sábado, 31 de octubre de 2015

"MADERA REBELDE, MOVIMIENTO AGRARIO Y GUERRILLA EN CHIHUAHUA", libro de Jesús Vargas Valdés

Al cumplirse 50 años del asalto al cuartel de Ciudad Madera, Chihuahua, por el Grupo Popular Guerrillero, encabezado por Arturo Gámiz García, Jesús Vagas Valdés presenta el libro "Madera Rebelde, movimiento agrario y guerrilla en Chihuahua", basado en la investigación de la lucha agraria en Chihuahua y testimonios de sobrevivientes de la guerrilla.
         Jesús Vargas, originario de Chihuahua, fue participante del movimiento estudiantil-popular de 1968 y a partir de 1969 fue uno de los activistas que decidieron integrarse al pueblo para desde ahí continuar la lucha. En el IPN había estudiado en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, pero su formación política en el movimiento estudiantil y las luchas sociales en su estado natal lo inclinan a la investigación histórica. Ahora es desde esa trinchera que sigue aportando a las luchas populares de México.
         Aquí compilamos las presentaciones que hizo recientemente de su libro en la Feria del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México y en el programa A Contracorriente de  Rompeviento TV.
La Voz del Anáhuac   
 Revisión histórica
Jesús Vargas Valdés

A lo largo de dos décadas el historiador chihuahuense Jesús Vargas Valdés se afanó en una profunda investigación en torno al ataque insurgente del 23 de septiembre de 1965. Como resultado de este trabajo acaba de publicar Madera rebelde. Movimiento agrario y guerrilla en Chihuahua (2015, Ediciones Nueva Vizcaya), libro del que, con permiso del autor, se reproduce aquí el quinto capítulo.
Hace algunos años recibí copia de un documento en el que sólo aparece el encabezado "Antecedentes de la guerrilla", firmado por el profesor Saucedo; es un documento valioso donde se precisan datos que no había encontrado en otras fuentes. Respecto al nombre del autor, se debe tomar en cuenta que algunos documentos de la guerrilla se publicaron con pseudónimo o de manera apócrifa, debido a las medidas de seguridad. No sé si Saucedo sea un pseudónimo, confío que después de la publicación de este ensayo se podrá saber algo más sobre el autor; por lo pronto recupero de aquí algunos datos, advirtiendo las limitaciones que contiene un documento en estas condiciones.
Según la versión del autor, en los primeros meses de 1965 Arturo Gámiz bajó de la sierra con el fin de cumplir las necesidades estratégicas que reclamaba la organización guerrillera:
Arturo Gámiz, que no había perdido el contacto con los grupos radicales urbanos, decide bajar de la sierra para conformar, sobre la base del grupo ya consolidado de la sierra de Dolores, un movimiento guerrillero de proporciones mayores y de perspectivas políticas distintas, que pudiera aglutinar desde el principio a fuerzas regionales en una perspectiva nacional.
Para desarrollar y fundamentar teórica y prácticamente este proyecto, Arturo Gámiz y el doctor Pablo Gómez, recién incorporado al grupo junto con otros miembros de la guerrilla rural y del movimiento estudiantil, se dirigieron a la Ciudad de México, después de recorrer algunos estados del norte, para establecer nuevos contactos y apoyos.
De las actividades de la guerrilla durante los primeros cinco meses de 1965 no hay información, pero tampoco precisión en las fechas ni en las alternancias de los viajes a la Ciudad de México. El día 20 de mayo se inició en Torreón de Cañas el Segundo Encuentro de la Sierra "Heraclio Bernal", evento muy diferente al primero que se había realizado en 1963 en Cebadilla de Dolores. Este Segundo Encuentro fue muy breve, duró sólo tres días, y la organización tuvo carácter clandestino. Al escribir estas líneas, 50 años después, no se pueden dejar de hacer las siguientes preguntas: ¿Quiénes se encontraron?, ¿cuáles fueron los objetivos?
No se conoce la versión de ninguno de los asistentes; tal parece que el principal objetivo fue darle un sustento a los documentos que meses después se publicaron como Los cinco resolutivos del encuentro. En realidad, el Segundo Encuentro de la Sierra se cita frecuentemente, pero no tuvo importancia en cuanto a la organización del movimiento, únicamente por los documentos que posteriormente se publicaron y distribuyeron de manera muy limitada. De Los cinco resolutivos, el más aprovechable para la historiografía del movimiento es el último: "El único camino".
El día 27 de mayo, el Grupo Popular Guerrillero, según la versión que aparece en el documento "Antecedentes de la guerrilla", emboscó a un pelotón del 52 Batallón de Infantería en el Naranjo, hiriendo a tres soldados y obteniendo varios fusiles y parque.
Entre los meses de julio y agosto el GPG había consolidado tres frentes de organización:
El grupo guerrillero en la región de Dolores, que había suspendido las acciones militares por el acoso del ejército y por otras consideraciones estratégicas. El núcleo de Chihuahua, donde participaban decenas de estudiantes que tenían liderazgo entre sus compañeros y que gozaban de mucho prestigio entre los compañeros más avanzados políticamente. Y el grupo de la Ciudad de México, hacia donde se había desplazado un buen número de los integrantes de la dirección político-militar. Este último estaba estructurado alrededor de una dirección en la que participaban Arturo Gámiz, Pablo Gómez y Salomón Gaytán, quedando la responsabilidad político-militar en Arturo, como comandante en jefe, y probablemente conservaba la dirección militar Salomón Gaytán.
No se tiene el número de los que integraban este grupo, pero se sabe que durante varias semanas recibieron entrenamiento militar, entre otros lugares, en el sur de Iztapalapa y en el Ajusco. 
        Fue durante los primeros días de septiembre que se decidió el objetivo militar y político a alcanzar: el cuartel militar de Ciudad Madera. Se consideraba que entrarían en acción 30 elementos, de los cuales más de la mitad habían recibido entrenamiento. Con la experiencia y el conocimiento que habían adquirido en su relación con los grupos agraristas, tenían la seguridad de que contaban con una reserva de cientos de compañeros que después del asalto estarían dispuestos a tomar el mismo camino; por eso era tan importante el éxito de esta acción, y en eso estaba toda la apuesta.
El plan era muy sencillo: tomar por sorpresa al destacamento integrado por tres pelotones; apoderarse temporalmente de la población; expropiar los fondos del banco local y lanzar por la estación de radio un llamado a la lucha armada, difundiendo el programa revolucionario del grupo. De esta manera calculaban que la guerrilla lograría consolidarse y en poco tiempo se crearían nuevas bases de apoyo militar.
Dos semanas antes del ataque, Arturo Gámiz y Salomón Gaytán publicaron una carta acusando a [Práxedes] Giner de cobardía, y reiteraron que una vez que sus objetivos se cumplieran, los caciques locales fueran removidos y las tierras devueltas, ellos depondrían las armas. El 12 de septiembre salieron de la Ciudad de México hacia Chihuahua, donde ya se habían mecanografiado las resoluciones de la sierra por Ediciones Línea Revolucionaria.
Tiempo después, Ramón Mendoza, uno de los sobrevivientes, hizo un escrito detallado en el que registró los movimientos del grupo desde la Ciudad de México hasta el momento del asalto.
Conmueven las letras y nos hacen sentir muy cerca de cada uno de aquellos héroes. No contaban con recursos económicos ni para pagar los boletos del camión hasta Chihuahua, en todo el camino tuvieron dificultades y contratiempos que se describen con crudeza sin quitar ni agregar nada. Conforme lo fui leyendo, surgían las preguntas y lamentaba no haber tenido la oportunidad de dialogar con Ramón en torno a este documento.
Después de leer una y otra vez las cinco partes en que se divide, surge la tentación de hacer señalamientos, consideraciones, y tomar posición en esto y en lo otro. Nada de eso me voy a permitir, sólo dejaré el juicio de que este escrito de Ramón Mendoza es único por su sinceridad y crudeza; rara vez el investigador de una historia se encuentra con un texto tan transparente y humano.
Cuando llegaron a Madera, cuatro días antes del 23 de septiembre, ya se hablaba entre la gente de que iba a haber guerra, y también tuvieron conocimiento de que había muchos más soldados de los que habían considerado; pero todo eso se fue sorteando con el optimismo de quien está dispuesto a todo. Cuando Ramón fue a buscar al profesor Miguel Quiñones al pueblo de Arisiáchic, le informó lo que habían decidido; Miguel dejó sus cosas, se despidió en el pensamiento de sus niños de la escuela, y acompañó a Ramón a donde estaban los demás esperándolo. Antes de tomar posiciones les pidió a los demás compañeros que si durante el ataque caía muerto, lo enterraran en Arisiáchic. Continuando con la narración, Ramón Mendoza escribió:
"Entonces el compañero Arturo dijo: 'Compañeros, este día 23 de septiembre será un día muy grande, y de este día en adelante surgirán elementos muy valiosos, y si algún compañero llega a caer en este pueblo, este pueblo llevará el nombre del compañero caído; y si algún compañero llega a quedar herido, daremos la vida para sacarlo'.
"Se llegó la hora de que cada quien se fuera a parapetar a sus puestos de combate. Antes de esto, quisimos trozar el alambre del teléfono y no pudimos a una distancia mediana. Nos despedimos de los compañeros Guadalupe Scobell, Matías Fernández, Luis y Miguel Quiñones. Nos deseamos mucha suerte. Estos compañeros estaban dando tiempo a que nosotros llegáramos más adelantito. También nos despedimos del doctor Pablo Gómez, del compañero Toño Scobell y el compañero Emilio Gámiz, que iban a actuar al lado este del cuartel. Seguimos adelante los compañeros Arturo, el compañero Rafael, Hugo, Salomón, Óscar y yo. Llegamos cerquita de donde íbamos a actuar. Allí nos estuvimos esperando a que se llegara la hora. Que teníamos que actuar a las 5:45 horas, pero antes de esta hora, silbaron los soldados y dijo Arturo: 'Ya nos descubrieron, a su puesto'. Pero resulta de que no era cierto de que nos habían descubierto, andaban haciendo la ronda. Pues allí esperamos hasta que se llegó el momento de actuar. Disparó el compañero Salomón y luego cayó un soldado. Tiró Óscar y siguieron cayendo y tiramos todos. Los soldados corrían para todos lados, al ratito era un huracán de balas. Yo tenía de parapeto un carro viejo que estaba en la villa, los demás compañeros se protegían con el bordo del ferrocarril. En los primeros tres tiros que tiré con una M1, se le cayó el cerrojo, le hice la lucha a ver si la podía componer, pero como no era momento para componer el arma, no pude; seguí disparando con la pistola. En ratos paraba poco la balacera de los soldados. Una de las veces cayó uno junto de mí, pero no pude quitarle la metralleta porque ya me tenían localizado. Cada vez que me miraban tantito, era un huracán de balas el que me soltaban. Así duró algún tiempo el combate.
"Se empezaron a oír tiros por todos rumbos. Gritaron la retirada. No estoy seguro si fue Arturo o Salomón. Al ratito de haber gritado la retirada corrió el compañero Salomón protegiéndose por el bordo; enseguida el compañero Arturo Gámiz y, cuando pasó, me dijo: 'No te rajes'. Enseguida pasó Oscar: 'Está pesado, ya la chingamos'. Pero se oían grandes descargas por donde ellos iban. Me puse en pie y voltié (sic) para donde ellos iban, y ya vi muchos soldados, y ya miré a mis compañeros cuando estaban caídos. Entonces traté de salir, cuando me vieron y me empezaron a soltar descarga cerrada, pero me tocó la suerte de que no me dieron ni un tiro. En las primeras descargas me dejé caer. Dejaron de tirarme. Pero me levanté y seguí corriendo. Me volví a dejar caer junto de unas yerbas. Entonces dejaron de tirarme. Pero luego me escapé por debajo del yerbal y corrí rumbo a los maíces que están junto al embarcadero. De ahí me fui algunos metros por dentro del maíz, luego pasé el cerco, pero cuando ya lo pasé, ya no se oía ni un tiro. Me fui rumbo al cerco de Castellanos y allí me encontré a Guadalupe Scobell, de ahí nos fuimos rumbo a la torre."
Ocho guerrilleros fueron abatidos, siete menores de 25: Arturo Gámiz, Salomón Gaytán, Antonio Scobell Gaytán, Miguel Quiñones Pedroza, Rafael Martínez Valdivia, maestro de Basúchil y estudiante de leyes en la Universidad; Óscar Sandoval Salinas, estudiante de la Escuela Normal del Estado; y Emilio Gámiz García, estudiante de la Escuela Normal del Estado y hermano menor de Arturo; el octavo fue el doctor Pablo Gómez, de 39 años.
Cinco guerrilleros lograron escapar: Ramón Mendoza, Florencio Lugo, Guadalupe Scobell Gaytán, Francisco Ornelas Gómez y Matías Fernández.
El 11 de julio de 2011 me reuní con Leonel Chávez, tesorero de la Presidencia Municipal de Madera en 1965, y con Pedro Muñoz, periodista de El Heraldo, que estuvo en Madera al día siguiente del asalto. Entre los dos describieron los hechos de los que fueron testigos.
Jesús Vargas: "MADERA REBELDE, MOVIMIENTO AGRARIO Y GUERRILLA EN CHIHUAHUA"
paraleerenlibertad
Publicado el 15/10/2015
Jesús Vargas presentó "Madera Rebele, movimiento agrario y guerrilla en Chihuahua" junto con Luis Hernández Navarro.
A Contracorriente -15 de octubre 2015 - Madera rebelde
RompevientoTV
Publicado el 16/10/2015
A Contracorriente es un programa de análisis y opinión conducido por Luis Hernández Navarro, coordinador de la sección de Opinión de La Jornada, que muestra la otra cara de las noticias más importantes, la historia hecha A Contracorriente.
En esta emisión, Luis Hernández Navarro entrevista en el estudio de Rompeviento TV a Jesús Vargas Valdés, investigador especializado en movimientos sociales.

Programa transmitido el jueves 15 de octubre de 2015, a las 10pm, por www.rompeviento.tv