viernes, 7 de octubre de 2016

Sobre la situación penal del compa César, detenido en febrero de 2015 y procesado por daños

Noticias anticarcelarias
El 26 de febrero de 2015 se llevó a cabo una manifestación (9ª Acción Global por Ayotzinapa), exigiendo la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en dicha manifestación me encontraba solo y así fue en el transcurso de la misma, durante la manifestación se efectuaron diferentes acciones entre ellas pintas. Terminada la marcha, cuando me dirigía al metro Sevilla, había un cerco de granaderos que nos esperaba a una multitud de personas que nos habíamos manifestado, entonces nos encapsulan y reprimen. En ese momento detienen a una veintena de personas y nos remiten al Juzgado Público, como era el único mayor de edad, liberan al resto y yo soy al que procesan por los delitos del Art. 52, sobre daños a monumentos artísticos, históricos y arqueológicos. Adjudicándome concretamente daños al “Ángel de la Independencia”, que habría sido pintado en esa movilización.
En ese tenor, es que con amenaza de trasladarme a un Penal de Máxima Seguridad en Veracruz, se me obliga a garantizar el pago correspondiente a $200,000 de daño y otros $200,000 de multa, más $20,000 de trámites, un total de $420,000. Entonces mis familiares tuvieron que acudir a una afianzadora y dejar en garantía una propiedad, misma que está en riesgo, puesto que dicha propiedad y garantía, fue para poder llevar a cabo mi proceso en “libertad bajo caución”, es decir, mientras dictaban la sentencia.
No fue sino hasta el día 29 de julio de 2016, (año y medio después), que dictaron la sentencia, cuando durante todo el proceso, efectuaban trabas y retrasos según los tiempos estipulados por su misma ley. En la sentencia me dictan culpable de los actos, con sentencia a 3 años de prisión, ofreciéndome cualquiera de estos “beneficios”:
1.- Apoyo Comunitario,
2.- Semi-libertad,
3.- Tratamiento de Libertad.
Para cualquiera de dichos “beneficios”, se me solicita pagar la suma de $220,000, quitándome la multa que ascendía el total hasta $420,000.
Hasta ahora se ha solicitado la Apelación por Irregularidades en el Proceso, así como el Amparo contra la Sentencia Dictada, sin embargo, no se puede garantizar una absolución, ya que el proceso pasará a ser revisado por el Tribunal Superior de Justicia.
Estamos a la espera de ganar esa apelación, pero no tenemos ninguna certeza de que nos favorezca, pues tenemos claro que la justicia sólo se imparte para el que puede pagar por ella, la justica es el medio por el cual a los pobres, los proletarios nos mantienen a raya para evitar que nos organicemos y podamos vivir humanamente y en cambio nos someten a conformarnos con este mundo de consumo y esclavitud, eso o nos queda la cárcel, la tortura y/o el asesinato.
Dada la suma que se requiere, nos sería prácticamente imposible juntar esa cantidad a mi familia y a mí, por eso pedimos que se extienda la solidaridad para poder juntar los $220,000 pesos. Pues de no pagarlos, procedería a cumplirse la sentencia de 3 años en prisión. Así que cualquier ayuda monetaria, así como la difusión de mi situación serán importantes, y agradecemos de antemano.
Estaremos realizando diferentes actividades para poder recabar el recurso solicitado. Y si su condición se los permite, pueden hacer un depósito al siguiente número de cuenta:
Banco Santander
Cuenta: 5579 1001 4226 2169
Lilia Pérez Trejo (Mamá de César)
Las cárceles están llenas de personas cuyo único “delito” es ser pobre, indígena, y en muchos casos, mujer.  Basta echar un vistazo a las prisiones de estados como Chiapas u Oaxaca para asomarnos un poco a esta realidad carcelaria.
La población de estos penales está constituida mayoritariamente por indígenas de diferentes pueblos, los cuales muchas veces no entienden ni hablan español, lo cual les imposibilita tener una defensa adecuada, eso sin mencionar que son juzgados mediante un sistema judicial-penal totalmente ajeno y extraño a sus costumbres, las cuales, si bien en muchos sentidos están basadas en relaciones de poder-dominación, es innegable que también están ancladas en una fuerte tradición comunalista en la que se considera que el daño que algún infractor ocasiona con sus acciones no se soluciona mediante el encierro y el castigo, si no que utilizan métodos propios para resolverlos.
Es en estos mismos penales donde a lo largo de los años, con dedicación y paciencia se han conformado colectivos de presos organizados, que luchan por su libertad utilizando estrategias que tienen a su mano. Así, hemos sido testigos, y en algunos casos cómplices, de plantones y actos políticos dentro de las cárceles, huelgas de hambre, y denuncias constantes de las condiciones carcelarias en las que se encuentran. Estas luchas han traído consigo muchos logros, así como también represalias como el aislamiento.
Varios ya han salido, gracias principalmente a su acción organizada, pero quedan varios más.
Es por esa razón que desde la CNA hemos venido apoyando sus luchas, difundiendo sus cartas y movilizándonos junto con ellos y ellas, pues consideramos que más allá de no tener mayores coincidencias ideológicas, nos enfrentamos a un enemigo común: la bestia carcelaria.
A la pregunta “¿Qué hacer para mejorar el sistema penal?», sólo hay una respuesta: nada. Es imposible mejorar una cárcel. Con excepción de unas cuantas mejoras insignificantes, no se puede hacer absolutamente nada más que demolerla.
P. Kropotkin.

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