lunes, 30 de mayo de 2016

MANIFIESTO DEL PRIMER ENCUENTRO DOCENTE CONTRA LA PRECARIEDAD LABORAL EN LA UNAM

Colegas: Se les hace una atenta invitación a la asamblea preparativa del Segundo Encuentro Docente Contra la Precariedad Laboral en la UNAM, el próximo miércoles 1° de Junio, a las 4 pm en el auditorio Ho Chi Minh de la Facultad de Economía, con el objetivo de construir espacios amplios de discusión y organización en la defensa de nuestros derechos y de la educación pública.
Adjunto en archivo manifiesto del primer encuentro.
Saludos
Manifiesto del Primer Encuentro Docente contra la Precariedad Laboral en la UNAM
En todos los niveles educativos el Estado ha impuesto una política neoliberal que someramente se puede sintetizar en: precarización del trabajo docente, exclusión sistemática de estudiantes procedentes de familias populares, así como el rediseño de la currícula y planes de estudio para enfilarlos hacia las competencias y la tecnificación. Esta política global, que está en la base de la actual reforma educativa, tiene entre sus más notables expresiones el ataque a los profesores de la educación básica, establecimiento de una evaluación punitiva por medio de la violencia y la intimidación. Y es la misma visión educativa neoliberal, la que ha provocado en el IPN un gran conflicto que, afortunadamente, ha encontrado resistencia entre alumnos y profesores.
En su cara más cruda, las y los maestros democráticos de la CNTE que en decenas de estados se oponen a la imposición de la “reforma educativa”, han sido objeto de niveles escandalosos de represión; se han enfrentado a detenciones ilegales, desalojos, traslados forzosos, y otras atrocidades. Mientras que, el estudiantado del politécnico, tras meses de lucha y debates, no encuentra sino prepotencia y omisión por parte de las autoridades.
El Encuentro Docente contra la Precariedad Laboral en la UNAM, manifestamos nuestra absoluta solidaridad con estas importantes luchas que, como nosotros, defienden tanto la educación pública como la dignidad del trabajo docente. Pero nuestra solidaridad no es sólo un gesto de apoyo; es también nuestra lucha. Estamos convencidos de que enfrentamos una misma política educativa, con distintas caras y fases. En la UNAM, en particular, enfrentamos problemas como los intentos de jubilación forzosa (que no es otra cosa sino el despido injustificado) como la comunidad docente de la Facultad de Economía ha denunciado; o la persistencia de salarios de hambre, indignos para una labor tan noble como lo es la docente, tal y como la asamblea de profesores del Colegio de Ciencias y Humanidades viene insistiendo desde hace tiempo.
Los docentes de la UNAM estamos sometidos a pésimas condiciones laborales; no contamos con estabilidad en el empleo, y trabajamos con salarios literalmente de hambre, así como bajo esquemas de incorporación y promoción dentro de la planta docente totalmente discrecionales y antidemocráticos. Por ello, convocamos a todos los profesores de la Universidad Nacional, a luchar juntos por mejorar nuestras condiciones generales de trabajo. No pedimos nada oneroso ni fuera del alcance de la Universidad, simplemente lo posible, justo y necesario: un trabajo digno para los docentes de la UNAM. 
1. Concursos de oposición para el ingreso. No a la discrecionalidad.
Las autoridades de la UNAM han impulsado esquemas de ingreso muy opacos e indignantes: hay muy pocos concursos de oposición, a los profesores ordinarios de asignatura en la mayoría de los casos los imponen las autoridades, prevaleciendo el compadrazgo y el amiguismo, no existen verdaderas herramientas de incorporación de profesores ayudantes a la planta de profesores titulares. Para plazas de tiempo completo, se hacen algunos concursos, pero casi siempre se establecen bajo criterios a modo, concursos ad hoc, dirigidos para que gane la gente de los grupos de poder universitarios. Otro ejemplo es el nefasto programa de incorporación de “jóvenes académicos” o “rejuvenecimiento de la planta docente”, mediante el cual los docentes de más edad y experiencia son presionados para que se jubilen, los docentes que tienen 10, 15, 20 años o más esperando una plaza, son impedidos de participar porque el límite es de 39 años de edad. Por lo anterior, exigimos que se establezcan cuerpos colegiados y reglas claras, democráticas, que organicen verdaderos concursos de oposición para el ingreso y promoción dentro de la planta docente de la UNAM. Huelga decir que el presupuesto público que ejerce la UNAM es manejado con opacidad, y a todas luces no es usado para lo que debería: tener en buenas condiciones escolares a los alumnos, así como laborales a profesores y trabajadores universitarios. Ello tiene, invariablemente, consecuencias negativas para la calidad académica.
2. Basificación y estabilidad en el empleo.
Un grave problema en la máxima casa de estudios, es la gran inestabilidad laboral de sus profesores, que en su gran mayoría son profesores ordinarios de asignatura, que no tienen estabilidad en el empleo, no saben si trabajarán el siguiente semestre o no, si le serán asignados cursos o no. Es indignante que, por ejemplo, decenas de profesores del CCH Vallejo estuvieran a punto de quedar fuera de la planta de profesores en el año escolar que concluye, y lo mismo pasa en muchas otras dependencias de nuestra universidad. Esto se presta a la corrupción, pues una forma que se vuelve modus operandi para que se asignen grupos académicos, es “llevarla bien” con la autoridad, ser sumiso frente a sus imposiciones. La inestabilidad laboral es un mecanismo político de control de los profesores en la UNAM, si no aceptas sus imposiciones, fácilmente puedes ser echado de los cursos, no te incluyen en la planta del siguiente semestre o año escolar. Es por esto que exigimos estabilidad en el empleo, por medio de la apertura de programas de definitividad para los profesores universitarios, en un proceso de basificación que, por lo demás, aumentaría significativamente la calidad de la docencia en la UNAM.
Otra de las penurias que padecemos los profesores en la máxima casa de estudios, es que podemos estar décadas laborando, sin obtener ningún tipo de promoción laboral. Puedes sumar diplomados, seminarios, títulos, o lo más importante que es aumentar tu experiencia con años de trabajo frente a grupo, y jamás ser promovido a mejores niveles ni categorías. Esto es, en primer lugar, porque las promociones están secuestradas para un conjunto muy pequeño de docentes, generalmente ligados con la autoridad, salvo muy honradas excepciones. 
3. Aumento real del salario.
Todos los trabajadores del país atravesamos por una degradante y estrepitosa caída en el poder adquisitivo del salario, pero diversos análisis demuestran que este proceso es aún más profundo en el salario de los profesores. El salario de los docentes universitarios, ha sufrido la pérdida de más del 70% de su poder de compra. Para poder sobrevivir, un profesor de la UNAM de asignatura debe buscarse un segundo y tercer trabajo, lo que limita mucho la calidad de los cursos, el tiempo de preparación, la capacidad de concentrarse en los alumnos y resolver mejor los problemas didácticos y pedagógicos de clase. Se trata de algo real: si el profesor tiene que buscar completar el salario con múltiples trabajos, las clases que dé disminuirán su calidad. En la Facultad de Economía, por poner un ejemplo ilustrativo, se realizó recientemente un estudio basado en encuesta a los docentes, el cual verificó que 70% de los profesores ordinarios de asignatura perciben ingresos por debajo de la línea de bienestar del CONEVAL (en el caso de los ayudantes de profesor es 90%); 98% no puede acceder a la canasta alimentaria recomendable, y se encuentran casos hasta de 40 años de antigüedad de profesores que no han sido promovidos y permanecen con los nombramientos y salarios más bajos ante el bloqueo que de facto tienen las autoridades. Esta situación, por supuesto, no es exclusiva de la Facultad de Economía, sino que prevalece en prácticamente todas las dependencias de la Universidad. Por todo ello, exigimos un aumento real y sustancial del salario a los profesores de la UNAM. 
4. Aumento de la matrícula.
No puede ser que los docentes peleemos los cursos, frente a la mirada complaciente de las autoridades, cuando miles y miles de jóvenes están siendo rechazados de la educación. Hay todas las condiciones: instalaciones desaprovechadas, un presupuesto que debería ser usado primordialmente para la docencia, miles de profesores buscando ser incorporados y promovidos, y por último, cientos de miles de jóvenes que tienen derecho a la educación pero que son rechazados de las aulas, empujados en el mejor de los casos al ocio y en el peor a actividades criminales. Un aumento de la matrícula en la UNAM no sólo sería justo, sino que significaría una ampliación de las oportunidades para jóvenes y docentes que buscan mejorar sus condiciones de vida. Si no es para esto el presupuesto ¿para qué es? Como profesores de la Universidad Nacional, exigimos un aumento de la matrícula en todos los niveles de estudio que nuestra institución ofrece.   
5. Retiro digno, libre y voluntario.
Trabajando con salarios de hambre toda la vida, las autoridades pretenden jubilar a miles de profesores con condiciones de ingreso aún peores. Y es que cuando te jubilas, dejas de recibir compensaciones y bonos que estando laborando recibes en tu cheque; jubilado tu pensión es mucho menor. Es por ello que miles de profesores, ya pudiendo jubilarse, no lo hacen pues su vida se vería condenada a una profunda e indigna precarización. No se jubilan, y no es su culpa, sino de las pésimas condiciones de retiro que existen para los profesores universitarios. Veamos lo indignante que resulta tener a profesores, que dedicaron toda su vida a la docencia, para que al final les den una patada en el trasero y los jubilen con una pensión de miseria. Esto no puede continuar así. ¿Acaso el rector o los directores de las escuelas y facultades aceptarían retirarse con una pensión de 4 mil o 5 mil pesos mensuales? Claro que no, si ellos se van con una pensión, en el caso del rector vitalicia, de decenas y hasta cientos de miles de pesos mensuales. No es justo, no es aceptable. Exigimos que cesen las presiones para jubilar indignamente a los profesores de la UNAM, y que se abran programas y procedimientos de retiro digno, libre y voluntario para todos los docentes de nuestra institución. 
Las y los profesores que tomamos parte del Primer Encuentro Docente contra la Precariedad Docente en la UNAM, partimos de éstas demandas, entendiendo que la nuestra, es una lucha en toda la universidad y el país, por la defensa de la educación pública, gratuita, laica y para todas y todos; así como del trabajo digno y bien remunerado, contra la precariedad laboral. Es por esto que no dudamos en manifestar nuestro apoyo a la lucha de la CNTE y de todo el magisterio democrático en el país, así como del digno e irreductible movimiento politécnico: sus victorias serán también nuestras conquistas y viceversa.
Al mismo tiempo, estamos conscientes que la plena obtención de éstas primeras demandas sólo será resultado de un amplio proceso de discusión y organización entre el conjunto del personal docente, de todas las dependencias en la UNAM. Es así que convocamos a las y los profesores de todas las escuelas, colegios, facultades, institutos a confluir en la asamblea preparativa del Segundo Encuentro Docente Contra la Precariedad Laboral en la UNAM, el próximo miércoles 1° de Junio, a las 4 pm en el auditorio Ho Chi Minh de la Facultad de Economía, con el objetivo de construir espacios amplios de discusión y organización en la defensa de nuestros derechos y de la educación pública.
¡Basta de explotación y de precariedad laboral para el trabajo docente en la UNAM!
¡Unidad de todos los profesores universitarios, en sus diferentes niveles!
¡Construyamos e impulsemos el Encuentro Docente!
Primer Encuentro Docente Contra la Precariedad Laboral en la UNAM
Mayo 2016