domingo, 31 de julio de 2016

En Veracruz la situación es grave: privatización, desabasto de agua y miles de trabajadores despedidos.

Información proporcionada por trabajadores despedidos del SAS.
30 de julio de 2016
El pasado 26 de julio 1600 trabajadores del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS) de Veracruz fueron despedidos de manera injustificada, por el gobierno de Ramón Poo Gil, violando todos sus derechos laborales, para dar entrada a la privatización del Sistema de Agua y Saneamiento, y entregarla en una concesión de 30 años a la empresa brasileña Odebrecht, cuyo director general, Marcelo Bahía Odebrecht se encuentra relacionado con actos de corrupción en Brasil, motivo por el cual fue detenido, hace más de una año, en una cárcel de su país de origen.
Como consecuencia de lo anterior, miles de familias y trabajadores se han visto privados del vital líquido, desde hace ya una semana, pues el Alcalde Ramón Poo Gil, además de despedir a miles de trabajadores, mandó romper y saquear las instalaciones y las tuberías que abastecen de agua a la mayor parte de la ciudad y la zona conurbada, así mismo ha empleado a la Policía Estatal y a la Marina para imponer la privatización del Sistema de Agua y Saneamiento a la población inconforme.
En total 129 colonias se han visto afectadas en los municipios de Boca del Río y Medellín de Bravo, así como la zona turística que abarca desde el Zócalo del Puerto de Veracruz a la zona costera de Boca del Río.
Según testimonios de los pobladores y los trabajadores despedidos, las familias han tenido que comprar pipas cuyos precios oscilan entre los 300 y 350 pesos, y los garrafones de agua purificada han alcanzado un costo de hasta 15 pesos, pues la escasa agua a la que tienen acceso ha llegado sucia y contaminada, y las pipas que el gobierno manda no son suficientes.
Una vez más los corruptos gobiernos de México se encuentran coludidos con empresas trasnacionales que operan de manera ilegal en el saqueo de los recursos de la población y la violación a los derechos laborales de los trabajadores.
Sin lugar a duda, la privatización del agua pone en grave riesgo a toda la población, y exige la movilización y la defensa no sólo del líquido vital, sino de todos los recursos naturales y las empresas paraestatales, que se encuentran en venta, como consecuencia de las "12 Reformas Estructurales" impuestas por el mal gobierno y las políticas neoliberales, en el contexto del capitalismo salvaje y el libre mercado que imponen el despojo a mano armada de todos nuestros recursos y derechos.
¡NI UN PASO ATRÁS EN LA DEFENSA DEL AGUA!
¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DE NUESTROS RECURSOS NATURALES Y EL PATRIMONIO DE NUESTRO PUEBLO!