martes, 30 de septiembre de 2014

VOLCÁN XINANTÉCATL (NEVADO DE TOLUCA), del Parque Nacional a la fiebre del capital

Por Marlene Mondragón y Heriberto Paredes

¡Soberbio Xinantécatl, fuerte Señor Desnudo,
en cuya frente ruge la voz del huracán,
con férvido entusiasmo, te admiro y te saludo,
del Valle de Toluca, centinela y guardián! 
Al Xinantécatl, de Lázaro Manuel Muñoz

Defensa del volcán Xinantecatl
Video de Agencia Autónoma de Comunicación SubVersiones
Publicado el 29/09/2014
Frente en Defensa del Xinantécatl (Nevado de Toluca) https://www.youtube.com/watch?v=ymMv60QD9o8
Publicado el 23/10/2013
¡ÚNETE, COMPARTE, PROPONE Y PARTICIPA!

El volcán Xinantécatl, mejor conocido como Nevado de Toluca, es parte del legado ancestral e histórico de nuestro país. Los aventureros que han llegado a sus adentros y a sus cúspides –por convicción o bien para regalarse un paisaje colosal– conocen muy bien la belleza de su espíritu.
Las raíces del Xinantécatl son míticas y de un valor sagrado para la cosmovisión mesoamericana, durante mucho tiempo fungió como sitio ceremonial y astronómico para los antiguos pobladores; su nombre proviene del náhuatl chicunauitécatl que significa «hombre de nueve cerros» u «hombre desnudo» aludiendo al inframundo y a las deidades veneradas en el volcán. Es también el cuarto volcán más grande de México (los Picos del Fraile y del Águila están a 4,690 metros y 4,550 metros sobre el nivel del mar, respectivamente).
La importancia del Nevado de Toluca se establece en el decreto que el presidente Lázaro Cárdenas promulgó en 1936, donde esta área natural sería protegida bajo la categoría de Parque Nacional (PN), además realizó una donación de territorio para fines agrarios. Sin embargo, a finales del año pasado con la llegada a la presidencia de Enrique Peña Nieto, fue atropellada esta categoría dando paso a un nuevo decreto: de Parque Nacional pasaría a Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) con el pretexto de que las actividades de los habitantes de la zona incrementaron el deterioro de los bosques y como consecuencia se fragmentó la biodiversidad.
Daniel, habitante de Santiago Tlacotepec, uno de los pueblos existentes a las orillas del volcán cuenta que «Lázaro Cárdenas cuando nos otorgó estás tierras nos dijo “es para conservación, para que se mantengan prístinos los bosques”, sin embargo al darse cuenta que ya existían núcleos de población, dijo “les vamos a permitir que en un espacio ellos puedan coexistir con el medio ambiente, pero cuidándolo”».
Al final de un día de reforestación y de sustitución de pinos, las familias regresan a casa con la conciencia de que hay que cuidar el volcán. Fotografía: Heriberto Paredes Coronel

¿Quiénes descansan bajo las faldas del volcán?
Entre las culturas que habitaron y siguen vivas a través de las leyendas, se encuentran los matlatzincas o botuná, los otomíes o ñätho y los mazahuas o jñatio. Los relatos siguen cobrando vida, de voz en voz, son herencia y símbolo de orgullo para los pueblos existentes. Entre ellos se encuentra Santiago Tlacotepec.
Esta comunidad –perteneciente al municipio de Toluca– está en contra de la recategorización y toma medidas necesarias como mesas de información para las familias del municipio, además de conformar un comité ciudadano con el cual realizan acciones para evitar la liquidación del Nevado de Toluca.
Marina, originaria de Santiago, nos relata que como fue el proceso: “Como comité ciudadano, nosotros estamos trabajando en informarnos e informar a los demás, para nosotros es muy importante este tipo de acciones que nos van a ayudar a crecer, somos un grupo de personas que no estamos acostumbrados a la lucha, que no sabemos por dónde caminar o qué hacer exactamente, nos ha llevado un año formar un amparo[…] No somos gente que esté en la lucha, como Atenco o en otras comunidades, en nuestro pueblo apenas se está dando, apenas estamos comenzando”.
La unidad entre las 60 comunidades está generando no sólo un bloque de defensa del volcán y del territorio, además se está pensando en el rescate de las identidades indígenas que aún se mantienen fuertes en la región. Fotografía: Heriberto Paredes
 
Consulta pública y cuentos vaqueros
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) elaboró el Borrador del Programa de Manejo y en noviembre del 2013 –vía internet– lo puso a disposición de la población local, supuestamente exhortando y poniendo en la mesa la discusión. El pueblo de Santiago Tlacotepec supo de la recategorización el 1 de octubre de ese año, en el momento en que el nuevo decreto fue accionado:
Cuando recién nos conformamos como comité ciudadano empezamos a movilizarnos, a reunirnos […] vino un grupo de personas por parte de la presidente municipal [Lic. Martha Hilda González del Partido Revolucionario Institucional (PRI)] a intentar explicarnos lo que pasaba, lo que a nosotros nos molestó fue que trataran de mentir. Decían que había una parte del bosque que estaba muy afectada, afortunadamente en esa reunión había personas que viven en esa parte y pudieron decir honestamente y frente a frente que en realidad lo que estaba pasando no era eso. Ellos no estaban conformes porque ahora la culpa era de los campesinos […] La gente se manifestó y expresó lo que estaba pasando y ellos no pudieron convencernos porque finalmente quienes tienen la verdad son los campesinos, ellos saben exactamente lo que ocurre […] los argumentos que ellos dan son falsos,  la gente lo sabe —asegura Marina en entrevista para SubVersiones.
La recategorización es legitimar la demarcación
Las categorías oficiales de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) –Reserva de la Biosfera, Parque Nacional, Monumento Natural, Área de Protección de Flora y Fauna, Área de Protección de los Recursos Naturales y Santuario– tenían como único objetivo, salvaguardar las riquezas naturales, pero ahora, al parecer, permiten al gobierno manejar a su disposición los diferentes ecosistemas y el patrimonio natural de nuestro país.
Para comprender mejor qué significa la nueva clasificación (APFF) y qué cambios conlleva, es necesario considerar que,  según la declaratoria de Área de Protección de Flora y Fauna del Nevado de Toluca, a cargo del biólogo Luis Miguel Mandujano Álvarez y del secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan José Guerra Abud, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LEGEEPA) la recategorización permite:
Actividades relacionadas con la preservación, repoblación, propagación, aclimatación, refugio, investigación y aprovechamiento sustentable de las especies que ahí viven. Además es posible realizar actividades de educación y difusión de la zona. También se puede autorizar el aprovechamiento de los recursos naturales a las comunidades que ahí habitan, al igual que otras actividades por las mismas normas oficiales mexicanas, o de acuerdo con el uso del suelo que se haya establecido.
Otro aspecto que legitima el despojo y se desempeña como herramienta jurídica para delimitar el territorio, su utilidad o abstinencia es la zonificación:
LA ZONA NUCLEARel cráter (será protegida y tendrá uso restringido)
LA ZONA DE AMORTIGUAMIENTO: esta área será la más desamparada y se prestará para diversas actividades:
Aprovechamiento sustentable del ecosistema
Asentamientos humanos
Uso de los recursos naturales
Aprovechamiento de la vida silvestre
Implementación de la pequeña y mediana empresa
Áreas de siembra para cultivo agrícola
Propiedad privada
Mercado de desarrollos inmobiliarios, turísticos y extractivos.
Legalización de tala de árboles con fines comerciales
Actividades silvo-pastoriles
Consecuencias
La nueva categoría pone de manifiesto que los bosques y pastizales se han deteriorado por el ganado no controlado, por el cultivo dentro de espacios de coníferas y por la extracción de materiales para la construcción (legal e ilegalmente). Sin embargo, una investigación llevada a cabo por científicos de la UNAM y otras universidades internacionales concluye que solamente es parte de la justificación para dar comienzo a la explotación del Nevado de Toluca.
Las secuelas se pueden ver contrastando la categoría anterior: en el Parque Nacional no se permiten asentamientos humanos ni las actividades agropecuarias.  Los bosques, lagos y la variedad de especies que coexisten son patrimonio de la nación y por lo tanto deben respetarse.
Queda claro entonces que con el cambio las tierras ya no serán comunales, pasarán a disposición de la administración de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Pensando en que las tierras fueran expropiadas, eso afectaría directamente a los campesinos. La otra situación que también nos preocupa es el aspecto ambiental, si pensamos en la posibilidad de que haya un tipo de  industria minera o turística por muy cuidada que se pretenda, creemos que va afectar de alguna manera nuestro ecosistema y directamente será afectada nuestra agua, nuestro oxígeno […] nosotros somos dueños de estas tierras, nuestros abuelos, nuestros antepasados crecieron aquí. Son parte de la tierra —continúa Marina a lo largo de un recorrido por algunas de las zonas afectadas en esta recategorización.
El Nevado de Toluca ha sido cuidado por las comunidades que duermen bajo su calor ancestral, a cambio, el volcán les da  agua, alimenta sus pulmones con aire fresco y les otorga un suelo fértil para cosechar y dormir.
Los pueblos aledaños al volcán sufren de la imposición estructural peñista, cual infección patológica los síntomas son fiebre de capital, la alteración del ecosistema y de la diversidad de especies de flora y fauna: la liquidación de la historia del  volcán Xinantecatl. De tal suerte que se fracturan sus vestigios arqueológicos, además de ignorar la importancia geográfica y cultural que representa hoy en día.
Daniel, integrante también del Comité Ciudadano, afirma: «no concibo una construcción en estas carreteras, simplemente vamos a perder la vida, y no sólo la vida humana, la de las plantas y de los animales que tenemos aquí, el tejido social va a desaparecer.  La ciudad va a llegar hasta acá, nosotros queremos evitar eso. Siento que lo que se pierde es la identidad la vida y el respeto».
Finalmente, casi en la conclusión del recorrido, un comunero de la región nos pide mandar un mensaje especial para Tlacotepec, «esperando que también se difunda a las 60 comunidades afectadas de los 10 o 14 municipios directamente afectados, porque forman parte del Parque Nacional. “Yo aún le digo Parque Nacional porque tengo la esperanza de que regrese a ese estatus,  que se informen, que se enteren. Que no nomás escuchen al gobierno o lo que las autoridades dicen”. Hay más cosas por saber […] si se quieren sumar a esta resistencia, a esta lucha, estamos con las puertas abiertas en Santiago Tlacotepec y si tienen una lucha también nosotros sumarnos».