domingo, 29 de mayo de 2016

AUTONOMÍA, CHERÁN: LO IMPORTANTE NO ES LLEGAR SINO MANTENERSE

¿Dónde te agarró el levantamiento? Cherán, Michoacán.
Agencia SubVersiones
Publicado el 2 de mayo de 2016
El 15 de abril de 2011, la comunidad p’urhépecha de Cherán K'eri decidió poner fin al saqueo de sus bosques por parte de talamontes que operaban impunemente, gracias al apoyo del crimen organizado y la inacción de los gobiernos municipal, estatal y federal.
Ese día, sus habitantes interceptaron a varios camiones que iban cargados con madera y retuvieron a sus ocupantes en un templo denominado El Calvario. Así, comenzaría una rebelión que llevó a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) les reconociera el derecho de establecer su propio gobierno bajo el esquema de usos y costumbres.
A cinco años del levantamiento, hombres, mujeres, jóvenes y niños, nos contaron sus experiencias de aquél día en el que su vida cambió para siempre.
Por María González, Regina López, Romeo LopCam y Xilonen Pérez
Agencia SubVersiones
/24 mayo, 2016/
Los pasados 14, 15 y 16 de abril, la comunidad p’urhépecha de Cherán festejó el 5° aniversario de su levantamiento en contra de los talamontes y el crimen organizado. Se realizaron distintos eventos como la «ceremonia de los cuatro elementos» en el Templo del Calvario, lugar donde comenzó la rebelión; el tradicional desfile compuesto por el cuerpo de Guardabosques y la Ronda Comunitaria, alumnos de las escuelas del municipio, comuneros y comuneras, representantes de los distintos concejos; así como el encendido de las más de 180 fogatas que fueron el núcleo desde donde se articuló la resistencia.
Esa noche, además, se realizó el rondín tradicional por todo el pueblo, que como es usual estuvo abierto a la participación de toda la comunidad y a quienes asistieron a los festejos. Para las y los cheranenses es de vital importancia asumir el cuidado de su territorio, ya que están conscientes de que nadie más podría hacerlo mejor.
Cherán es un pueblo que procura mantener viva su memoria y aprender de su historia. Prácticamente todos los eventos realizados, tuvieron esta finalidad.
A cinco años del levantamiento el sentir general es de satisfacción. El grueso de la gente afirma estar mejor ahora. La criminalidad bajó sustancialmente, pues lograron erradicar el secuestro y la extorsión. La convivencia entre vecinos es otra, mucho más cercana y fraterna. Y aunque existen algunas personas que se siguen dejando seducir por los partidos políticos, su papel es marginal. La mayoría se muestra entregada a la tarea de fortalecer su autogobierno a través del sistema de usos y costumbres.
Hubo mucha comida, mucha fiesta y mucho baile. Sin embargo, nadie se duerme en sus laureles, la gente sabe que lo importante no es llegar sino mantenerse, e identifica varios retos a resolver en lo inmediato para mejorar y acrecentar la autonomía del pueblo. Los más presentes en sus conversaciones con nosotras fueron los siguientes.
Intromisión estatal
Hay un intento constante por parte de diversas instituciones del Estado por entrometerse en sus asuntos. Desde los partidos políticos hasta las distintas secretarías a nivel estatal y federal. Los primeros no cesan en su empeño de formar clientelas que catapulten a sus militantes hacia los cargos del gobierno comunitario. Mientras que las segundas aprovechan la implementación de cualquier programa público para ir a sacarse la foto con los representantes del Concejo Mayor e intentar marcar directrices.
El más reciente ejemplo de esto último, fue el intento del actual gobernador, Silvano Aureoles, por someter a las agrupaciones de seguridad cheranenses a la estructura del Mando Único, a través de una intensa campaña en medios de comunicación que daba por hecho la firma del acuerdo correspondiente entre el municipio y el gobierno del estado. Como era de esperarse, la comunidad rechazó el ofrecimiento y desmintió a aquellos medios que replicaron, sin más, los boletines oficiales.
Pedro Jiménez Ceja, integrante del Concejo de Barrios, explica en entrevista por qué el tipo de seguridad que el gobierno ha pretendido imponerles, no es adecuada para su comunidad.
Realmente nosotros diferimos de ese tipo de cosas porque vimos que en el 2011 cómo el mal gobierno nos trató de la patada. El tipo de seguridad que en ese momento teníamos fue la misma encargada de darle cobijo, de darle abrigo a la gente de la tala clandestina, del crimen organizado, cuando ellos mismos les abrieron paso para que pudieran salir de la comunidad. Eso le dolió mucho a la comunidad y no se remedia con nada, no se cura con nada. […] El mando único pues somos nosotros mismos, nuestra misma comunidad, porque nosotros nos mandamos, nosotros nos decimos. Si mi comunidad dice, si mi barrio dice «sabes qué, estás fungiendo mal», mi misma comunidad me quita del puesto donde estoy.
Además, Jiménez Ceja destaca que les «basta y sobra» para cuidarse como empezaron a hacerlo hace cinco años. Se han dado cuenta que es indispensable que se conozcan entre sí, que sea su misma gente la que participa en los cuerpos de seguridad; en cambio, si llega gente ajena a la comunidad, no saben de dónde viene, ni conocen su historial, ni a su familia. Y si es necesario revertir cargos por abuso de autoridad, pueden hacerlo sin miedo, sin que haya amenazas u otro tipo de agresiones en consecuencia, como sucedía anteriormente.
Alcoholismo y desintegración del tejido social
La mayoría de las personas con quienes hablamos y muchas de las que tuvieron una participación pública durante los festejos del quinto aniversario, mencionaron la situación del alcoholismo y —en menor medida— el abuso de algunas drogas como un problema que aqueja a la comunidad y al que se le presta importancia.
En México, el alcoholismo es un problema de salud pública grave. Sin embargo, en contextos de movimientos sociales, la introducción y distribución indiscriminada de alcohol adquiere un matiz más serio aún, ya que en no pocas ocasiones ha formado parte de una estrategia de contrainsurgencia que resulta efectiva para desmovilizar, particularmente a la juventud. Así como para generar violencia al interior de las familias y de las colectividades en general, lo que desgarra el tejido social y debilita las luchas.
Rubén Fabián Madrigal, integrante del actual Concejo de Procuración, Vigilancia y Mediación de Justicia —mejor conocido como Concejo de Honor y Justicia— nos comentó:
Los problemas con el alcoholismo son uno de los mayores flagelos, un alcoholismo fuerte que origina riñas, accidentes, muchas cosas, es con lo que lidiamos más. […] Hay varias personas que voluntariamente nos están ayudando a elaborar un proyecto para atender casos de alcoholismo y violencia familiar, pero apenas van cinco años, todavía no hay unas bases muy sólidas. Todavía nos vamos a lo que hemos aprendido de nuestros mayores: las buenas costumbres, al respeto, al cumplimiento de la palabra empeñada.
En entrevista el encargado de la Ronda Comunitaria, Francisco Guarojo Tomás, nos compartió que:
Hay que concientizar qué es lo que vemos, el tiempo en que vivimos, sé que es difícil erradicar alcoholismo y drogadicción pero es importante tener algo que ofrecerle a las nuevas generaciones, talleres de concientización, fomentar del deporte, reconstruir el tejido social y a la comunidad hacer entender que tenemos una gran tarea: nuestros hijos. Tenemos que reconstruir.
En este sentido, nos parece muy ilustrativa la experiencia de las comunidades zapatistas, las cuales al ver el poder destructivo de las adicciones, sobre todo en un contexto de lucha y movilización, tomaron la drástica decisión de prohibir el consumo de alcohol y otras drogas entre sus militantes. Por supuesto el entorno político y social de Cherán es diferente. Lo cierto es que, como se apuntó, la comunidad ha tomado nota del problema y está trabajando en posibles soluciones.
Integrar a la juventud
Consolidar espacios en los que las y los jóvenes puedan comprometerse políticamente con su comunidad es otra de las principales preocupaciones que existen. La conformación de medios comunitarios como Radio Fogata y TV Cherán, respondió en parte a esta inquietud. A través de ellos se ha intentado vincular a viejas y nuevas generaciones mediante la realización de programas y producciones en donde estas últimas se acercan a las primeras, con el objetivo de aprender del saber tradicional.
Por otro lado, recientemente se creó el Concejo de Jóvenes como parte de la estructura de gobierno comunal, a partir de la segunda gestión que inició en septiembre de 2015. Encargado principalmente de fomentar que los muchachos y muchachas tengan voz en los asuntos públicos y se integren a las asambleas para participar en la toma de decisiones. Yunuén Torres, quien forma parte del mismo, nos comentó que la juventud es clave para dar continuidad al proyecto de autonomía en la comunidad:
Quien defiende esta idea de que surja el Concejo de Jóvenes son los mayores. Había como mucha polémica en decir sí o no, pero los mayores dijeron «a ver, si nosotros, todos los que ya estamos identificados nos vamos y los jóvenes no tienen el mismo amor a lo que se está haciendo, pues ¿ahí qué va a pasar?».
El Concejo también impulsa actividades en torno al arte, la difusión cultural y la prevención de adicciones. Sobre el último punto, se está trabajando con el Concejo de Barrios, pero están conscientes de que se tiene que abordar desde una perspectiva propia, ya que entre jóvenes se conocen y saben cómo llegarles. Entonces, mientras se consigue apoyo por parte de grupos especialistas en el tema para organizar foros y charlas, también se ha buscado retomar los juegos tradicionales: «es volver a lo que nosotros tenemos como antecedentes de pueblo originario, pero aplicarlo ahora, y nos ha funcionado», indica Yunuén.
Otra de las críticas que los jóvenes han enfrentado es el grafiti. Ante esto, la encomienda de la asamblea fue hacer una campaña en su contra, pero el Concejo resolvió, en cambio, buscar un espacio para hacerlo de manera aceptable. Por ello, se realizó un evento de murales, acompañado del grupo de artistas visuales de la comunidad, donde participaron gente de fuera y jóvenes de Cherán, quienes se han encargado de preservar los murales. «Nuestra postura es esa, ofrecer alternativas para tratar de solucionar cosas que las asambleas nos demandan», explica Yunuén.
Construir una educación descolonizada
En cuanto a la educación su preocupación central es: cómo construirla de manera colectiva para mantener y fortalecer los saberes y la identidad de la propia comunidad. En el conversatorio sobre educación se propuso, por ejemplo, que las y los ancianos sean quienes impartan clases; se habló sobre descolonizar la educación, ya que la educación mexicana sigue un modelo europeo, liberal y patriarcal y se hizo hincapié en la necesidad de reintegrar la experiencia cotidiana a los programas de estudio y a las prácticas docentes; también se mencionaron las burocracias de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), como obstáculos para lograrlo.
Dentro de los festejos se presentó el borrador de un libro colectivo sobre Cherán (para su estudio en el nivel medio superior), titulado: Juchari Eratsikua Cherán K’eri: Retrospectiva Histórica, Territorio e Identidad Étnica, que se encuentra desarrollando un colectivo de 17 personas, profesionistas de diferentes disciplinas,  formado —a través de una convocatoria abierta a toda la comunidad— expresamente para dicha tarea. Las oradoras y oradores recalcaron la dificultad y la riqueza de trabajar en colectivo; el valor y la responsabilidad de hablar y escribir de la propia historia y de la necesidad de contar «una visión desde dentro» de los acontecimientos que han sucedido en Cherán y de los que la comunidad ha formado parte. Se trata de un trabajo para rescatar la identidad pur’hépecha a través del tiempo.
El colectivo pidió que la gente participara con sus testimonios y con imágenes de su acervo familiar; además dijo estar abierto a colaboraciones, sugerencias y críticas dado que calculan que el libro quedará terminado en un año aproximadamente. Uno de sus integrantes compartió:
La colectividad siempre es difícil, es lamentable que el sistema capitalista nos ha hecho individualistas. […] Esperamos que el libro sea un instrumento que ayude a generar esa conciencia que necesitamos, ese principio de identidad de que pertenecemos a una comunidad.
Para quien platique al respecto con las y los habitantes de Cherán, resultará evidente que el tema de la recuperación de la identidad está fuertemente ligado al de la reconstitución del territorio y que esta amalgama es parte de la educación que desean y que están construyendo. Don Guadalupe Tehandon, miembro del primer Concejo Mayor de gobierno, vigente entre 2012 y 2015, nos explicó: «Cuando alguien dice “la reconstitución de nuestro territorio”, no quiere decir que hay que ir a plantar árboles nada más. Quiere decir “cuidar nuestra identidad”, ser orgullosos por ser indígenas».
Equidad de género
El Concejo de Mujeres también se formó a partir de esta segunda administración, está integrado por siete mujeres y un hombre. Surge a partir de las necesidades de incrementar la participación femenina en la vida pública de la comunidad; de que sus voces tengan un lugar equitativo para la toma de decisiones y de generar un espacio para promover el intercambio de saberes entre mujeres de todas las edades, sobre sus formas de ver la realidad, sus sentires y sus problemáticas específicas. Se realizó también un conversatorio llamado «Mujeres y territorio: Tejiendo luchas».
Inés Torres, integrante de dicho concejo, dijo:
Debemos participar cada vez más para ver y proponer y decidir todos como comunidad, como pueblo pur’hépecha. Aunque es difícil entrarle cuando algunas somos nombradas, por la mala costumbre de hace más de 500 años de que «puro hombre». Hoy vivimos formas de machismo, de superioridad, de invalidación por ser mujer o porque no entramos a la escuela y tenemos obstáculos, y hay silencio en la participación. Hay lentitud en la reconstitución de la comunidad, de nuestro gobierno, porque se escuchan palabras de pensamientos de superioridad, de qué perfil sí y cuál no. Pues decidimos que las palabras o pensamientos de superioridad o de inferioridad son de ignorancia y segregan para la libertad que necesitamos construir. […] Invitamos a todas las mujeres a participar y a defender los derechos de todas.
Alicia Castellanos, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa, comentó que las mujeres de Cherán están abriendo una brecha para poner fin no sólo a la violencia contra los pueblos sino a todas las formas de dominación de las mujeres por los hombres. Por su parte, Vilma Almendra —activista colombiana de la organización «Pueblos en Camino»— recalcó la importancia de concientizar que somos producto del actual sistema, que somos patriarcales, racistas, sectarios; por lo que es importante reconocerlo y ver de qué manera responder. También señaló la importancia de romper las categorías que se nos imponen sobre «cómo deben ser» las cosas, las personas, y que las mujeres tejan lo que el capital cercena, mediante la palabra y la acción emancipadoras para la vida.
Se dijo que en Cherán, las mujeres son parte esencial de la fuerte relación de respeto entre la gente y la tierra con sus elementos. Yunuén, del Concejo de Jóvenes, elogió los saberes de las mayores que aportaron sus conocimientos a la lucha y a modo de provocación preguntó a la asistencia, que llenaba la plaza central del pueblo: «¿Dónde están las mujeres que enfrentaron a los malos?, ¿qué estamos haciendo como mujeres?, ¿cuál es el papel que nos toca seguir para este proyecto que es Cherán K’eri?».
Formas alternativas de aplicar la justicia
Uno de los temas cruciales en la construcción de la autonomía de Cherán, en su camino por lograr que la convivencia armónica, la cooperatividad y la ayuda mutua sean los ejes que guían el desarrollo de la vida comunitaria, es la generación de una forma de justicia que permita y fomente dichas condiciones. Por esto, el trabajo del Concejo de Honor y Justicia, de la mano con la comunidad en su conjunto, es imprescindible. En este concejo son cuatro titulares y cuatro auxiliares, en coordinación con la Ronda Comunitaria y los Guardabosques.
Un integrante del Concejo, Irineo López Tapia, nos explica que existe una propuesta a nivel estatal enfocada a la mediación y la conciliación, que se están manejando como medios alternativos de procuración de justicia, pero en Cherán esto se está aplicando desde 2011: «es decir, ante la presencia de alguna situación o un conflicto de intereses, nosotros intervenimos como mediadores o conciliadores».
Rubén Fabián Madrigal, otro de sus miembros, nos platicó que la resolución de conflictos entre habitantes se basa en la toma de conciencia por ambas partes:
Primero buscamos que la parte que ha causado un daño, lo reconozca. Luego, que esté dispuesta a dejar de causarlo. Hay algunas multas pequeñas pero nuestro incipiente sistema no es de castigo, de lo que se trata es que se reconozca y el agredido tenga la capacidad de perdonar, así lo deciden cuando llegan a un acuerdo, y cuál es ese acuerdo: te voy a respetar y ya no te voy a hacer ese daño a cambio de que tú me perdones. Cuando hay ocasión hay una pequeña reparación de daños, que por lo común es económica.
Sin embargo, nos comentaron que ante delitos graves –que son los menos– aún se ven en la necesidad de remitir a los agresores al Ministerio Público de Zamora, Michoacán. Mientras que los problemas más comunes tienen que ver con el abuso del alcohol y algunas drogas ilegales; además de que aún persisten casos de tala clandestina de árboles. A pesar de que lograron reducirla en un 90 por ciento desde 2011, cuando encuentran camiones que no son de gente de la comunidad, tienen la facultad de determinar la situación sobre la madera, la persona y el vehículo, ya sea confiscando y/o aplicando una sanción económica. También se tiene relación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que es la encargada de atender ese tipo de asuntos.
Por otro lado, de acuerdo con López Tapia, la propuesta más importante es la de conformar un tribunal comunitario para tomar decisiones de manera autónoma y sobre determinación de sanciones, que tenga la fuerza suficiente incluso para poder brindar tratamiento a quienes lo necesiten. «Entonces ya no depender de una autoridad penal como es un juzgado de primera instancia o la Profepa, sino tomar nuestras propias determinaciones, y que tengan fuerza jurídica y fuerza legal también».