domingo, 12 de marzo de 2017

EL PADRE RUTILIO GRANDE, asesinado el 12 de marzo de 1977 por su compromiso con los pobres



EL PADRE RUTILIO GRANDE Y ÓSCAR ARNULFO ROMERO
teleSUR
22 mayo 2015

El Padre Rutilio Grande fue el primer sacerdote asesinado para el despertar de la conciencia social de Monseñor Romero.

El Padre Rutilio Grande era un sacerdote jesuita con una profunda vocación social. Realizaba sus labores en una de las zonas más pobres, defendía a los desposeídos y denunciaba los atropellos cometidos por las autoridades en El Salvador.

Su capacidad de organizar a las comunidades causó una reacción adversa entre los grupos de poder en el país centroamericano, los terratenientes y los militares lo consideraban un "agitador comunista".

Grande, es considerado el primer mártir de la Iglesia salvadoreña, fue asesinado por la Guardia Nacional de El Salvador por órdenes del director de ese organismo. 

El asesinato de Rutilio y el despertar de Óscar Arnulfo Romero


El 12 de marzo de 1977 el padre Rutilio fue asesinado mientras conducía camino a la  celebración de la misa vespertina de la novena de San José, cuando fue emboscado junto a Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus. Murieron ametrallados por los Escuadrones de la Muerte de la extinta Guardia Nacional, el cuerpo del padre Grande presentó 18 orificios de bala.

El 13 de febrero de 1977, el padre Rutilio Grande predicó un sermón que llegó a ser llamado "El sermón de Apopa", denunciando la expulsión del padre Bernal, por el gobierno salvadoreño, el discurso decía así:
 "Queridos hermanos y amigos, me doy perfecta cuenta que muy pronto la Biblia y el Evangelio no podrán cruzar las fronteras. Sólo nos llegarán las cubiertas, ya que todas las páginas son subversivas—contra el pecado, se entiende. De manera que si Jesús cruza la frontera cerca de Chalatenango, no lo dejarán entrar. Le acusarían al Hombre-Dios... de agitador, de forastero judío, que confunde al pueblo con ideas exóticas y foráneas, ideas contra la democracia, esto es, contra las minorías. Ideas contra Dios, porque es un clan de Caínes. Hermanos, no hay duda que lo volverían a crucificar. Y lo han proclamado".
El "padre Tilo" como lo llamaban sus amigos y feligreses, era muy amigo del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, este, al conocer la noticia del asesinato fue al templo donde reposaban los tres cuerpos y celebró la misa. En su homilía Romero puso a Rutilio Grande como un ejemplo a seguir para todos los sacerdotes.
En la mañana del día siguiente, Romero anunció que no asistiría a ninguna ocasión gubernamental ni a ninguna junta con el presidente hasta que la muerte  de Rutilio se investigara.

La muerte de Rutilio tuvo un papel determinante en el compromiso de Óscar Romero a favor de los pobres. Durante sus tres años como Arzobispo, Monseñor Romero no asistió a ninguna ceremonia de Estado, comprendió que estaba de la parte equivocada y se entregó a la causa de los perseguidos y a la defensa de los derechos humanos.

Recientemente, la Iglesia católica salvadoreña ha comenzado el proceso de beatificación del padre jesuita Rutilio Grande, el primer sacerdote salvadoreño asesinado.
Manuel Solórzano, Nelson Rutilio Lemus y Óscar Arnulfo Romero en El Salvador, Camilo Torres Restrepo en Colombia, Ernesto Cardenal en Nicaragua, Leonardo Boff en Brasil, Sergio Méndez Arceo, Samuel Ruiz García y Raúl Vera en México, son parte de la iglesia preferencial por los pobres, también conocida como Teología de la Liberación. Siguieron el ejemplo de otros sacerdotes benefactores como Bartolomé de las Casas y Vasco de Quiroga, o libertadores como Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Mariano Matamoros.
En vida fueron perseguidos, denigrados o ejecutados, ahora, en algunos casos, han sido beatificados.