miércoles, 25 de febrero de 2015

El asesinato del profesor Claudio Castillo (informaciones de La Jornada y Proceso. Comentario de La Voz del Anáhuac)

Por Fabiola Martínez
25 febrero, 2015
México, DF. El comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, dijo que debido a los hechos de ayer, en Acapulco, siete policías federales y 15 manifestantes resultaron heridos, de los cuales se confirmó el fallecimiento de uno de ellos por “aplastamiento”.
Por tanto, el funcionario rechazó la versión acerca de la muerte del hombre, de 60 años, por traumatismo craneoencefálico y, en cambio, hizo referencia a que los manifestantes embistieron con un autobús a los uniformados y que, al maniobrar en reversa, dirigieron el vehículo hacia donde estaban integrantes de su grupo (la mayoría, maestros guerrerenses).
“El fallecimiento no fue producto del enfrentamiento, es decir, muy probablemente por un evento distinto”, al que se comprometió investigar.
Advirtió que si bien el gobierno reafirma su compromiso de respetar el derecho a la manifestación pacífica, “el Estado hará valer la ley para proteger el derecho de todos”.
El herido fue trasladado inicialmente por una ambulancia de la Cruz Roja e internado en el Hospital Naval del Puerto, a donde llegó inconsciente y con signos vitales débiles, según el parte médico. Luego, se intentó llevarlo a otro nosocomio de especialidades pero murió poco antes de las cuadro de la mañana de este miércoles.
La necropsia, precisó el funcionario, refiere lesiones en ambos lados del torax (costillas rotas), así como pulmones perforados, por lo que la muerte se debió por traumatismo intenso por aplastamiento.
Rubido hizo un recuento de los hechos de ayer; aseveró que se insistió en la conciliación, aunque se tomó la decisión de retirar al grupo ante su intención –dijo– de tomar las instalaciones del aeropuerto internacional de Acapulco.
“Ayer, un grupo de personas intentó nuevamente realizar acciones para afectar a los habitantes del puerto de Acapulco y a los turistas que accedían o se retiraban del mismo. La obligación de las autoridades es hacer valer la ley y garantizar los derechos de todos”, señaló.
Fuerzas federales se encuentran en Guerrero desde hace algunos meses; ayer al medio día, unas 4 mil 500 personas de diversas organizaciones sociales se manifestaron en ese puerto. No pretendían hacerlo pacíficamente, sostuvo, porque varios de ellos portaban palos, piedras y tubos con el objeto de agredir.
Ante ello fueron desplegados 800 elementos de la Policía Federal.

Fallece maestro por traumatismo cráneo encefálico; liberan a 99 manifestantes

Ezequiel Flores Contreras
25 de febrero de 2015
 
CHILPANCINGO, Gro. (proceso.com.mx).- Claudio Castillo Peña, maestro jubilado de 65 años de edad falleció tras el enfrentamiento de ayer por la noche entre maestros de la Ceteg y policías federales, denunció Manuel Salvador Rosas, comisionado magisterial.
“Tenemos a un compañero que perdió la vida a las 4:00 horas por los golpes que recibió, llevaba el nombre de Claudio Castillo Peña, era un maestro de 65 años de edad, tenía problemas de salud y era jubilado desde hace 8 años”, dijo en entrevista para Radio Fórmula.
El secretario de Protección Civil de Guerrero, Raúl Miliani Sabido, confirmó que Castillo Peña falleció durante la madrugada en el Hospital del ISSSTE en Acapulco, como consecuencia de un traumatismo cráneo encefálico.
El docente iba al interior de una camioneta y estaba frente a los agentes federales cuando se produjo el desalojo de los manifestantes que tenían bloqueado el bulevar de Las Naciones.
Castillo Peña estaba afiliado al Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG).
Luego de que se confirmó el deceso de Castillo Peña, el gobierno federal liberó a 99 de los 112 manifestantes que permanecían detenidos desde anoche en el puerto de Acapulco.
El profesor fallecido era considerado un personaje emblemático en las protestas del magisterio. Tenía dificultades para caminar. Por ello, durante las protestas, se caracterizaba por viajar a bordo del vehículo de sonido y su labor era la de lanzar consignas y discursos.
Hasta el momento, alrededor de una decena de maestros son atendidos en hospitales particulares y del sector salud. Algunos presentan fracturas en distintas partes del cuerpo y otros severos golpes en la cabeza.
Los 99 liberados llegaron a las oficinas del Ceneval ubicadas en el puerto de Acapulco donde también se espera el féretro del profesor Claudio Castillo quien será velado en ese lugar.
Por su parte, en esta capital, miembros del magisterio disidente se empiezan a reunir en el Zócalo donde mantienen un plantón desde hace más de cuatro meses, para definir las acciones a seguir luego del violento desalojo operado la noche de ayer martes.
¿Estamos ante otra “verdad histórica”?
Comentario de La Voz del Anáhuac,
Colectivo Azcapotzalco,
adherente a la 6ª Declaración de la Selva Lacandona
25 febrero, 2015

Para quien desconozca la tradición de lucha del magisterio guerrerense y la recurrente maña de mentir de las ‘autoridades’ para tergiversar los hechos evidentes, quizá esté considerando creerse la versión del comisionado de seguridad: que el profesor Claudio Castillo, jubilado, con 65 años de edad, no fue asesinado por la policía federal durante la brutal represión desatada en Acapulco para desalojar el bloqueo sostenido por horas en las inmediaciones del aeropuerto internacional, sino por “aplastamiento”, producto de las maniobras de un autobús con el que se pretendía romper el cerco policíaco. Es decir, que murió a causa de acciones de sus propios compañeros.

         No cabe duda de que la maña de crear “verdad histórica” para mentir y pretender deslindar al Estado de su propia responsabilidad y quedar impune de sus crímenes es una escuela nada nueva en la política mexicana.

         ¿Recuerdan que en 1971 Echeverría aseguró estar indignado por la masacre ordenada por él mismo y que realizaría una investigación, caiga quien caiga? Algo muy similar dijo Zedillo tras la masacre de Acteal en diciembre de 1997. Peña Nieto incluso le firmó –al modo en que se hizo publicidad “te lo firmo y te lo cumplo”- durante su campaña electoral- a madres y padres de nuestros 43 compañeros desaparecidos de Ayotzinapa, que llevaría la investigación hasta sus últimas consecuencias. Por supuesto, no cumplió, no cumplirá, porque mentir no empobrece, cumplir es lo que aniquila.

         Y parte de la mentira es difamar. Durante la presentación de su “verdad histórica”, Murillo dijo, según por las declaraciones de los sicarios, que entre los normalistas habría ‘infiltrados’ de un cártel rival a Guerreros Unidos. Mencionó a dos o tres por sus apodos: el Cochiloco, el patilludo, el flaquito. Pero claro, esto no explica el exterminio de los otros 40 normalistas secuestrados-desaparecidos. Como tampoco se explica la forma brutal de su ejecución y –menos aún de su supuesta calcinación en un basurero que no tiene las mínimas condiciones materiales para que ahí pudieran haberse calcinado 43 cadáveres sin un consecuente incendio forestal. Hecho cuestionado muy ampliamente por investigadores universitarios.

         Ahora, el comisionado de seguridad, en la mima lógica difamatoria, pretende hacernos creer que no fue la brutalidad de sus policías sino la imprudencia de los propios compañeros, lo que ocasionó la muerte al profesor Claudio Castillo.

         Esas mentiras serán creíbles para quienes desconozcan la mentira recurrente, el cinismo, las mañas de los del poder. Afortunadamente esos son cada vez menos en este país. Ojalá también sean cada vez menos los que opten por el  silencio, por la indiferencia.

Tantos crímenes, tantas masacres, tantos secuestros-desapariciones forzadas, han despertado la conciencia y la indignación de muchos mexicanos y han movido la solidaridad de gente digna y de buen corazón en el mundo. Ojalá esto se traduzca en organización. Ojalá más se pregunten: ¿después de la marcha, qué…? Porque está bien ir a la movilización, pero no sólo. Hay más qué hacer para que esta realidad termine y se pueda construir otra, muy distinta, que nazca desde abajo y a la izquierda.

         ‘Ver un crimen en silencio es cometerlo’, o más popular si quiere: ‘tanto peca el que mata a la vaca, como el que le agarra la pata’. Nosotros no somos así. Nosotros no nos quedamos callados ni permitimos que pretendan silenciarnos. Hace 20 años (en agosto se ajustan) comenzamos publicando un pequeño boletín impreso llamado La Voz del Anáhuac. Desde 2010, con algunos tropiezos (hackers ciberpoliciales nos han saboteado en más de una ocasión) estamos en la red, publicando en: http://sexta-azcapotzalco.blogspot.mx y posteando todo lo publicado al Facebook: colectivoazcapotzalco.laotracampana y al Twitter: 6aAzcapoLibre. Ahí estamos, tratando de contribuir, con la difusión de la información de las luchas, las resistencias y rebeldías anticapitalistas y antisistémicas a que nos vayamos organizando como hermanos de clase en este largo y difícil camino.
Claudio Castillo Peña, maestro jubilado de 65 años de edad.
Foto: Tomada de Twitter @LucioVive

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