domingo, 25 de octubre de 2015

LA TRADICIÓN COMUNALISTA EN EL MAGONISMO (Magonismo y movimiento indígena en México)

Juan Carlos Beas y Manuel Ballesteros
Se ve pues, que el pueblo mexicano es apto para llegar al comunismo, porque lo ha practicado, al menos en parte, desde hace siglos.
Ricardo Flores Magón.
La lucha que desde siglos atrás venían impulsando los grupos étnicos, su tenaz resistencia, así como la costumbre comunitaria, sin duda tienen una fuerte presencia en el pensamiento y acción magonistas.
El porfirismo fue sacudido y derribado, a ello los pueblos indígenas contribuyeron de manera decisiva.
A principios de siglo, el último grado en la escala de la explotación del trabajador mexicano lo ocupaba la población india: indios eran los peones en las haciendas, también había muchos indios en las minas, o en la construcción de vías del ferrocarril.
Numerosas acciones del Partido Liberal Mexicano están íntimamente vinculadas al pensamiento y a las formas de lucha de los pueblos indios. En proclamas, circulares, artículos, programas, movilizaciones, está presente el reclamo indígena. Los magonistas, muchos de ellos indígenas o muy ligados a los pueblos indios, demandaron la restitución del territorio comunal y se lanzaron a través de la expropiación y la revuelta a la recuperación de tierras.
Los Magón fueron muy influenciados no sólo por don Teodoro, aquel representante comunal de pueblos del Distrito de Teotitlán del Camino; sino también por Palomares, Kankun, Donaciano Pérez y muchos otros que llevaban sangre india; ellos hicieron que el magonismo fuera parte de la tradición del socialismo comunalista mexicano.
Muchos de los magonistas, reivindicaron las formas de lucha de los indios, por eso sus escritos están impregnados de demandas y reclamos indígenas.
El ideal socialista de los magonistas identificaban la representación asamblearia, los trabajos comunitarios y el goce de la tierra en común, como formas antiguas, propias a los pueblos indios, las cuales representaban una alternativa revolucionaria.
En el Programa del Partido Liberal Mexicano de 1906 se presentan como reclamos, dos de las demandas más sentidas por los pueblos indios: la restitución de tierras y el respeto al municipio.
Ricardo Flores Magón en sus escritos identifica directamente la costumbre indígena con su propuesta de sociedad libertaria, alternativa al derrumbe porfirista.

Para él la revolución debía garantizar al pueblo el derecho de vivir, y que sólo la revolución social podría poner en las manos de todos, hombres y mujeres, la tierra, la fuente de vida. Y el bienestar y la libertad sólo se lograrían suprimiendo todo tipo de amos. La necesidad social más urgente de México es la dignificación de la raza...
En sus escritos de 1911, Ricardo señala que los indígenas mexicanos al tomar las tierras de las haciendas, con el fusil en la mano y trabajándolas en común, están realizando una gran transformación social y económica. Contra lo que los socialistas doctrinarios afirmaban, Flores Magón señala que los bandidos, que tanto espantaban a los burgueses, no necesitaban leer a Kropotkin o a Marx para hacer la revolución social. En Regeneración, Ricardo escribe:
Hemos corrido la palabra a nuestros hermanos de las diferentes tribus indígenas que habían sido despojados de sus tierras, para que tomen inmediata posesión de ellas. Nuestras fuerzas los apoyarán en su obra reivindicatoria ...
El pueblo mexicano es apto para el comunismo, porque lo vive y lo ha vivido; los calpullis, las tierras comunales, los tequios y faenas, los mecanismos de representación de las tribus, de las comunidades, la férrea resistencia autóctona imponen su sello en el discurso y acción magonistas.
Los magonistas denuncian despojos y persecuciones, se integran a las reuniones, a las juntas conspirativas, a los grupos armados, se vinculan a la revuelta indígena.
No dejan de resultarnos conocidas las palabras de Felipe Carrillo Puerto:
Estamos tomando esas tierras comunales de las propiedades de los hacendados... esas tierras no se dan a ningún individuo. Los mayas son un pueblo comunitario con una gran responsabilidad de grupo. Las tierras son comunes y pertenecen a la comunidad.
Los magonistas se ligaron estrechamente a las luchas de los pueblos mayas, yaquis, zoque-popolucas, zapotecas, nahuas y a los indios de la Baja California.
En ese sentido, el magonismo se inserta en una vieja tradición socialista, que muchas veces se manifiesta a través de una memoria oral, que recoge el espíritu del comunalismo indígena, el cual sin lugar a dudas, se presenta como un fuerte obstáculo al desarrollo de un modelo capitalista expoliador de todo tipo de riqueza, uniformador, centralista y occidental.
El grito de ¡Viva Tierra y Libertad! que conmovió diferentes regiones del territorio mexicano, también hizo temblar a caciques, terratenientes y jefes políticos, quienes bajo la protección de don Porfirio habían cercado pueblos enteros, saqueado sus maderas y engordado sus cuentas bancarias con la sangre, sudor y lágrimas de los trabajadores indios.

La vinculación del magonismo con la lucha indígena crea en gran parte, las condiciones para que, vía la lucha armada, los campesinos indígenas recobren tierras o eviten el despojo de ellas.