jueves, 27 de agosto de 2015

Madres de los 43 normalistas desaparecidos son agredidas por la policía al terminar la marcha

26 de agosto de 2015
La Voz del Anáhuac
Represión en el metro Zócalo Agosto 26 2015
Publicado el 27/08/2015
Represión de la policía del DF contra jóvenes que realizaban Metro Popular en la estación Zócalo, al término de la 15 Acción Global por Ayotzinapa. Agosto 26 de 2015.
26 de agosto, 2015.- A las 4pm se reunieron diversos contingentes en las inmediaciones del Ángel de la Independencia para realizar en la ciudad de México la marcha de la 15 Acción Global por Ayotzinapa, al cumplirse 11 meses de la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas.
         A su paso la marcha creció en número y llegó al Zócalo de la Ciudad de México, donde se realizó un mitin, en el que madres, padres y estudiantes tomaron la palabra reiterando la demanda central de esta lucha: ¡Vivos se los llevaros, vivos los queremos!
         Concluida esta actividad, una comisión de madres y padres de familia que permanecerán en esta ciudad para continuar con las visitas que están realizando desde el 19 de agosto a diversas escuelas y espacios urbanos, entró al Metro Zócalo. Ahí, en los torniquetes de entrada, se encontraban decenas de jóvenes manifestando solidaridad con Ayotzinapa. Al ver esto, las madres decidieron sumarse a esta protesta, como una forma de reciprocidad.
         -Estos jóvenes son como nuestros hijos ¿cómo no los íbamos a apoyar? Ellos venían con nosotras en la marcha, en el metro seguían manifestándose, exigiendo “presentación con vida y castigo a los culpables…”, dijo una de las madres presente.
         -Además la protesta era pacífica, al grito de “Metro Popular” invitanban a los usuarios a pasar sin pagar boleto, también para protestar por el aumento a la tarifa que impuso el gobierno-, secundó otra madre.
         -Así luchaban nuestros hijos, no sólo por la Normal, también apoyando las demandas del pueblo. Por eso decidimos apoyar a los jóvenes que, después de marchar con nosotras, extendieron la protesta en la entrada del metro.
         -Nos colocamos a un lado y desplegamos las pancartas con las fotos de nuestros hijos, como diciéndole a la gente: “Estos jóvenes nos apoyaron, aquí estamos nosotras para apoyarlos, ellos son como nuestros hijos, son estudiantes que nos han abrazado, aquí correspondemos ese abrazo”.
         -Los policías del metro, vestidos de civil y uniformados comenzaron a jalonear a algunos jóvenes, pretendiendo inútilmente disolver la protesta…
         -De pronto irrumpieron en este lugar los granaderos, los llamados policías antimotines y comenzaron a golpear y a detener jóvenes…
         -Nosotras reaccionamos en su apoyo. No podíamos permitir que se los llevaran. ¡Así se llevaron a nuestros hijos y todavía no aparecen!
         -Logramos rescatar a uno que ya lo llevaban los policías, entonces nos cercaron, nos patearon, nos golpearon con sus escudos. ¡Nos querían llevar también a nosotras!  
         -Logramos salir del cerco con la ayuda de los jóvenes que resistían. Nos acordamos de cuando fuimos a protestar frente al 27 batallón del ejército en Iguala, donde también nos agredieron.
         -No sabíamos a cuántos se habían llevado. Se decía que a dos, que a cuatro o más… No sabíamos, pero de inmediato nos comunicamos con nuestros compañeros para reportar lo que estaba ocurriendo.
         -También buscamos apoyo de los colectivos de derechos humanos independientes, para saber quiénes eran los detenidos, a dónde se los habrían llevado. No podíamos permanecer con los brazos cruzados.
         -Nos retiramos de ahí, pero seguimos al pendiente de lo ocurrido, para saber del destino de los detenidos.
         -Ya más tarde nos enteramos que los dejaron libres pero brutalmente golpeados. Algunos necesitaron hospitalización.
         -Desde aquí queremos protestar de manera enérgica, decimos: ¡Ya basta de tanta crueldad, de tanta represión contra los jóvenes! ¿Por qué los golpean así, por qué tanta saña? ¡Porque son jóvenes, porque no se quedan callados frente a las injusticias! ¡Ellos son como nuestros hijos, son muchachos que tienen conciencia y dignidad, son estudiantes, no son delincuentes!
         -A ver ¿por qué no persiguen y actúan con ese coraje contra los narcos, contra los asesinos, contra los verdaderos criminales? ¿Por qué son igual, porque con todo y uniforme, los policías también son delincuentes, corruptos, asesinos? Ya quisiera verlos persiguiendo así al Chapo, a los Templarios, a los Guerreros Unidos y a los otros grupos criminales…
         -Son de los mismos. Ya lo vimos en Iguala, en todo el estado de Guerrero y en todo el país: los narcos y el gobierno están asociados…
         Así, esta misma noche del 26 de agosto, al cumplirse ya 11 meses desde el secuestro-desaparición de los 43 compañeros de Ayotzinapa, sus madres nos comparten este relato y reiteran: “Seguiremos luchando por nuestros hijos hasta encontrarlos, hasta que haya justicia; ya vimos que esta no vendrá del gobierno, que tendrá que ser con la lucha del pueblo que nos devuelvan a nuestros hijos y que los criminales sean castigados…”

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