lunes, 28 de julio de 2014

Mireles, preso político de autodefensas de Michoacán, asegura que Castillo "miente y traiciona"

Por La Redacción.
sábado, 26 julio 2014
México. A través de una carta escrita desde un centro federal de readaptación social, el ex vocero de grupos de autodefensas de Michoacán, José Manuel Mireles, afirmó que el Comisionado Federal para la Seguridad de Michoacán, Alfredo Castillo llegó a esa entidad “a reprimir al pueblo, a encerrarlo y a humillarlo, mientras los delincuentes siembran horror y miedo a su paso; pisotea nuestra soberanía, humilla al Congreso, menosprecia a los michoacanos”.
En la misiva, la cual fue dada a conocer por su abogada Talía Vázquez, José Manuel Mireles pide a los habitantes de Michoacán: “niéguense a cualquier comunicación con quien nos ha traicionado; no se enfrenten, la lucha es dispareja, no peleamos contra valientes, peleamos contra los Templarios y contra Castillo que los uniforma y los protege; no hablemos ya con él, es un verdugo del pueblo.
“Miente y traiciona, que se vaya de Michoacán, pues provocan gran daño. No pueden encerrarlos a ustedes por no hablar con él; les pido que en memoria de nuestros hijos muertos, de nuestras mujeres violadas, de nuestras tierras perdidas, de nuestros hermanos secuestrados, que no hablen con él, que no acuerden con él, ni con los aliados de él que traicionan a Michoacán”.
José Manuel Mireles se encuentra sujeto a proceso penal por los delitos de portación ilegal de armas de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas y posesión de drogas, y sus abogados han señalado que armas y droga le fueron sembrados, y por ello han solicitado a la Procuraduría General de la República (PGR) que se desista de las acusaciones.
En su carta, Mireles señala que “México es una República con una Constitución que ha perdido su vigencia por la rebelión del crimen organizado y el gobierno corrupto que lo apoya violando la Constitución en Michoacán nos gobernaban Los Templarios, hoy violando la Constitución nos gobierna un virrey bajo una figura jurídica inexistente, la Constitución ha perdido su vigencia, la Constitución no está siendo aplicada necesitamos devolverle su fuerza y vigor como lo señala el Artículo 136 constitucional y cuando recobremos nuestra libertad juzgaremos a los traidores conforme a nuestra Carta Magna.
“Es una pena que el gobierno se haga sordo y mudo ante la muerte y la destrucción de nuestro pueblo y que pretenda fingir una realidad alterándola solamente en los medios de comunicación. No lograrán su propósito la realidad les gana, se sabrá la verdad. El destino los alcanzará y la historia los juzgará”.
Dr Mireles: Comunicado a la Nación Mexicana y a la Opinión Pública Internacional

Desde la prisión el Dr. José Manuel Mireles Valverde, envía este mensaje, leído aquí por su abogada Talía Vázquez Alatorre.
AUTODEFENSAS ANTE LA COMPLICIDAD NARCO-GOBIERNO
Por La Voz del Anáhuac
Ante la omisión, por decir lo menos, del gobierno federal y estatal, ante el control territorial impuesto en Michoacán por grupos criminales (“La Familia Michoacana”, “Los Caballeros Templarios”) y hartos de tantas extorsiones, amenazas, secuestros, violaciones, despojos, desplazamientos forzosos, desapariciones, asesinatos, pueblos de varios municipios del estado se levantaron en armas para autodefenderse, para enfrentar a los grupos criminales que durante largo tiempo actuaron con total impunidad, pues se encontraban ya infiltrados en las esferas del poder a todos los niveles, financiaban campañas electorales, cooptaron a funcionarios con el viejo dilema de “plata o plomo”.
         Parecía no haber poder humano que acabara con esa lacra, hasta que el pueblo se armó y surgieron las autodefensas en febrero de 2013. Movilizados, pueblos enteros contagiaron la confianza a otros pueblos. Si el gobierno no hace nada para combatir a los criminales, tenemos que hacerlo nosotros mismos, decían.
Ante esto, el gobierno se vio obligado a intervenir, envió policías federales y ejército, pero no para combatir a los grupos criminales, sino para controlar a las autodefensas, con la vieja cantaleta de que “nadie puede hacerse justicia por propia mano”. Primero intentó desprestigiarlos con la mentira de que eran otros cárteles que disputaban el control del territorio. Pero la legitimidad de las autodefensas lo obligó a ‘reconocerlas’, un tiempo las fuerzas federales las acompañaron fingiendo estar del mismo lado, hasta que puso un ultimátum: las autodefensas debían registrar sus armas y enlistarse en las llamadas ‘fuerzas rurales’. El plazo fue el 10 de mayo. Quienes no se sometieran al control gubernamental serían perseguidos.
Una mínima parte de las autodefensas optó por disciplinarse al gobierno. Para someterlos a todos había que aplicar castigos ejemplares contra quienes jugaron un papel emblemático y conservaron liderazgo.
Primero encarceló a Hipólito Mora, le inventó delitos que, en cuanto éste se doblegó, desaparecieron.
Después se fue contra el más incómodo, el más sincero, el más desconfiado, sin duda el más honesto: el Dr. José Manuel Mireles Valverde, quien ya había sufrido un atentado fallido cuando se ‘desplomó’ una avioneta en que viajaba, pero sobrevivió. Ahora está en prisión, pero como él mismo afirma: “las rejas que nos encierran nos fortalecen”.  Sabe que su encarcelamiento es producto de una traición y es la confirmación de la complicidad entre el narco y el gobierno.