sábado, 31 de octubre de 2015

¿Más profesores encarcelados, por qué no 100 aprehensiones contra funcionarios de gobierno por ladrones y asesinos?


Por Pedro Echeverría V.
31 octubre, 2015

En vez de profesores, ¿por qué no 100 órdenes de aprehensión contra funcionarios de gobierno por ladrones y asesinos?
Publicó hoy viernes La Jornada: Son en total 29 las órdenes de aprehensión contra maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), por lo que faltan 26, señaló el subprocurador de Control Regional de la Procuraduría General de la República (PGR), Gilberto Higuera. Aclaró que sólo tres se cumplieron la víspera y una más es una orden emitida por un juez del fuero común. “En todos los casos hay delito grave”, porque son opositores al gobierno, son peligrosos y llevan muchos años protestando.
Con ello el maldito gobierno, particularmente la SEP, se cuelga una medalla más para demostrar su enorme capacidad represiva. Pero cada vez que respira ese funesto gobierno recibe una mentada de madre de los maestros y el pueblo. ¿Qué importa que le recuerden cada segundo a su mamacita si al parecer nunca las han tenido? Gozan reprimiendo, persiguiendo, torturando a quienes desde el campo, la fábrica, la escuela, las calles, reclaman condiciones de trabajo, libertad para vivir y salarios adecuados. Y los profesores han sido el máximo ejemplo de luchadores sociales estos años.
Si hubiese un fuerte y justiciero movimiento de trabajadores, publicaríamos: “Hemos aprehendido a cinco de los principales ladrones y asesinos mexicanos encabezados por Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Fernández de Ceballos, Vicente Fox, Felipe Calderón y al actual presidente de la República, señor Peña. Nosotros no inventamos acusaciones porque hace muchos años que los tenemos bien señaladitos; sin embargo hemos preparado el Zócalo para que cada mexicano –cuidando de que no sean linchados- sólo acuda a hacer su acusación.
¿Cuál es la diferencia entre los profesores y esos funcionarios? En que los profesores son queridos por niños y padres de familia en sus comunidades porque trabajan y luchan defendiendo los intereses de los pobres, miserables, desempleados. Los funcionarios, por el contrario, se dedican a cobrar fabulosos salarios, a esquilmar el presupuesto público, a encarcelar a los que protestan y a asesinarlos si es posible. Pero no se olvida que los maestros sólo tienen la razón en sus luchas; los funcionarios, al contrario, cuentan con el ejército.
Por ello se dice que el mundo capitalista está de cabeza y nuestra obligación como trabajadores en lucha es ponerlo de pie. ¿No es acaso un mundo al revés cuando vemos que el 90 por ciento de la población es explotada y mal pagada mientras un puñado de grandes empresarios y altos políticos exprimen y desangran el presupuesto público? Todo lo malo del sistema es para la población mayoritaria y todos los privilegios son acaparados por un pequeño grupo que controla el poder. Pero el pueblo que se da cuenta acumula descontento que muy pronto estallará.
Los gobernantes tienen la obligación de respetar y tratar bien al pueblo porque él con su trabajo los mantiene. Empresarios y gobierno usan a los medios de información, las novelas, el futbol y a la religión, para tener engañados y domesticados a los trabajadores. Dado que los profesores y trabajadores con sus protestas en las calles están enseñando a luchar al pueblo, entonces los reprimen, encarcelan o asesinan para que no sigan abriéndole la mente y los ojos al pueblo. Por ello el poder quiere profesores dóciles, miedosos, que no se metan en nada. Pero empiezan a despertar.
Nadie debe dejarse engañar: a los profesores sólo se les puede acusar de luchadores sociales a favor de los explotados y por una buena educación; lo demás son inventos para detenerlos. A los altos funcionarios, al contrario, se les puede probar que saquean el país cobrando gigantescos salarios y haciendo negocios junto a los funestos empresarios y dueños de los medios de información. En conclusión: ellos tienen el poder, la fuerza, el dinero y el control de la conciencia. Los profesores tenemos la razón y pronto la fuerza para derrotarlos.

El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-Atenco impugna ante la CIDH el nuevo aeropuerto

De la Redacción
Periódico La Jornada

FPDT relata al organismo internacional negativa de jueces a otorgar amparos
El futuro de nuestras comunidades es incierto y se viola el derecho a la vida, señala
El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su intervención y protección ante el proyecto del gobierno mexicano de construir un nuevo aeropuerto en la zona del ex lago de Texcoco.
Los pueblos Santa Isabel Ixtapa, San Cristóbal Nexquipayac, San Francisco Acuexcomac, San Salvador Atenco, Zapotlán, Colonia Francisco I. Madero, La Magdalena Panoaya, San Andrés Riva Palacio, San Miguel Tocuila, Santa Cruz de Abajo, San Felipe, Colonia Nezahualcóyotl, San Luis Huexotla, San Bernardino y Santiago Cuautlalpan piden al organismo internacional medidas cautelares.
Relataron a la CIDH los procesos legales empezados para evitar la construcción del aeropuerto: un juez rechazó en principio la demanda de amparo, y en marzo de este año un tribunal colegiado revocó el desechamiento y ordenó la admisión de la demanda.
Sin embargo, señala el Frente, el juez noveno de distrito negó la suspensión provisional y la definitiva de los actos, así como los efectos de esos actos que están dirigidos a la construcción del megaproyecto. “Las negativas de la suspensión las impugnamos pero el pasado primero de octubre, el segundo tribunal colegiado del segundo circuito confirmó la negativa de la suspensión mediante el recurso de revisión 177/2015, con el argumento de que es mayor el interés de la sociedad en la realización del proyecto que el perjuicio que va a generar en nuestros pueblos.
«¿Cómo es que los pueblos originarios, acostumbrados a la vida en el campo, podamos vernos reflejados en un proyecto de primer mundo, si nuestras condiciones de vida son de un país tercermundista? Pues no contamos con los servicios esenciales médicos e infraestructura hospitalaria, educativa, seguridad pública y empleos, aun estando a escasos 35 kilómetros de la capital mexicana», indica el FPDT en su comunicación hacia la CIDH.
En 2002 fue derogado un decreto expropiatorio presidencial que revoca la decisión de construir un aeropuerto en la misma zona en la que hoy se pretende edificar la nueva terminal aérea.

«Estas condiciones que ha generado el proyecto hacen que nuestros derechos elementales a la vida sean violentados, además de provocar la ruptura del tejido social, lo que provoca que el futuro de nuestros pueblos sea incierto y que de manera sistemática pasemos de ser dueños de nuestro territorio que por siglos hemos construido a no figurar más en ningún espacio», señala el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.

La solidaridad con presos y presas políticos se reunió en San Pedro Tlanixco, EdoMex

Publicado originalmente en:
Centro de Medios Libres
30 octubre, 2015

El 24 de octubre de 2015 se realizó, en San Pedro Tlanixco, Estado de México, el Encuentro Nacional por Nuestr@s Pres@s Polític@s, convocado por la Red contra la Represión y por la Solidaridad.
Entre la neblina de las faldas del Nevado de Toluca, integrantes del Movimiento por la Libertad de los Defensores del Agua y de la Vida, nos recibieron en la entrada del poblado para marchar entre consignas hasta la sede del Encuentro.
Con una ceremonia tradicional, entre copal y cempasúchil y ofrendas, se dio inicio al Encuentro. Se registró la participación de 56 organizaciones y colectivos. De este modo, organizaciones, colectivos e individuos de diversas partes del país acudieron, expusieron sus posiciones y testimonios relacionados con la prisión política, prestaron su escucha y participaron de los trabajos realizados. Se recibieron saludos desde el Estado Español, así como de Colima, San Luis Potosí y de Puebla.
Posteriormente se informó sobre la situación de Dominga González Martínez, Lorenzo Sánchez Berriozábal, Marco Antonio Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Míreles y Teófilo Pérez González, presos de Tlanixco; de Cemeí Verdía, preso de Ostula, del cual el CNI llamó a continuar atentos y mantener la solidaridad con dicha comunidad; de Fernando Bárcenas; de Luis Fernando Sotelo; de Abraham Cortés, Julio César Núñez Delgadillo, José Santiago López, presos en distintas cárceles del dizque democrático gobierno perredista de la ciudad de México; se informó de Santiago Moreno Pérez, Emilio Jiménez Gómez y Esteban Gómez Jiménez, presos de San Sebastián Bachajón, Chiapas; también de Chiapas, se informó de la situación de Alejandro Díaz Sántiz, Roberto Paciencia Cruz, Lucio Hernández Patishtán y Juan de la Cruz Ruíz; de Oaxaca se habló de Miguel Ángel Peralta, preso de Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán de Flores Magón, de ese mismo estado del país se habló del compañero Álvaro Sebastián Ramírez, preso Loxicha.
Nuestros compañeros y compañeras rehenes del poder y del Estado han tenido que resistir la corrupción, el abuso de poder, limitándoles las visitas, traslados de penales – lejanos de sus familias y compañeros. Y sin embargo, y no pese a ello, sino haciendo frente a estas medidas señaladas, nuestras compañeras y compañeros no se desmoralizan, no se callan y no claudican. Como ejemplo están las participaciones que enriquecieron el Encuentro por parte de Luis Fernando Sotelo y de uno de los presos de Tlanixco, Álvaro Sebastián Ramírez y Fernando Bárcenas; los dos primeros a través de sendas llamadas telefónicas y los dos últimos de manera epistolar.
Los asistentes del encuentro reafirmaron su compromiso por la libertad y contra la prisión política. Por su parte los medios libres, congruentes con su posición, se comprometieron a trabajar con la difusión generada sobre nuestros presos y nuestras presas y del Encuentro. Distintas son las formas en que la solidaridad adquiere su tono y su color y bajo este principio la Coordinadora de Valle de Chalko junto con jóvenes de la comunidad realizaron un cuerpo de graffitis plasmados en tres muros como expresión de solidaridad y por la libertad de nuestros presos y presas políticas. Convencidas y convencidos que en el mañana que soñamos caben muchos mundos y ningún esfuerzo es pequeño, las niñas y niños de la comunidad junto a las hijas e hijos de los familiares de nuestros compañeros y nuestras compañeras presos aportaron su creatividad e imaginación realizando un periódico mural, junto a ellas y ellos estuvieron estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de México, nombrando a cada uno y cada una de los presos con mensajes de solidaridad.
La clausura del Encuentro se reencontró con el Himno Zapatista, como una forma de reivindicar nuestra adherencia a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
No podemos decir que aquí terminó el Encuentro, por el contrario, quedaron pendientes, deberes, tareas y acuerdos a los que hay que darles seguimiento, en próximas fechas se harán del conocimiento público, nos encontramos en espera de la relatoría para que esas tareas las llevemos a buen puerto, que no es otro que el de la libertad de nuestras y nuestros compañeros. Porque seguimos sin estar todos y todas, nos faltan nuestras presas y nuestros presos.
¡Presas y presos políticos Libertad!
Equipo de Comunicación de la RvsR

Venta solidaria de flores cultivadas en Ayotzinapa, 31 de octubre, en el sur de la Ciudad de México

Centro de Medios Libres
31 octubre, 2015
Este sábado 31 de octubre habrá venta solidaria en el sur de la Ciudad de México de flores de Cempaxúchitl y Terciopelo cultivadas en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa:
Venta de flor de cempaxúchitl y de terciopelo de la Normal de Ayotzinapa en el Pedregal de Santo Domingo, San Pedro Mártir y el centro de Tlalpan.
SABADO 31 de Octubre
10 AM SAN PEDRO MÁRTIR:
1.- Centro Social “Sergio Méndez Arceo” Calle Laurel 140
2.- Kiosco de San Pedro Mártir.
10 AM Mercado Alternativo de Tlalpan
Triunfo de la Libertad no. 9, Tlalpan. Col. Centro de Tlalpan. A dos cuadras de MB: Fuentes Brotantes, Distrito Federal.
12 PM PEDREGAL DE SANTO DOMINGO:
1.- Calle Jilotzingo esquina Copal (a un costado de la Iglesia del Cristo)
2.-Ahuanusco esquina Aile (a unas cuadras del paso del Metro Universidad)

¡VIVOS LOS QUEREMOS!

1º de noviembre, ATENCO, OFRENDA COLECTIVA: LUCHAR PARA QUE VIVA LA MEMORIA


Centro de Medios Libres
31 octubre, 2015

¡Luchar Para Que Viva La Memoria! Este 1° de noviembre celebraremos a nuestros muertos, te esperamos a partir de las 5pm frente al Auditorio Emiliano Zapata, en el centro de San Salvador Atenco.
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco

viernes, 30 de octubre de 2015

Familias desplazadas de Banavil retornarán temporalmente para visitar a la niña Antonia López Méndez


Familias desplazadas de Banavil
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas
30 de octubre de 2015

A las Juntas de Buen Gobierno de EZLN
Al Congreso Nacional Indígena
A la Sexta Declaración de la Selva Lacandona
A los Centros de Derechos Humanos Honestos e Independientes
Al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad
A la Red contra la Represión
A la Sociedad Civil Nacional e Internacional
A los Colectivos Internacionales
A los Medios Libres
Al Pueblo Creyente de Chiapas
Compañeras y compañeros de los pueblos originarios de Chiapas, México y el mundo.
Hoy daremos a conocer que nuestra familia, del 30 de octubre al 3 de noviembre, retornaremos de manera provisional en Banavil, para visitar a la niña Antonia López Méndez que falleció el pasado 21 de febrero de este año 2015.
Que como nuestros usos y costumbres como pueblos originarios daremos una ofrenda a nuestros muertos en su tumba para atraer en nuestra memoria.
La niña Antonia López, tenía 11 años de edad y falleció en desplazamiento forzado con nuestra familia que aún seguimos desplazadas y está enterrada y abandonada junto con sus dos hermanitas, Petrona López Méndez y María López Méndez.
En nuestro retorno provisional, les pedimos a las organizaciones nacionales e internacionales que estén pendientes a que no encontramos nueva agresión como el pasado 4 de diciembre de 2011, cuando fuimos agredidos por armas de fuego por los priistas y la desaparición de nuestro Alonso López Luna que aún sigue desaparecido.
Responsabilizamos al gobierno estatal y federal, que garantice y protege nuestra seguridad, tanto como las organizaciones sociales de observadores internacionales y a los derechos humanos que nos acompañan.
Por todo esto exigimos:
-Verdad sobre la desaparición de nuestro padre Alonso López Luna y castigo a los responsables.
-Retorno definitivo de nuestras familias
-Cancelación de órdenes de aprehensión de Antonio y Pedro López Girón
-Reparación del daño del saqueo en nuestras casas
Atentamente
Las familias desplazadas y desplazados de Banavil, Tenejapa, Chiapas, México

Lorenzo López Girón, Miguel López Girón, Petrona López Girón, Anita López Girón

El complejo tejido de la comunalidad («Luchas y estrategias comunitarias: horizontes más allá del capital»)

Agencia SubVersiones
29 octubre, 2015
Por Valentina Valle, Ana del Conde y Heriberto Paredes

El hecho de que el 1er Congreso Internacional de Comunalidad 2015 «Luchas y estrategias comunitarias: horizontes más allá del capital» tenga lugar en una ciudad como Puebla es ya polémico –en el buen sentido de la palabra. Cada detalle abona al planteamiento central del congreso, por eso resaltar que Puebla es la capital de un estado gobernado por el panista Rafael Moreno Valle, uno de los más funestos gobernantes en muchas décadas (y hay muchos ejemplos). Puebla es un estado que tiene episodios contrastantes, por un lado experiencias fundamentales de resistencia comunitaria a las concesiones mineras extranjeras, particularmente en la Sierra Norte, por otro lado, los casos de represión han sido atroces, como el caso de José Luis Tlehuatlie Tamayo, de 13 años, niño originario de San Bernardino Chalchihuapan que murió a causa de una bala de goma disparada por la policía antimotines en una penosa actuación; o el caso del joven Ricardo Cadena, asesinado por pintar un grafitti en un muro; o el caso de las agresiones y amenazas a la radio comunitaria La Chilenita en el municipio de Chilac. No acabaríamos con los agravios a comunidades, con la serie de luchas por lo común y de expresiones de comunalidad que permean esta ciudad y este estado, sede de este basto congreso.

Decenas de asistentes de diferentes partes del mundo asistieron a la convocatoria y llenaron los espacios destinados para las mesas de trabajo, las conferencias magistrales y las presentaciones de libros; los cafés del centro histórico poblano rebosaban de personas provenientes de Oaxaca, Ciudad de México, Guerrero, Chiapas, Colombia, Bolivia, Perú, Guatemala, Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Sonora, Guadalajara, Francia, Alemania, Italia y muchos otros lugares del planeta Tierra. Entre cemitas, mole poblano, dulces de leche y tacos árabes, los debates comenzaron a dar como resultado no uno sino varios enfoques respecto al tema central del congreso: la comunalidad.

Desde el comienzo las expectativas eran muchas, las posibilidades infinitas. Porque si de comunidad se trata, tal vez sea erróneo encuadrarla en una definición clásica y tratar de categorizar las múltiples enseñanzas que se pueden aprehender del vivir comunitario, algo que hasta ahora ha demostrado ser un camino certero de construcción de alternativas frente al orden capitalista imperante. No el único pero sí uno ampliamente recorrido por millones de mujeres y hombres de pueblos originarios en las más inesperadas geografías.
Entre los pasillos y el cigarro acompañado de café o mate, tras un saludo siempre fraterno, los comentarios no esperaban: que si el libro que se presentará al día siguiente, que si el trabajo de tal o cual persona, que si no se trata de encerrar los conceptos sino de abrirlos a su reconstrucción constante, que si los encuentros en congresos anteriores o futuros, las comparticiones espontáneas y las bromas; algunos momentos de tensión, sobre todo porque la organización de este gran evento requiere mucho cuidado y paciencia. Es decir que como en toda comunidad, si no hay diversidad y conflicto no se avanza y no se construye, y no nos dejaran mentir: quienes han estado construyendo parte de su vida y pensamiento desde la comunalidad sabrán que las contradicciones y las diferencias son el pan de cada día, no para pensarlas en forma negativa sino para resaltar su riqueza.
Además de los planteamientos más propositivos también existen preocupaciones que no dejan de motivar la reflexión: ¿cómo hacerle frente a la ofensiva del capitalismo salvaje? ¿cuál será la trinchera de la academia para abonar a la construcción de proyectos de vida y evitar el anquilosamiento voraz que ha sufrido? ¿cuál es el pensamiento crítico que permitirá crear conciencia y abonar a la construcción de alternativas a tanta violencia y muerte? Es imposible no cuestionarse a cada paso, este congreso tiene como objetivo no ser un congreso más y motivar seriamente los cuestionamientos, los aportes a los planteamientos de preguntas para que éstas permitan construir conocimiento. De algo tienen que servir los mezcales y los tlacoyos, para cosas concretas debe de servir tanto esfuerzo.
Antes de continuar con algunas reflexiones surgidas de esta cobertura colectiva, tal vez sería bueno plantear preguntas sueltas, interrogantes que podrían parecer inconexas pero que en su sentido más profundo tienen una vinculación inherente:
¿Cómo neutralizamos al Estado?
¿Es posible articular las luchas más allá de los momentos álgidos y la coyuntura?

¿Se puede hablar de una sustitución de la política si lo comunitario –aquello que ha permitido la reproducción de la vida material– transita del orden privado a lo público?
¿El progresismo es colonialista?
«Hay que juntarse y hacer mierda a esos gremios, no queda otra. Ojalá logremos sacarlos del camino». A pesar de que el título de la mesa a la que nos referimos es indicativo:
«Horizontes y resistencias comunitarias en América Latina, más allá de los gobiernos ‘progresistas’, frente al Estado y contra el capital»; fue de todas maneras una tremenda decepción enterarnos de que esta cita no llevaba la firma de Ulises Ruiz, el gobernador priísta que a finales de 2006 logró derrotar la «Comuna Oaxaqueña» con un uso desproporcionado de la fuerza, sino la del presidente más pobre del mundo, el uruguayo Pepe Mujíca. El blanco, sin embargo, era lo mismo, tratándose, como explicó Diego Castro Villaboa, de maestros y estudiantes, una de las fuerzas más contundentes de oposición al Frente Amplio. Este era de hecho el tema de esta discusión, que vio la participación Huáscar Salazar Lohman, Eric Larson, Pavel López Flores, Silvia Rivera Cusicanqui y Raquel Gutiérrez Aguilar: un análisis y crítica constructiva no del discurso, sino de la realidad de los gobiernos así llamados «progresistas».
En el caso de Uruguay, para una definición del Frente Amplio, Castro Villaboa evoca el sociólogo Alfredo Falero cuando habla de «acto de masas más grande de la historia del país y al mismo tiempo fin de la lucha contra el neoliberalismo». En su análisis, la base en que el modelo progresista conforma su hegemonía, o sea la posibilidad de que el capital y la condición de los trabajadores crezcan al mismo tiempo, resulta haber fracasado rotundamente. Los ajustes salariales, las condiciones laborales impuestas a los trabajadores y los recortes a los presupuestos públicos en sectores fundamentales como la salud y las viviendas demuestran esta pérdida hegemónica del progresismo. Además, el discurso que «lo posible era lo garantizado por el gobierno y las demandas que iban a más eran irreales, les hacían el juego a la derecha o no fortalecían el proceso de cambio», confirmaron el Estado como sujeto de transformación, institucionalizando los conflictos sociales y produciendo una forma política muy liberal.
La esperanza viene, sin embargo, de la propia base social del gobierno, porque «donde el frente amplio cierra, el movimiento social abre, y se da un nuevo ciclo de lucha», sobretodo manejado por los jóvenes, o sea el sector de la sociedad que no tiene un vínculo afectivo con el Frente y que por esta razón se atreve a moverle una crítica contundente y a trabajar en las grietas que paulatinamente va encontrando en el sistema.
Ni en la plática ni en el debate que siguió se hizo referencia a Gramsci, aunque al escuchar este análisis no pudimos evitar recordarnos de su «revolución pasiva», este proceso político que tiene como objetivo la reforma del sistema desde arriba y surge para disputar la dirección del cambio a las organizaciones populares. En la visión gramsciana, de hecho, a un primer momento en que el bloque dominante intenta frenar el cambio a través de la restauración, sigue el transformismo. Y en este segundo momento, el gobierno –que en este caso sería el gobierno progresista– recoge algunas de las demandas populares y las hace suyas, adaptándolas previamente a sus propias necesidades.
Además, fundamental porque se puede dar una revolución pasiva, es que el bloque dominante acepte que las viejas instituciones, o medidas de solución de los problemas sociales, ya no son suficientes ni adecuadas para mantenerlo en el poder. Precisamente esta condición de conciencia de las clases dominantes de que se necesita un cambio nos hizo pensar en Gramsci, porque como destaca Pablo Dávila en el libro «Palabras para tejernos, resistir y transformar», los ajustes macrofiscales y la privatización del Estado que se impusieron en América Latina llevaron a una movilización continental que originó los autodenominados gobiernos progresistas de la primera década del 2000, junto con la presencia de fuertes movimientos sociales. Las sociedades, según Dávalos, ya no estaban dispuestas a confrontar sin resistencia el discurso de la crisis, sobretodo viendo cómo se protegieron los responsables directos y la singularidad de esos momentos sería que determinados proyectos antagónicos se disputan entre sí la victoria, pero todos coincidiendo en el descrédito de las instituciones previas o en la necesidad de superarlas.
La lectura de Dávalos de este momento histórico que él llama «posneoliberalismo», donde la acumulación capitalista se caracteriza por el despojo territorial, el control social, la criminalización a la resistencia política en un contexto de globalización financiera y especulativa, se nos hizo interesante no sólo porque permite establecer un punto de encuentro entre la denuncia del fracaso progresista y la revolución pasiva gramsciana, sino también porque la misma categoría analítica se puede aplicar a un sector que florece más y más con el pasar de los años, el de los derechos humanos:
Las democracias latinoamericanas fueron poco a poco recuperando espacios e imponiendo un discurso de derechos humanos como política de Estado, de forma independiente a la conducción de la economía. Mientras más hablaban de derechos humanos más legitimidad tenían estas democracias. El discurso de los derechos humanos se convirtió en un discurso movilizador y legitimador del modelo de dominación política que se estaba poniendo en marcha en la región. Mientras más se avanzaba en materia de derechos humanos más se perdía de vista el rol de la violencia del mercado como regulador social. De esta manera se produjeron fracturas radicales entre el discurso político que convergía hacia un enfoque de derechos humanos y la economía que trasladaba las decisiones de soberanía política y territorial hacia los inversionistas y sus inversiones.
Esta reflexión sigue con la denuncia de la suscripción por parte de todos los gobiernos de América Latina de un enfoque de derechos humanos alejado de toda conflictividad política como fueron los «Objetivos de Desarrollo del Milenio» que permitieron criminalizar las formas de resistencia y movilización que salían del marco establecido por las Naciones Unidas. La posibilidad de considerar terroristas todas las organizaciones sociales que se oponen al «desarrollo» tiene que ver directamente con la imposición del modelo capitalista-extractivista y constituye la amenaza tal vez más graves a los dirigentes sociales y populares que defienden el territorio, la comunidad y comunalidad, en una dicotomía siempre más fuerte entre las demandas de los movimientos sociales y las supuestas respuestas de los gobiernos progresista. En este sentido el caso de Bolivia es emblemático, con el caso de la imposición por parte del gobierno Morales de la carretera del TIPNIS, un proyecto del costo de 415 millones de dólares financiado por Brasil.
La ponencia de Salzar Lohman de hecho va en este sentido, con una reflexión sobre la legitimación del gobierno que ocurre en larga medida afuera de las fronteras nacionales. El estudioso de la Sociedad Comunitaria de Estudios Estratégicos habla de derechización del Movimiento Al Socialismo (MAS), donde se registra un fuerte impulso de dinámica capitalista que se opone a la organización comunitaria. En este contexto, «la izquierda se ha quedado sin palabras y su discurso no corresponde a la práctica».
También Silvia Rivera Cusicanqui relata cómo «se ha ido desmoronando la posibilidad de cambio del gobierno desde 2006, frustrando uno de los puntos más interesantes de la que parecía ser una nueva propuesta, o sea la producción de una política sin partidos». El referente más inmediato de esta política son, según Rivera Cusicanqui, las experiencias comunitarias gremiales de La Paz, que la autora analiza en el libro «Los artesanos libertarios y la ética del trabajo», donde se tratan temáticas como la memoria y la reconstrucción, las juntas vecinales, el liderazgo rotativo, la asamblea participativa y la recuperación del idioma como ejes de la resistencia. Planteando la necesidad/posibilidad de «reinventar la comunidad en pequeña escala, en las grietas del sistema» la estudiosa une memoria andina y lucha urbana, sobretodo anarquista, en un ejercicio constante de mantener viva la memoria y resistir a las agresiones a las comunidades. Un «NO» rotundo a esta invasión y despojo que suena también en las palabras de Raquel Gutiérrez Aguilar, cuando habla de la importancia del veto, acompañado por la posibilidad de discutir y poner en crisis los puntos fundamentales del pensamiento capitalista.
Las pistas de investigación y reflexión abiertas durante las poco más de dos horas que duró esta mesa de trabajo fueron múltiples y extremamente interesantes. Como el análisis de Pablo Mamani Ramírez sobre la superación de los marcos de izquierda y derecha identificables en los proyectos de modernidad socialista y capitalista, que se revelan tan importantes por ejemplo al examinar el contexto boliviano, donde cabe destacar que existen pensamientos Otros, como el katarismo-indianismo, que tienen posibilidades históricas y experiencias de vida social o económica que van más allá de esta clasificación surgida en el occidente europeo durante la revolución francesa.

O como la consideración de un asistente a la conferencia que destacó cómo el mismo concepto de progresismo se puede considerar como una forma de colonialismo, en el momento en que la búsqueda de un desarrollo con inclusión social conlleva una idea de progreso que etiqueta las comunidades en resistencia como, para usar una expresión de Mamani Ramírez, «no coetáneas». Parecen escucharse las palabras de Gustavo Esteva, cuando habla de la «invención del subdesarrollo» el día 20 de enero de 1949, el día en que Harry S. Truman, presidente de los Estados Unidos, tomó posesión y dos mil millones de personas se volvieron subdesarrolladas. Ese día, nos dice Esteva, estas dos millones de personas dejaron de ser lo que eran, en toda su diversidad, y se convirtieron en un «espejo que reduce la definición de su identidad, la de una mayoría heterogénea y diversa, a los términos de una minoría pequeña y homogeneizante». Tal vez los gobiernos progresistas, al quererse «desarrollar demasiado», hayan subido la misma suerte.
Tensiones de lo «común» como concepto
Los conceptos dentro de la academia, así como en la práctica diaria, son útiles para poder nombrar aquello que experimentamos, los eventos que resistimos y los objetivos por los que luchamos. De esta forma, al denominar de una u otra forma un concepto, la palabra que presentamos toma sentido no sólo dentro de un ámbito lingüístico, sino también como episteme social. Sin embargo, todos los conceptos se definen por una dualidad individual y colectiva. Ambas aproximaciones son tan necesarias como complementarias, pero al mismo tiempo su coexistencia invita a tensiones y oposiciones.
Poner el concepto de «comunalidad» como eje central de análisis y conversación dentro de un congreso, inevitablemente invita a los participantes a compartir tanto sus perspectivas como sus experiencias. Así, el concepto provoca, tensiona. Sin embargo, como bien estableció Carolina Vásquez dentro del simposio en memoria a Floriberto Díaz, «Reflexiones sobre la Comunalidad desde las Mujeres Indígenas», si no tensionamos no cuestionamos nuestro propio lugar y por eso es indispensable que presentemos nuestras perspectivas: para hacer que otros se tensionen y cuestionen.
De este modo, el 1er Congreso Internacional de Comunalidad 2015 nos ha tensionado y nos ha provocado a cuestionar desde su primera conferencia magistral. El cuestionamiento de John Holloway al decir «NO» generó una oleada de reacciones, positivas y negativas. ¿A quién iba dirigido ese «NO»? Él «NO» iba dirigido a todos, Holloway buscó tensionarnos a todos. Así, Holloway comienza su ponencia diciendo:
«Siento que hay algo que falta, y lo que falta, tal vez, es el no. Y lo que quiero decir con eso es que tengo una preocupación cuando veo el programa del evento porque siento que en el programa hay un consenso máximo y el consenso máximo me da miedo».
A través de este cuestionamiento, y a lo largo de su ponencia, Holloway nos invita no solamente a generar un lenguaje que parta de las luchas para luego repetirlo en otras luchas, sino también para «criticarlo, cuestionarlo, y tal vez, darle otra dimensión». Para Holloway «lo común» no existe como sustantivo, sino se queda en una dimensión de verbo. Una dimensión antagónica que resiste al sistema anti-capitalista, pero por lo mismo, hablar de «lo común» para él no es hablar de algo que existe, sino simplemente es hablar de un antagonismo.
Sin embargo, estos planteamientos chocan e interrumpen de forma súbita aquello en lo que muchos creen, aquello por lo cual muchos luchan. Las reacciones se hicieron saber de forma inmediata con expresiones claras y contundentes. Sin embargo, como bien planteó Silvia Rivera Cusicanqui como réplica dentro de la mesa:
«Hay problemas que nos enfrentan y es importante que estos problemas nos hayan saltado a la luz desde la primera mesa porque es muy importante generar consenso. Lo que hay son anhelos, son preguntas, son dudas, y creo yo, son tentativas de ir abriendo camino».

De esta forma, el Congreso, a través de sus cuatro días intensos de mesas, discusiones, debates e intercambios abre ese espacio, ese camino para buscar lenguajes que generen conversación. Y tal vez no para que se genere un lenguaje común, pero sí para que a través de generar esas conversaciones se pueda, como planteó Márgara Millán, «tejer los desacuerdos».

CIERRE DEL PROYECTO «VOCES DE MUJERES. HISTORIAS QUE TRANSFORMAN»

Voces de Mujeres
Agencia SubVersiones
Publicado el 28/10/2015
Voces de Mujeres, historias que transforman se llevó a cabo como un laboratorio de apropiación de herramientas narrativas, audiovisuales y digitales en el que mujeres de 12 estados del país hicieron visible, con su propia voz, el papel transformador de mujeres luchadoras en sus comunidades

Colaboración/29 octubre, 2015
Agencia SubVersiones


El sábado pasado, se llevó a cabo en el Centro Cultural Autogestivo El 77 el cierre del proyecto Voces de Mujeres, historias que transforman. A lo largo de la tarde se presentaron los trabajos que desarrollaron las participantes, por lo que hubo videos, cápsulas de radio, foto ensayos, plataformas digitales y una instalación. Para quienes no pudieron asistir, les contamos que publicaremos semanalmente a partir del mes de noviembre cada una de estas historias.
Voces de mujeres comenzó hace aproximadamente un año, cuando integrantes de las colectivas Luchadoras, La Sandía Digital, Social Tic y Subversiones nos reunimos para hacer un proyecto colaborativo. Éste, atendía la necesidad de que las mujeres estemos presentes en la construcción de la identidad de nuestras comunidades, de nuestros lugares, y no mediante imágenes estereotipadas que no nos representan, sino mediante el acto revolucionario de hablar nuestras verdades, miedos, sueños y alegrías. Nuestras historias existen, cambian al mundo todos los días.
El proyecto se llevó a cabo como un laboratorio de apropiación de herramientas narrativas, audiovisuales y digitales en el que mujeres de 12 estados del país hicieron visible (o escuchable), con su propia voz, el papel transformador de mujeres luchadoras en sus comunidades.
A lo largo de los últimos seis meses nos encontramos un fin de semana de cada mes para compartir, para tejer juntas poco a poco las historias de nuestras abuelas, de nuestras hermanas, de nuestras compañeras. En el camino se construyó comunidad, se labró una tierra compartida.
«Hoy habitamos nuestras historias desde la solidaridad y la lucha, rehacemos nuestras genealogías, combatimos los estereotipos y nos reconocemos en colectiva. Hoy compartimos las historias que nos nacieron juntas. Un relato alternativo de mujeres creadoras de cambio social. Mujeres que deciden sobre su propio cuerpo, mujeres sanadoras, curadoras, mujeres de maternidad alternativa, menstruantes, feministas jóvenes, activistas, trabajadoras sexuales, artesanas, feministas, mujeres rockeras.»

El aprendizaje que permitió este proyecto, superó por mucho nuestras expectativas. El trabajo colectivo venció uno a uno los obstáculos. Juntas escribimos otra historia, la nuestra, una de sororidad y construcción que nos dejó el corazón rebasado. No nos queda más que trabajar para que ocurra de nuevo.

Cómo ahogar la precariedad laboral con gasolina. La resistencia de lxs gasolinerxs del Servicio Taxqueña

Colaboración/29 octubre, 2015/
Por  Estrella Flores y PatoDfs
Agencia SubVersiones
Una huelga hay que soportala hasta el final.
La resistencia de lxs gasolinerxs del Servicio Taxqueña
Jornada solidaria con Servicio Taxqueña
Señor, señora, joven, jovena, niño, niña como le diríamos, si usted tan sólo gira la mirada un poco más abajo, vera que sobre avenida Miguel Ángel de Quevedo y avenida Pacífico hay una gasolinera envuelta con las banderas rojas y negras, e intenta asomarse, verá unos gasolineros y gasolineras bailando, comiendo y disfrutando de la música en vivo con temas de Silvio Rodríguez y León Chávez Teixeiro, además verá que hay más gasolineras y gasolineros de distintas estaciones de servicio como Nivel Superior, Santa Úrsula, Coapa, entre otras, también los visitan las señoras de los baños de la central de abastos del DF, todos ellos y ellas pertenecientes al Sindicato de Trabajadores de Casas Comerciales, Oficinas y Expendios Similares y Conexos del Distrito Federal (STRACC). Y digamos que le invitan a estar un rato con ellos y compartir, escuchará y mirará que están con ellos sus familias, esposas, hijos e hijas, verá que muchos de ellos ya son grandes de edad y otros jóvenes, dos generaciones juntas que mantienen la alegría en una jornada de lucha y solidaridad, y le platicaran que están ahí desde las 10 de la mañana.
Le platicarán que lxs compas de Coapa, lxs del Botón Rojo, esas mujeres incansables y esos hombres humildes, les llevan una despensa pequeñita, que su sindicato, el STRACC, a nombre de muchos y muchas gasolinerxs les da un dinerito para sostenerse un tiempo. Y digamos que decide quedarse un rato y pues en la plática y el cotorreo ellos tocan su corazón y ellos abren el suyo, y uno de los gasolineros ya viejo comienza hablar y dice:
«Yo laboro desde 1978 de lo cual esta empresa cuando yo entré a trabajar aquí, pues estaba muy bien, llegó un momento en que falleció el dueño y se quedó su hijo, todo iba bien, a raíz de que será unos cuatro años después de que murió el papa, todo iba bien. Pero llegó un momento en que el patrón de aquí, hizo cambio de administración, a raíz de eso, metió otras personas y empezamos a tener problemas. Cuando metió la administración nueva, duramos como dos meses sin trabajar, a partir de ahí empezamos a laborar otra vez, su idea de ellos era echarnos para afuera, de los cual nosotros nos defendimos y aquí seguimos, el problema que hay, que el patrón confió mucho en su administración que metió, pues no fue así, hasta el momento nos han dejado sin trabajo, el tiempo que yo llevo no puedo abandonar la empresa porque toda mi vida ha sido aquí, lo que pediríamos ahorita, porque ya los años nos empiezan a pesar, es que se solidarizaran con nosotros para salir adelante en esta huelga, porque la verdad sí es estresante estar aquí, no tengo niños, peros si tengo a mi esposa que está enferma y me preocupa, no sabemos si nos van a dar de baja del Seguro, no es la primera vez que sufrimos esto, para mí ya es la tercera vez, antes de que viniera esta segunda administración, se renovó, nos aventamos una año cuatro meses sin trabajar y tampoco recibimos sueldo, no recibimos nada, resistimos todo eso y ahí nos querían sacar, aguantamos todo eso, no es la primera vez que no lo hacen, ya es la tercera, ya lo que queremos es que se normalice todo esto para seguir trabajando, más que nada por la familia que tenemos en casa. Aquí según por lo que nosotros nos enteramos todo este problema vino a raíz de que la nueva administración que metieron querían meter gente para cobrarles, o sea correr a toda la gente que estaba y meter gente nueva para cobrarles, o sea en lugar de pagarles, cobrarles derecho de piso, hay algunas estaciones que así les hacen»
Y de pronto otro toma la palabra,
«Lo que comentan mis compañeros pues es cierto la administración que llegó pues era gente de confianza del patrón, esa gente es gente que no tenía idea de administrar una empresa, gente ocasional, serían amigos del patrón, la señora que quedó de administradora, la representante legal, ella quiso formar su equipo, un equipo de 50 gentes, que no tenía caso, anteriormente la administración eran tres personas, manejaban todo, al ser más gente, eran más sueldos, eran sueldos que les ofrecían pagarles más y a nosotros mantenernos restringidos en todos los sentidos, presión al llegar temprano, presión al trabajar, presión de que si faltabas y no avisabas ya tenías foco rojo para correrte, gente que no sabía de administrar una empresa o que se dejaba llevar por lo que ellos aprendían o sabían de otros lugares, ahora la finalidad de que nos despidieran a todos los que teníamos mucho tiempo, primera no liquidarnos, segunda como no estaba firmado el contrato colectivo decían ellos fácil se van, a la administración pasada la quitaron de una forma violenta, cuando estaba esa administración no tuvimos ningún problema en ningún sentido, llegó la nueva administración llegaron los problemas, que fue lo que hicimos organizarnos, buscar a un representante sindical que nos empezó a defender, de ahí estas personas querían que el sindicato no estuviera, hubo recuento de votos, hubo cierre de estación, por todos lados nos presionaron, ¿qué paso? pues nosotros estamos resistiendo, les demostramos que no importaba la forma en la que nos pusieran a trabajar, les respondíamos ahora, por este lado le hacemos un atento llamado al patrón de que tome conciencia de esto ya estuvo su estación mucho tiempo cerrada, él sabe que se está acarreando más problemas en todos los sentidos, en Pemex, en Hacienda, con nosotros mismos, aunque ya tenemos mucho tiempo con el trabajando, que es lo que queremos, que nos reinstale, y nos dice, ¿sabe? son buenos trabajadores pero yo prefiero otra gente nueva, ¿que les parece? Ahí está su liquidación, a la fuerza nada, nos está liquidando, nos está pagando lo que nos debe pero ahorita no se para, para nada, se hace un atento llamado a que venga, dialogue con el representante sindical, con nosotros mismos, en algún momento comentó que le queríamos quitar la estación, en ningún momento, de nosotros ¿quién tiene dinero para comprar la estación y echarlo a andar? Nadie, estamos resistiendo, tenemos apoyo de otras estaciones, esperamos que pronto se solucione este asunto, ya llevamos mucho tiempo desde el inicio del emplazamiento, desde la huelga, ¿con qué nos estamos manteniendo? Lavando carros, no podemos abandonar el centro de trabajo mientras no haya una solución de liquidación o solución de reinstalación».
Y le siguen compartiendo y de pronto le cuentan que no es fácil trabajar de gasolinero porque

«Hay compañeros que platican, tú llegas a una estación les preguntas ¿tienes seguro?, no, ¿tienes sueldo?, no, al contrario tengo que dar una cuota de $60 pesos por trabajar y aparte de eso me obligan a vender aceites y si no los vendo me los tengo que llevar a mi casa, hay estaciones en las que venden un aditivo a bajo precio, si un aditivo cuesta 35 pesos te lo venden a 20 pesos, ya no pierden 35 pierden 15, si tú vas a otras estaciones y te dan el precio más alto, dices que en otra estación me lo dan más barato».
Cómo nos organizamos para resistir
De pronto en la plática se cuela una voz femenina, ella es la única mujer entre tanto gasolinero, y con un tono de voz firme menciona:
«Como decía el compañero, ya tenemos dos meses, bueno ya vamos para tres meses sin percibir sueldo y lo que hacemos es lavar autos, los compañeros en el pesero, algunos venden para percibir algo para llevar a casa, pues yo también les comento a los compañeros que sí es desesperante esta lucha, pues esperemos que en la resistencia todos aguantemos, que sea muy pronto que se abra la estación, el carecer, el no percibir sueldo, las propinas, pues estamos en la lucha y esperemos que se resuelva esto. Yo gasto $30 pesos diarios en pasaje y ahorita hacemos guardia cuatro compañeros por cada turno, somos tres turnos, la noche, mañana y tarde y así los cuatro compañeros que estamos en equipo pues lavamos autos, pedimos solidaridad a los vecinos, pues no se junta mucho, como $100 pesos así muy poco, $30 pesos de pasaje, yo vivo por metro Santa Anita, mis hijos dependen de mí, la situación esta complicada, estamos en la resistencia por nuestro trabajo, que se normalice esto, pues, que se arreglen todas las peticiones que pide el sindicato que nos representa, hacia nosotros que se normalice todo para seguir en la lucha y pues trabajar».
De pronto uno de ellos comenta que este domingo 11 de octubre cumplen un mes de estallada la huelga, que les cortaron la luz. Algunos de ellos venden dulces y aguas en el camellón, informan a la gente sobre la huelga, otros lavan coches, de esta forma se mantienen en resistencia en la lucha.
Otro de ellos concluye: «tengo 25 años trabajando toda una vida que tú has dejado acá, por eso mismo no podemos abandonar el movimiento, la huelga es una estrategia que todos tenemos, esto ya queda en resguardo de nosotros, de acá depende nuestro pago si el patrón ya no tiene ganas de tener su estación o quiere trabajar pues que nos liquide por la vía legal, si el patrón no quiere, pues se remata el inmueble nos paga lo que nos debe y lo que sobre se le regresa, es toda una vida, ha nuestra edad pues ya es difícil conseguir trabajo, hay compañeros que ya tiene más tiempo y están más grandes, imagínate si abandonamos la lucha nos quedamos con las manos vacías, ahora de lo que se trata ahorita, es de resistir a que aguantemos, pero vamos a ganar, hasta que ganemos».

Y digamos que todo eso que escuchó lo increpa, le llena de esperanza, pero también le hace decidir, le hace caminar; digamos que se va, los deja ahí aunque de pronto uno de esos gasolinerxs jóvenes le regala unas palabras como lección y le dice señor, señorita, joven, jovena, niño, niña, ¡espere! «la lucha uno sabe cuándo empieza, pero no cuando termina».
Acompañamiento jurídico
La problemática laboral en nuestro país tiene muchos matices, entre los cuales destaca el ser un país que sobrevive entre la crisis social, económica y política. México tiende a precarizarse, es decir, tiende a ir en retroceso en lo que se refiere a la protección y ejercicio de los derechos laborales (salario, condiciones de trabajo, seguridad social, dignidad, respeto, asociación sindical, negociación colectiva y derecho de huelga) y los trabajadorxs de las gasolineras son un claro reflejo de esas condiciones.
La problemática surge desde el momento en que –como ya lo mencionábamos antes– los trabajadorxs de las estaciones de servicio no se encuentran regulados por la ley, sobre esto la licenciada Patricia Juan Pineda, abogada y sindicalista del STRACC menciona que: «Un primer problema es que no los reconocen como trabajadores a pesar de que cumplen con todos los elementos que dice la ley […]», tal circunstancia lleva a que cotidianamente su trabajo sea desvalorizado y que se reduzca a la condición de «propinerxs» que en este contexto es quien debe soportar la precariedad en su máximo esplendor, por lo tanto, no tiene derecho a quejarse, al contrario debe estar agradecido por la oportunidad que se le da de recibir dinero sin ninguna requisito previo.
Tal exclusión los deja en un estado de indefensión total, pues como consecuencia de no ser reconocidxs como trabajadorxs se les niega la oportunidad de hacer exigibles sus derechos laborales contenidos en el marco jurídico nacional e internacional frente a los patrones quienes en el mayor de los casos se niega a inscribirles en el régimen de seguridad social y pagar salarios dignos, pues llevan a cabo una triangulación que los exenta de dicha responsabilidad legal, o sea, una empresa contrata a una empleadora para que consiga personas que quieran «colaborar» en las estaciones de servicio, entonces estos solicitan hombres y mujeres para desempeñar la labor de propinerxs, cuando estos están disconformes no pueden exigir ningún beneficio puesto que no hay firma de un contrato ley o en su caso el contrato existente es de protección.
La abogada nos comenta que «las gasolineras son una de las grandes muestras de como los contratos de protección excluyen a los trabajadores. Restringiendo los derechos individuales y los derechos colectivos, porque dichos contratos de protección tienen sindicatos ‘charros’ adheridos a los mismos, es decir, son contratados por el patrón, lo que no permite que los trabajadores se organicen sindicalmente para luchar por sus derechos y negociar colectivamente las mejoras salariales y sus prestaciones».
El hecho de que el 90% de los contratos colectivos en el DF son de protección patronal se traduce en un control masivo desde las grandes centrales, como la CTM y la CROC, limitando la posibilidad de acceder a la justicia de manera efectiva, pues estos sindicatos no representan a lxs trabajadorxs sino a los mismos patrones, entonces lxs trabajadores que luchan por sus derechos se topan con tres barreras, el gobierno, los patrones y los sindicatos charros, esto se traduce en una tremenda ilegalidad tanto dentro como fuera de las instancias judiciales violentando constantemente el derecho a la justicia pronta y expedita.

Frente a esta constante ilegalidad y legitimación del abuso ejercido sobre lxs trabajadorxs de las gasolineras, ellxs deciden organizarse y empiezan a buscar formas de mejorar sus condiciones de trabajo; Pineda nos cuenta que esta es la necesidad que dio origen al STRACC, sindicato que nació de la organización de una gasolinera (Santa Úrsula): «uno de los problemas graves de nuestro país es que no nos reconocemos como trabajadores y al no reconocernos nosotros mismos nos excluimos. Ellos se pensaban como propineros y por eso tenían que agradecer que les dieran trabajo y pagaban por trabajar. Ahora al saber que son trabajadores y reconocerse como tales los hace conscientes de que tienen derechos y obligaciones, y las ejercen. […] saberse susceptibles de ellos los lleva a procesos –como el de Servicio Taxqueña– donde exigen una fuente de trabajo fortalecida, que respete derechos, donde la negociación colectiva sea racional y equilibrada para defender la fuente, pero también para tener buenas condiciones de trabajo y salarios dignos».
Servicio Taxqueña
En voz de la abogada Patricia Pineda: «aquí paulatinamente la empresa fue suspendiendo los servicios, dejó de proporcionar la materia prima para que se estuviera trabajando ¿qué significa? Que de repente ya no hubo gasolina para despachar, poco a poco se fueron eliminando cosas hasta que hubo un punto en que no se pagaron salarios, pero la gente estaba esperando y lo que hicieron fue ponerse a generar ingresos a través del lavado de vehículos, mantener limpia el área, esperando que esto jalara, lo que implicó una violación al contrato colectivo de trabajo que tienen firmado por lo que el sindicato promovió un emplazamiento a huelga para el cumplimiento del contrato.
Durante el proceso se estuvieron intentando acercamientos con la empresa para que esto se resolviera, llevamos alrededor de 4 meses, un número importante de audiencias en las cuales el sindicato planteó que lo que ellos querían era trabajar, sin embargo la empresa, de manera extraña, a cada audiencia llagaba con una nueva asesoría, cuatro o cinco veces cambiaron de asesoría y eso no permitía que pudiéramos llegar a acuerdos donde no hay claridad y no hay respeto a los propios acuerdos previos, pues un acuerdo que hacíamos con una representación se moría cuando llegaba una nueva.
Nosotros siempre hemos dicho que un sindicalismo independiente también debe ser un sindicalismo responsable y para nosotros estallar la huelga fue una decisión muy difícil, muy fuerte y muy debatida dentro del mismo sindicato por todas las implicaciones que tiene una huelga. Así que aguantamos hasta el final, hasta que en una audiencia viendo que no se llegaba a acuerdos se decidió el estallamiento de la huelga, se solicito a la junta que diera todas las facilidades y se nombrara a las autoridades para que se certificaran que estaba en tiempo y forma, así que el día del estallamiento vino un actuario quien señaló que empezamos a la hora que dijimos, se estalló en términos de la ley y por eso es una huelga legal».
Es importante resaltar que en México la huelga es un derecho fundamental de lxs trabajadorxs, es decir, el derecho de huelga se ha traducido en un instrumento de solución compulsiva del conflicto en cuanto a que el orden jurídico ha resultado insuficiente para proteger los derechos de lxs trabajadorxs. De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo la huelga es la suspensión temporal del trabajo llevada a cabo por una coalición o sindicato de trabajadorxs con el fin de equilibrar y armonizar los diversos factores de la producción y los derechos del trabajador, es decir, capital y fuerza de trabajo, además de conseguir la celebración y cumplimiento del contrato colectivo de trabajo y del contrato de ley, así como la revisión del reparto de utilidades y mejoras salariales en empresas y establecimientos.
Patricia continúa: «la empresa no promovió calificación de la huelga y nosotros estamos transitando todavía en un proceso de negociación, de hecho estamos en contacto continuo con la empresa buscando la forma de cómo ayudar a que logremos que se reabra la fuente de trabajo estableciendo un diálogo abierto con la empresa para que esto no vuelva a pasar y donde podamos continuar ellos con su empresa y nosotros trabajando, ese ha sido el problema del proceso legal”.

La defensora jurídica concluye que: «es importante visibilizar y explicar estas situaciones. Que todos tengamos responsabilidad, madurez de lograr la unidad, no debemos ir cada uno por nuestra cuenta si no todos por todos y ese es el gran reto y de que podemos hacerlo, podemos. Cuando pierdes el objetivo y la esperanza, ya perdiste. Solo juntos, organizados y con objetivos comunes podemos cambiar las cosas».