domingo, 9 de abril de 2017

SURGE POLICÍA COMUNITARIA DE MUJERES INDÍGENAS EN DEFENSA DE LA MADRE TIERRA.

Amador Hernández: la Policía Comunitaria de Mujeres Indígenas en Defensa de la Madre Tierra expulsa a Gendarmería Ambiental
-Expulsan a la Gendarmería Ambiental de la Selva Lacandona.
-Se convoca a asamblea de 280 comunidades para mañana
UTÓPICA
Noticias de ningún lugar
Fotografía: Noé Pineda
20 de marzo de 2017
El día de ayer se registró una confrontación entre indígenas, tzeltales y tzotziles, y la Gendarmería Ambiental. El pasado 16 de agosto la Gendarmería Ambiental intentó detener al Comisariado de Bienes Comunales en Amador Hernández, corazón de la Selva Lacandona, este hecho desencadenó el día de ayer una fuerte movilización de mujeres de la región, quienes se enfrentaron, como lo hicieron contra los militares en 1999.
Al medio día las mujeres empezaron a llegar como hormigas por las veredas, silenciosas fueron apareciendo poco a poco vistiendo sus blusas con los bordados tradicionales y portando lo que parecería una especie de “bastón de mando”.
Rodearon en silencio a los policías, quienes volteaban para todos lados y solo podían ver a las mujeres. Se calcula que en el acto estuvieron entre 3 mil y 5 mil mujeres tzeltales y tzotziles, además de una veintena de observadores internacionales.
Una vez rodeados los 500 policías desplegados, de entre la multitud se escuchó el sonido de un caracol y salió al frente una mujer joven, quien se presentó como la Principal de la Policía Comunitaria de Mujeres Indígenas en Defensa de la Madre Tierra. Se acercó al mando de la Gendarmería y dijo:
“Somos mujeres indígenas, las habitantes originales de estas tierras, somos las guardianas que han sembrado, cosechado y vivido en armonía con los ríos, las montañas, los animales y todos los seres vivos”
Hizo la mujer un discurso mirando a los ojos todo el tiempo del mando de la Gendarmería, enlistó las denuncias que existen contra los proyectos de muerte, habló de las enfermedades que provocan las minas, de la contaminación y destrucción de las carreteras, presas y pozos petroleros.
 “Dígales a sus jefes los talamontes que ya no los vamos a dejar seguir destruyendo nuestra selva, dígale a sus jefes del crimen organizado que las mujeres ya no los vamos a dejar seguir traficando con nuestras hermanas y hermanos. Dígales a sus jefes del mal gobierno que ya no los vamos a dejar que nos impongan sus proyectos ni sus programas de gobierno. A partir de ahora su Gendarmería Ambiental no es bienvenida, declaramos que, en pleno ejercicio de nuestra Autonomía como pueblos indígenas nosotras nos haremos cargo de las tareas de protección y defensa de nuestro territorio”.
Al terminar su discurso ella se reincorporó entre las mujeres que sin decir palabra dieron al sonido del caracol un paso al frente, al tiempo que las que estaban al costado de la carretera abrieron un espacio para que los policías de la GA pudieran retirarse, ellas siguieron avanzando y los policías retrocedieron. La tensión se mantuvo aún por unos minutos hasta que se les dio la orden para que ellos se retiraran.
Una vez que los policías se retiraron, una de las mujeres informó a los observadores que el día de mañana se realizará en Amador Hernández un encuentro con representantes de las mujeres de 280 comunidades de la selva, nombradas por asambleas comunitarias, entre las convocantes están también las comunidades bases de apoyo zapatistas.

La asamblea será para aprobar un Reglamento Regional discutido desde las comunidades sobre los derechos de la Madre Tierra, y para la presentación ante la sociedad civil nacional e internacional de esta Policía Comunitaria de Mujeres Indígenas en Defensa de la Madre Tierra.
AMADOR HERNÁNDEZ, 1999-2000: Plantón permanente exigiendo retiro del ejército de tierras comunales.
El pasado 5 de diciembre se llevó a cabo el Foro sobre Defensa de la Tierra, Vida y Territorio en el emblemático ejido de Amador Hernández González, en el Municipio de Ocosingo, en Chiapas. Con la presencia de unas mil personas provenientes de Amador Hernández, Galilea, Benito Juárez, Pichucalco, Chapultepec, Candelaria, San Gregorio, Betania, Santa Lucía, Nueva Ibarra, San Jacinto, San Francisco, San Salvador, Israel y Barrio Guadalupe se analizaron los problemas y preocupaciones de los habitantes de la zona, entre ellos, varios conflictos agrarios significativos no resueltos en Chiapas.
Para los asistentes al Foro existe la amenaza de la instalación de la así llamada -por los campesinos- Gendarmería Ambiental, corporación policial creada por la Policía Federal Preventiva y la cual: “forma parte de la colaboración de la Comisión Nacional de Seguridad, a través de la Policía Federal y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), que han conferido a la División de Gendarmería la misión de prevenir los delitos y faltas administrativas en materia ambiental, debido a su modelo de seguridad y operación policial”.

Según la página del Gobierno Federal: “la décima generación de Gendarmería cuenta con cursos de Emboscada, Contraemboscada y Operaciones Especiales, lo que le permite adentrarse en zonas de difícil acceso para combatir frontalmente a las organizaciones criminales.”
Es relevante destacar que la región Amador Hernández, como le conocen sus habitantes, colinda y es parte afectada de la Selva Lacandona, que el 6 de marzo de 1972 el gobierno de Luis Echeverría  decretó otorgar a indígenas lacandones -unas 66 familias que habitaban un pequeño extremo de la selva- lo que corresponde a 614 mil 321 hectáreas. Esa dotación abarcaba terrenos ocupados de la zona de Las Cañadas y de la Reserva de la Biosfera Montes Azules, creada por el gobierno federal el 12 de enero de 1978, y en cuyos territorio se viven diversos conflictos agrarios de colindancias entre ejidos y comunidades, problemas que han afectado a la región en los últimos 40 años, por lo menos.
La región también es base de organizaciones tan relevantes como la Quiptik ta Lecubtesel, origen de la ARIC Unión de Uniones y uno de los resultados del Congreso Indígena de 1974, así como parte de los territorios y municipios que actualmente ocupa el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. En la cañada que lleva a Amador Hernández se encuentran por lo menos 2 campamentos militares en su forma de Compañía de Infantería No Encuadrada (CINE) y uno de los cuarteles más grandes en el estado de Chiapas, el campamento Patihuitz, La Sultana, así como el cuartel militar en San Quintín, donde radica desde 1994 el 38 Batallón de Infantería.
En el foro se hizo memoria de cómo se formó la región, se recordó que muchos de los fundadores de los ejidos y comunidades actuales provenían de las fincas, que muchos de los abuelos y padres fundadores eran peones acasillados:
Mis padres eran acasillados en la finca el Rosario”, recuerda don Abelardo, “en el año 50 ellos trabajaban de gratis, vivían de mozos, nunca pudieron hacer una asamblea”. También se recordó que en 1999 Amador Hernández fue ocupado por el ejército mexicano: “En 99 entra el ejército aquí a Amador Hernández, hicieron un campamento militar cerca, como a un kilómetro aquí…hubo un plantón noche y día”.
Es necesario recordar lo que el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé apuntaba en su informe de 1999 sobre el caso: 

“En la húmeda tarde del 14 de agosto, el tercer y penúltimo día del Encuentro Nacional en Defensa del Patrimonio Cultural, llevado a cabo en La Realidad, el Subcomandante Marcos informó a los participantes del Encuentro que cientos de soldados del Ejército Mexicano fuertemente armados ‘tomaron’ el poblado Amador Hernández. La versión oficial ofrecida por el comandante de la 39 Zona Militar (Ocosingo), el general Fermín Rivas García y el gobernador interino Roberto Albores Guillén, fue que unos 400 soldados se trasladaron a dicha comunidad para proteger la seguridad del personal topográfico que desde el 13 de agosto fueron hostigados por simpatizantes zapatistas e impedidos a continuar su labor. Los zapatistas insistieron que el operativo fue una represalia del gobierno contra ellos por brindarle su apoyo moral al movimiento estudiantil y la huelga de la Universidad Nacional Autónoma de México”.
El ejército mexicano se retiró un año después de ocupadas las tierras que pretendía despojar al ejido. Gracias a la defensa jurídica interpuesta por el CDH Fray Bartolomé y los ejidatarios, las tierras les fueron restituidas y el campamento desmantelado en el año 2000, bajo el gobierno de Pablo Salazar. Ante estos hechos, la memoria sigue fresca y es por ello que los habitantes de la región consideran no una seguridad, sino una amenaza la incursión de la Gendarmería Ambiental.
En el intercambio de problemas, experiencias y expectativas, los participantes en el foro destacaron que: “La verdadera contaminación que existe hoy en nuestro planeta y que ha motivado el calentamiento global, surgen de las grandes ciudades del mundo, mediante el uso de vehículos, sustancias químicas, explotación maderera y grandes monopolios que producen de manera irracional.” Destacaron que el gobierno ha procurado la división en las comunidades y por eso: “El objetivo de este foro es fortalecer la unidad que siempre hemos tenido…fortalecer la unidad para que no puedan lograr su objetivo los grandes gobernantes, los grandes empresas nacionales, trasnacionales”. Nos dice Alejandro Martínez, también ejidatario de Amador Hernández.
En la última parte del foro se redactó el pronunciamiento final, después de que cada comunidad hiciera el ejercicio de dar a conocer su posición frente al tema de la Gendarmería Ambiental, pronunciamiento que concluye afirmando: “como los habitantes de esta región, nos pronunciamos en contra de la implementación de la Gendarmería Ambiental y su entrada a nuestro territorio. Desde ahora  manifestamos que en caso de que las autoridades correspondientes no tomen en consideración nuestra inconformidad que hoy hemos manifestado mediante el Foro por la Defensa de la Tierra, la vida y el territorio que hoy hemos realizado, realizaremos más acciones en contra de la implementación de la Gendarmería Ambiental hasta que seamos escuchados”.
Mientras esto ocurría en el ejido de Amador Hernández, muy cerca de ahí, Enrique Peña Nieto visitaba la selva Lacandona, en el marco de la  COP 13 de Biodiversidad que se realiza en Cancún. El presidente aprovechó para hacer una visita relámpago y de “la mano” de Julia Carabias visitó a representantes de algunas de las comunidades y organizaciones que trabajan con la científica, quien ha sido cuestionada por varias organizaciones y OSC durante varios años por su rol jugado en los asuntos de la región.

Así, en la región, mientras los pueblos se organizan, por otro lado, el ala oficialista del ambientalismo se posiciona ante la COP 13 de Biodiversidad y sin pretenderlo, o -quizá sí- ante los participantes del Foro sobre la Defensa de la Tierra, Vida y Territorio.

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