sábado, 30 de abril de 2016

LUIS FERNANDO SOTELO CONTINÚA PRESO. Entrevista con Celia Zambrano, su madre

Por Heriberto Paredes/
Agencia SubVersiones
29 abril, 2016/
0 comentarios
(Nota la entrevista originalmente se acompaña de un video, pero YouTube lo etiqueta como “video privado”, por lo que no está disponible para su difusión)
En entrevista, Celia Zambrano, madre de Luis Fernando Sotelo nos relata la terrible experiencia que ha sido la detención arbitraria e ilegal de su hijo, así como el periodo de prisión política que aún continúa. En esta historia se mezclan varios factores que es necesario subrayar: el común denominador de la detención arbitraria, las faltas cometidas al debido proceso –y tras su encarcelamiento–, la incomunicación y aislamiento al que aún hoy está sometido, las provocaciones de custodios y otros internos, la falta de convivencia y de desarrollo de actividades permitidas dentro del centro penitenciario en donde está. Pero la falta más grave contra Luis Fernando Sotelo, en palabras de propia madre, es: «estar preso por haber levantado la voz y defender sus ideas y denunciar las injusticias que ve».

Tonaltecas de «Defendamos el Cerro de la Reina» dan un paso más para detener el proyecto Yolkán

Por Tejido de comunicación
Por Oscar Torres, Carlos Mireles e Hilando Pensamientos
Fotografía: Teresa Ramírez y Oswaldo Quintero
Agencia SubVersiones
29 abril, 2016
Relato de uno de los integrantes del colectivo «Defendamos el Cerro de la Reina», ante el proyecto Yolkán, en Tonalá, Jalisco, municipio ubicado en el este de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG):
«Después de darnos cuenta que estaban cercando el cerro con alambre de púas, convocamos a una reunión de vecinos en las escalinatas del Cerro de la Reina. La primera acción fue una primera movilización en la explanada del municipio; atendidos por empleados del gobierno, trataron de convencernos de los ‘beneficios’ del Proyecto Yolkán a través de una presentación. Nos fueron surgiendo interrogantes e inquietudes, sobre todo en algo que no parece del todo claro, el proyecto abarcaba gran parte del área del parque ecológico, de ahí parte nuestro motivo a negarnos a la creación del proyecto en dicho lugar. Realizamos una marcha el 11 de julio del año pasado, no sin antes buscar información del proyecto en la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), por lo cual nos cobraban más de $50 mil pesos. A esa marcha asistimos cientos de personas, en su mayoría vecinos de la cabecera municipal. Entregamos un pliego petitorio al edil municipal –quién nunca nos atendió–. Además, hemos realizado otras diversas actividades para defender el cerro, de índole recreativas como las acampadas (la 5ta será este 30 de abril con motivo del día del niño), un primer festival del papalote, así como varias manifestaciones, como el contrainforme, paralelo al 3er informe de gobierno del entonces presidente municipal. Además del trabajo con la comunidad y la actividad política, hemos trabajado en lo jurídico, interpusimos un juicio de amparo en contra de la violación de nuestros derechos humanos, de la información, cultura y esparcimiento».
Este lunes 25 de abril, el colectivo «Defendamos el Cerro de la Reina» difundió, en rueda de prensa, un posicionamiento ante la noticia de la suspensión definitiva del proyecto Yolkán. Esta suspensión fue dictada el 20 de Abril por el Juzgado Sexto de Distrito en Materia Administrativa y del Trabajo en el estado de Jalisco. Tras realizar un estudio de los elementos, la suspensión se dictó en audiencia incidental, el juez concluyó sobre las consecuencias que conllevaría establecer un megaproyecto de infraestructura dentro de un sitio con gran importancia cultural y ambiental.
De comenzar con la construcción del Centro de Artesanías Yolkán, se podría causar un daño irreparable a los derechos humanos de quienes promovieron el amparo, pues no se les podría restituir el goce de los mismos, por lo que se dictó la suspensión para los efectos del Ayuntamiento de Tonalá, Jalisco, la SIOP, y el gobierno del estado se abstendrían de otorgar cualquier permiso pendiente a la implementación y/o ejecución del Proyecto Yolkán; lo anterior con el fin de salvaguardar los derechos humanos de quienes interpusieron el amparo, hasta que culmine el juicio y se determine si han sufrido una violación en sus derechos, como lo son el derecho a la información, a la consulta ciudadana, a la recreación, al medio ambiente sano y a la cultura.
El sitio de la Tlatoani Tonalteca
El Cerro de la Reina (o también Cerro del Ombligo), nombre que toma en honor a la mujer gobernante a inicios del siglo XVI, Cihualpilli Tzapotzinco, es considerado como el máximo símbolo místico de Tonalá. Con alrededor de 2,500 metros sobre el nivel del mar, es a la vez un gran monumento natural para la población tonalteca.
Durante la época prehispánica funcionó para diversos fines: lugar para observar los astros, trinchera de batallas, centro para ofrendas y ceremonias, así como espacio de organización y decisiones políticas. De hecho, durante marzo de 1530 fue escenario de la primera batalla entre guerreros tonaltecas y colonizadores españoles.
Actualmente, alberga el único parque ecológico en la cabecera de Tonalá. Durante años el cuidado de este parque ha sido nulo por parte de las autoridades, y al contrario de quedar en el abandono, ha significado que los mismos visitantes y vecinos vayan cogestionando su limpieza y protección. Asimismo, es uno de los pocos miradores naturales dentro de la ZMG, convirtiéndolo en un punto exacto, para poder observar panorámicamente la metrópoli.
El Yolkán y la organización emergente
El Proyecto Yolkán es una iniciativa del gobierno de Jalisco, su primera versión ejecutiva fue realizada por la Universidad de Guadalajara (UDG). Uniterra, la inmobiliaria de la UDG, realizó dicho documento por petición del gobierno estatal, a través de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (Contrato de Obra Pública número: SIOP-OTMI-AX-529-521-01/13). Dicho proyecto constaría de cinco hectáreas en el lado poniente del Cerro de la Reina; inicialmente en dos de ellas, se edificarían: un ágora de espectáculos, un museo, un pabellón gastronómico y comercial, además de un área de negocios, con un costo total de 345 millones de pesos.
La organización tonalteca comenzó cuando cercaron con alambre de púas parte del cerro, en ese mismo mes, junio del 2015, convocaron a la primera movilización, dando pie a irse conociendo entre vecinos y simpatizantes. A casi un año de esa acción, la gente ha estado en constante movimiento: acampadas, festivales, marchas y contrainformes.
En este intento de cercamiento de los bienes naturales que mantiene la población de Tonalá, usualmente llamado «despojo urbano», hay algo resaltable: la defensa del cerro a primera vista, defiende el parque por su valor simbólico-histórico y su función recreativa; sobre la marcha, la colectividad ha dado cuenta de lo vital del cerro por su gran valor hidrológico, al ser punto de recarga de afluentes subterráneos y corrientes superficiales. Cosa notable ante la crisis hídrica a nivel metropolitano. Este giro de tuerca, nos hace ver lo vital de esta defensa.
La colectividad por la defensa del cerro, ha generado una visión distinta de valorización. No es la cantidad de inversión, ni los pocos y efímeros empleos que generalmente conllevan los megaproyectos, o bien, obras inmobiliarias enmascaradas bajo la consigna de apoyar a los artesanos. Como dicen, han sabido leer la «letra chiquita», ubicando que el cerro es el único parque y punto de encuentro para la población de la cabecera municipal, cimentarlo significaría socavar historia y tradición, y sobretodo poner una piedra más al costal del combate que mantiene la urbe contra su entorno natural. Ante todo esto, el amparo ha significado un paso más para detener el proyecto.
El colectivo Defendamos el Cerro de la Reina hizo un agradecimiento especial a las y los habitantes de Tonalá, a los colectivos por su participación y firme postura ante la campaña que emprendió el gobierno municipal para crear confusión y legitimar el proyecto. De igual forma, se realizó la invitación a participar el próximo sábado 30 de abril a la acampada en el Cerro de la Reina, donde se realizarán actividades de convivencia y recreativas.       

El escritor mexicano Fernando Del Paso denunció el Estado totalitario que se configura con la ‘Ley Atenco’

Fernando Del Paso denunció el Estado totalitario que oprime a México
Publicado el 24 abr. 2016
Durante el acto formal en el que le fue entregado el Premio Cervantes, en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, el escritor mexicano Fernando Del Paso denunció “el Estado totalitario” que, según su visión, comienza a configurarse en su país con la llamada ‘Ley Atenco’.
El autor consideró esa norma oficial como "opresora" porque permite a la policía "apresar e incluso disparar en manifestaciones y reuniones públicas a quienes atenten contra la seguridad y el orden público", subrayando que “esto pareciera tan solo el principio de un Estado totalitario que no podemos permitir".
"Criticar a mi país en un país extranjero me da vergüenza", indicó durante la ceremonia que se desarrolló el 23 de abril en Madrid, aclarando que “me trago esa vergüenza”, pues vergüenza másería “no denunciarlo”.
Fernando Del Paso afirmó además que en México continúan "los atracos, los secuestros, las desapariciones, los feminicidios, los abusos de poder, la corrupción, la impunidad y el cinismo", advirtiendo que “las cosas no han cambiado en México sino para empeorar".

FPDT: PROGRAMA DE ACTIVIDADES A 10 AÑOS DEL #MAYOROJO EN ATENCO

FPDT Atenco
Viernes, 29 de abril de 2016
Les compartimos las actividades que realizaremos a 10 años de la represión ordenada por Enrique Peña Nieto en nuestras comunidades los días 3 y 4 de mayo de 2006, les pedimos nos ayuden a difundir y los esperamos en las diversas actividades donde exigiremos justicia y castigo a los culpables de aquel Mayo Rojo.

viernes, 29 de abril de 2016

FPDT: Denuncia nueva incursión de maquinaria en tierras ejidales por ilegal construcción de nuevo AICM

Nuevamente ingresa maquinaria y materiales en Tocuila, no lo permitiremos
miércoles, 27 de abril de 2016
En la comunidad de Tocuila Texcoco, la situación es tensa. Siguen introduciendo maquinaria y materiales, esta vez en el tramo que corresponde a San Felipe y Santa Cruz, pueblos vecinos, justo donde entraron hace unos días y se les echo. Lo que dicen los señores “trabajadores” y la empresa a la que representan es que “ese tramo esta negociado”.
Sin embargo, subrayamos que se sigue cometiendo una violación al amparo contra la Carretera Pirámides-Texcoco, y no solo las empresas destructoras están cometiendo una grave falta legal, sino las mismas autoridades municipales, estatales y federales saben lo que está ocurriendo en los pueblos de la Orilla del Agua y callan como callan los cómplices que se enlodan con la impunidad y la injusticia.
Hacemos responsable al gobierno federal de todo el agravio y autoritarismo que está imponiendo en nuestros pueblos que decimos no al despojo, no al aeropuerto, no a sus carreteras impuestas.
Hacemos un llamado enérgico a los tribunales agrarios para que procedan contra los que están violando nuestro territorio que legalmente, está amparado contra cualquier acción y obra que implique la degradación y despojo de nuestros suelos sagrados.
Compañer@s: con nuestras propias manos vamos a anegar los tramos donde insisten en invadir.
Pedimos a todos su atención y solidaridad. Vamos a seguir ocupando herramientas de trabajo (palas planas y cucharudas, picos, rastrillos, barreras…) para hacer las trincheras que haya que hacer en nuestros campos, por lo que haremos un acopio en Atenco desde el día 3 de mayo.
¡La tierra no se vende, se ama y se defiende!
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-Tocuila
No al acecho del Ejército en Atenco
Atenco FPDT  
Publicado el 12 abril 2016
Ingresa maquinaria a Tocuila
FPDT Atenco
Publicado el 27 abril 2016
Ingresa maquinaria y material a Tocuila
FPDT Atenco
Publicado el 27 abril 2016
Denuncia Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra invasión en terrenos ejidales
FPDT Atenco
Publicado el 27 abr. 2016
El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra retiró maquinaria de terrenos ejidales ubicados en Tocuila, Estado de México, zona donde se construye una carretera para el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

CNDH promovió inconstitucionalidad de Ley Eruviel y Alto Comisionado visitó comunidades

TOoEZwlE
Eliana Gilet
Desinformémonos
27 abril 2016
Las comunidades se fortalecieron con la visita de los integrantes de la Oficina del Alto Comisionado para las Naciones Unidas en México. El lunes 25, visitaron Coyotepec por la mañana y Tecámac por la tarde, mientras el martes 26 fue el turno de Xochicuautla y San Francisco Magú.
La visita ocurrió en un momento muy oportuno, en que están sufriendo hostigamientos de arriba, indican desde el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero. “En esos términos funcionan las visitas del Alto Comisionado, porque además permitió que gente de otros pueblos cercanos, de distintas zonas, estuvieran presentes en las 4 sedes. Y nosotros, como centro de derechos humanos pudimos documentar de forma más amplia la situación en el Estado de México”, relató Antonio Lara, coordinador del Ladrillero.
Integrantes de la Oficina del Alto Comisionado ya habían estado en Xochichuautla, durante el segundo día de ataque a la comunidad vivido hace apenas un par de semanas. La empresa constructora filial del Grupo Higa y la policía estatal desalojaron a uno de los pobladores –referente de la comunidad– y tiraron abajo su casa, una de la decena que “obstruye” el trazado de la autopista Toluca–Naucalpan. Claro que la acción no sólo fue burda sino que ilegal, ya que la comunidad tiene ganado un amparo que detiene las obras hasta que el conflicto social encuentre un cauce.
Además de encontrarse en pie de lucha en la defensa de sus territorios y sus bienes naturales, estos pueblos tienen en común la participación en la Coordinación Antirrepresiva denominada “Fuego de la Digna Resistencia”, articulada por pueblos y organizaciones del EdoMex, en contra de la recientemente aprobada “Ley Eruviel”, que permite a la policía usar munición real para reprimir cualquier tipo de manifestación social.
“Los integrantes de la Oficina del Alto Comisionado va a reunirse con el gobierno del Estado de México para hacerle llegar las preocupaciones que pudo recabar en las comunidades. También, por los propios procedimientos internos de la ONU, hará llegar sugerencias de la Comunidad Internacional al mismo gobierno de este estado. A su vez, pudimos corroborar que la Ley Eruviel no obtuvo el respaldo de la ONU, como sostuvo la Consejera Jurídica del ejecutivo estatal, Luz María Zarza, cuando fue aprobada”.
De hecho, el propio congreso local que la aprobó ya sufrió el primer golpe de la presión social en rechazo a la misma, y decidió enviar su propia ley a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que “sea revisada”.
“Los pueblos dicen que no es suficiente una revisión, sino la abrogación de la ley. Pero es un primer logro de los pueblos que el congreso asumiera públicamente a someterse a la Suprema Corte de Justicia”, relató Lara.
Por lo pronto, la Comisión Nacional de Derechos Humanos también llevó la Ley Eruviel a la Suprema Corte de Justicia, promoviendo que sea declarada inconstitucional por violar los derechos de expresión, reunión y manifestación.
Desde los pueblos se indica que lo que está en peligro es algo un poquito más delicado, con una ley que permite tal despliegue brutal de fuerza contra cualquier población civil desarmada. “Los amparos que estamos promoviendo con las comunidades, por más que concordamos con lo señalado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, sostienen que lo que ataca la Ley Eruviel es la integridad personal y la vida de las personas del Estado de México”.
Una de esas heridas abiertas está en San Salvador Atenco, dónde el próximo 3 y 4 de Mayo conmemorarán la brutal represión y las violaciones cometidas por el Estado en el año 2006, cuando este último, ya entonces, impulsaba la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México en esas tierras. Proyecto que todavía se resiste.

UABC: Semana de reflexión sobre experiencias organizativas y solidarias ante la represión en México

abril 2016
                         La Paz, Baja California Sur a 22 de abril de 2016.
ESTIMADOS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS:
Ante la represión que se ejerce en nuestro país y que se ha recrudecido desde que el PRI ha retornado a Los Pinos, con el presidente Enrique Peña Nieto, algunas profesoras y profesores de la Universidad de Baja California Sur, consideramos como parte de nuestro quehacer universitario, evidenciar las situaciones de injusticia.
Consideramos que la ola neoliberal está llegando a su momento más destructor y que el Estado Mexicano se ha convertido en un “facilitador” para que el capital continúe con su violento proceso de acumulación. Comprendemos que esta relación (transnacionales-Estado) propicia que diversos grupos sociales sean despojados de sus recursos de supervivencia al “legalizar” por todos los medios posibles la represión para parar las protestas, la resistencia y la lucha en defensa de los territorios.
Sabemos que una de las formas que despliega el Estado Mexicano para parar grupos y personas que se oponen a su proyecto, es el encarcelamiento y que a través de mecanismos legales y de corrupción han mantenido y mantienen encarcelados a mujeres y hombres por largo tiempo. Consideramos que esto es un atropello a la dignidad y que utilizar la estructura del Estado para ir contra de grupos o personas que quieren defender sus ideas o territorios es la más ruin forma de dominación que pueden ejercer los de “arriba”.
En el pasado hemos colaborado con la compañera Nuria Ramírez y con compañeras y compañeros sudcalifornianos para la liberación de los presos políticos anarquistas: Mario González, Fernando Bárcenas, Abraham Cortés, aunque sólo Mario González ha sido liberado
En esta ocasión queremos insistir en la denuncia, desde la Universidad, que es donde laboramos. Creemos que es importante seguir contando las arbitrariedades y los mecanismos de control del Estado Mexicano y compartirlo con nuestras y nuestros estudiantes, colegas y la sociedad sudcaliforniana, ya que aún en la distancia, en este territorio también se vive la práctica autoritaria y represiva del Estado. Basta mencionar el caso de las trabajadoras calamareras en Santa Rosalía, B.C.S. explotadas por el capital coreano y avalados por el gobierno mexicano y del estado; o el caso de las comunidades de pescadores en la localidad de Todos los Santos que han sido reprimidos físicamente por la policía al defender el mar como recurso de sobrevivencia contra los intereses del capital norteamericano; o el caso de los megaproyectos mineros que pretenden depredar la naturaleza en Sierra de Laguna y con consecuentes efectos desastrosos sobre el medio ambiente, específicamente en la contaminación de los mantos acuíferos.
También, y lo más importante, queremos ayudar a la excarcelación de nuestros compañeros presos políticos. En esta ocasión y por el vínculo con Nuria Ramírez y Amaury Mora, por los aún presos anarquistas: Fernando Bárcenas 8ciudad de México), Miguel Peralta (Oaxaca), Luis Fernando Sotelo (Ciudad de México) y también por el compañero Álvaro Sebastián Ramírez (Oaxaca).
Organizamos diferentes actividades que hemos nombrado: “Análisis y Reflexión sobre experiencias organizativas y solidarias ante la represión en México”, que celebraremos del 3 al 6 de mayo en la Universidad Autónoma de Baja California Sur y en la Preparatoria CCH José María Morelos, en esta ciudad.
Pretendemos que este acercamiento signifique el origen del establecimiento de una red de solidaridad entre ustedes y nosotr@s y sirva de enlace con otras luchas.
Reciban un brazo solidario desde La Paz, Baja California Sur.
A T E N T A M E N T E
Profesores-investigadores
Universidad Autónoma de Baja California Sur
Carolina González, Gilberto Pineda, Homero Avilés

#Ayotzinapa: A 19 meses de la desaparición forzada de 43 normalistas, seguimos exigiendo verdad y justicia

 Padres de los normalistas
Radio Zapote frecuencia libre
Publicado el 28 de abril de 2016
Ciudad de México 28/04/2016.- Este martes se realizó la marcha a 19 meses de la desaparición de los 43 alumnos de la escuela Normal rural de Ayotzinapa, a pesar de ser martes y lo que al principio parecía una marcha atípica conforme los contingentes avanzaban desde el Ángel de la Independencia cientos de personas se sumaban a la marcha ya en el Hemiciclo a Juárez que lucía abarrotado. Vidulfo Rosales enfatizó que a pesar que el estado ha apostado por separar la lucha de los padres aun estos continúan juntos.
México: conmemoran 19 meses de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa
teleSUR tv
Publicado el 26 de abril de 2016
Este miércoles en México se realizará una marcha conmemorativa de los 19 meses de que ocurriera la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Los padres de los normalistas marcharán se trasladarán por la tarde junto con organizaciones sociales y populares del país hacia el Hemiciclo a Juárez.

UNGASS, FRENTE AL FRACASO DE LA “GUERRA CONTRA LAS DROGAS”

Por Tinta Incógnita**
(** Tinta Incógnita es un colaborador de la sección de Artículos de Opinión de Rompeviento TV. El anonimato es un juego y una pregunta: ¿vale más lo que escribe la pluma o la pluma que lo escribe?)
RompeViento TV
Fecha: abril 25, 2016
Esta semana se celebró la Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas (UNGASS, por sus siglas en inglés) sobre el problema de las drogas. La sesión, que se llevó a cabo en la sede de la ONU en Nueva York, tiene la intención de sostener un diálogo mundial inclusivo y transparente alrededor del tema del control de drogas, ante el evidente fracaso de las políticas actuales en la materia.
La “guerra contra las drogas”
Las políticas de control de droga que se aplican actualmente en la mayoría de los países del mundo tienen su origen en la Convención Única sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas establecida en 1961. Este acuerdo internacional tomó un enfoque prohibicionista con la intención de eliminar la producción y oferta de drogas y detener el consumo castigando a los consumidores.
Estados Unidos fue el principal impulsor de estas políticas prohibicionistas con la llamada “guerra contra las drogas”, pero luego de más de cuatro décadas esta agresiva estrategia no ha resultado en una disminución considerable en el consumo de estupefacientes ni ha afectado realmente a los grupos de delincuencia organizada que trafican con estas sustancias.
En cambio, ha costado un desmedido número de vidas humanas. Sólo en México, más de 100 mil personas han muerto desde que el gobierno calderonista inició la guerra contra el narcotráfico en 2006 y más de 30 mil personas están en prisión por “delitos contra la salud”, gracias a una legislación sumamente incomprensiva y desmesurada.
Consecuencias de la “guerra contra las drogas”
Las políticas prohibicionistas fueron aplicadas por la fuerza, los cuerpos policiales y las fuerzas armadas se encargaron de imponer estas leyes punitivas y acabaron por enfrentarse violentamente con los grupos criminales y cárteles de la droga, que surgieron inevitablemente para satisfacer la alta demanda de estupefacientes.
Este enfrentamiento entre “la justicia” y “el crimen” desató una fatal espiral de violencia que se mantiene hasta hoy y afecta gravemente a los sectores sociales más vulnerables, a la gente de a pie que vive en los llamados “países en desarrollo”. La retorcida lógica política manda combatir la violencia con más violencia.
La “justicia” en México -y en muchos otros países- ha optado en infinidad de ocasiones por dejar en segundo plano las libertades y derechos individuales con el afán de imponer las medidas punitivas, se inclina en cambio por el uso excesivo de la fuerza pública y las detenciones arbitrarias.
Ya son recurrentes las ejecuciones extrajudiciales -con casos como los de Tlatlaya, Apatzingán o Tanhuato-, y las desapariciones forzadas -con el caso emblemático de Ayotzinapa. Por si esto fuera poco, la tortura se ha vuelto una práctica generalizada. No queda ni la menor duda de que México vive una aterradora crisis de derechos humanos.
La justicia está desaparecida, enterrada en alguna fosa clandestina con los ojos todavía vendados. En el país reina la impunidad. La clase política, las élites económicas y las fuerzas armadas, rechazan responder por los delitos cometidos y los crímenes consumados bajo su guardia, en un alarde de ingobernabilidad y obstrucción a la ley.
A la crisis de violencia y de gobernabilidad podemos sumarle el enorme gasto económico que conllevan las políticas antidrogas actuales. México gasta nueve mil millones de dólares al año en la imposición de las medidas prohibicionistas, y el gasto global excede los 100 mil millones de dólares anuales.
Mientras tanto, el narcotráfico en México obtiene ganancias de hasta 40 mil millones de dólares al año, el doble del ingreso que representan las remesas. Este dinero del narco alimenta la corrupción política y paraliza el actuar de un sistema de justicia de por sí endeble e ineficiente.
Sobran razones para decir que la “guerra contra las drogas” ha sido un fracaso, tanto en materia de seguridad como en materia de salud. El uso de sustancias ilícitas no ha disminuido significativamente, por el contrario, las drogas ilícitas son ahora más puras, más baratas y más ampliamente utilizadas que nunca.
La UNGASS es una oportunidad única para salvar al mundo, y en especial a América Latina, de la crisis de violencia e ingobernabilidad que vivimos desde hace años. Tenemos que recordar que una importante dimensión del problema de las drogas debe atenderse desde la salud pública, no con la criminalización.
Muchos países están aplicando políticas de droga comprensivas que han generado resultados alentadores. Si bien ninguna estrategia es del todo impecable podemos aprender mucho de cada una. Pero esta tarea quedará para la próxima ocasión.

Sigue a Tinta Incógnita en las redes para enterarte de más.
Twitter: @TintaIncognita
Facebook: Tinta Incógnita

EPITACIA, PALABRA VIVA. (Originaria de la comunidad indígena de Zacualpan, Comala, Colima)

Por Voces de mujeres
Documental de Massiel Hernández García
Agencia SubVersiones
28 abril, 2016
Esta publicación forma parte de los trabajos realizados durante el proyecto Voces de Mujeres, en el año 2015. En esta ocasión presentamos el teaser del documental realizado por Massiel Hernández García que nos cuenta la historia de Epitacia, una mujer originaria de la comunidad indígena de Zacualpan, en Comala, Colima. El documental mostrará la importancia de la presencia de las mujeres en las movilizaciones sociales, para así trasmitir un mensaje de fuerza a otras mujeres.
Epitacia fue una mujer que participó muy activamente dentro de la movilización contra la minería en su comunidad, convirtiéndose en referente y vocera de la lucha dentro y fuera de esta. Falleció el 23 de febrero del 2015, tras varios años de lucha contra una enfermedad, dejando un gran vacío entre las personas que la rodeaban, pero también un ejemplo de fuerza y dignidad.
Epitacia, palabra viva. Teaser
Agencia SubVersiones
Publicado el 28 abr. 2016
Presentamos el teaser del documental de Massiel Hernández García. Este trabajo se realizó en el marco del proyecto de «Voces de Mujeres». El documental cuenta la historia de lucha de Epitacia, mujer originaria de la comunidad indígena de Zacualpan, en Comala, Colima. Y pretende mostrar la importancia de la presencia de la mujer en las movilizaciones sociales, y así trasmitir un mensaje de fuerza a otras mujeres.
Para más información sobre la lucha de Zacualpan consulta aquí: http://subversiones.org/archivos/120723

La fuerza colectiva y el gran respeto de los pueblos tzotziles. Entrevista a Manuel Bolom Pale

Por Ratarrey
Colaboración
Agencia SubVersiones
28 abril, 2016
A finales de febrero, el maestro Manuel Bolom Pale, filósofo, educador y poeta tzotzil de la Universidad Intercultural de Chiapas, impartió un curso de tres días en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Durante el curso, «Filosofía Tzotzil: una apuesta ético-política», el filósofo fue tejiendo una serie de relaciones entre lenguaje, territorio y organización comunitaria, para mostrar cómo el poder de resistencia frente al Estado y la economía existe ya en la manera de habitar, de relacionarse y de entender el mundo de las comunidades. En la forma de vida colectiva que, en su trato con los seres vivos y la tierra, en el respeto a la palabra y la opinión de los integrantes de la comunidad, en la práctica del mandar obedeciendo, y en el poder del lenguaje mismo, hace de su habitar colectivo un acto de resistencia.
Es importante aclarar que, si bien el maestro Bolom está enmarcado en un mundo académico, su formación más importante, así como el lugar desde el que piensa, es su propia comunidad. En sus textos es más común encontrar citas de personas de su comunidad —su padre, su madre, sus tíos— que de filósofos europeos o eurocéntricos. Esto lo vuelve un agente doble: no es simplemente un académico que extrae conocimiento de una comunidad para llevarlo a las revistas indexadas; su estudio está centrado en discutir con la comunidad y seguir abriendo una vereda para el entendimiento de sí mismos, desde su lengua y su territorio. Su labor como poeta, además, trabaja sobre el lenguaje tzotzil, manteniéndolo vivo y explorando y fortaleciendo su potencialidad expresiva y filosófica.
En la sesión del miércoles pasado dijiste que en 1994 se sembraron semillas que apenas hoy se empiezan a cosechar. Teniendo en mente los casos recientes que mencionaste —Oxchuc, por ejemplo— ¿cómo piensas la relación entre las prácticas de organización comunitaria tradicionales y las formas de organización política?

La lengua es un vehículo muy importante. Es un punto, digamos, que permite generar varios elementos. Y decía que la lengua, así como el pensamiento, la cultura, es contemporánea. A pesar de que cuando uno piensa la filosofía o el pensamiento maya se piensa nada más en la historia, y la historia como un espacio casi de reserva; un espacio de cuidado. Pero yo creo que aquí la idea es ver cómo se están moviendo estas culturas, cómo se están generando nuevas formas de pensar. Y esto da cuenta de que la cultura y la lengua se está gestando cotidianamente.
Decía esto, también, por las formas de ir construyendo política, formas de ir construyendo valores que tienen que ver con [movimientos de] mucho antes: los pueblos indígenas han estado siempre en lucha, siempre hay resistencias. Decíamos que 1712 fue un centro, un pilar, de todos esos pueblos. De la manifestación [contra] la colonización. Hubo una manifestación fuertísima. A partir de entonces podemos dar cuenta de que los pueblos históricamente han tenido presencia en la lucha.
Y de alguna manera, estos pueblos han estado en permanente lucha. Por ejemplo, en el caso de Oxchuc específicamente, con Juan López. Fue un héroe tzeltal. Por eso Oxchuc, para muchos, tiene que ver con tres nudos, pero para los originarios [de allí] tiene que ver con tres caracoles. En la iglesia hay tres caracoles, justamente. Hay tres espirales. En esta espiral yo diría que sigue latente este pensamiento en movimiento. Si estamos pensando que hay símbolos muy fuertes ahí, esto implica entonces ver cómo se están moviendo los pueblos originarios hoy en día.
Digo que 94 fue también parte de esto, como un parteaguas, de volver a revolver esta conciencia que permite que cuando uno mueve algo, esto se activa. Porque ahí están [los pueblos]. Se apaciguan, después alguien viene y, como la tierra: cuando uno siembra cada año, de alguna manera, el arado vuelven a pasar para volver a mover. Y entonces se depositan las semillas. Y es un ciclo. Yo diría, también, que esto aplica para el pensamiento de los pueblos indígenas. Como estamos en la tierra, volvemos a mover y sale este abono que está arriba: vuelve a entrar en la tierra.
Esta manera cíclica de trabajar, de aplicar los conocimientos, creo que se observa en los pueblos indígenas. Hablo en específico de Oxchuc porque en estos días aconteció y está aconteciendo [un movimiento]. Las cuestiones políticas desde el Estado, que está imponiendo, que está colocando ideas centrales y no ve otras posibilidades de construcción. Y cuando eso no se ve, implica querer controlar, querer manipular, buscar todas las estrategias necesarias para no despertar al pueblo. Porque sabemos que cuando el pueblo está despierto, está alerta. Pero la operación de las cuestiones políticas del Estado ha sido aplacar, mandar militares, mandar policías a golpear, a intimidar.
Por ejemplo, cuando [las autoridades oficiales] le solicitan [a las autoridades comunitarias] que lo ponga en silencio a su pueblo, que lo aplaque a su pueblo, que lo calme a su pueblo. En este planteamiento, cuando [las autoridades comunitarias] dicen «es que ya no está en mis manos. Ya no tengo fuerza. La fuerza está en el pueblo, ellos ya despertaron». Esas expresiones, por ejemplo, «a mí me pueden ya matar, pero el pueblo ya despertó». Esa manera, lo que indica, es que somos todos. Nos integramos. Y que puede alguien salir herido o lastimado o muerto, pero el resto, cómo nos movemos. Es en ese sentido, que en Oxchuc dicen «aquí estamos en la lucha».
Yo creo que en esta muestra que nos da el pueblo de Oxchuc tenemos que repensar las academias, estos escenarios en que la academia piensa «transformar», «resolver situaciones» o «instalar pensamientos». Pero ¿por qué no pudo trabajar con esas comunidades? Se queda la comunidad por un lado y la academia por otro. Y ese es el detalle, cada uno desde sus propias trincheras viendo y, yo diría, que no están haciendo nada. Sí hacen uso en las academias para explicar esos conflictos, para explicar después qué es lo que sucedió. Que, sí, también es una parte válida, pero la realidad es cómo estamos viendo desde dentro estos problemas, cómo estamos viviendo esas problemáticas. Porque primero uno la vive, y ya después cuando se cuenta hay una transformación, porque hay un avance de la vida, también, que va mutando. Entonces, es en el momento de la vivencia donde está.
Porque [en los movimientos] tratan de reunirse como pueblo, de reunirse los barrios, reunirse estos grupos, las comunidades que dicen «estamos inconformes», no por cómo el gobierno está haciendo, si no que estamos inconformes porque también nuestros propios pueblos, nuestra propia gente que sale de nuestra comunidad y nos gobierna y aplica las mismas reglas que hace el Estado. Eso es lo más canijo.
Y la idea central es que, si uno viene de la  comunidad, ¿cómo hay que gobernar? Ese es el punto central, recuperar estas formas de gobierno, estas formas de hacer política desde dentro de la comunidad, que permita después caminar ambos. Y no para hacer uso como una estrategia política y decir «ya sé cómo opera la comunidad, ahora veo cómo la aplaco, o cómo empiezo a intimidar, a hostigar, a matar a los pueblos. A encarcelarlos». Porque hay dos puntos en que nos colocan: «te callas o te vas al bote». Y entonces, ¿cuáles serían las otras posibilidades? Ahí sólo hay dos posibilidades.
En ese sentido, eso plantean [el Estado o las autoridades oficiales]: que sólo hay dos posibilidades, mientras que los pueblos plantean otras posibilidades, no sólo hay dos. Hay modos de dialogar, hay modos de conversar. Y cuando [los miembros de la comunidad] son citados [por las autoridades oficiales] a un escenario distinto a su comunidad, ¿por qué el gobierno no va y platica en la comunidad? ¿Por qué hay tanto temor, también, del gobierno? Cuando las autoridades traicionan a los pueblos, ahí demuestran de nueva cuenta que ellos no ven otras posibilidades más que sus intereses personales, más que esos intereses de algunas empresas y de algunos individuos y no velan por los intereses de los pueblos. En este caso, específicamente, de los pueblos indígenas. Sí, ahí están las leyes, ahí están las herramientas que han ido generando, pero, en esas negociaciones se les olvidan, se hacen desmemoriados. Los pueblos indígenas, a pesar de no tener un documento, a pesar de no tener en un libro todas esas ideas, están en el corazón. Hay un recuerdo vivo, dicen: «hemos transitado, hemos hecho acuerdo».
Y también hay otras comunidades indígenas [además de Oxchuc] que están en lucha; como Altamirano, Tila. ¿Y por qué sólo los pueblos indígenas? ¿Los otros espacios, los otros escenarios, los otros pueblos están conformes? O sólo hay una manifestación, pero en el mero discurso. No hay una acción. La idea es intervenir, cómo hacer. Cómo hacer esta lucha. [Luchar] implica entregarse y también colocar un pensamiento, una idea central, que es la transformación. La transformación vemos que no es un mal, y el gobierno ve un mal. Si hay un movimiento, está mal. La idea es que, si hay un movimiento es porque hay algo que está latente ahí. La cuestión es, ¿cómo ser sensible para atender esa situación? Esa es, al final, la idea.
La noción de ich’el ta muk’ —traducido por Bolom como ‘gran respeto’— es un concepto central del pensamiento tzotzil, que funciona como un nudo para vincular lo ético y las relaciones dentro de la comunidad con las formas de organización política. ¿Cómo funciona dentro de la comunidad para articular y construir organización? ¿Qué sucede cuando la comunidad se enfrenta a una serie de agresiones constantes, sistemáticas y cotidianas que rompen con ese equilibrio, con esa noción de respeto?

El concepto del ich’el ta muk’ es un concepto profundo. Este gran respeto hacia los pueblos, aún está. Sí, hay fisuras y rencillas, como en toda sociedad, en todo grupo. Hay desacuerdos, pero vivimos aquí, y tenemos que llegar a un acuerdo y replantear ciertas ideas, no toda la vida vamos a estar reñidos. Estas dificultades de ponernos de acuerdo, como en cualquier espacio político, económico, académico. Pero la idea es que existan esos elementos, como el ich’el ta muk’, que tiene que ver con el cuidado del otro, también. De repente decimos, «es que tú me caes mal». Pero incluso en ese caerse-mal hay algo que se aprecia, que es la vida de ambos.
En relación con el Estado, con el poder, si hubieran voluntades de parte del Estado en relación con lo que solicita la comunidad, yo diría que se colocarían esos conceptos. Pero, por ejemplo —y esto es algo que fue muy molesto para mí—, el gobernador llegó a Oxchuc al principio de su campaña y lo cargaron [en hombros]. La comunidad lo puso como un santo, como en aquellos años, en que se cargaban a los santos, a los gobiernos. Pero, ¿qué pasó ahí? El gobernador, al ver esto, se aprovechó. Vio que había respeto y el respeto sólo lo aplicó a través del poder, de aplacar a la gente, de intimidar. Ahora, cuando dicen «tenemos que repensar las formas de organizarnos aquí y si alguien viene, lo recibimos. Pero, si a nosotros no nos reciben en grande, ¿por qué nosotros vamos a seguir con esas prácticas?».
Yo creo que ese es el punto, cuando el aparato del Estado no lee esas formas de articular desde la comunidad, cuando no hay posibilidad de transformar la mirada. Y eso implica que no hay voluntad de construir y que hay una sola línea, una sola forma de pensar. Y yo diría que, aquí, si no existieran las instituciones, los pueblos bien van a estar, sin necesidad de las instituciones. Las instituciones no tienen una tarea de fondo. Y si este gran concepto [el ich’el ta muk] se trabajara de manera amplia sería genial. Entenderíamos varios niveles de aprecio, de relaciones. Inclusive, con el Estado y con la Iglesia. Los pueblos indígenas han estado muy estrechamente ligados con la Iglesia, por el tejido de ideas del tatik Samuel Ruiz.
Hay otra idea que nos interesó muchísimo, que es la de yipal, que tú traduces como fuerza o potencia colectiva. Nos gustaría que platicaras cómo lo entienden en la lengua, en el pensamiento, en la forma de relacionarse, en cómo se lleva a la práctica, a lo que llamas el pasel.
Cuando hablamos de poder, digamos, puede aplicarse para ambos. El yipal funciona en estos dos terrenos, pues: en la política o en la vida. Cuando aplicamos una cuestión de la vida en una comunidad, entretejida con una cuestión política que se gesta desde una comunidad con una mirada muy particular que es la articulación comunitaria, yo creo que ahí permite varias dimensiones muy importantes. Pero cuando vemos, o cuando alguien en la comunidad habla del yipal pero utiliza todo el aparato del Estado para aplacar a alguien, ahí sí es un tanto negativo. Pero cuando se aplica para un bien común, yo creo que se construyen grandes elementos, grandes pensamientos y grandes ideales acerca de dónde queremos construir el ser humano.
Al final de cuentas, en una comunidad hay un ideal del ser humano, de cómo hay que formarlo, cuáles son los valores que hay que colocarle, en su corazón, en su mente, digamos, para que pueda compartir. Los ideales, digamos, son que los jóvenes puedan salir a formarse, a prepararse, pero también apoyar a la comunidad. Porque si la comunidad los amarra a los jóvenes y dicen «tú no tienes permiso para salir porque aquí queremos que te quedes», es decir, ahí también estarían limitando, ¿no? Seríamos como opresores. Si queremos libertad pero también oprimimos a la misma gente, yo creo que no. La idea es que sí haya ocupación de cargos, que [los jóvenes] ocupen cargos.
Yo creo que en la construcción del yuel hay algo aquí que es, diría, la potencia del ser humano y la voluntad de transformar, de generar una mirada distinta. Si estamos hablando de que en las comunidades no tenemos documentos, libros que estar revisando, leyendo, pero sí tenemos nuestros abuelos, la memoria de ellos, la oralidad, todo este transcurrir, la práctica. Si no lo vemos como elementos centrales, entonces quién sabe qué habita en nuestra mente, en nuestro corazón. La idea es cómo ver eso y, cuando salimos a formarnos, hay que retornar también para contribuir a estas luchas, a estas maneras de organizar. Ésta es una mirada muy particular, lo que les digo, de los pueblos indígenas y puede también haber otros grupos interesantísimos que están construyendo bases o más formas, digamos, de construir esta sociedad mexicana, así como cada espacio.
En otro texto tuyo, «Una aproximación reflexiva del ch’ulel y el ser anciano en los tzotziles de Jocosic Huixitan, Chiapas, México», hablas de cómo el 94 significó la recuperación del ch’ulel colectivo. ¿Cómo piensas eso en el enfático rechazo a la noción estática, museística de la comunidad como algo cerrado que hay que preservar en el museo? ¿Cómo pensar el ch’ulel colectivo, el hacer-comunidad como la recuperación de un saber que está fortaleciéndose y modificándose todo el tiempo?
Cuando hablo de los levantamientos, cuando hablo de las formas de manifestarse, es un modo de que las nuevas generaciones despierten, que tomen conciencia de dónde están, y que al final nos sumemos a lo que está aconteciendo o lo que están trabajando. Me parece que efectivamente, mucho antes del 94, se vivía una vida distinta. El 94 nos permitió abrir otros horizontes, no sólo a los pueblos originarios, sino a todo el pueblo, y al mundo, diría yo. Entonces, esa apertura de consciencia fue para todos. Uno diría que en estos escenarios de las ciudades también, que si quiero aplicar estos mercados justos, estas formas de ir haciendo relaciones comunitarias, decir: «oye, pos yo voy a vender así», siendo claro, pues. Y de esa claridad va a decir, «está bien, estoy de acuerdo». En un cuento de Bruno Traven, no sé si ustedes lo han leído, hay alguien que hace canastas a quien le dicen «por qué no hacen 100 o más canastas de esto y yo te voy a comprar», «de a cómo», le contesta la hacedora de canastas, «si cada una de estas canastas tiene un pedazo de mi corazón, cómo me quieres pedir tanto, yo no voy a hacer tanto, yo tengo que cosechar, tengo que trabajar…». Es decir, la mirada económica sólo está centrada en un objeto, mientras que el contexto implica varias cosas: implica relaciones, implica trabajo, implica actividades, implica búsqueda, implica tiempo. O sea, todo lo que está, los elementos de la propia naturaleza, temporadas del año, en qué épocas, cuándo hay que cortarlo, cómo cortarlo. Y eso es un conocimiento que hay ahí. Cuando eso no se toma en cuenta pensamos que eso que se encuentra ahí puede ser un objeto explotable, y en esa medida yo creo que no queremos llegar a eso. Porque llegar a eso es cegarnos, es mutilar esta consciencia, esta forma de despertarnos.
Cuando esa señora dice «ya despertó la gente», en qué plano, digamos, despertar. Pero cuando realmente empezamos a despertar, en un plano espiritual, en un plano de relaciones, en un plano de construir, yo diría que ahí hay posibilidades. Pero sí, el 94 fue un parteaguas de este despertar y ahí está en nuestro poder. Yuel como un poder, no como un poder de dominación, sino un poder de decisiones, un poder de construir, y ahí está, yo creo, el punto central.
También tenemos que ver, alguien decía, ¿cómo se hace la economía? Pues muchas veces en el intercambio de semillas, ahí va todo un mundo, una forma de cuidado, casi de genética, es decir que cuando una comunidad va y dice: «regálame o véndeme esta mata», «está bien» le responde, y cuando va a visitar esa señora y ve cosas que tienen en su casa y le dice «no tengo esto» y se lo da. Ese es el intercambio. Y ese modo es un punto interesante, digamos, de ver que hay una forma de construir conocimiento y que quizás esa no es visible. No es visible en el sentido de que para ellos es un modo de vida, para la comunidad es un modo de vida. Pero desde aquí se ve distinto. Aquí dicen: «¿cómo le vas a regalar? ¡véndele!».
En la casa, por ejemplo, con mi papá y mi mamá me dicen «oye, ahí traje este gatito y lo cambié por un pollo, porque lo necesito y esa señora necesita al pollo». Es decir que quizás aquí es más fácil ir a comprar o no sé, ir al veterinario y traer un gatito. Ahí es, como dicen, «aquí no tenemos mascotas, tenemos animales como parte de nuestra vida, nos acompañan». No es una mascota como en la ciudad, aquí es mi amigo, parte mío. Porque me acompaña, me cuida, me dice que alguien viene, entonces no es nada más tener sólo mascotas. Es, más bien, ver que esta naturaleza nos cuida, nos protege. De dónde soy yo hay un ave que se llama pea, un ave que avisa cuando uno va pasando, empieza a gritar, entonces la gente ya sabe que alguien viene. Esa lectura de naturaleza, hay un aviso, hay una relación y ahí está. Me parece que esos son los puntos centrales de ir construyendo, y al hacerlo consciente se vuelve una fuerza muy interesante.
Nos gustaría terminar preguntándote por el uso de la palabra y del lenguaje dentro de la comunidad.  Nos interesa la noción de ach likel k’op, como construcción colectiva de la «buena palabra». Y queríamos preguntarte también sobre tu propia posición entre la academia y la comunidad, sobre tu doble formación —comunitaria y escolar—, sobre cómo te sitúas tú y cómo te sitúa la comunidad en medio de esos dos mundos, teniendo en mente la figura del tiwanej como el portador de la voz colectiva.
Para que un niño aprenda tiene que haber todo un proceso. Por ejemplo, una madre carga a su bebé para que pueda ver todo lo que está aprendiendo, lo que ve en relación con los otros, y lo que están practicando su mamá, su papá. Ahí hay una forma de interrelación, y ese proceso de aprendizaje hay que cultivarlo. ¿Para qué? Para que llegue al tiwanej, para que llegue a esta ach k’op: nuevas formas de construcción. Cuando alguien surge en la comunidad, y la gente dice «piensa interesante, ese señor. Hay nuevas palabras que lo va diciendo. Son palabras interesantes, porque nos permiten vivir en armonía, nos permiten generar calor para entrar en diálogo». Yo creo que ése es el punto.
En el caso de Huixtán, por ejemplo, el tiwanej puede tener varias acepciones, tanto tzeltales como tzotziles. En la comunidad de donde soy, por ejemplo, tiwanej significa «el que avisa»; es el que va avisando en distintos lugares. Es el que dice «oye, va a haber reunión tal día». Y ahí hay ya una estructura; no puede expresar más de lo que le han dicho. El tiwanej tiene que llevar toda la palabra para decir «oye, va a haber reunión, ahí nos vamos a ir en la escuela, llevas todo lo que necesitamos y ahí nos encontramos». Y no va a decir por qué o para qué. Y si alguien le pregunta por qué, él tiene que decir «así me dijeron». Y entonces ya lleva su machete, o lleva su hacha o lleva sus herramientas para trabajar.
Y todo eso es un saber que está ahí y que tiene que ver con una estructura de respeto de quién llega a decir y de cómo lo dice. Porque si no lo dice bien, también en la asamblea lo van a agarrar, como dicen: «¿Cómo llegaste a decir eso, pues? No dijiste bien. No sabes decir. ¿No tiene capacidad tu corazón de llevar la palabra?» Se tiene que aprender. Ayer platicábamos con otra compañera, que en la comunidad, si alguien es nombrado como autoridad y no sabe hacer, lo multan. Y dicen: «¿cómo me van a multar siendo yo autoridad, si gasto para trasladarme, y todavía me multan?». Y le dicen «sí, para que aprendas». Pero en la medida en que esa persona lo asume como un aprendizaje, entonces hay voluntad de construir. Pero en la medida en que lo asume como un regaño, o como una forma de sometimiento, como una forma de «encajar un pensamiento», ya no hay posibilidades. Aparecen rencillas con los otros, aparecen problemas.
La idea central aquí es que es un proceso de aprendizaje. Y si no se sabe, se pregunta, ¿quién ha sido autoridad aquí? ¿cómo lo ha hecho? Y reconocer que uno no sabe, en la comunidad, también es algo interesante. Porque entonces ahí interviene la gente y dice «el señor dice que no sabe, ¿cómo lo ven? ¿qué hacemos?». Ahí se estructura el pensamiento. Ahí se encuentra la capacidad de articular las distintas opiniones y llevarlas. Y, en la medida en la que eso se asume como una forma de aprendizaje, se vuelve genial. Pero cuando se asume como una carga, se demuestra una incapacidad: no estamos generando nuevas palabras. Ahí no se está generando pensamiento. Ahí no se genera nada.
Cuando piensas tu trabajo como poeta, ¿tienes esto en mente? ¿La idea de generar nuevas palabras para ampliar el pensamiento?

La poesía es una cuestión personal, que requiere estar ahí, trabajando solo, casi. Pero sí recupero elementos, de la gente de la comunidad, de la oralidad. Eso es una fuente central, también, del trabajo de la poesía. Pero, estas nuevas formas de nombrar a veces sí se recuperan desde la poesía. Se recuperan desde ahí para instalarse en la comunidad. La gente dice «lo dijo de una manera muy interesante». Porque, por ejemplo, cuando nos invitan para leer algún texto, en un encuentro poético con la comunidad, la gente se acerca y dice «estuvo interesante lo que dijo, nos gustó mucho. Escuchamos». Porque leemos las dos versiones, en español y en tzotzil.
La manera, entonces, en que ahora transito con la poesía, es recuperar ciertos elementos, y si eso sirve para reflexionar [al interior de la comunidad], es un agregado. Por el momento es una forma de construir una distinta manera de expresar una emoción, una idea, una mirada, desde la parte poética.
Hay un poema que empieza «estoy adolorido antes de nacer». Por ejemplo, ahí hay una recuperación de la historia [de la comunidad], de ver todo un proceso. Y me parece que la manera de verlo tiene que ver con la vida de la niñez, y con la vida que uno va generando y en la que uno está. Y si estos elementos ayudan a generar un pensamiento en la comunidad, para mí sería genial.
Pero la poesía para mí es una pasión, también. Para escaparse de lo que yo escribo desde el pensar, porque la poesía me permite pensar de otra manera, a diferencia de textos como un ensayo o un libro, por ejemplo. Y pensar desde la poesía ha sido colocarse de otra manera para ver cómo se puede expresar en literatura lo que uno dice de manera cotidiana. Y eso, en lo personal, ha sido muy interesante. Y sí hay algunos que generan nuevas palabras, y esas nuevas palabras otros las recuperan y vamos todos creciendo.