miércoles, 24 de diciembre de 2014

Carta de Juan Carlos Flores Solís al Festival de Resistencias y Rebeldías, Compartición en Amilcingo

Lectura de la carta enviada por Juan Carlos Flores Solís (preso en Cholula, Puebla desde Abril de este año por resistir al despojo del Plan Integral Morelos) a la Compartición de Amilcingo. Duración: 10’11 min.

Carta enviada por Juan Carlos Flores Solís (preso en Cholula, Puebla desde Abril ’14 por resistir al despojo del Plan Integral Morelos) a la Compartición de Amilcingo:

A los pueblos y organizaciones de México y el mundo.
Al Congreso Nacional Indígena.
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla y Tlaxcala.
Compañeras y compañeros:

Reciban un cordial y caluroso saludo desde el penal de San Pedro Cholula, Puebla.

Es un honor que mis palabras sean escuchadas aquí, con ustedes, gracias, porque mi corazón, de por sí, está en este encuentro.

Lamento no poder estar presente, pero el caprichoso mal gobierno de Moreno Valle en Puebla volvió a trabar mi salida. Y ahora siento que mi libertad y mi proceso es como una bola de estambre en las manos de un gato. Bueno, mi libertad, la de 16 compañeros presos políticos más en Puebla, la de Mario Luna, Néstora Salgado, Marcos Suástegui, Presos del Amate, Tlanixco y la de muchos compañeros más que apresaron este año.

Despojo, militarización, encarcelamiento, asesinatos y desapariciones son el recuento de este año del gobierno contra el pueblo digno y rebelde. La situación es más que preocupante,  la guerra en todas partes y con diferentes intensidades está pasando ya en México, América Latina y todo el mundo. De sobra sabemos que estamos en una crisis: crisis, económica, crisis política, crisis social y cultural, crisis energética, crisis, crisis, crisis. Y su crisis económica del capitalismo provoca un mayor ataque  a los pueblos y la naturaleza.

Los cambios que estamos viviendo son tan grandes e importantes que ya muchos hablan de que ya estamos a la entrada de una nueva era de la humanidad. Nos encontramos frente a una crisis civilizatoria, donde nuestra forma  general de ver el mundo y relacionarnos con él,  está muy, pero muy mal. Y en la entrada a esta nueva  era se encuentran presentes dos realidades: El ataque es tan grande y destructivo que estamos en una cuerda floja de la existencia de la humanidad y la tierra, como cuando la amenaza de las guerras atómicas mundiales. Ahora entiendo que entramos en lo que el Subcomandante Marcos llamó la Cuarta Guerra Mundial, y la realidad es más desastrosa de lo que entendí en el texto del Sub.

Pero por otra parte una nueva idea de civilización que cambie todo nuestro sistema social está naciendo. Un cambio así, no tenemos desde que se propagó en la Revolución Francesa la idea de libertad y república, o desde que se propagó el comunismo. Es un cambio aún más grande, uno que no alcanzamos a tener memoria de recordar, además, porque será muy bueno y muy nuestro.

Viviendo lo que hemos vivido en el Frente de Pueblos, ahora  entiendo más  lo que nos dicen los zapatistas al decir: resistir, autonomía y estar organizados ya de por sí.

No sólo para defender nuestro territorio y nuestra vida  cuando es atacada, sino ya de por sí estar organizados, siempre.

Ésa es la solución, la mejor defensa y el mejor ataque: Estar ya de por sí organizados.

Compañeras y compañeros: Nos están matando, nos están encarcelando, nos están golpeando y amenazando, nos están queriendo quitar todo. Necesitamos planear y accionar una defensa conjunta. Se trata  de visibilizar, sí: todos los problemas que tenemos en cada lugar y ponerle nombre y apellido a cada cosa, cada injusticia y cada uno que es atacado por el neoliberalismo. Se trata de aprender de las experiencias de otros, sí. Pero también, se trata de darle a todos los gasoductos, termoeléctricas, acueductos, minas, hidroeléctricas, carreteras, aeropuertos, etc., etc. Un nombre común y defendernos y atacar al enemigo común. Y denunciemos a ese nombre y enemigo común hasta que ya nadie tenga el orgullo de decir que eso es progreso y desarrollo.

Nuestros abuelos,  aquí en la tierra de nuestro Gral. Emiliano Zapata, firmaron un plan, un proyecto de nación para ser reconocidos, respetados, el Plan de Ayala. Y ese plan que contenía los sentimientos, deseos y anhelos del pueblo campesino, se incluyó dentro de la Constitución Nacional, nuestro contrato social de país.

Donde las partes: pobres, ricos y gobierno convinieron una forma de convivir, coexistir, reconocernos y respetarnos.

Pero ahora los ricos y gobierno han roto el leso contrato, porque no nos respetan, nos desconocen como el pueblo, el máximo soberano y nos quieren desaparecer como pueblos. Entonces si ellos rompieron el contrato, nosotros no tenemos por qué seguir sometidos a él, si ellos nos desconocen, entonces nosotros desconozcamos al Estado, recuperemos la soberanía, nuestro poder que depositamos en el gobierno. Hagamos efectivo  el artículo 39 constitucional.

Ya basta de someterse al gobierno, hay que buscar ser autónomos, separarnos del contrato desigual para quitarle el poder al Estado y dárselo al pueblo, porque sólo recuperando nuestra libertad, democracia y justicia, sobrevivirá  y vivirá México, nuestra autonomía no dividirá  y desaparecerá al país, al contrario, lo salvará.

No necesitamos tan solo un cambio de gobierno, necesitamos un cambio de modelo de Estado, Argentina, Ecuador, Bolivia y otros países han cambiado su gobierno, pero sigue el mismo estado impostor que despoja a los pobres y a la naturaleza para enriquecer a los ricos. El Estado actual secuestra y criminaliza nuestro poder y debemos recuperarlo. Nuestro poder  está en  nuestras tradiciones, en el campo, en la radio comunitaria, en nuestras plantas medicinales, en nuestras escuelas, en nuestra tecnología alternativa, en nuestro machete y en nuestro sombrero.

Nuestro poder colectivo está en el autogobierno, pues si la soberanía reside en el pueblo, hagamos pues respetar nuestra “soberanía territorial comunitaria” como máximo valor y principio de la nación, no como un derecho que se ignora en el artículo 2º constitucional o el  acuerdo 169 de la OIT. Hay que rebelarnos juntos y crear un nuevo Estado basado en soberanía comunitaria, que el máximo soberano sea la comunidad en su territorio, ya no ceder más a un representante político nuestra soberanía, sino que sea ya directa, del pueblo, sin representaciones lejanas y ajenas. No vamos a gobernar en terrenos que no son nuestros, sólo en nuestro pueblo, en nuestro territorio y ya no ceder nuestra soberanía al Estado representativo, porque los partidos políticos no nos representan, al contrario, nos atacan cuando llegan a ser gobierno.

O recuperamos nuestro poder de gobernarnos y organizarnos o nos dejamos vencer por el capitalismo salvaje y traspasamos la barrera de la bomba atómica mundial, para después, a ver si seguimos existiendo y en qué condiciones.

Y aunque todos nos defendemos mejor en nuestro territorio, cada quien por su cuenta  y solos, nos pueden vencer, aunque estemos en nuestro territorio. Por eso, ojalá encontremos los caminos y voluntades  para juntos resistir y defendernos del enemigo común.

Un gran abrazo, magia y rebeldía a este gran encuentro. ¡Gracias!

¡Zapata vive, la lucha sigue!

¡Viva la rebeldía, la vida y el amor!

¡Vivan  los pueblos de México y el Mundo!

Juan Carlos Flores Solís.