajadores telefonistas de que “defender la fuente de trabajo pasa por defender a la empresa”. Así ha sido puntal en la flexibilización de las relaciones laborales y la adopción de la “nueva cultura laboral”. De hecho mucho de lo que se reformó en la Ley Federal del Trabajo en 2012 ya era norma en el CCT de los telefonistas.
         Ese fue su discurso cuando de abrió la competencia en los servicios de larga distancia, telefonía local, y telefonía pública. La retención y recuperación de clientes fueron impuestas como metas en los sucesivos programas de productividad. De igual manera durante los últimos años ante la negativa a que Telmex pueda acceder al servicio llamado “Triple Play”. Y a las medidas impuestas desde el Ifetel para abatir el papel de Telmex como empresa monopólica o preponderante, obligándola a permitie la interconexión de las empresas competidoras a su red telefónica de cobre y fribra óptica sin que tengan que pagar nada por ésta.
         Ahora, a consecuencia de la reforma a las telecomunicaciones de 2013, se pretende la separación funcional de la red externa, entregándola a una empresa transnacional para que esta regule la prestación del servicio y su cobro al cliente final.
         Desde hace casi 20 años, buena parte de la materia de trabajo de la planta exterior había estado concediéndose a empresas terceras o “filiales”, por fuera del CCT, es decir en condiciones precarias. Aunque esto es una violación grave al Contrato Colectivo, el Sindicato nunca hizo nada por impedirlo, pues tiene una “alianza estratégica” con Telmex.
Permitir el robo de materia de trabajo es, de por sí, una forma de debilitamiento del propio sindicato. Es contemplar cómo se cava su propia tumba si hacer nada para impedirlo. Le entrega de materia de trabajo a terceros y filiales es conveniente para la  empresa pues ahorra en salarios y son trabajadores no sindicalizados, con los que no tiene ninguna obligación contractual. Fue, de por sí, una forma de separación funcional de hecho, operada por la misma empresa.
Ahora se trata de abatir el carácter preponderante de la empresa. Recordemos que era paraestatal, hasta 1989 la única empresa de telefonía en México. Pero Carlos Slim impulsó principalmente la telefonía celular desde una empresa independiente de Telmex: Telcel, que le da ganancias mucho mayores. Por otra parte, mientras en México se restringía a Telmex, favoreciendo a la competencia de transnacionales, Slim amplió sus inversiones en Guatemala, El Salvador, Colombia, buena parte de América Latina, el sur de Estados Unidos y Europa, haciendo crecer a América Móvil, consorcio del que Telmex pasó a ser sólo una pequeña parte. Y, en sintonía con esto, ahora Ifetel le impone la separación funcional.
La empresa no pierde. Al contrario, se le facilita la posibilidad de mantenerse en el mercado de las comunicaciones, sin las restricciones actuales.
El problema es para los trabajadores, pues verán mermados sus salarios, nulificadas sus prestaciones, arrebatados sus derechos sindicales.
Por eso este año el STRM tuvo que interponer dos emplazamientos a huelga:
.- Uno por la revisión salarial que corresponde este año.
.- El otro por violaciones al contrato colectivo de trabajo.
Al enterarse en marzo de las medidas impuestas por el Ifetel, sin ser tomado en cuenta para ello, ignorando su relación bilateral con Telmex, el STRM demanda ser parte de los tratos que pretendan establecerse entre Ifetel, Sría. del Trabajo y Telmex.
Como en anteriores conflictos (impuesto al fondo de ahorro, por mencionar uno) el STRM confía en las negociaciones con autoridades gubernamentales y con la empresa, sin tomar en cuenta que la verdadera fuerza del sindicato no está en la habilidad de la dirigencia sindical, sino en la presión que ejerce la lucha de los trabajadores, movilizándose y tomando acciones que demuestren la firme determinación de no dejar pasar medidas impuestas de manera unilateral, de no permitir que los derechos laborales sean vulnerados, de impedir que se impongan los intereses de las empresas a costa de los derechos de los trabajadores.
El problema es que dada la alianza entre sindicato y empresa, las iniciativas de la dirección sindical poca credibilidad tienen a nivel de la base trabajadora, a pesar del control que existe respecto a los delegados en la Asamblea Nacional de Representantes. En este nivel toda voz discordante con la de la dirección sindical es descalificada, ridiculizada.
Compartimos los planteamientos que hace el compañero que ha publicado los artículos que a continuación se reproducen, respecto a los paros y la huelga como armas de lucha efectivas. Pero dado el control existente, nuestra duda es cómo podrían llegar a aplicarse de manera generalizada… En la medida que la información circule de la manera más amplia posible entre los trabajadores de base es lo que ayudará a disipar esas dudas y a tener la certeza de que si la lucha de los trabajadores telefonistas en defensa de sus derechos se desata, no habrá lugar para el engaño ni la manipulación.
Sindicato de Telefonistas prorroga huelga a Telmex para el 12 de mayo
(trabajador de Telmex y miembro de la Agrupación Desde las Bases Telefonistas)
México
Jueves 27 de abril
A petición del representante de Peña Nieto en la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STyPS), Alfonso Navarrete Prida, el dirigente telefonista convenció a la ANR de aplazar 17 días el estallamiento del conflicto a cambio de que el funcionario negocie con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) la no separación de Telmex.
El lunes pasado, después de una reunión entre Francisco Hernández Juárez y el titular de la Secretaria de Trabajo y Previsión Social, telefonistas decidieron posponer el estallamiento del conflicto a cambio de que Navarrete Prida convenza a los representantes del Instituto Federal de Telecomunicaciones de no continuar con la “separación funcional” de Telmex, evitando así "afectaciones laborales" para más de 50 mil trabajadores y trabajadoras y un conflicto de proporciones nacionales.
De acuerdo a la dirección telefonista existe acuerdo con la familia Slim en oponerse a la medida impuesta por el IFT, puesto que viola su “título de concesión” y la misma “reforma de telecomunicaciones” aprobada en el 2013. Además anunció que el priista Navarrete Prida reconoció que de llevarse a cabo esa orden habría afectaciones laborales, cuestión que se comprometió a dialogar con el IFT para llegar a un arreglo que no dañe el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) de los telefonistas.
De acuerdo a los métodos del IFT este tiene que citar a una plenaria extraordinaria donde discutan las demandas de Telmex y del STRM, supuestamente avaladas por la STyPS, para decidir si mantienen o no la orden que implicaría una división de los activos de la compañía. Después de conocer esta resolución el STRM definirá las acciones a tomar, que de entrada implican el estallamiento de la huelga para el viernes 12 de mayo en caso de que el regulador de las telecomunicaciones decida mantener la orden emitida en marzo contra Telmex.
Como medida de presión para el IFT, la ANR también votó a favor de marchar el próximo 1º. de mayo vestidos de rojo y negro, emulando la acción realizada por el gremio en 1982 cuando marchó bajo huelga por “revisión contractual” y en medio de un conflicto interno.
Los telefonistas de base no podemos esperar nada bueno de las instituciones corruptas y patronales de este régimen, ni de los partidos que privilegian alianzas con grandes empresarios antes que con la clase trabajadora

Por último el dirigente del STRM llamó a su base a considerar la opción de votar por López Obrador en el 2018, pues de mantenerse la decisión del regulador sobre la compañía del magnate Carlos Slim quedaría claro que el PRI no sería opción de continuidad en el gobierno. La dirección sindical pretende convencer de que un posible gobierno del Morena contrarrestaría los efectos de las reformas que tanto han afectado a la clase trabajadora y sería un probable aliado a los intereses de la familia Slim.
¿Qué resolución esperar del IFT?
Como es sabido, tanto la “reforma en telecomunicaciones” como la “separación funcional” de Telmex atienden a los intereses comerciales de las transnacionales AT&T y Telefónica Española, entre otras interesadas en aprovechar estas políticas neoliberales para entrar al mercado nacional y acrecentar su poder (como Verizon, British Telecom, China Mobile, etc.).
Al igual que el resto de las “reformas estructurales” impulsadas por el gobierno de Peña Nieto, el sector de las telecomunicaciones fue puesto en bandeja de plata para que esas corporaciones mundiales puedan encontrar nuevas fuentes de capital, en medio de profundas tendencias al estancamiento y a la recesión de la economía internacional abiertas desde el 2008.
Ahí está el ejemplo de la “reforma energética” diseñada para entregar nuestros recursos petrolíferos a transnacionales como Chevron, ExxonMobil, British Petroleum y BHP Billiton, o la “reforma laboral” que implicó la base para el asentamiento de poderosas automotrices como General Motors, Fiat Chrysler, Ford, Kia, Audi, etc., asegurándoles mano de obre barata y todos los beneficios fiscales para lograr su establecimiento.
En medio de estas agresivas presiones internacionales sobre el servil gobierno de Peña Nieto, el IFT debe decidir entre beneficiar los intereses de la compañía más grande del mundo, AT&T, o los del sexto hombre más rico del planeta, Carlos Slim. Ante esto lo cierto es que el gobierno mexicano ya tomó partido desde el 2013, año en que impuso la reforma con la ayuda de los partidos patronales del Congreso y más aún en este año con la orden de la separación de Telmex, por lo que la revocación de esta medida por parte del IFT parece imposible mediante la negociación “legal, civil y pacífica”. Además de que sentaría un mal precedente para la administración peñanietista que ha aplicado sus reformas a sangre y fuego.
Por si fuera poco el gobierno de Trump ha recalcado su interés por discutir la cuestión de las telecomunicaciones en la próxima renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Si bien se desconocen los planes que diseñan desde Washington hacia este sector estratégico nacional, los permisos de Trump hacia AT&T para comprar el tercer conglomerado de medios y entretenimiento más grande del mundo, Time Warner (poseedor de canales como HBO, CNN y TNT, así como del estudio de cine Warner Bros), y de mantener sus fuertes inversiones en México, dan un poco de luz acerca de los planes que intentará aplicar Estados Unidos para favorecer la expansión de esta transnacional hacia el resto del continente. 
¿Son Alfonso Navarrete Prida, Carlos Slim y López Obrador verdaderos aliados de los telefonistas?
La STyPS que ahora se muestra como “aliada” de los y las telefonistas es la misma institución que actualmente apoya al dirigente del sindicato de Audi, en Puebla, en contra del justo reclamo de base por removerlo al enterarse de los altos sueldos que percibe; es la responsable de permitir un recuento sindical amañado en Honda, con personal de confianza y ajeno a la planta, para impedir las aspiraciones del Sindicato de Trabajadores Unidos de Honda México (STUHM) por arrancarle a la CTM la titularidad del CCT. Es también la encargada de aplicar la nociva “reforma laboral” y de permitir despidos masivos en PEMEX. Por mencionar sólo algunos casos de una larga lista.
Por su parte, el equipo de asesores de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se entrevistó el pasado 12 de abril con directivos de AT&T para discutir las preocupaciones de ésta ante un posible triunfo del Morena en el 2018. La compañía norteamericana teme que un posible gobierno del tabasqueño pudiera echar atrás la “reforma de telecomunicaciones” y que favorezca a Carlos Slim debido a la afinidad política que comparte con éste. Sin embargo, los asesores de AMLO expresaron que esta reforma ha dado resultado y que un eventual gobierno de López Obrador no la echaría abajo.
Mientras tanto Daniel Hajj, director de América Móvil (AMx), anunció dos días después de aprobada la prorroga a la huelga que ya habían presentado al IFT su plan de “separación funcional” de Telmex y que ahora corresponde al regulador aprobarla o no. Con esto la patronal demuestra su doble discurso, pues mientras hacen creer a la base telefonista que son sus “aliados” contra las nocivas disposiciones impuestas, por otro lado intentan negociar unilateralmente con el IFT, demostrando que en realidad la separación de su compañía no les viene mal.
Los telefonistas de base no podemos esperar nada bueno de las instituciones corruptas y patronales de este régimen, ni de los partidos -como Morena- que privilegian alianzas con grandes empresarios antes que con la clase trabajadora y mucho menos de la familia Slim que esconde tras la máscara del “buen patrón” el verdadero rostro descarnado de la avaricia capitalista.
Solo contando con nuestra propia fuerza organizada y con el apoyo de otros sindicatos y organizaciones populares es como los y las telefonistas podremos frenar este fuerte ataque contra nuestras conquistas y el bienestar de nuestras familias. La huelga nacional es la herramienta más poderosa que podemos esgrimir contra estos empresarios que solo buscan incrementar su poder económico y político privados y contra las instituciones a su servicio. Junto a esto, debemos sacar las conclusiones de que necesitamos con independencia de los partidos del Congreso y contar con una herramienta política propia.

Debemos discutir urgentemente en asambleas democráticas de base donde sea la voz de los trabajadores y trabajadoras quien determine si se mantiene esta “prórroga” hasta el 12 de mayo en espera de que el IFT, la STyPS y AMx “velen” por nosotros, o por el contrario optamos por un camino de lucha independiente estallando la huelga y pidiendo la solidaridad efectiva de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y de todos los sindicatos que se reclaman democráticos.
"Separación funcional” de Telmex:
¿es posible frenar al IFT y al gobierno federal?
(trabajador de Telmex y miembro de la Agrupación Desde las Bases Telefonistas)
México
Jueves 30 de marzo
Ante la separación “funcional” de Telmex, a debate las vías para enfrentar este ataque contra las condiciones de trabajo de las y los telefonistas.
La dirección sindical telefonista emplazó a huelga a Telmex para el 25 de abril, a menos de que la hagan parte de las negociaciones con el IFT.
Pero también ha dicho que privilegiará la vía jurídica para echar atrás la decisión de este regulador, así como de la presión formal en las calles y meras declaraciones, tal como lo ha mostrado en distintas luchas obreras y populares en los últimos años (“gasolinazo”, Ayotzinapa, “reformas estructurales”, SME, Mexicana de Aviación, etc.).
Con esto, la secretaría general del STRM se prepara para dejar pasar en los hechos la orden del IFT y negociar con la empresa un escenario que represente “el mal menor” para la base, para luego presentárnoslo como un triunfo.
Pero la experiencia ha demostrado que la vía del litigio y la negociación con las instituciones de este régimen podrido sólo lleva a los trabajadores a un callejón sin salida, pues son estas mismas instituciones -al servicio de grandes capitalistas, terratenientes y narcotraficantes-, las garantes de las condiciones de la explotación, miseria y violencia en que vivimos la gran mayoría de la población.
¿O acaso no es el mismo IFT una de estas instituciones al servicio de los empresarios, igual que el Congreso que aprobó la reforma de telecomunicaciones, o la Suprema Corte que rechazo los recursos legales del SME para defender sus trabajos, así como los amparos contra la ley ISSSTE?
La única alternativa que tenemos los y las más de 50 mil telefonistas del STRM para impedir que se nos arrebate materia de trabajo y se afecte nuestro CCT o nuestra plantilla laboral, es obligar con la verdadera movilización al IFT y al gobierno federal a echar atrás la “separación funcional” de Telmex y toda su reforma en telecomunicaciones, ya que si esto sigue en marcha no podremos defender nuestras conquistas hasta el final.
Será necesario ir más allá de los métodos jurídicos y parlamentarios. Sólo paralizando por completo la empresa de telefonía fija más grande del país podemos hacer sentir nuestro peso específico y cimbrar la economía nacional, afectando con pérdidas millonarias a grandes bancos e industrias que dependen del servicio y desorganizando parte del Estado y de las instituciones del régimen al cortar las comunicaciones. ¡Los patrones y el gobierno saben que si nos organizamos, lo podemos hacer!
Los paros y las huelgas constituyen los métodos más poderosos con los que cuenta la clase trabajadora para defender sus conquistas y ampliarlas; gracias a estas formas de lucha, y a la gran combatividad de generaciones pasadas, es que gozamos de derechos y prestaciones muy importantes.

Es necesario organizar y llevar a cabo paros escalonados hasta llegar a la huelga, para frenar la nociva separación funcional de Telmex y la reforma en telecomunicaciones, que son parte de los planes del gobierno federal y las trasnacionales.
Unidad de las y los trabajadores de telecomunicaciones
Pero lograr un paro total de Telmex requiere de la participación de los miles de trabajadores subcontratados (filiales), mismos que no decidirán apoyarnos a menos que nuestra lucha signifique una mejora en sus condiciones laborales también, de lo contrario, serán usados por la patronal para quebrar nuestro movimiento.
Lejos de mirar a estos compañeros como nuestros “enemigos”, debemos aprender a verlos como nuestros hermanos y aliados de clase, sindicalizándolos y haciendo nuestra su demanda por ser trabajadores directos de Telmex bajo nuestro mismo CCT.

Esto dotaría de una gran fuerza a nuestro sindicato que sufre de la reducción de su plantilla activa desde hace muchos años; uniría nuestras aspiraciones y forjaría una potente alianza capaz de enfrentar al gobierno y torcerle el brazo, así como de obligar a los Slim a respetar nuestro CCT y a contratar directamente a todo el personal de las empresas filiales y subsidiarias de Telmex.