jueves, 24 de julio de 2014

México: "¡Que muera Moreno Valle!": claman en funeral de niño asesinado en Chalchihuapan, Puebla

Escrito por  Ixchel Cisneros Soltero
Fuente: Cencos

Trece años, trece años tiene la niña que con rabia grita al micrófono “¡Que muera Moreno Valle!”. El pueblo de San Bernardino Chalchihuapan encabronado le contesta al unísono: “¡Que Muera!”.

Esa jovencita de pelo negro hasta los hombros, suéter azul marino, camisa blanca, falda gris debajo de las rodillas, calcetas blancas y zapatos negros perfectamente boleados, era compañera de José Luis Tehuatlie Tamayo en la Telesecundaria Flores Magón del poblado ubicado a 20 minutos de la capital de Puebla.
Se nota molesta. Molesta porque su comunidad está dividida, porque sus demandas sobre la desaparición del registro civil no han sido atendidas y más aún, porque han asesinado a uno de sus compañeros de clase.
La plaza principal de Chalchihuapan está repleta, alrededor de 500 personas escuchan en silencio la misa de cuerpo presente que el Vicario episcopal, Miguel Viveros dedica a José Luis.
El ambiente, saturado de azucenas, huele a muerte. “José Luis está con Dios y es el consuelo para ustedes, sus familiares”, asegura el vicario mientras señala a Elia Tamayo, madre del niño quien llora por momentos y en otros fija su mirada al infinito.
“Señor, me has mirado a los ojos. Sonriendo, has dicho mi nombre”, se escucha a ritmo de mariachi mientras los pobladores pasan a recibir el cuerpo de Cristo a un lado del féretro blanco con detalles plateados.
A José Luis lo mataron. Fue agredido el miércoles 9 de julio en el enfrentamiento ocurrido entre pobladores y la Policía Estatal en la autopista Puebla-Atlixco. Donde los locales se oponían al retiro del registro civil.
Víctor Carrancá, Procurador de Justicia del Estado de Puebla asegura que según sus pruebas periciales, el niño de 13 años murió por una onda expansiva proveniente de un cohetón lanzado por los disidentes. Los originarios de Chalchihuapan y la propia madre sostienen que fue una bala de goma la que fragmentó el cráneo del menor.
Balas de goma que los manifestantes han mostrado en repetidas ocasiones, a pesar de que el gobierno de Puebla dice nunca haber tenido este tipo de artefactos en su posesión.
La misa no ha terminado y mientras se deban la mano como símbolo de paz, el silencio fue roto por un grito de ¡Fuera Moreno Valle! tras el cual vino un ¡Fuera! contundente. Acallado por el sacerdote quien pidió respeto.
A pesar de esto, poco a poco van saliendo cartulinas entre los fieles donde se lee: Moreno Valle cavernícola y opresor; Moreno es tu apellido y negra tu conciencia; Abajo la ley bala; Enfermo de poder, digno del infierno; Un angelito nos ampara MV a ti nadie te salva.
Al finalizar la ceremonia religiosa, vienen una serie de discursos de presidentes auxiliares de otros poblados, Diputados y Senadores de la República y, el de Araceli Bautista, madre Javier Montes Bautista, Presidente Auxiliar de Chalchihuapan y quien ahora enfrenta varios cargos, uno de ellos, incitar a la violencia.
En su participación, la mujer expresa entre sollozos que sabe que su vida y la de su hijo estaban en peligro, que no hay quien los defienda, que el pueblo está dividido y de seguir así, pronto los acallarán.
Y sí, Edmundo Velázquez, reportero del periódico Central, me explicaba que desde hace años, el poblado está partido en dos. De un lado los que coinciden con el grupo Antorcha Campesina, el cual tiene orígenes priístas y los del Movimiento los de Abajo, de origen perredista.
Además, decir que está dividido no es una exageración, literalmente de la iglesia principal a la salida están los de Antorcha Campesina y de la iglesia al panteón los del Movimiento los de Abajo.
Los segundos acusan a los primeros de haber alertado a la policía de la manifestación del 9 de julio.
La misa del niño asesinado no pudo realizarse adentro de la iglesia, él y su familia están “del lado” perredista y la capilla está tomada por los priístas, entonces la hacen en la plaza central.
Mientras los pobladores caminan rumbo al panteón entre tierra y piedras por la calle Insurgentes centro, que nada tiene que ver con la gran avenida de la Ciudad de México, en el Congreso de Puebla se discute la abrogación de la llamada #LeyBala.
Ley, cuyo nombre oficial es: “Ley para proteger los derechos humanos y que regula el uso legítimo de la fuerza por parte de los elementos de las instituciones policiales del estado”, que el 19 de mayo aprobaron los diputados locales con 32 votos a favor y 5 en contra; y la cual avala el uso de armas de fuego por parte del gobierno del estado para dispersar manifestaciones.
Tras los hechos en San Bernardino Chalchihuapan el gobernador del Estado, Rafael Moreno Valle pidió su abrogación y en la exposición de motivos se lee: “En virtud de que esta ley desde su aprobación ha sido estigmatizada con temas que, a pesar no estar incluido en su texto, han generado una errónea percepción del mismo, considero pertinente una revisión integral a fin de emitir un nuevo ordenamiento que lo sustituya".
La realidad es que las agresiones contra los derechos humanos en el Estado de Puebla han aumentado desde que Moreno Valle tomó posesión, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación aseguran que en 6 meses han detenido a 37 personas que protestaban en defensa de sus derechos.
En 2013, Carlos Rocha del periódico El Popular informó sobre la detención de tres jóvenes: Néstor López Espinoza estudiante universitario, participante en #YoSoy132, Eduardo Salazar Velázquez quien trabajaba en un negocio familiar e Iván Guisasola Vázquez, oriundo de Oaxaca que trabajaba en Puebla. Ellos, fueron aprehendidos por publicar en "Facebook" que asistirían a una movilización que se desarrollaría presuntamente durante el desfile del 5 de mayo.
Ahí está el caso de Juan Carlos Flores Solís detenido y trasladado al penal de Cholula, Puebla acusado de extorsión, despojo, motín, ataque a la infraestructura hidráulica, robo de celulares y oposición a que se ejecute una obra pública.
Y también los de Enedina Rosas y Abraham Cordero, presos en el CERESO de Atlixco, ella acusada de oposición a obra pública y de robo agravado por supuestamente haberle quitado con violencia a un trabajador dos celulares; y él acusado de oposición a obra y de privación ilegal en el fuero común, pero aún cuando en el fuero común no es considerado grave, la procuraduría pidió que se le tratara como peligroso social y se le negara el derecho a fianza.
Todos ellos se oponían a la construcción del Proyecto Integral Morelos que incluye un gasoducto en la zona del volcán Popocatépetl, dos termoeléctricas en Huexca y un acueducto.
Además,  el pasado 4 de junio el defensor de derechos humanos, Antonio Esteban Cruz fue asesinado en el paraje El Rincón, a orillas del río Apulco en Cuetzálan, Puebla. Él defendía el derecho a la tierra y era Presidente de la Mesa Directiva del poblado Paso María Cristina y fue opositor del mega proyecto hidroeléctrico en la comunidad de Cuamono.
Y actualmente existen denuncias sobre la existencia 10 órdenes de aprehensión en contra integrantes de las comunidades de San Lucas Tulcingo, San Juan Amecac y Zacatepec,   Adela Ramos, Eusebio Aguilar, Alvino Villalba, Federico Villalba, Juan Gutiérrez, Avelino Velázquez y Alejandro  Torres.
Hoy, la #LeyBala ha tomado la vida de un niño de 13 años y a pesar de estar en proceso de abrogación, otra nueva ley tomará su lugar. Los detenidos siguen en la cárcel y el gobierno de Rafael Moreno Valle continúa criminalizando la protesta y frenando la libertad de expresión.
Los proyectiles (balas de goma y granadas de gases) que el gobierno de Puebla niega que utiliza para reprimir la protesta social.
 

1 comentario:

Israel Galindo dijo...

Nos estan obligando a formar comandos suicidas para autodefendernos del enemigo en el poder apoyado por un sitema antinosotros y las grandes empresas nacionales e iternacionales.