lunes, 2 de mayo de 2016

1º de mayo: La Juventud Castellana sigue en lucha. Jóvenes revolucionari@s con trabajos precarios

ANTE EL 1º DE MAYO:
“Nos sobran las razones, la juventud castellana sigue en lucha. Jóvenes revolucionari@s con trabajos precarios”.
Yesca, la juventud castellana y revolucionaria
Red Latina sin Fronteras
Nos han dicho que somos la generación perdida, pero somos las hijas e hijos de la crisis económica, que no es sino una consecuencia natural de la voracidad capitalista, y hemos sido y somos testigos de primera mano de la pérdida de derechos laborales, de las cifras de desempleo que suben cada mes, de la precarización de los puestos de trabajo, de la falta de oportunidades, del desmantelamiento de los derechos sociales que tanto costaron a quienes vinieron antes que nosotras.
 A la generación perdida la crisis nos encontró en los institutos, estudiando para un futuro que no podríamos pagar, fruto de las políticas neoliberales que desmantelan las universidades públicas.
 A la generación perdida la crisis nos encontró también en casa de nuestras familias, muchas, desahuciadas, despedidas, condenadas a la pobreza tras una vida de trabajo y esfuerzo.
 A la generación perdida la crisis nos atrapó estudiando carreras que tuvimos que abandonar, módulos de FP que nos llevarían a engrosar las filas del desempleo, trabajando en las mal llamadas becas sin remunerar y con condiciones laborales leoninas, o explotadas en una ETT, haciendo turnos infames para algún empresario sin escrúpulos al que nuestro despido le saldría tan barato como nuestro contrato. A otras, la crisis les empujó a otras ciudades, a otros países, a ser explotados por las mismas manos, aunque hablasen distinto idioma.
 Pero nos negamos a ser una generación perdida. Porque este ataque a nuestros derechos como trabajadores y trabajadoras también nos ha encontrado en las calles, en las asambleas, en los barrios, en las movilizaciones. Como nuestro compañero Alfon, preso político por reivindicar la dignidad de la clase trabajadora en la Huelga General de 2012, y al que no podemos dejar de recordar en este día.
 Somos la generación que combate y combatirá al capitalismo y su crisis, que vengará los ataques a nuestros derechos y que se organiza en cada pueblo castellano. Somos la llama que no puede apagarse, porque somos miles de incendios. Somos la certeza de un mañana posible, de que frente a discursos populistas y vacíos, no tenemos miedo a definirnos por lo que somos: clase trabajadora, obrera, hijas e hijos de trabajadores, de proletarios, de las explotadas, de los oprimidos. Y por eso, porque sabemos lo que somos, también sabemos a quienes debemos combatir.
 Por ello, este primero de Mayo reivindicamos nuestro papel revolucionario, reivindicamos el legado de luchas heredado y el que nosotras y nosotros encabezaremos.
 Porque no nos es ajeno la situación de las y los trabajadores de Castilla y estaremos codo con codo en su lucha, contra el desmantelamiento del tejido productivo que se está llevando a cabo en nuestra tierra y cuyas principales víctimas, no nos engañemos, no son las empresas sino la clase trabajadora. Conflictos como el del cierre de la planta de Lauki en Valladolid, el cierre de la planta de Dulciora, el no tan casual incendio de la planta de Campofrío en Burgos o la larga lucha de las trabajadoras de Coca-Cola en Fuenlabrada nos recuerdan la vigencia e importancia de la lucha obrera organizada como motor esencial de la revolución social.

 Contra la feminización de la precariedad, por un sindicalismo de clase, digno, donde las y los jóvenes castellanos podamos reivindicar nuestros derechos como trabajadoras y trabajadores. Por un futuro digno para la juventud castellana.