domingo, 30 de noviembre de 2014

Comunicado del colectivo del Taller de Desarrollo Comunitario AC sobre nuevas amenazas e intimidación

29 Noviembre, 2014
Hoy 28 de noviembre del 2014, amaneció en el parabrisas de nuestro vehículo, una camioneta Jeep Cherokee modelo 1994, estacionada frente a nuestro domicilio en la colonia Tatagildo de la ciudad de Chilpancingo, Gro., un mensaje anónimo escrito en un sucio pedazo de cartón, escrito con tinta azul, que a la letra dice en el anverso:
 “puto guerrillerito de papel leninista marxista…..mis huevos… FJ.MONROY HDEZ… DEL EZLN. POR CADA COMPAÑERO MARINO, MILITAR, POLICIA QUE CAIGA SE ACORTA TU VIDA UN AÑO. ATT. DEFENZORES DE LA PATRIA”
En el reverso dice:
 
 “UNIDAD INTELIGENCIA ANTITERRORISTA Y ANTISUBERSION, CISEN, SEDENA, SEMAR Y DEP.ESTATE DE NSA. ISRAEL, ITALIA, ALEMANIA Y FRANCIA. MOSAD POLICEI, SURETEE. POL.NAC. SPAIN. CARABINIERIS.
TE TENEMOS VIGILADO… junto con la bigotona y la ‘comandanta Isabel’. E.A…”
A pesar del que el texto y el material en que está escrito podrían hacer parecer que se trata de una broma de mal gusto, nos preocupa porque no es la primera vez que somos objeto de amenazas de éste tipo que han ido acompañadas de acciones y difamaciones en nuestra contra y la indolencia de las autoridades, además de que ahora se da en el marco del apoyo y solidaridad incondicional que sostenemos hacia nuestros hermanos estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y los padres y madres de familia de los 3 estudiantes asesinados y los 43 desaparecidos y la campaña que desde el mes de agosto estamos llevando a cabo en el acompañamiento que desde hace más de 7 años realizamos a las víctimas de la violencia social del Comité de Familiares y Amigos de Secuestrados, Desaparecidos y Asesinados en Guerrero.
Ya en el año 2009 enfrentamos una campaña de amenazas y hostigamiento similar y a través de mensajes telefónicos, que pudimos sortear gracias a la intervención de nuestros compañeros del Comité Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI) y la Acción Urgente emitida por Amnistía Internacional ante el Estado Mexicano, que logró el respaldo de una gran cantidad de organizaciones solidarias en nuestro país y en el mundo, a pesar de la indolencia de la Procuraduría de Justicia del Estado, que en voz de su entonces titular, nos dijo: “no se preocupen, si quisieran hacerles algo, ya se los hubieran hecho” y cuya denuncia nunca fue investigada ni se le dio seguimiento, incluso por la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos.
Esta campaña de hostigamiento se reactivó en el año 2012, y nuevamente en el año 2014 alertamos de amenazas veladas de represión, el día 7 de enero del año en curso, el periódico Milenio, en una tendenciosa nota del periodista Pascal Beltrán del Río, seguramente pagada por el gobierno de Ángel Aguirre Rivero, difamó al Coordinador de nuestra Asociación, Javier Monroy, de ser “cabeza de una célula guerrillera en Chilpancingo” y hace más 4 meses fuimos agredidos y asaltados en un extraño operativo en la Costa Grande, que en su momento nos abstuvimos de denunciar por amenazas de advertencia de dañar nuestra integridad si lo hacíamos.
Responsabilizamos al Gobierno del Estado de Guerrero, a Rogelio Ortega Martínez, al gobierno municipal de Chilpancingo Mario Moreno Arcos y al Estado Mexicano de cualquier acción que ponga en riesgo o atente en contra de nuestra integridad física o moral, de nuestro modesto patrimonio, tanto del colectivo del Tadeco como de nuestras familias, compañeros, colaboradores y amigos solidarios y reiteramos nuestro compromiso con la vida, la libertad, la justicia y los derechos humanos, que nos mantiene acompañando al Comité de Familiares y Amigos de Secuestrados, Desaparecidos y Asesinados en Guerrero, solidarizándonos comprometidamente con los padres y madres de familia de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos y asesinados y con los integrantes de nuestros Módulos de Desarrollo Comunitario en la entidad.
Reafirmamos que seguiremos desde nuestros espacios, modos y formas y en el Plantón de la Plaza Cívica de Chilpancingo, exigiendo la presentación con vida de nuestro compañero Jorge Gabriel Cerón Silva y de todos los detenidos-desaparecidos, justicia para ellos y los asesinados extrajudicialmente en Guerrero y en país, desde abajo y a la izquierda, en nuestra calidad de Adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.
ALTO A LAS AMENZAS Y HOSTIGAMIENTO EN NUESTRA CONTRA
PRESENTACIÓN CON VIDA DE LAS Y LOS DESAPARECIDOS DE ANTES, DE AHORA Y A LOS 43 ESTUDIANTES DE LA NORMAL RURAL RAUL ISIDRO BURGOS DE AYOTZINAPA.
¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!
¡QUE DESAPAREZCA EL CAPITALISMO Y NO LAS PERSONAS!
Taller de Desarrollo Comunitario A.C.
Chilpancingo, Gro. a 28 de noviembre del 2014.

Sandino Bucio queda en libertad gracias a la inmediata solidaridad de compañeros y familiares


Liberación y declaración de Sandino Bucio y su madre / 29 nov 2014
Video por Cráter Invertido
Momento de la liberación de Sandino Bucio, declaración de lo acontecido y testimonio de su madre.

Sandino Bucio Dovalí salió alrededor de las 2:30 a.m. del sábado 29 de noviembre, sin cargos, de las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), luego de haber sido prácticamente secuestrado nueve horas antes –alrededor de las 5:15 pm del viernes 28 de noviembre– por agentes federales, que lo golpearon, amenazaron e intimidaron durante su traslado.
La autoridad argumentó que el estudiante y activista fue «requerido para declarar», pero lo cierto es que sin la reacción de la gente —detonada gracias a que circularon rápidamente videos y fotografías de su detención ilegal en las redes sociales—, tal vez Sandino hoy hubiera dormido en una celda y no en su casa.
No podemos dejar de mencionar que en los casos de Bryan Reyes y Jacqueline Santana, el «modus operandi» de la Policía Federal fue muy similar, sólo que en su caso, la reacción de la gente fue tardía, quizá porque nadie estuvo ahí para documentar la arbitrariedad.
Testimonio sobre la detención ilegal de Sandino Bucio Dovalí (audio)

Aparición con vida de los 43 de Ayotzinapa y libertad a todxs lxs presxs políticxs secuestradxs por el estado

BOLETÍN DE PRENSA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE LA UNAM
A los medios de comunicación
A la comunidad estudiantil y de trabajador@s
Al pueblo de México y el mundo
En el marco del movimiento popular en torno a la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero (además del asesinato de otras 6 personas, entre las cuales 3 de ellas eran también normalistas), el Estado se encuentra en plena ofensiva.
Ante esta situación numerosas protestas han sido realizadas a lo largo y ancho de todo el país, la represión no se ha hecho esperar. El caso reciente más alarmante en la capital del país, es el de los compañeros Bryan Reyes (estudiante de la Escuela Nacional de Música) y Jacqueline Santana (estudiante de la FES Aragón), quienes fueron levantados en un operativo encubierto de la Policía Federal afuera de sus casas con el objetivo de realizar un secuestro de Estado. Dicho operativo fue frustrado debido a la intervención fortuita de la policía capitalina, los cuales desconocían el operativo encubierto, por lo que se les sembró un falso delito que los mantiene recluidos en el Reclusorio Norte y en el Reclusorio Femenil de Santa Martha Acatitla respectivamente. Anteriormente, Bryan, Jacqueline y el compañero Ulises Sánchez (quien se escapó de dicho operativo) denunciaron en numerosas ocasiones hostigamiento por parte de personas vestidas de civil afuera de sus domicilios.
El caso de Sandino Bucio Dovalí, estudiante del colegio de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, es muy semejante al de Bryan, Jacqueline y Ulises. El día de hoy, viernes 28 de noviembre de 2014, Sandino asistió a la Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras, la cual abandonó a las 17:00. Se dirigió con rumbo a la estación del Metro Copilco cuando fue interceptado por cuatro personas vestidas de civil en un coche tipo Monza de color gris con número de placa 324WHD. Una de las cuatro personas portaba una playera propia de la Policía Federal. Sandino se encontraba frente al restaurante Monte Kailas sobre la calle de Filosofía y Letras cuando los sujetos lo arrastraron hacia el coche, uno de ellos le apuntó con un arma corta en la cabeza. Personas que se encontraban en el lugar intentaron impedir el secuestro, sin embargo otro de los sujetos apuntó hacia la multitud en esta ocasión con un arma larga. Cabe señalar que las personas del automóvil en ningún momento expresaron a donde llevaban al compañero. Múltiples evidencias fotográficas, en video y entrevistas orales fueron tomadas, y pueden encontrarse en el perfil de Facebook de “Asamblea Filos”(*).
Resulta importante insistir que dicho acontecimiento no es un caso aislado, además de Bryan Reyes, Jacqueline Santana y Sandino Bucio, han existido otra serie de detenciones tales como la de Luis Fernando Sotelo, Julián Luna y la de 11 personas que se manifestaban el 20 de noviembre cerca del Zócalo capitalino. Por otro lado los 4 detenidos en la zona aledaña al aeropuerto de la Ciudad de México ya fueron sentenciados. Todas estas personas fueron golpeadas por elementos de la policía capitalina y federal. Cabe señalar que las 11 personas apresadas el 20 de noviembre fueron trasladadas a Penales de Máxima Seguridad en los estados de Nayarit y Veracruz (**). Además de lo anterior es necesario recordar las recientes incursiones policiacas y militares dentro de Ciudad Universitaria en los últimos meses, cuya máxima expresión –hasta el momento– se mostró el 15 de noviembre de 2014 cuando un estudiante egresado del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras fue alcanzado por una bala en el pie disparada por un agente de la Policía Federal (el cual por cierto ya fue liberado).
Es clara la complicidad de las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México ante esta ola represiva, puesto que el 30 de octubre de 2014 la Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras denunció el espionaje por parte de las autoridades de dicha Facultad cuando se encontró una cámara inventariada de la universidad con fotografías y videos que datan desde el 2012. Dicho espionaje ya ha tenido trágicas consecuencias, como por ejemplo, la del asesinato del estudiante Carlos Sinuhé Cuevas en abril de 2011. Por tanto las autoridades universitarias encabezadas por José Narro son cómplices desde hace ya muchos años de esta política de destrucción de todo sector disidente al Estado (el cual en estos momentos es encabezado por Enrique Peña Nieto).
A escala nacional es importante hacer mención a la reciente retención por parte de elementos de la Policía Municipal de 60 normalistas de la Escuela Normal Rural de Atequiza Jalisco, además de la presencia de militares en la Universidad Autónoma de Coahuila, la cual proporcionó una lista de estudiantes activos en movilizaciones de carácter político.
El desprestigio, el hostigamiento, el encarcelamiento y el asesinato de luchadores sociales en todos los rincones del país es parte de una clara política de Estado que busca acabar con cualquier tipo de resistencia política, ya sean los maestros de la CNTE, los normalistas de todas las Escuelas Normales Rurales del país, los sectores estudiantiles organizados, entre muchos otros son víctima.
¡FUE EL ESTADO!
¡Exigimos la aparición con vida de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa!
¡Exigimos la liberación inmediata de todos los presos políticos secuestrados en la actualidad por el Estado mexicano!
¡Abajo los muros de las prisiones!
Firma: Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAM
Notas de La Voz del Anáhuac:
(*) La denuncia pública inmediata en redes sociales impidió que el secuestro de Sandino Bucio se perpetrara, por lo que sus captores tuvieron que presentarlo en calidad de detenido. Ahí la intervención de abogados Firma: Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAMsolidarios y de colectivos de derechos humanos, así como la movilización de compañeros y amigos hizo posible que la SEIDO reconociera que no tenía elementos para retenerlo detenido, por lo que tuvo que ser liberado el compañero. Ante lo burdo del caso, la PGR-SEIDO sólo atinó a decir que se trató de una “comparecencia”. Antes de salir de la SEIDO, Sandino interpuso una demanda en contra de los agentes policíacos que lo secuestraron, torturaron y amenazaron.
(**) Igualmente, lxs 11 detenidxs el 20 de noviembre luego de la marcha que concluyó en el zócalo con una explosiva muestra de repudio al narco-estado represor, tuvieron que ser puestxs en libertad en el transcurso del día 29 de noviembre, al reconocer el juez a quien se remitió el caso que carecía de elementos para fincarles los delitos por los que se les consignó, por lo que también tuvieron que ser puestxs en libertad. Lxs compañerxs denunciaron los golpes, amenazas, tortura y tratos degradantes a los que se les sometió desde el momento de su detención arbitraria. La solidaridad, las movilizaciones, la intervención de abogados solidarios (derecho que se les había conculcado pues se les impuso la “defensoría de oficio”) y la denuncia pública a nivel nacional e internacional, fueron determinantes para lograr la liberación de lxs detenidxs el #20NovMx.

“Nos trataron como escoria”: presos del #20NovMX; acusan a policías federales y del DF

Conferencia de prensa de los detenidos en el marco de las movilizaciones del #20NovMx. Foto: Twitter @CentroProdh
Sin Embargo
Redacción / Sin embargo

Ciudad de México, 30 de noviembre (SinEmbargo).– Los detenidos durante el operativo policiaco del 20 de noviembre (conocido en redes sociales como #20NovMx) en el Zócalo capitalino, en el que participaron autoridades federales y fueron auxiliadas por la Policía del Distrito Federal, denunciaron hoy, en una conferencia de prensa, que fueron tratados como delincuentes, y recibieron distintos tipos de tortura, física y sicológica, tanto en su desplazamiento como en la instalaciones de las autoridades.

Los detenidos, que salieron ayer en libertad sin ningún cargo, dijeron que el maltrato fue por parte de las agencias policiacas federales y de las de la Ciudad de México. Entre los 11 liberados se encuentran los que cayeron presos en las acciones policiacas del Zócalo capitalino.

Los detenidos en el marco de las movilizaciones de las manifestaciones del pasado 20 de noviembre en solidaridad con los 43 normalistas de Ayotzinapa ofrecieron esta tarde una conferencia de prensa donde denunciaron golpes, tortura y malos tratos en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) y en los penales de Veracruz y Nayarit.

Atzin Andrade, uno de los 11 liberados ayer luego de que un juez resolviera que no había pruebas en su contra, relató cómo se llevó a cabo la detención arbitraria de la que fue víctima. Narró que lo subieron a un autobús de la Policía Federal y los trasladaron a la SEIDO. “Nos trataron como la peor escoria, nos hicieron muchas pruebas”, aseguró.

“El trato fue denigrante, nos dijeron que nos iban a desaparecer, nos torturaron sicológicamente”, continuó Andrade.

En tanto Lilia Garduño aseveró que el día de la marcha ella acudió a documentar la movilización. Sin embargo, en el Zócalo capitalino fue golpeada por policías. Luego la llevaron a un costado de Palacio Nacional, donde la amenazaron y la golpearon nuevamente. “Pensé que me iban a desaparecer”, declaró.

“Jamás se me dijo que quedaba detenida ni porqué, me llevaron a la SEIDO y ahí se burlaron de mí, no recibí atención médica ahí”, recordó. La mujer quien salió ayer del penal de alta seguridad en Tepic, Nayarit, a donde fueron consignadas las tres mujeres detenidas en las inmediaciones del Zócalo capitalino, indicó que cuando las llevaron al penal, no les informaron a dónde se dirigían, “cuando vimos ya estábamos en el aeropuerto”.

En el penal, aseguró Liliana, “nos torturaron psicológicamente”.

En tanto Tania Damián, detenida también en el Centro Histórico, aseguró que ella sí estaba marchando cuando fue agredida por granaderos. “No me da miedo decirlo, yo sí estaba marchando, luego vimos a la gente corriendo, había humo”, dijo este día.

“Pregunté qué estaba pasando y un policía me golpeó con el puño en la cabeza. A mi novio también lo golpearon, nos subieron a un camión azul”, describió sobre el momento de su detención.

Declaró que como ella no dejó que le tomaran fotos ni sus datos en la SEIDO, la separaron del grupo de los otros detenidos luego de la movilización de ese día. Damián sostuvo que las autoridades le propusieron que sí ella declaraba, le quitarían delitos. “Me condicionaron a hacer la llamada a la que tenía derecho, me torturaron y por ello fue que firmé lo que me pidieron”, dijo.

“Cuando iba para el aeropuerto, pensé que nos iban a matar, que ya no íbamos a aparecer”, recordó Tania.

Hillary González relata que el 20 de noviembre la marcha fue muy “tranquila”. Después fue testigo de los desmanes en Palacio Nacional y de cómo los granaderos comenzaron a entrar al Zócalo.

Narra que se cayó. En ese momento los granaderos la golpearon y patearon, la entregaron con unas oficiales de la Policía federal, quienes la llevaron a la calle Corregidora, sin explicarle cuál era la razón de la detención y a dónde la llevarían.

No le permitieron contactar a su familia hasta que rindiera su declaración, asegura que fueron interrogados con la finalidad de hostigarlos. Su familia se enteró de su situación hasta el día siguiente.

“En la SEIDO nos trataron como si fuéramos delincuentes, cuando lo que hacíamos es un derecho constitucional”, comenta Hillary.

En tanto, Luis Carlos Pichardo, trabajador del Museo Memoria y Tolerancia, aseguró que él arribó con su contingente a la plancha del Zócalo, gritando: ¡No violencia!

“Los granaderos venían con una actitud muy violenta, fui golpeado con un escudo, caí al suelo y me golpearon 3 o 4 elementos de la Policía Federal”, detalló del momento en que la situación se tornó tensa en las inmediaciones del Palacio Nacional.

Carlos Pichardo fue detenido esa noche del 20 de noviembre y trasladado junto a las otras personas a la SEIDO, donde asegura: “se burlaron, nos trataron como si no fuéramos personas, nos amedrentaron, nos bajaron a las celdas y ahí estuvimos una noche”. Antes de ser aprehendido, él recuerda que gritó su nombre a varios fotógrafos, “pensando que me fueran a desaparecer”.

En tanto, los abogados de las 11 personas que fueron detenidas arbitrariamente dijeron que la estrategia para su liberación consistió en ofrecer como pruebas videos y fotografías en los que se mostrara su participación activa en la marcha.

Señalaron que no se puede permitir que la Procuraduría General del República (PGR) diga que se equivocó con las detenciones porque no se trató de un error si no que se realizó con intención.

“Es una estrategia que está planteando el gobierno. La única intención es justamente criminalizar la protesta por los 43 normalistas y generar miedo en la población”. Agregaron que trasladar a las mujeres a un penal de Nayarit y a los hombres a Veracruz, mostró la intencionalidad de dificultar el proceso de los manifestantes.

Asimismo, comentaron que se solicitó el Protocolo de Estambul para documentar la tortura que recibieron las once personas.

Los liberados exigieron a los procuradores y secretarios de seguridad capitalino y federal, así como al Presidente Enrique Peña Nieto que se pronuncien al respecto para garantizar su seguridad.

Ayer el Juzgado Decimoséptimo de Distrito con sede en Xalapa, Veracruz, resolvió el auto de libertad por la falta de elementos en contra de los 11 detenidos por los delitos de tentativa de homicidio, motín y asociación delictuosa.

Los  jóvenes que fueron detenidos y que ayer recuperaron su libertad son: Roberto César Jasso del Ángel, Ramón Domínguez Patlán, Hugo Bautista Hernández, Atzin Andrade González, Juan Daniel López Ávila, Laurence Maxwell Ilabaca, Luis Carlos Pichardo Moreno, Francisco García Martínez, Hillary Analí González Olguín, Lilian Garduño Ortega o Liliana Garduño Ortega y Tania Damián Rojas o Tania Ivonne Damián Rojas.

Siete hombres que se encontraban presos en el penal de alta seguridad de Villa Aldama, Veracruz, salieron de las instalaciones alrededor de las 16:00 horas de ayer sábado y fueron recibidos por sus familiares; en tanto al chileno Laurence Maxwell fue trasladado a la estación migratoria de Veracruz, para revisar su situación migratoria y horas después abandonó las oficinas.

Por la noche las tres mujeres que se encontraban en el penal de alta seguridad de Nayarit habían abandonado las instalaciones.

#Ayotzinapa: Domingo 30 de Noviembre, 12 hrs., parque de la China ¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

El domingo 30 de noviembre, a partir de las 12 horas, realizaremos una jornada cultural-informativa y de protesta en el parque de la China (Allende y Clavería, colonia Clavería, Azcapotzalco).
Participarán solidariamente:
Amelia Escalante (trova)
Corazón de Jade (jaraneros)
Juglares del Asfalto (canto rebelde)
¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

 
Una gran indignación ha provocado el asesinato de tres normalistas, tres civiles y la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, desde el 26 de septiembre.

Este crimen de estado ha sido la gota que derrama el vaso. Son muchos y muy grandes los agravios acumulados. Parecía que nada extraordinario pasaría si se aplicaba un “castigo ejemplar” a la Normal Rural de Ayotzinapa. Así lo calculaba erróneamente el gobierno. A esta Normal ya le traían ganas desde hace mucho tiempo. Históricamente las Normales Rurales han sido muy combativas. En ellas se han formado grandes luchadores sociales.

De la Normal Rural de Salaices, Chihuahua, surgió Arturo Gámiz, que en 1965 inició un levantamiento contra tanta injusticia. Gámiz fue asesinado en 1965 en el intento de tomar el cuartel militar de Madera, Chih.

De la Normal Rural de Ayotzinapa surgieron Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas Barrientos que en las décadas de los 60 y 70’s encabezaron dos importantes movimientos guerrilleros en Guerrero. Fueron perseguidos hasta la muerte.

Misael Núñez Acosta, fundador de la CNTE, se formó en la Normal Rural de Tenería, EdoMex., su asesinato fue ordenado por la nefasta Elba Esther Gordillo, pretendiendo apagar la disidencia magisterial.

La ofensiva por desaparecer las Normales Rurales comenzó durante el gobierno del genocida Díaz Ordaz: en 1969 decretó el cierre de la mitad de las que entonces existían. Los siguientes gobiernos lo han seguido intentando, pero los normalistas han resistido.

El 12 de diciembre 2011, el gobierno de Ángel Aguirre asesinó a dos normalistas de Ayotzinapa cuando realizaban una protesta en la Autopista del Sol, pues además de que se les negaba el presupuesto que por ley les corresponde, habían disminuido el cupo de la escuela y les negaban plazas como maestros a los egresados.

En 2013 se movilizaron los normalistas junto a los maestros en contra de la mal llamada “reforma educativa”, pues lo que se pretende con tal reforma es acabar con la educación pública, además de vulnerar los derechos laborales del magisterio.

La masacre de Iguala y la desaparición de 43 normalistas pretendía ser el golpe definitivo contra el normalismo. Pero rápidamente de alzó la protesta. Todas las Normales y poco a poco las universidades públicas inundaron las calles exigiendo la presentación con vida de los 43 desaparecidos. A estas voces se sumaron las protestas y la solidaridad en todo el mundo.

Ante este descontento generalizado el gobierno ha echado mano de la fuerza y ha desatado la represión. El 20 de noviembre soltó a su jauría policíaco-militar contra los manifestantes en el Zócalo. Once jóvenes han sido encarcelados por ejercer el derecho a la protesta social. Si desde septiembre hemos exigido que regresen a los desaparecidos, hoy, además exigimos que a los compañeros ¡LIBRES SE LOS LLEVARON, LIBRES LOS QUEREMOS!

Presentación con vida de los desaparecidos
Libertad a todxs lxs presxs políticxs
Castigo a los asesinos
Que se vaya Peña. Que se vayan todos 
Colectivo Azcapotzalco, Adherente a la 6ª Declaración de la Selva Lacandona
Blog La Voz del Anáhuac-Sexta por la Libre  
en las redes sociales:

Cocula, Gro.: 31 alumnos de secundaria desaparecidos desde el 17 de julio. Por terror no denunciaron

Reportan desaparición de otros 30 estudiantes en México
Escrito por  Resumen Latinoamericano y del Tercer Mundo
27 Noviembre, 2014
(Con información de La Jornada).

La cadena francesa de televisión France24, de propiedad mixta, reveló hoy otro caso de secuestro de estudiantes en Guerrero, ocurrido en julio pasado y que hasta ahora sólo se conocía entre familiares de las víctimas.
El medio dijo que, según testimonios que recogió, el secuestro de más de 30 estudiantes adolescentes se produjo el 17 de julio pasado en Cocula.
Cocula es la ciudad vecina de Iguala a donde fueron trasladados en septiembre los estudiantes normalistas hasta ahora desaparecidos.
El secuestro de julio se produjo el último día de clases y hasta ahora se desconoce el paradero de los estudiantes, de acuerdo con la versión de la televisora.
Durante y después del secuestro masivo, los secuestradores amenazaron a habitantes de Cocula con asesinarlos si hablaban del caso, añadió France24.
Las familias de las víctimas, aterrorizadas, no reportaron el asunto a las autoridades ni a la prensa hasta ahora, dijo la televisora.
En una breve nota en su portal de noticias, la emisora dijo que el silencio colectivo se debe en parte a “lo que parece ser otro caso de complicidad criminal entre las fuerzas policíacas locales y los carteles de la droga que operan con impunidad en la región”.
El reporte agregó que, aunque los secuestradores iban enmascarados, se llevaron a los muchachos en vehículos policiales que no se preocuparon por camuflar.
 

sábado, 29 de noviembre de 2014

SAN PEDRO TLANIXCO SE MUEVE PARA LLEVAR A CASA LOS GUARDIANES DEL AGUA Y EL BOSQUE

x carolina
25 noviembre, 2014

¿Conoces a la y los presos políticos de San Pedro Tlanixco? Son Dominga González Martínez, Lorenzo Sánchez Berriozábal, Marco Antonio Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Míreles y Teófilo Pérez González.
¿Conoces a los políticamente perseguidos de este pueblo? Se llaman Alejandro Álvarez Zetina y Rey Pérez Martínez.
Por defender el agua de su pueblo, han sido castigados por grupos empresariales ligados directamente con el ex gobernador Arturo Montiel y su poderoso grupo Atlacomulco, cuyo vástago ahora ocupa los Pinos donde vive una vida llena de obscenas riquezas (a nombre de su esposa)—y todavía no le tiembla la mano para reprimir.
Este grupo siempre sediento de recursos no tolera en “su” estado a los pueblos dignos que defienden sus tierras y sus recursos. Lo mostraron en Atenco y también en Tlanixco.
Tachado de “pueblo terrorista” antes de que el representante de un grupo de empresarios muriera por accidente en su territorio, dando pie a las acusaciones en contra de la y los compañeros, Tlanixco ha vivido un verdadero reino de terror desde el 2003, el periodo más duro siendo desde el 2003 hasta el 2006.
Hay quienes pensamos que si un gobierno terrorista tacha a un pueblo de “terrorista”, vale la pena saber más de la lucha de este pueblo, así que varias personas solidarias asistimos al Foro Nacional por la Libertad de l@s Defensor@s del Territorio y Guardianes de los Pueblos, celebrado el 15-16 de noviembre en San Pedro Tlanixco.
En esta comunidad situada en medio de barrancas, bosques, cerros, valles, milpas, el frío de la noche no se sentía tanto por la calidez de la gente y la abundancia de comida riquísima y café caliente. Conocimos a un pueblo que ha recibido golpes durísimos, un pueblo reorganizándose, un pueblo recuperando su fuerza y luchando por sus presos con la solidaridad de Congreso Nacional Indígena (CNI) y otros grupos e individuos.
En el Foro se reunieron compañeros y compañeras de varias partes del México que compartieron sus experiencias de enfrentar la prisión injusta y el despojo de sus recursos. Al terminar, se conformó el “Movimiento por la Libertad de l@s Defensor@s del Agua y la Vida de San Pedro Tlanixco”. Se enfatizó que el Movimiento de Tlanixco es para la liberación de sus seres queridos y la cancelación de órdenes de aprehensión para los dos perseguidos, pero también por la libertad de las y los presos en todas partes del país.
Entrevista
En el transcurso del Foro, tuve la oportunidad de hacer la siguiente entrevista con el compañero Rosario Peralta Sánchez.

Compañero Rosario, ¿Nos podría decir cómo ustedes definen su pueblo?
–Nosotros somos una comunidad indígena nahua del estado de México. Nuestro poblado es San Pedro Tlanixco que pertenece al municipio de Tenango del Valle. Estamos ubicados en las faldas del Nevado de Toluca y estamos en la cordillera. Nuestra comunidad es de origen comunal incorporada en 1934 al régimen ejidal. Bueno, nuestro polígono ejidal consta de 2, 961 hectáreas.
Aquí en Tlanixco nacen varios arroyos, varios manantiales. Desde que yo tengo uso de la razón, estos manantiales la gente los cuida, los protege, están pendientes de ellos porque es ahí que nos abastecemos de agua doméstica.

–¿Cómo era la vida aquí antes del conflicto actual?
–Antes de este conflicto, nosotros vivíamos bien. Vivíamos felices, vivíamos contentos. Éramos una comunidad muy organizada, una comunidad que vivía con mucha tranquilidad, se apoyaba. La situación social era en cuanto a usos y costumbres. Antes La gente se dedicaba meramente a cuidar los bosques, los ríos, la tierra. Sembraba mucha gente. Se dedicaba a la siembra.

–¿Cómo se dio el conflicto que Tlanixco ha vivido?
–Nuestro problema empieza con la llegada de las empresas florícolas a nuestro pueblo vecino Villa Guerrero, que nos quitan agua y ocasionan el fallecimiento de uno de sus representantes.
En los años 80 cuando llegan las grandes empresas a Villa Guerrero, observan que dentro del polígono ejidal de San Pedro Tlanixco, nacen arroyos, nace agua. Ellos no tienen agua, pero para producir sus flores, necesitan agua. Entonces vieron a San Pedro Tlanixco con buenos ojos para llevarse el agua.
Nosotros en 1989, carecíamos ya de agua porque la población iba creciendo. Entonces decidimos ir a traer más agua para el uso doméstico. Y nos llevamos la sorpresa de que cuando nosotros estábamos captándola con algunas mangueras, con nuestra infraestructura, la gente de Villa Guerrera se inconformó, no toda la gente de Villa de Guerrero, sino algunos cuantos que eran manipulados por las empresas grandes. Dijeron que no podíamos hacer uso de esa agua porque ellos tenían concesiones, que ellos tenían documentos.

–¿Qué hicieron ustedes al respecto?
–Nosotros logramos que esta situación se tratara de forma pacífica, dialogando, platicando. Algunos compañeros de aquí que trabajaban en el ayuntamiento nos ayudaron abrir una mesa de diálogo. Lo logramos. Se hizo la mesa.
En esa mesa de diálogo estuvo la Comisión Nacional del Agua, estuvo la Subsecretaría de Gobierno, estuvieron los representantes de los floricultores de Villa Guerrero, estuvo el Ayuntamiento de Tenango y estuvimos nosotros. Bueno, los representante de nosotros, porque yo no estuve en aquel entonces. Estuvieron el Presidente del Comité del Agua Potable, los delegados, el Comisariado Ejidal, y algunos otros grupos que formamos como el Comité por la Defensa del Agua.
Pero mañosamente con estrategias por parte del gobierno, nos hicieron firmar un acuerdo. En ese acuerdo se decía que nosotros no teníamos ningún derecho de hacer uso del agua de aquí, que nosotros seríamos sancionados por cualquier uso de las aguas del río. Se firmó. Se comprometió. Pero para que nosotros no quedáramos sin agua, nos iban a hacer un pozo para extraer agua de aquí. Y se hizo el pozo, pero no permitieron que tomáramos las aguas de nuestros manantiales.

–¿Cómo reaccionó la gente a esa ‘solución’?
–En un primer momento la gente dijo que “bueno, yo con que tenga agua, no me interesa tanto lo demás”. No hubo tanto conflicto. Pero a medida que iba pasando el tiempo, la gente iba pensando que no era justo.
Pasaron cuatro o cinco años y luego notificaron a nuestros delegados de que la asociación de floricultores que encabezó Alejandro Isaac Basso había metido una solicitud a la Comisión Nacional del Agua para la concesión de los manantiales. Cuando nos informaron de la solicitud, nos dimos cuenta que en el acuerdo anterior nos habían engañado. Primero nos dijeron que ellos ya tenían las concesiones y luego metieron la solicitud.

–¿Hubo políticos que se beneficiaron de ese engaño?
–Las empresas estaban coludidas con el gobierno, con la CNA, con la Subsecretaría del gobierno, con el mismo Ayuntamiento de Tenango. Ese señor Alejandro Isaac Basso tenía mucha relación con el gobierno. Estaba muy coludido con el gobernador Arturo Montiel Rojas. No lo hemos investigado a fondo pero la gente de Villa Guerrero nos comentó que Montiel tenía un rancho ahí en su pueblo. Entonces el agua que nace en San Pedro Tlanixco llega al rancho de él.
Entonces la gente de aquí en Tlanixco empezó a inconformarse. Al saber del engaño, muchos se enojaron y dijeron que hay que luchar por nuestras tierras, nuestros bosques, pero principalmente por nuestra agua. Esto fue en 1994.

–¿Cuál fue el siguiente paso?
–Nuestros representantes fueron a la Comisión Nacional de Agua para decir que era una injusticia lo que estaban haciendo a Tlanixco. Entonces la Comisión nos da una concesión de cuatro manantiales de agua. Nos concesionan cuatro: el Salitre, el Vellotal, el Tronconal y Puente de Trozo. Pero son muy pequeños. El principal cauce del río lo controlan ellos. Es el que llega a las empresas florícolas. El río se llama Arroyo Grande. Pero en las concesiones de los de Villa Guerrero, cambiaron el nombre del río. Le pusieron Río Texcaltenco.
Con la concesión de los cuatro manantiales nos querían calmar. Pero ¿cuál era la sorpresa?, un poco después en 1996 nos dijeron que las concesiones de los cuatro manantiales estaban nulificadas, que se habían equivocado, que las concesiones pertenecían a Villa Guerrero.
Al saber de este nuevo truco el pueblo se vuelve a enojar mucho porque ya fueron demasiado lejos. Empezamos a organizar para luchar por nuestros recursos. Logramos reunir un buen de gente y nos sentimos con fuerza para hacer el primer movimiento.

–¿Y qué es lo que hicieron en la lucha por sus recursos?
-Hicimos el primero bloqueo de la Autopista Tenango a Ixtapan de la Sal en el 2000. Duró tres días. Cientos de personas participaron.
Con esto se logró entablar otra mesa de diálogo. En esta mesa, estuvieron los mismos representantes de las empresas y del gobierno de la mesa anterior, y también nuestros representantes, bien identificados, quienes ahora son presos o perseguidos políticos. Los del gobierno nos dijeron que no éramos derecheros del agua, que no teníamos documentos. Dijimos que no era necesario cancelar nuestras concesiones. Nos dijeron que para que no se cancelaran las concesiones tendríamos que conseguir buenos abogados para hacer un trámite jurídico.
Leyendo unos periódicos nos enteramos de que un pueblo de aquí cerca también estaba luchando por sus recursos. Era San Pedro Atlapulco. Nos contactamos con algunos compañeros que andaban en el movimiento. Eran parte del CNI, y dijeron que sería importante hacer denuncias por lo que se hacía en Tlanixco. Nos pusieron en contacto con algunos abogados. Con esto, se dio el espacio para que pudiéramos luchar de forma jurídica. Se mete un amparo por la defensa de todos los manantiales de Tlanixco, no sólo los cuatro, sino todos, y se le da trámite.

–¿Entonces les iba mejor?
-Es lo que esperábamos pero a partir de esto, empieza el hostigamiento por parte del gobierno. Meten una demanda los empresarios de Villa Guerrero en la Procuraduría General de la República (PGR) y en el 2002, la PGR nos demanda. Nos acusa de terroristas. Dicen que somos un pueblo terrorista.

–¿Pero sólo por bloquear la autopista y participar en la mesa de diálogo? ¿Cómo es posible?
– Parece increíble pero esta es la acusación. Se documenta en este expediente [PGR/TOL/V/017/2002]. Principalmente estaban demandados nuestros representantes en la mesa. Personas del comité de agua potable y el presidente del ejido, Rey Pérez Martínez.
Se le informa a la comunidad y desde ahí entendimos que empezó la represión psicológica. Desde entonces nadie quería asumir esas cargas porque se podría meter en problemas, aunque después de este golpe recibimos un apoyo muy significativo del CNI el 25 y 26 de enero del 2003 cuando se hizo aquí en Tlanixco la reunión del CNI Región Centro-Pacífico.
También en el 2003 vino un amparo. Dijeron los abogados que nadie puede meterse en las tierras de los demás hasta que los jueces dijeran quien tenía la razón (las empresas floricultoras o el pueblo de San Pedro Tlanixco).

–¿Cómo ocurrió la muerte del representante empresarial?
–El 1 de abril del 2003 esos señores metieron once personas en nuestro territorio. Eran los representantes de las empresas de los floricultores de Villa Guerrero y los encabezaron Alejandro Isaac Basso. Él iba en frente de ellos alegando que el agua era espumosa, que nosotros estábamos ensuciando “su” agua. Estaban ahí por la barranca. Es un lugar muy accidentado, con profundidades grandes.
Los ve el pueblo. Suenan las campanas y salen como 300 personas a platicar con ellos. La idea era llegar a un acuerdo de que parte del agua nos correspondía a nosotros. Pero ellos tenían una posición muy necia. Dijeron que el agua era toda para ellos. También la gente quería que firmaran un documento para que ellos no volvieran a meterse en Tlanixco. Alejandro Isaac Basso insultó a la gente una y otra vez, pero la gente de aquí no quería caer en una provocación para no desviarse de su objetivo. Sin embargo, en esta escena, por lo que platica la gente, Alejandro Basso se molesta, resbala, cae y muere ahí en la barranca. Fue un accidente pero a nuestros representantes, los acusaron de linchamiento, de homicidio.

–¿Hubo una investigación de los hechos?
–Ninguna investigación. El siguiente día, el 2 de abril, vino la represión —50 judiciales se meten en las casas del comisariado ejidal, de los del comité de agua sin órdenes de aprehensión en busca de “los responsables” de la muerte del empresario Alejandro Issac Basso. A partir de ahí empieza el terror. Policías con armas largas en las escuelas, las casas, las calles interrogando a la gente, amenazando a la gente, golpeando a la gente. Los judiciales vinieron muchas veces. Hacían cateos a veces en el día y en la noche.
El 22 de julio de 2003 vinieron 1500 policías y judiciales en alrededor de 400 carros. Golpearon a la gente. Insultaron a la gente. Llegaron a la 1 de la mañana. Todo el pueblo estaba lleno de judiciales. No podíamos salir. Sacaron a la gente desnuda o semidesnuda. Cerraron la iglesia. Le pusieron candado para que nadie pudiera tocar las campanas, una forma de comunicarnos. Esta vez tenían órdenes de aprehensión. Les exigieron a todos que les indicaran donde estaban las casas de los que tenían órdenes. Fue una cosa bárbara por parte del estado, una cosa muy fea. Otras veces venían 20 o 30 agentes. Tal vez vinieron más de 50 veces para hacer cateos entre 2003 y 2006.

–¿Tardaron mucho en detener a los compañeros?
–Cuatro o cinco meses después de la muerte de Basso, agarraron a los primeros compañeros: Pedro y Teófilo.   Teófilo era taxista y lo agarraron en Tenango del Valle. Pedro iba a salir a trabajar cuando lo detuvieron. A los demás los agarraron uno por uno. Algunos estaban trabajando en México.
En fin, agarraron a seis compañeros. Tres de ellos han sido sentenciados a más de cincuenta años en prisión: Pedro Sánchez Berriozábal (52), Teófilo Pérez Gonzales (50) y Rómulo Áreas Mireles (54), por el delito de homicidio. Asimismo Lorenzo Sánchez Berriozábal, hermano de Pedro; Marco Antonio Pérez González, hermano de Teófilo, y la señora Dominga González Martínez, se encuentran procesados en el mismo penal.
A Dominga la agarraron simplemente por haber firmado el amparo. Lorenzo era el vocero, habló con la prensa, salió en unos periódicos. Todos los demás estaban en los comités en las reuniones, en el bloqueo de la carretera. Los identificaron bien.
Ahora todos están en Almoloya (Santiaguito). Ya llevan 11, 8, 7 años en la cárcel, una eternidad para sus familias y para todos nosotros. Algunos de sus parientes han muerto por la pura angustia.
Todavía hay dos compañeros que no agarran: Santos Alejandro Álvarez Zetina y Rey Pérez Martínez. No dudamos que vuelvan los policías. Supimos y nos sorprendió mucho que los nombres de estos compañeros aparecieran en algunas instituciones de los policías y de la PGR como los delincuentes más buscados del estado. Ahí aparecen sus nombres. Rey y Santos Alejandro.

–¿Cuál ha sido el efecto de la represión sobre la comunidad y su lucha?
–9 años estuvimos aguantando. 9 años ya después de que cayeran los compañeros. 9 años vivimos con ese terror. Antes éramos un pueblo organizado pero después de todos estos acontecimientos, nuestro pueblo está fracturado, está roto, está dividido. Llevamos 9 años y no hemos podido organizarnos por esa psicosis, por el miedo que nos metieron. Le decimos a la gente apóyanos, ayúdanos pero la gente por la simple razón de ver estas reuniones, le da miedo porque piensan que los compañeros están presos por andar en estos movimientos. Entonces no quieren saber nada. Luego las autoridades tienen sus grupos de choque para llevar una campaña de desprestigio. Esto viene del gobierno para que no podamos organizar. A final de cuentas el movimiento perdió su objetivo.
Ahora hemos decidido regresar con los compañeros. Platicamos con algunos de ellos y nos levantaron el ánimo. Todavía peleamos por los recursos pero ahora más por la libertad de los compañeros. Son inocentes. Queremos que estén aquí con nosotros.
No somos todos. La compañera Dominga ve las cosas como nosotras. Quiere luchar por nuestro pueblo, por nuestros recursos. Pero su familia no. Nadie de su familia la apoya. Es una gran mujer, una gran compañera, pero está sola. No sabe leer. No sabe escribir. Está sola.
Con los compañeros del CNI vamos conociendo a otras personas, otras luchas, encontramos a esa gente que es de nuestra gente, compartiendo la tristeza y el dolor, nos dan ideas, nos dan consejos. Hemos conocido a gente que nos apoya, que se solidariza con nosotros. Los compañeros de Xochicuautla nos han apoyado muchísimo. Aquí están con nosotros los de Atenco, Alberto Patishtán, Érica (la hija de Álvaro Sebastián Ramírez). Gente que han ganado algunas luchas, gente que sigue luchando. Nos da la esperanza de que nuestros compañeros puedan salir, pero sabemos que hay que difundir los casos. Por eso, el foro. Fuimos con los zapatistas. Iremos al Festival de las Resistencias y la Rebeldía. La idea es seguir en la lucha. No nos detendremos hasta tener a nuestros seres amados aquí con nosotros.