viernes, 15 de agosto de 2014

Crónica de un volver anunciado. Los Subcomandantes Galeano y Moisés ante los medios libres

Escrito por: Una de tantas adherentes
además del testimonio directo de un joven adherente que asistió a la conferencia.
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. 13 de agosto de 2014.

PRIMERA PARTE: habla el Sup Galeano
Un templete inesperado
Es mediodía de la noche de la segunda súper luna de verano. En el caracol zapatista de La Realidad, Chiapas, se congregan algunas decenas de personas un día después de concluida la compartición entre el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), donde se honró la memoria de David Ruiz García durante una semana. Está por cumplirse un año del arranque de ese enorme proyecto formativo que las comunidades zapatistas llamaron “Escuelita”. Nadie imaginaba entonces que un año después tendría que reconstruirse otra escuelita despedazada por paramilitares. Es domingo 10 de agosto de 2014. Fuera de La Realidad, los ecos de Hiroshima y Nagasaki resuenan en Gaza, Ucrania, Siria, Líbano, Irak o Afganistán. Dentro del caracol sigue gritando en silencio la indignación por el asesinato de José Luis Solís López, compañero y maestro Galeano.
Después de verse sorprendido por un cambio radical de templete, el grupo que espera una conferencia de prensa con la comandancia general del EZLN localiza a los insurgentes en el lado opuesto del escenario principal. Desde la parte trasera de las bancas del calurosísimo caracol, donde nadie lo esperaba, se escucha un “buenos días, Ciudad Gótica” que saluda imitando a un tuitero y llama la atención de los medios congregados. Tras una mesa con un micrófono y enmarcados por una bonita ceiba en mural se ubican el Subcomandante Insurgente Moisés, el Subcomandante Insurgente Galeano y el Comandante Tacho del EZLN. Varios insurgentes rodean el sorpresivo templete.
Una “maniobra de diversión” o “magia”, se les explica a las personas convocadas a la conferencia. Practican el periodismo libre, independiente y autogestivo, o son adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Lo que escuchan a lo largo de la siguiente hora en voz del Sup Galeano y de otra media hora en voz del Sup Moisés es algo mucho más profundo y complicado que una conferencia informativa. Las palabras de los subcomandantes actúan como eslabones congruentes que van dando forma a la cadena de declaraciones hechas a lo largo de la semana por cientos de integrantes del CNI y del EZLN.
Cuando la conferencia termine, el Sup Moisés abrirá una sesión de preguntas que fortalecerá los lazos entre medios independientes y les hará escucharse, enlazarse, organizarse. Pero eso será luego. Por ahora toca el turno de hablar a un Galeano que anunció que volvería. Aunque las personas convocadas no lo saben con certeza, sospechan que viene algo distinto. Al terminar la conferencia quedarán pensando si deciden afrontar una responsabilidad tan grande como la que ya sospechaban.
Eleazar, Galeano y la nueva interlocución
Durante el homenaje al compañero Galeano que se llevó a cabo en La Realidad, Chiapas, el pasado 24 de mayo nació formalmente una nueva interlocución para el zapatismo. El vocero Subcomandante Marcos dejó de existir la madrugada del 25 en un evento en el que los zapatistas ya no convocaron a los que llaman “medios de paga” sino a los que bautizaron como “medios libres, alternativos, autónomos o como se llamen”. Este cambio de interlocución se venía anunciando desde 2013, cuando la página electrónica de Enlace Zapatista comenzó a publicar textos y comunicados dirigidos a personas que estuvieran realmente interesadas en leerlos, por lo que se tenía que teclear una contraseña (pública, por cierto: primero fue “él” y luego “nosotr@s”) para acceder a los textos. El cambio de vocero también se anunció entonces, cuando en febrero de 2013 el Subcomandante Moisés asumió ese cargo, se presentó como “la nueva puerta” del zapatismo y firmó por primera vez un comunicado a nombre del EZLN.
Los motivos para esta nueva interlocución son explicados en la conferencia. Para comenzarla, el Sup Galeano pide a los medios presentes que transmitan un agradecimiento a todas las personas que recolectaron donativos para la reconstrucción de la clínica y la escuela que fueron destruidas por la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos-Histórica (CIOAC-H) el pasado 2 de mayo. Dice que la verdadera solidaridad que ha recibido el zapatismo viene de la gente más pobre. Como prueba relata “la historia de una muerte”, la del teniente insurgente de infantería Eleazar, quien padeció el Síndrome de Guillain-Barré, un desorden neurológico muy raro que lo condujo a la muerte el 25 de agosto de 2004. Para solventar el tratamiento que necesitaba Eleazar, los zapatistas recurrieron a su fondo de resistencia hasta que ya no alcanzó. En 2003 apelaron a la solidaridad de intelectuales y artistas que cuentan con recursos económicos, pero en palabras del Sup Galeano “se rieron de nosotros”. En este 2014 solicitaron el apoyo de quienes tienen muy poco. Como resultado, la clínica y la escuela de La Realidad ya están en reconstrucción con un presupuesto cinco veces mayor al requerido.
El cambio de interlocución implica un reconocimiento de compañerismo en los medios convocados. En una muestra de confianza, el Sup Galeano revela a los medios libres algunos planes secretos del zapatismo: que antes del doloroso asesinato de Galeano se tenía pensado ironizar en Oventik –donde iba a realizarse el encuentro con el CNI– acerca de la enfermedad que le inventaron al difunto sup Marcos, que se iba a llamar de otro modo, que “se iba a morir y se iba a despedir de los medios de paga”, a explicar cómo los veían entonces, que iba “a darles las gracias e iba a dirigirse y a presentarse con los medios libres, alternativos, autónomos o como se llamen”. Dice que “una posible lectura, a lo mejor no es la más acertada”, de lo que ocurrió en la madrugada del 25 de mayo en La Realidad, cuando habló por última vez el Subcomandante Marcos, es “que el EZLN está cambiando de interlocutor”. Lo que ocurrió con el teniente Eleazar lo explica.
La decisión contundente de no convocar a la prensa comercial al homenaje de Galeano tiene otra explicación, una relacionada con el dolor que causa el desprecio, y que también aclara hasta qué punto ya era necesaria la desaparición de Marcos. El Subcomandante Galeano cuenta que el compañero Galeano que fue asesinado cumplió, durante muchos años, la misión de acompañar, atender y cuidar a cada periodista que llegaba a La Realidad en busca de una entrevista con el sup Marcos. Dice que “les cargaba sus mochilas, los llevaba en sus caballos hasta donde hacían las entrevistas o hacían sus reportajes, los recibía en su casa y les daba de comer”, pero ellos “ignoraron y despreciaron su muerte, y levantaron a los paramilitares como si fueran héroes, víctimas de una arbitrariedad”. Agrega que “ni siquiera se tomaron la molestia de preguntarle cómo se llamaba y durante veinte años él se encargó de recibirlos”, pero “ellos venían a entrevistar a Marcos, ellos venían a ver a Marcos”. No tenían ningún interés en conocer a un zapatista indígena como Galeano. Fue por ello que el Subcomandante Moisés dio la instrucción de no convocarlos.
A la luz de esta explicación puede observarse un doble juego que modifica la interlocución desde y hacia el zapatismo en un camino de ida y vuelta. Con la muerte de Marcos y la convocatoria a los medios libres, el EZLN arranca una nueva etapa comunicativa donde todo será distinto. No es que vayan a surgir nuevos entrevistadores y un nuevo entrevistado, o que se vayan a invertir sus papeles. Es algo mucho más novedoso, mucho más complejo.
La información como mercancía
Galeano afirma que el EZLN jamás ha dicho “que los medios de paga no existen”. Lo que sucede, comenta, es que la información no privatizada que circula libremente por internet ha hecho que la prensa tradicional haya “ido perdiendo poder, poder de difusión y por supuesto, capacidad de comunicación”. Para documentar esta afirmación cita un estudio de Francisco Vidal Bonifaz (2008, Los dueños del cuarto poder, Planeta), quien informa que en 1994 había un tiraje de “más de un millón de ejemplares entre los principales periódicos” en México, si bien “en 2007 la producción había caído a 800 mil” y “el número de lectores también había disminuido escandalosamente”. Al respecto, el Sup Galeano comenta que “de una u otra forma el periodismo de investigación y el de análisis, que es el terreno que le hubiera permitido a los medios de paga competir con la información instantánea que es posible por internet, fue abandonado y dejado de lado”, por lo que ahora “los periódicos no viven de la circulación, o sea de las ventas de su material, viven de la publicidad”.
El Sup Galeano continúa su análisis subrayando la importancia económica que adquieren entonces los lectores, es decir consumidores, de un periódico. Para ejemplificar lo determinante que se vuelve el público consumidor para la subsistencia de un medio comercial, Galeano señala con humor que “cada periódico tiene un perfil, digamos, de su lector, una clase a la que se dirige, su nivel de educación, todo eso, y es lo que se le presenta al que compra la propaganda. Es decir, si yo soy El Despertador Mexicano y mi principal consumidor son indígenas pues entonces le vendo al Huarache Veloz una plana de publicidad para que venda huaraches, o pozol, o lo que sea”.
Un problema que observa el Sup Galeano en esta realidad es que “todos los periódicos de prensa, incluso los que se dicen de izquierda, presentan en su análisis el perfil de su lector” y “todos, absolutamente todos, tienen entre el 60 y el 70% de sus lectores en las clases con alto poder adquisitivo. Los únicos que reconocen que sus lectores son de bajo poder adquisitivo y de baja educación son Esto, el Ovaciones y La Prensa. Todos los demás periódicos se dirigen a la clase alta, digamos, o a los de arriba”.
También ironiza con el desastre informativo que vivimos en México, pues apunta que “los medios de paga han presentado algo que es maravilloso dentro del capitalismo, porque es de las pocas veces donde vemos que el capitalismo convierte en mercancía la no producción. Se supone que el trabajo de los medios de comunicación es producir información, circularla de modo que se consuma para sus distintos públicos o receptores, y el capitalismo ha conseguido que los medios cobren por no producir, es decir, por no informar”.
En un panorama como ése, queda claro por qué los convocados ahora son medios de información que, al mismo tiempo, son parte de la lucha que difunden. Es en este punto de la conferencia donde comienzan a perfilarse las dificultades que han de enfrentar si aceptan el desafío.
La comunicación tiene prisa, o ¿dónde está la información?
Mientras el calor sigue aumentando en el caracol de La Realidad, el sup Galeano continúa su conferencia hablando tranquilamente de la “súper velocidad” de las nuevas tecnologías comunicativas. Señala que la gente ya no espera a que una noticia se publique para informarse de lo que le interesa, y es la “clase con mayor poder adquisitivo” la que “puede acceder a la información en forma más instantánea. Ahí no hay terreno de competición porque la súper velocidad en esos medios de comunicación hace que las exclusivas o las primicias en una noticia se esfumen ante la competencia de esta velocidad. Entonces todos estos medios, incluyendo los progresistas, se están peleando por el rating, o sea, por ese público de clase media-alta y de alta”. Queda flotando en el aire la pregunta de cómo se informan los que no tienen ese recurso tecnológico.
Luego señala que “los medios de paga, porque son de paga” sólo tienen “dos opciones para sobrevivir”, “o contratan su supervivencia con quien todavía puede pagar” o desarrollan “el periodismo de investigación y de análisis” que no ofrece internet. Que “no ofrecía”, señala el Sup. Que “no ofrecía hasta que aparecieron espacios como al que hoy nos referimos como medios libres, autónomos, alternativos (etcétera voy a decir ya, porque en eso se me va la vida).
Entonces parece lanzar un reto al grupo convocado a conferencia cuando les dice que “lo que sí se podía hacer es que, de lo que está pasando de la información que fluye así atropelladamente, se hiciera un análisis, una disección, se acomodara y se investigara qué hay detrás, por ejemplo, de la política del gobierno israelí en Gaza o de la política de Manuel Velasco en Chiapas, o así en cualquier parte” porque “nadie con un mínimo de criterio se informa a través de los periódicos de lo que está pasando”. Él plantea que “ese terreno ha sido completamente abandonado” y que las páginas y los blogs de internet lo están cubriendo. Luego apunta que “este lánguido desaparecer o retroceder de los medios de paga no es responsabilidad del EZLN, por supuesto tampoco es responsabilidad del finado Sub Marcos. Es responsabilidad del desarrollo del capitalismo y de esta dificultad para adaptarse”.
La información divertida
Es triste lo que pronostica Galeano: “Los medios de paga van a tener que evolucionar a convertirse en medios de entretenimiento, es decir, si no te puedo informar cuando menos diviértete conmigo”. Y es más triste lo que señala sobre reporteras y reporteros honestos a quienes los periódicos donde trabajan no les publican artículos de investigación porque “gana más el periódico por no publicar ese tipo de artículos que por publicarlos”.
A eso se refiere, comenta, cuando señala que “la no producción se convierte en una mercancía, en este caso el silencio”, porque “si un periodista medianamente decente y con un mínimo de ética hace una investigación sobre la implicación de los gobiernos estatales de Salazar Mendiguchía, Juan Sabines Guerrero y Manuel Velasco con la CIOAC-Histórica, saldría que hay mucho dinero que se está moviendo ahí, incluyendo el que reparte la señora Robles de la campaña nacional contra el hambre. Pero se vende mejor el no publicar ese artículo que el publicarlo, porque quién lo va a leer, ¿lo van a leer los enemigos de esos próceres de la patria?” Luego subraya un problema “que tenemos todos en el mundo” y que también suena a reto para los medios libres: “si ni la información, ni el análisis, ni la investigación están ya en los medios de comunicación, si es que alguna vez estuvieron, entonces ¿dónde los vamos a encontrar? Hay un vacío pues en el espacio mediático que está en disputa”.
Este análisis que hacen los zapatistas parece invitar a una reflexión determinante para la tarea de un medio libre, en la que quizás se estén preguntando también qué es la información, o peor aún, qué información vale la pena informar, a quién, para qué y desde dónde. El zapatismo tiene algunas propuestas en lo que toca al “desde dónde”.
Informar desde el colectivo
Para enfatizar la importancia que el zapatismo está observando en el trabajo colectivo de los medios libres, Galeano vuelve a hablar de la despedida de Marcos. Dice que “los medios que tanto se habían preciado de crear personajes” ya no lo están logrando pues “los que realmente han trastocado el mundo de la información son colectivos donde el individuo está completamente diluido, como Anonymous”. Vuelve entonces a lanzar otro reto a los medios libres convocados cuando señala que los zapatistas ven que “el anonimato del colectivo es el que está pasando a suplir y a poner en crisis este afán mediático de los de arriba de encontrar individualidades y personalidades” pues la conformación colectiva “es otra forma de trabajo y otra forma de hacer”. Mientras “en los medios de paga importa más quién hizo la información”, en un colectivo “la forma de trabajo hace que pese más la información que quién la produce”.
Es en este punto de la conferencia cuando llega el momento de hablar de dificultades a enfrentar como medios libres. El Sup Galeano no se inhibe al enlistar los problemas que necesitan imaginación y fuerza en colectivo para ser resueltos, como las cuestiones económicas, la agilización de la consulta y descarga de materiales, los límites que el mismo espacio electrónico impone, el cansancio que puede llevar a muchos a “desmayarse”, es decir, a rendirse. Y eso que sólo se está hablando de información por internet.
Otra dificultad a enfrentar como medios libres es “la esperanza de mucha gente” y la confianza que les tienen los zapatistas. Lo de “la esperanza” es una carga pesadísima y lo “la confianza” se demuestra con hechos a lo largo de la conferencia, pues el Sup Galeano tampoco se inhibe cuando habla de la importancia que dan los zapatistas a la muerte de uno solo de ellos, del dolor y el coraje que están viviendo él y cada una, cada uno de los zapatistas por el asesinato de Galeano, de la guerra en Palestina y “la gran paciencia” con que mueren ahí los niños y las niñas. La transparencia con que se habla no es característica de una conferencia de prensa sino de una conversación entre personas que se tienen confianza. La dolorosa intimidad con que el Sup relata el coraje que se vivió ante el asesinato de Galeano y la templanza que tuvieron los habitantes de La Realidad para resistir la tentación de la violencia, que habría terminado “en un aquelarre de sangre aquí”, no podría haberse tenido ante otro público. No ante los medios masivos de comunicación.
La responsabilidad, pues, que adquieren “los medios compas” en esta nueva etapa de interlocución del zapatismo y ante los eventos próximos con el CNI es grande. “La fuente directa aparece ahora como la principal”, dice Galeano, y “los pueblos originarios son los especialistas en escuchar”. Para cerrar su intervención, el Sup Galeano subraya que la diferencia entre “un medio de paga y un medio compa”, “no es que uno tiene dinero, o cobra, o no. La diferencia está en que para unos somos una mercancía, sea que hablen de nosotros o que no hablen; y para otros somos un espacio de lucha como el que ellos tienen y como hay miles en todos los rincones del mundo”. Les recuerda a los presentes que ya están trabajando los llamados “tercios compas”, grupo de información en el que él participa y que facilitará información a los medios libres. En otras palabras, señala, “no queremos militantes de la comunicación zapatista, para eso está la maldita idea de los tercios medios. Nosotros queremos escuchas”.
Después de una hora exacta de intervención, el Sup Galeano se despide con un “es todo, Ciudad Gótica”. Los “tercios compas” que transcribieron la conferencia informan con humor que quiso imitar (fallidamente) al personaje Bane en la película de Batman. El tenebroso audio remite, más bien, a una película de terror. Dice que no responderá ninguna pregunta porque los veinte años en que le preguntaron “todo” lo que le tenían que preguntar le ha otorgado “un certificado de impunidad para no contestar nada”. Toca el turno al Subcomandante Insurgente Moisés, el nuevo vocero y comandante en jefe del EZLN que, al firmar la invitación a esta conferencia de prensa, también anunció que volvería.
 
SEGUNDA PARTE: habla el Sup Moisés
La tarea de un escucha
Los actos de lectura y escucha requieren del tiempo y la paciencia que tanto escasean en este siglo XXI. Pero si quienes tenemos el privilegio de saber leer estamos perdiendo la costumbre de hacerlo, el hábito de escuchar está en peligro de extinción. En la segunda parte de la conferencia, con un calor que se declara invencible, el Subcomandante Insurgente Moisés toma la palabra en una intervención que divide en discurso y sesión de preguntas y respuestas. En su discurso (cuya transcripción se hace pública) sintetiza el modo respetuoso y organizado en que trabajaron los asistentes del CNI y el EZLN en la compartición de una semana. En su sesión de preguntas y respuestas (que queda entre asistentes) entrelaza trabajos y luchas.
El Sup Moisés resume lo dicho por el Sup Galeano de la siguiente forma: “Eso es lo que vemos, eso es lo que pensamos. O sea necesitamos la fuerza de uno a otro porque si lo entendemos de cómo está la vida, ¿entonces por qué no lo entendemos de cómo tenemos que enlazarnos unos a otros?”
Describe las dificultades del trabajo de los medios libres que viven en las ciudades, donde “atrás de la barda de donde vive uno no sabe qué problema tiene su vecino, a veces ni lo conoce quién es su vecino; y en las tres paredes, yo vivo aquí y ahí vive la otra, el otro vecino y ahí vive el otro; no se preocupa mi vecino qué me está pasando a mí, ni yo me preocupo por parte de él o de ella”. Sobre “la bestia que viene” a destruirnos, seamos indígenas o no, el Sup Moisés propone trabajar con respeto.
A través de algunas anécdotas de la compartición de la semana, describe a fondo la necesidad de ese respeto que cada grupo debe construir. Si alguien plantea que “la tierra, la Madre Tierra, es la base fundamental de la vida de los seres vivos”, alguien lo increpa amablemente con un “a ver, compañero, compañera, argumenta eso”. Entonces viene el argumento: “Sí –dice–, porque entonces campo y ciudad, seres humanos en el campo y en la ciudad viven la tierra, y todo lo que hay encima de la tierra, los bichos, más lo que hay abajo, también es su base de la vida, los gusanitos, eso. ¿Por qué vamos a permitir a esos bestias que vienen a destruir?”
Desde la paciente explicación de Moisés, los medios libres son convocados a realizar una tarea que choca de frente con la maquinaria de los medios masivos de comunicación, donde se privilegian la velocidad y la venta que ya comentó el Sup Galeano. Nada más se les está invitando a discutir escuchando y a planificar entendiendo, para después transmitir lo escuchado y lo entendido. A través de las palabras del Sup Moisés van hablando los pueblos indígenas que trabajaron en el caracol sin otra herramienta que la de su propia capacidad de escuchar, observar, comprender y sentir: “Cuando estábamos preparando esta compartición con los compañeros bases de apoyo, pensaban los compañeros y compañeras que (nosotros como mandos) íbamos a decirles ‘esto es lo que van a hacer’. No. Se tuvo que hacer la asamblea aquí donde están sentados ahorita, y empezó a salir las ideas y hasta que lo encontramos donde lo sentimos, como dicen los compas, estos son los puntos”.
Es ahí donde Moisés exhorta a los convocados a la conferencia a que trabajen “en el espacio que ya acordaron los compañeros, en el espacio como compañeros y compañeras de la Sexta” para que desde ahí se organicen, porque es ahí donde “cada quien va a tener que luchar de lo que va a tener que transmitir”, y porque en verdad se siente “si alguien transmite lo que ha observado, o lo que ha trabajado, o lo que ha convivido con el pueblo”.
En una descripción detallada de cómo se toman las decisiones y los acuerdos, de cómo surgen las ideas y se discuten, de cómo se organizó la iniciativa de “la escuelita” zapatista, el Sup Moisés no tiene prisa. Por eso habla de la calma que debe haber después de las deliberaciones para que se puedan ejercer el pensamiento y la acción críticos. Así lo hacen los pueblos indígenas: “Muchas veces cuando hacemos ese tipo de compartición, a veces se calma unos minutos y luego nos empezamos a hacernos pregunta de todo lo que ya dijimos. ¿Qué vimos? ¿Qué pensamos? ¿Qué creemos?”
El trabajo pendiente
El nuevo vocero y comandante en jefe del EZLN termina su intervención exhortando a los medios libres a que pregunten y se pregunten “¿cómo lo ven? ¿qué se imaginan?” La nueva interlocución zapatista ha quedado establecida.
Antes de que caiga la tarde comenzarán a retirarse los convocados a una conferencia sui generis. Tienen muchas horas de viaje por delante en las que quizá puedan pensar en cómo afrontar la responsabilidad que se viene. Hay que transmitir a quienes no estuvieron un sinfín de declaraciones donde los pueblos indígenas siguen consolidando su existencia: un homenaje a David Ruiz García, quien dio su vida después de Galeano; una inauguración donde el comandante Tacho advirtió que “nadie va venir a salvarnos, nadie absolutamente nadie va a luchar por nosotros” y que “la esperanza que hay somos nosotros mismos”; una primera declaración conjunta donde el CNI y el EZLN informan que no olvidan ni a sus muert@s ni a sus pres@s ni a sus desaparecid@s; una segunda declaración con veintinueve espejos de lucha indígena; una convocatoria a reencontrarnos este diciembre, este enero próximos en un Gran Festival de Resistencia y Rebeldía; unas palabras de clausura donde el comandante David afirma que “este encuentro histórico debemos darle continuidad, porque nadie la debe olvidar. Y que deben de continuar las generaciones venideras”.
Todo indica que hay que trabajar con imaginación y paciencia para que contribuir, desde donde se pueda, a que no muera la flor de la palabra.