jueves, 23 de febrero de 2017

PASTA DE CONCHOS: ONCE AÑOS DE IMPUNIDAD PARA LOS PATRONES, OLVIDO PARA LOS TRABAJADORES

JUICIO Y CASTIGO A LOS CULPABLES DEL HOMICIDIO INDUSTRIAL DE PASTA DE CONCHOS
Redacción Desinformémonos
Con información y fotos de La Carbonífera y La Izquierda Diario 
23 febrero, 2017
San Juan de Sabinas, Coahuila.-  A 11 años de ocurrida la tragedia minera que enlutó a la Región Carbonífera la madrugada del domingo 19 de febrero del 2006,  viudas, familiares y amigos de los 65 mineros muertos tras la explosión en la mina 8 unidad Pasta de Conchos, ubicada en el ejido Santa María en San Juan de Sabinas, los recordaron con una serie de actividades que se iniciaron también en la madrugada del domingo once años después.
Cuando el reloj marco las 2 de la mañana del domingo 19 de febrero de 2017, igual que al domingo del día de la tragedia, las viudas elevaron una plegaria por el descanso de las almas de los mineros caídos, 63 de ellos aún atrapados en las entrañas de la tierra.
Los familiares de los mineros caídos estuvieron acompañados por miembros de la comunidad, organizaciones sociales, movimientos civiles, sindicato minero y una representación de los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
A las 10 de la mañana las diferentes secciones del sindicato minero realizaron en Nueva Rosita, de donde partieron a la entrada de la mina,  actos de homenaje y recuerdo a los 65 mineros de Pasta de Conchos que hace once años perdieron la vida a causa de las precarias condiciones de trabajo imperantes en la mina y que tuvieron como consecuencia una explosión generada por la acumulación de gas.
Durante el recorrido lanzaron consignas en contra de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, así como de German Larrea, dueño del Grupo México. La marcha llegó a la mina y finalizó con un discurso por parte del sindicato minero en el cual exigieron tres puntos:
1.- Que se recuperen los cuerpos de los 63 mineros que permanecen insepultos en los socavones de la Mina 8. Los familiares tienen el derecho pleno a sepultar dignamente a sus hijos, hermanos, tíos.
2.- Que el consorcio Grupo México otorgue sustanciales pensiones a los familiares de los caídos, que les permitan vivir decentemente durante los siguientes años y educar y darles la protección de la salud necesaria hasta la edad adulta para ellos y sus descendientes. Hasta el momento esa empresa sólo erogó recursos verdaderamente mezquinos e insultantes para la magnitud de la tragedia de las familias de los mineros fallecidos, que no tienen comparación con las brutales y altísimas ganancias que la empresa obtiene en sus operaciones año con año, las cuales siguen creciendo.
3.- Que se castigue ejemplarmente a los responsables del estallido de gas metano en la mina de Pasta de Conchos, con cárcel y con todo el peso de la ley. Este atentado a los trabajadores mineros no debe pasar inadvertido por la justicia ni por la sociedad, que necesitan dar una sanción ejemplar contra la negligencia criminal de la empresa Grupo México y su dirigente Germán Feliciano Larrea Mota Velasco. Además, este castigo debe ser la base para crear una legislación que penalice la negligencia criminal de esta y de todas las empresas en el país.
Sindicatos mineros: Impunidad para los patrones, olvido para los trabajadores
A once años del homicidio industrial, 63 familias continúan sin poder sepultar a sus familiares mineros y es que si no fuera suficiente con la brutal pérdida, la empresa no sólo se niega a otorgar pensiones a los familiares sino que ni siquiera piensa en sacar de la mina los cuerpos de los mineros fallecidos.
German Larrea, director de Grupo México, responsables de la tragedia de Pasta de Conchos, es el segundo hombre más rico de México. Su fortuna está calculada en 14,900 millones de dólares y su empresa, Grupo México, es la minera más grande del país, la tercera productora más grande del mundo y la que ha ocasionado también el mayor desastre ecológico en el país: el derrame tóxico de 10 millones de galones de sulfato de cobre en los ríos Sonora y Bacanuchi.
A once años de la muerte de 65 mineros, de los cuales permanecen sepultados 63 personas, no hay proceso ni culpables. Los gobiernos, desde Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto no han hecho nada para cumplir las demandas de los familiares y hacer justicia.
El conjunto de los sindicatos que se reclaman democráticos, las organizaciones políticas y de derechos humanos exigen juicio y castigo a los culpables del homicidio industrial de Pasta de Conchos, así como la recuperación de los 63 cuerpos de los mineros fallecidos.
Para que nunca más vuelva a suceder una muerte obrera, los trabajadores mineros pelean por condiciones laborales y medidas de seguridad establecidas por ellos mismos y cualquier empresa que los incumpla, debe ser expropiada y puesta bajo control obrero.